Mis suscripciones son para mí una herramienta de trabajo fundamental. Son todas ellas sitios que leo diariamente, si alguna empieza a convertirse en un clic sistemático al “Mark all read”, se suele caer en muy poco tiempo. Son muchas, ahora mismo cincuenta y seis suscripciones públicas, y obviamente leo unas con más atención que otras, pero tiendo a mantener en ellas sólo aquellos feeds que realmente “consumo”. Los que salen de mi blogroll lo hacen o por falta de actualización, o por escaso “índice de conversión”, es decir, que no les acabo de sacar partido, cosa que mido con el número de entradas de cada blog que voy archivando en mi blog de fuentes.
Pero esta entrada viene, en realidad, a comentar lo curioso que resulta ver como llegas a determinadas suscripciones… Sé de la existencia de Michael Arrington, TechCrunch, desde hace ya bastante tiempo. Lo he visto citado en muchos sitios, lo he visitado en ocasiones, pero no había dado el paso de suscribirme para leerlo regularmente. Sin embargo, en dos días me he encontrado con cuatro personas que me consta que saben de lo que hablan, y que me lo han citado en sus conversaciones, y eso debe ser por algo. Así que TechCrunch, que se ha convertido claramente en uno de los sitios de referencia de la llamada Web 2.0, entra en mis suscripciones “por aclamación popular”, y con él, muchas noticias fresquitas sobre sitios y servicios nuevos. Veremos que tal.






30.05.2006 a las 09:29 Permalink
[...] Hace una semana aproximadamente que decidà hacer limpieza en mis feeds, para dejar el numero de suscripciones en unas 40. Una de las primeras que elimine fue a Techcrunch. Después de meses suscrito, estaba empezando a saturarme y cansarme tanta … [...]
29.09.2010 a las 12:54 Permalink
[...] pasando por cosas tan personales como su día a día o su forma de ser. Para mí, TechCrunch es desde hace mucho tiempo uno de mis blogs de referencia, en el que descubro muchos de los temas de los que quiero hablar, y [...]