Vía Boing Boing: La “honorable” parlamentaria canadiense Sam Bulte, de la que hablamos el pasado 12 de Enero por haberse demostrado que recibía dinero de los lobbies pro-endurecimiento de las leyes del copyright, ha perdido su trabajo en las elecciones de ayer, y se tendrá que dedicar a alguna otra cosa en la que preferentemente tenga menos posibilidades de hacer daño a sus conciudadanos. La campaña contra Sam Bulte fue iniciada a través de varios blogs canadienses, y posteriormente recogida por blogs internacionales y algunos periódicos.
En los ataques de desesperación de las etapas finales de la campaña, Sam Bulte amenazó con demandar a los bloggers que habían comentado inicialmente el tema, y llegó a publicar un editorial en el Toronto Star en el que, para defenderse, utilizaba textualmente pasajes de discursos de la Canadian Recording Industry Association, el lobby que representa los intereses de la industria discográfica en Canadá y que, financiando la campaña de esta ex-parlamentaria, pretendía obtener una legislación más favorable para defender su caduco e insostenible modelo de negocio.
Todo un éxito para el activismo reformista del copyright, y una demostración más de la influencia de los blogs en la política. En una sociedad participativa, eso de gobernar en contra del pueblo se va a poner cada vez más dificil. A lo mejor no sería mala cosa que algunos, por eso de las barbas y los vecinos, fuesen mirando hacia Canadá…






24.01.2006 a las 07:19 Permalink
[...] Sam Bulte es aquella señora diputada canadiense que aceptó y confesó recibir dinero de las multinacionales de la cultura para endurecer las leyes del copyright en su país. [...]