
Una de cada, para que las pruebe y compruebe. Esto de querer utilizar las cosas para poder hablar de ellas en clase, a la velocidad que va la tecnología, va a requerir en algún momento que me haga algún tipo de ampliación de memoria, pero de memoria de la de verdad, en el cerebro (y el caso es que no acabo de encontrar el slot de expansión :-) Por gentileza de RIM estaré una temporadita probando este tipo de dispositivos, para ver algunas cosas que tenía muchas ganas de evaluar en persona. El teclado, por ejemplo, del que he hablado algunas veces, y que nada más empezar a teclear y escribir el primer mensaje en la 7100 (la que se parece más a un teléfono convencional) he comprobado que lo que decían era perfectamente cierto: es una verdadera delicia. Te haces a él en un momentito, y en dos momentitos estás escribiendo mensajes largos sin que te dé pereza ninguna. Pero aparte de usabilidad, etc., quiero comprobar qué sensación provoca en un “enganchado” como yo, que paso más horas delante de un ordenador que delante de ningún otro objeto animado o inanimado, cosas como el llevar el correo permanentemente actualizado y disponible en mi bolsillo o el poder navegar desde donde me dé la gana con tarifa plana. Las opiniones están divididas entre que mejorará sensiblemente mi calidad de vida, o que significará mi total y absoluta perdición.
No haré demasiados comentarios sobre la experiencia, de todas formas, hasta que pase un período determinado, porque estaría muy mal por mi parte adelantar muchas cosas al análisis que se publicará en Actualidad Económica. Pero de entrada me está resultando viciosísimo…







15.04.2012 a las 16:56 Permalink
[...] relación con los terminales de RIM fue significativamente más prolongada, entre abril de 2005 y octubre de 2011, y con un nivel diferente, en el que a la relación de analista que evaluaba sus [...]