La pandemia y el cambio de mentalidad

IMAGE: Panos13121 - Pixabay (CC0)

Con los casos de coronavirus volviendo a subir en muchos países desde mediados de junio, la evidencia es cada vez más clara: no hemos sabido entender lo que está pasando. El empeño en retomar la normalidad y las prisas por relanzar la economía están dando paso, antes de lo que razonablemente se esperaba con la vuelta del tiempo frío, a una fuerte aceleración en la expansión del virus y en el número de muertes que augura una crisis aún más grave de lo esperado.

La mala gestión que nos llevó, en los pasados meses de febrero y marzo, a pasar por alto la brutal expansión de la enfermedad y a no entender la naturaleza exponencial de su transmisión se está volviendo a repetir: los irresponsables llamamientos a la normalización de muchos gobernantes, unidos a la incapacidad de muchos ciudadanos para entender la importancia de las medidas de prevención, están originando nuevos brotes asociados a, por ejemplo, bolsas de trabajadores inmigrantes en el golfo pérsico o de temporeros en España, a los restaurantes, a las reuniones familiares o al ocio nocturno. Hábitos que formaban parte de nuestra normalidad anterior, situaciones en las que resulta muy difícil o casi imposible mantener las precauciones necesarias para evitar una infección, y que reflejan el verdadero problema: seguimos pensando que la pandemia es algo coyuntural. No estamos siquiera ante una segunda ola: en realidad, seguimos en la primera.

La aparición de un virus con una fortísima capacidad infecciosa que anteriormente no afectaba a los seres humanos y que ahora sí lo hace no es una simple coyuntura. No estamos esperando a que se pase, o a que se vaya. Los virus no «hacen las maletas», no «se toman vacaciones» y no «desaparecen mágicamente». El virus, ahora, forma parte de nuestro entorno, está entre nosotros, y lo va a seguir estando durante mucho tiempo. Desoír los consejos de los científicos y pensar que son aguafiestas que quieren evitar que se recupere la economía es lo mismo que apostar por una crisis todavía más larga, grave y sostenida. De nada vale volver a poner en marcha sectores económicos que se consideran importantes para la economía de un país, si a los catorce días, cuando se cumple el ciclo de infección del virus, tienes que volver a hacer sonar las alarmas y a parar de nuevo.

¿Que debemos hacer ante un virus que resulta ser incompatible con la economía que considerábamos normal? Dado que el virus no va a cambiar sus hábitos, y que incluso cuando dispongamos de una vacuna, es bastante razonable pensar que no va a ser precisamente un mágico remedio, la única alternativa es cambiar nuestra economía. Cambiar nuestra forma de vivir. Empezar a pensar que muchas de las cosas que hacíamos antes de marzo de este año no van a volver. ¿Ocio nocturno? ¿En un interior con música alta, en el que te tienes que sacar la mascarilla para beber y te tienes que acercar mucho para escuchar? Olvídalo. No, no hablamos de unas semanas… es que durante mucho, mucho tiempo, tendrá que desaparecer, que ser erradicado radicalmente. ¿Medida impopular? ¿Parte importante de la economía? Espera… creo que hay algo que no has entendido: más impopular es morirse, o provocar un rebrote que mate a decenas de personas. Hablamos de escalas de valores, no de conveniencia o de cuentas de resultados.

¿De qué diablos vale que te hagas un test si, en los cuatro días que pasan hasta que te dan los resultados, has ido al supermercado, a una fiesta, a una reunión familiar y a tomarte unas copas? O seguimos evolucionando nuestras metodologías para obtener pruebas diagnósticas baratas, inmediatas y sencillas que nos podamos hacer constantemente, o seguiremos persiguiendo sombras en la pared.

