Léase la parte en cursiva del título con la edulcorada musiquilla de fondo de la canción de Michael Jackson y Paul McCartney, y seguidamente pásese a imaginar a tres pretendientes revoloteando alrededor de la chica, y diciendo eso de “a mí me dijo que me amaría eternamente”, “no, la chica es mía”, “ni lo sueñes”…
Impresionante espectáculo el que estamos viendo con America Online (¿por qué misteriosa razón media España añade siempre una “n” al final de America, y la convierten en “American” Online?) y sus posibles novios. Por un lado, Microsoft reanuda conversaciones con Time Warner para, presuntamente, hacerse con la totalidad de AOL. Por otro, Google, viendo peligrar su principal cliente de publicidad, se alía con Comcast para convertirse en socio de AOL. Y ahora, la que faltaba, Yahoo! se interesa por la compra de una participación en AOL. ¿A qué viene tanto y tan repentino interés en AOL?
Time Warner es una compañía clásica, de revistas, periódicos, televisión, cable y negocios parecidos. En los más de cinco años que han pasado desde que se fusionaron con AOL, toda su contribución tangible a la misma ha consistido en girar su logotipo 90º desde el equilátero original que vemos a la izquierda. Sin duda, un impresionante e inteligentísimo movimiento que demuestra las amplísimas habilidades directivas de la compañía, pero en fin… Desde 2005, la compañía ha mantenido un razonable ritmo de anuncios y adquisiciones para, esencialmente, mantenerse igual. Y ahora, de repente, una estampida de compañías gordas se lanza a por AOL cual si fueran adolescentes hormonados persiguiendo a una pobre chica que acabase de aparecer semidesnuda en una fiesta de graduación…
¿Qué buscan todos esos buitres en AOL? Desde mi punto de vista, la respuesta es sencilla: buscan CARNE. Simplemente eso. Pedazos de carne con ojos. Perdón si me lee algún usuario de AOL, evidentemente toda generalización a ese nivel es exagerada y absurda, pero esa compañía siempre ha representado para mí la negación de Internet. La empresa es una máquina diseñada para dar a un enorme colectivo de Americanos Ociosos Lobotomizados un montón de contenidos en un entorno en el que se encuentren cómodos, seguros, alejados de los peligros de esa Internet llena de ladrones, perversos y depravados. En mi memoria aún aparece grabado el banner rojo brillante con el que, cuando AOL era aún una red completamente cerrada, te advertían de que, con un clic más de tu ratón, saldrías del protector entorno para adentrarte en “los peligros de la jungla”, donde ni ellos podrían protegerte… Ojo, no me parece una opción despreciable… simplemente me recuerda poderosamente a los inquilinos de Matrix con sus tubos enganchados a todas las partes de su cuerpo recibiendo contenidos audiovisuales para su entretenimiento.
Ahora, la estampida consiste en poder hacerse con eso, con ciento diez millones de pedazos de carne con ojos para poder ponerlos delante de adwords y contenidos mientras pagan una cuota de abono mensual. AOL es, simplemente, la perfecta metáfora de Matrix revivida: el ser humano reducido a tres únicas partes: ojos, dedo índice y tarjeta de crédito. Simples generadores de energía económica para el sistema.






15.10.2005 a las 19:45 Permalink
[...] Hace pocos dÃas se empezó a extender el rumor de una posible compra de AOL parte de Microsoft, y la posible reacción de Google que podrÃa avanzarse al movimiento de la empresa del Sr. Gates y lanzar una oferta por [...]
17.12.2005 a las 16:40 Permalink
[...] Me entero por el blog Hecho Relevante que Google ha adquirido el 5% de AOL Time Warner por 1.000 millones de dólares. Según informa el Wall Street Journal ha sido una auténtica puja hasta el último minuto entre Google y [...]
08.08.2008 a las 13:07 Permalink
[...] Google reconoce una pérdida contable vinculada a la inversión de mil millones de dólares que hizo en 2005 en AOL, y otorga un valor de menos de la mitad a esa compañía que Time Warner está loca por colocar a quien sea. La asunción de pérdidas de Google es un elemento más que certifica el fin de “la era de los portales”, esos monstruos abigarrados de finales de los noventa que intentaban retener al usuario proporcionándole la mayor cantidad de funciones posibles mientras lo bombardeaban con todo tipo de publicidad intrusiva. Una fórmula agotada que considera a los visitantes poco menos que como a “pedazos de carne con ojos”, como ya comenté en aquella entrada en 2005 al hilo de la inversión de Google en AOL. [...]
15.12.2009 a las 16:00 Permalink
[...] AOL (NYSE:AOL) vuelve a cotizar en solitario. A falta de novios para comprarla buena es la bolsa. Eso si de por medio, la destrucción de valor para los accionistas ha sido [...]