Pero no al ver la matrícula… ¿Qué cosas cambian cuando tu coche circula permanentemente identificado por la emisión de radiofrecuencia de tu matrícula, detectable desde cien metros de distancia?
Vía Wired: el gobierno británico está experimentando el desarrollo de matrículas dotadas de un chip RFID activo, provisto de baterías autónomas, que le permiten emitir con una potencia superior que lo hace detectable desde una distancia suficientemente razonable para ese uso. Un lector situado en un poste podría captar e inventariar a la totalidad de coches pasando por ella. Dos lectores situados a la distancia adecuada podrían ser un control de velocidad permanente. La autorización se dio la semana pasada, las pruebas de las allí conocidas como “microchipped number plates” empezarán a finales de este año. Además de añadir control y seguridad, estas matrículas son virtualmente infalsificables, lo que evitaría el problema de falsificación que ahora tienen debido a los intentos por evitar el congestion charge de Londres.
La señal incorporaría, por supuesto, datos del coche como marca, modelo, color, año, etc. pero también datos de la compañía aseguradora y la validez de la póliza que lo cubre. El lector es sumamente sencillo, basado en tecnología no excesivamente cara, y con muchísima más fiabilidad que los actuales sistemas basados en el reconocimiento óptico de los caracteres de la matrícula, que fallan en un 10%-25% de los casos.
En algunas conferencias había comentado yo, al hilo de la siempre existente discusión entre control y privacidad, el ejemplo de la no muy lejana adopción de sistemas que permitirían que nuestro coche, al salir de su garaje, hiciese login en la carretera por la que circula. Ello permitiría cuestiones como un control constante de la velocidad, el espacio de aparcamiento, los robos o usos indebidos, etc. Por supuesto, el tema siempre genera muchísima discusión. La iniciativa británica no llega a eso, pero se acerca bastante. En los Estados Unidos miran con curiosidad esta iniciativa, y la enfocan con un planteamiento aún más agresivo: en este momento se están utilizando chips RFID para marcar vehículos extranjeros particulares o de transporte de mercancías que entran a través de las fronteras, se lleva tiempo planteando su uso en los pasaportes (con el pánico de los turistas que se niegan a que cualquiera armado con un lector pueda saber cuantos americanos hay en un lugar determinado), y algunos aeropuertos lo ofrecen ya experimentalmente por $80/año para atareados ejecutivos y viajeros frecuentes como una manera de pasar más rápido a través de los controles.
No cabe duda: vamos hacia un mundo “diferente”.







11.08.2012 a las 14:57 Permalink
[...] permanecer identificado en todo momento. Temas similares a los que ya mencionamos allá por el año 2005 o 2009, pero ahora no hablamos de ensayos ni de ciencia-ficción, sino de algo que se espera que [...]