Pero más allá de la prueba diagnóstica o de la vacuna, hablamos de cuestiones mucho más radicales, de cambios que muchos no consideran siquiera que sean posibles. Un nuevo ecosistema implica un rediseño, en muchas ocasiones radical, de muchas de nuestras actividades. Las ciudades, los restaurantes, el espacio interior frente a la alternativa exterior, los viajes, las prisiones, las cadenas de suministro, el cuidado de la salud, el comercio, la educación, el trabajo, la comunicación… un cambio enorme que, obviamente, la gran mayoría de la población no ha alcanzado aún siquiera a imaginar.

En su mayor parte, los ciudadanos se confinaron en sus casas a la espera de que las medidas de emergencia terminasen, pensando en volver a salir a la calle y hacer, con leves cambios como llevar una mascarilla, lo mismo que hacían antes del pasado marzo. Muchos incluso consideran estúpidamente la mascarilla como una opción política, o la perciben como tan incómoda, que están esperando ansiosamente la oportunidad de quitársela o de dejarse la nariz fuera, como si fuera un accesorio de moda. ¿El resultado? Lo estamos viendo ya.

No, una pandemia como esta no admite que volvamos a los hábitos de siempre como si no hubiera pasado nada. Exige que rediseñemos la economía, que repensemos nuestra necesidad de crecimiento, que diseñemos mejores sistemas de rescate para los más vulnerables, que tracemos nuestros contactos constantemente y de forma automatizada, que compartamos la investigación y el aprendizaje, y que rediseñemos todo el esquema para poner por delante a las personas, no a los beneficios empresariales.

La única alternativa que tenemos – y hablo de la única, no de algún tipo de disyuntiva, es rediseñar nuestras vidas en torno a una situación nueva que no va a desaparecer en ningún momento cercano. Mientras no entendamos eso, seguiremos penosamente alternando fases de contención con fases de expansión, esperando inútilmente una recuperación que en todos los casos devendrá en un espejismo, y en muchos casos, desgraciadamente, muriendo como chinches. O cambiamos de mentalidad y redefinimos la economía que conocemos, o seguiremos dando oportunidades al virus para que se multiplique.

Esta pandemia va mucho más allá de mascarillas, geles hidroalcohólicos o confinamientos. El cambio que necesitamos no es algo que se haga de un día para otro. Pero cuanto antes lo entendamos, antes podremos exigir a los políticos a todos los niveles que lo diseñen e implementen, antes nos plantearemos reaccionar adecuadamente cuando nos lo anuncien, y antes podremos darnos cuenta de que, aunque aún no lo creamos, el mundo ha cambiado, ante nuestros ojos, en unos pocos meses. Y cuando tu mundo cambia, si insistes en seguir haciendo las cosas como si no hubiera cambiado, no te auguro ningún buen futuro.


This article was also published in English on Forbes, «The pandemic really has changed the world forever«


36 comentarios

  • #001
    Rodrigo Gonzalez - 25 julio 2020 - 19:01

    Exacto, es problema es nuestra anterior normalidad. Está claro que no podemos volver a ella.

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  • #002
    Xaquín - 25 julio 2020 - 19:46

    Resulta curioso que en esta reflexión «paratecnológica» se puede uno acercar más al concepto ecosistema, que cualquier grupo de textos sobre ciencias naturales, Biología en concreto.

    Cuando la enseñan, la palabreja, suelen quedar en el modo Disney, con vegetales y animales poco complejos, sin contar con los cambios tecnológicos que provocan una evolución en las relaciones del ecosistema hasta extremos insospechados.

    ¿Para cuando, por ejemplo, las pelis donde los virus sean agentes reales y altamente mutantes, de más que mucho poder maligno, en vez de ínfimos demonios, de medio pelo, que parecen haber nacido para jodernos a los buenísimos humanos. Vamos, como los Gremlins.

