Van apareciendo tímidamente algunas opiniones favorables a la entrada de Google en China, a pesar de lo que tiene de cumplimiento de la censura y los filtros exigidos por el gobierno de este país. Empezando por Slashdot, siguiendo por la BBC y continuando – y este me parece el testimonio más interesante de todos ellos – por un conjunto de bloggers chinos recopilados en Smart Mobs. En general, las justificaciones siguen líneas argumentales del tipo “como compañía no puedes perder la oportunidad de acceder a un mercado así”, que es la calificada como farisaica por la mayoría de los detractores, pero también se menciona la posibilidad de ser catalizador del cambio desde dentro mucho mejor que desde fuera, o mi previamente comentada sensación de que la censura no es tal censura estricta, sino un sistema de contención destinado a evitar que un cambio en una determinada dirección se produzca de manera controlada, no tumultuosa. Pero con la dirección a seguir clara, muy clara.
Y lo más interesante, las opiniones de quienes están “al otro lado de la gran muralla”, del tipo “mejor tener algo que no tener nada”, y “hay muchas más cosas ocurriendo en China además de la censura”, que coinciden con los argumentos expresados por alguno de mis alumnos chinos en clases recientes. Decididamente, no ha debido ser una decisión fácil para Google, y se han tomado las acciones oportunas para evitar encontrarse en la desagradable situación de tener que informar acerca de las acciones de algún usuario en concreto, como ocurrió previamente con otras compañías (de ahí la no inclusión de Blogger y otros productos de la cartera). Al final, una decisión tomada tapándote la nariz, pero que puede cobrar más sentido de lo que parece cuando has entrado en contacto con lo que está pasando allí. Lo de China es un cambio tan enorme, tan brutal, una transición de tales dimensiones, que cambia la mentalidad del más pintado. Pesa demasiado como para permitirse ser dogmático. Mis convicciones no cambian, pero aquí estoy, a pesar de ellas, defendiendo una opinión que antes de haber estado allí, habría sido seguramente diferente.






28.06.2007 a las 06:41 Permalink
[...] no lo que una serie de compañías estimaban que debíamos encontrar. Hoy en día, Google no sólo censura en China, sino que también manipula los resultados de sus búsquedas para que no muestren la realidad de la [...]