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  • #003
    Victor - 25 julio 2020 - 19:55

    Cuánta razón tienes. ¿Has pensado en presentarte a presidente del gobierno o de una comunidad? Con los gañanes que tenemos… Te cuento el caso de Zaragoza, que ahora sale en todos los telediarios. La prohibición de fiestas patronales y verbenas diversas por parte del gobierno de Aragón termina… el 30 de septiembre. Y el ayuntamiento está empeñado en que haya Pilares. Y ofrenda de flores sea como sea. Dicen «no será multitudinaria como otros años». Pero tiene que haberla por cojones. Aunque sea llevando trajes de bioprotección baturra nivel 4. Y por supuesto están dejando ampliar terrazas a los bares, para que haya más gente pretica sin mascarilla, que el bisnes es lo primero.

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    • Carlos - 25 julio 2020 - 23:37

      El problema es que hoy hay muchas más conexiones entre países que antes, y un simple asintomático puede entrar en un país o zona “limpia” y propagarlo, ya hemos visto que las infecciones son exponenciales. Como dice Enrique hay que repensar todo.

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  • #005
    Miguel V. - 25 julio 2020 - 20:55

    No. Simplemente NO! El mundo que propones no vale la pena vivirlo. Que venga el coronavirus y nos mate a todos. Listo.
    No va a pasar por supueste. Porque este virus en el peor de los casos puede matar unos 30 a 50 millones de personas. El mundo no cambio hace un siglo cuando murio esa cantidad de personas..

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    • Juan T. - 25 julio 2020 - 21:27

      Ya, pero como dice el proverbio chino, el fin del mundo es cuando me muera yo, asi que os podeis juntar todos los que pensais igual y se os cede graciosamente una isla en medio del pacifico donde podais seguir con vuestro estilo de vida anterior.

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    • JM - 25 julio 2020 - 23:26

      Eso significa que si en España con un 5% de infectados han muerto como poco 30.000 personas para llegar al 75% y conseguir la inmunidad de grupo «sólo» tendrían que morir 450.000

      Todo sea por salir de bares.

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    • Dedo-en-la-llaga - 28 julio 2020 - 17:42

      No valdrá para usted, por supuesto. Y vale, no nos matará a todos, pero espero que la ecuación de mortalidad no cambie y cuando el virus venga a por sus hijos pequeños, entonces diga que sí, que sí, que le encantaría cambiar… ¡¡¡Cuanta mezquindad, señor, pero cuánta!!! (Vivimos en un auténtico basurero -disfrazado de lujo-, y hay gente que es capaz de matar por seguir adentrándose más y más en él… Qué ascazo!).

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  • #009
    Francisco José - 25 julio 2020 - 22:01

    Y qué tal un poco de respeto de los más jóvenes hacia sus padres y abuelos. Mucho intentar cambiarlo todo, pero qué pasa con el respeto y sentido común.

    De paso, qué tal si mostramos las imágenes de lo ocurrido durante los pasados meses en los hospitales, más que nada para ver si algunos comienzan a percibir lo peligroso que puede ser para algunas personas su irresponsabilidad; pero claro, lo primero los intereses de unos cuantos para que no se note su nivel de ineptitud y mantenernos en un nivel de inocencia e infantilismo total (se parece a la sociedad de la película de Stallone, Demolition men), y mientras tanto, la casa sin barrer y sálvese el que pueda o sepa cómo hacerlo.

    Tal vez no sea necesario cambiarlo todo, y sí empezar a sembrar valores que parece han desaparecido: respeto, aguante, defensas ante la adversidad y la frustración…, y dejarse de tanta chorrada “chachigüai”, que parecemos delicadas mariposas.

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    • susana - 28 julio 2020 - 05:09

      Creo que la gente aun no toma el peso de la situación, los jóvenes igual se juntan clandestinamente en fiestas, aun sabiendo lo que puede pasar; que no solo se pueden contagiar ellos, si no que podrían ser asintomáticos y llevar el virus al resto de sus familias. Las calles de la ciudad están llenas todos los días, la gente anda paseando por las tiendas vitrineando por los malls como si nada ha pasado.

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  • #011
    Luigi - 26 julio 2020 - 00:55

    La nueva normalidad me parece que se acerca más al sálvese el que pueda. Es decir, jóvenes a su bola, indiferentes a las consecuencias de una enfermedad que para ellos es una gripe, y ancianos con una esperanza de vida que bajará 10 años hasta que haya inmunidad de racimo. Todo tiende a eso, al menos en occidente. Sólo falta que los políticos la asuman de puertas afuera. Ya queda menos.

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  • #012
    Mauricio - 26 julio 2020 - 01:05

    Las noticias sobre la inmunidad adquirida por las personas que han tenido covid-19 no son alentadoras. Según parece esta inmunidad, en la mayoría de los casos, no dura ni tres meses, como pueden ver en la siguiente noticia:

    Inmunidad a COVID-19 puede perderse en unos meses, según estudio (algo que hace dudar sobre la efectividad a mediano y largo plazo que podrían tener las vacunas que se están desarrollando)

    Por otro lado, las evidencias de que el uso universal de mascarillas sí ayuda a disminuir sustancialmente el número de contagios son cada vez más fuertes, como pueden leer en:

    Peluqueras con coronavirus demuestran que la mascarilla evita contagios (no contagiaron a ninguna de las 139 personas a las que atendieron cuando ya estaban enfermas gracias a que tanto ellas como sus clientes usaron siempre mascarillas)

    Que como fruto de esta pandemia muchas cosas deberían cambiar es evidente. Es claro que hay como mínimo tres cosas que deberían establecerse:

    1) Un sólido sistema de salud público al que todos podamos acceder.
    2) Una renta básica digna para los que la necesiten.
    3) Conexión a internet de alta velocidad para todos.

    El mayor problema es que muchos países no tienen el presupuesto suficiente para darles a toda la gente estas tres cosas. Por ejemplo, si comparamos España con Ecuador, tenemos que en España se ha establecido en este año un ingreso mínimo vital que va desde los 462 euros mensuales para una persona sin otros ingresos hasta un máximo de 1015 euros para familias con tres o más hijos. En Ecuador, lo más parecido a esto es el denominado bono de desarrollo humano por el cual los hogares en extrema pobreza reciben cada mes 50 dólares (43 euros) y hasta un máximo de 150 dólares (129 euros) si tienen hijos. Es decir, hay una diferencia muy sustancial entre ambos países, pues si bien los alquileres y el transporte público son mucho más baratos en Ecuador, todo lo demás tiene precios similares a los que hay en España.

    Hay países donde la incidencia del coronavirus difícilmente va a bajar pues un porcentaje muy representativo de la población (incluso muy superior al 50% en algunos sitios) depende del comercio informal para poder sobrevivir. En este caso se trata de problemas estructurales que no solo necesitarían de una solidaridad global para poder resolverse sino también de la disminución drástica de la corrupción gubernamental, de la reforma profunda de la administración pública, de la diversificación de las actividades productivas, de unas condiciones más justas de comercio internacional, de un progresivo mejoramiento de la educación en todos los niveles y, en general, de una búsqueda decidida del cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible.

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  • #013
    Gorki - 26 julio 2020 - 01:15

    Asombra la cantidad de neuróticos de este país. En España sólo ha habido muertos por encima de los normal del 13 de marzo al 22 de mayo de
    2020. Hace mas dos meses que el número de muertos está dentro de las cantidades normales.

    La cuarentena, (quizá porque se hizo tarde), no produjo el efecto esperado, aplanar la curva, pero tampoco tenía por objetivo reducir el número total de contagio. sino simplemente, reducir la velocidad de los contagios para no bloquear los hospitales.

    Pienso que es imposible con la medida de las mascarillas y la distancia social evitar contagios, pero puede que si «aplanar la curva»

    Nunca una cuarentena ha valido para impedir la difusión de una epidemia, y actualmente. con la elevada movilidad de los humanos aun menos.

    Nos guste o no hasta haya algún dia una vacuna, la epidemia estará entre nosotros y tendremos que vivir con ella, como vivimos con el cáncer, la tuberculosis, .el ELA y el SIDA

    Teniendo medidas razonables de prevención, pero sabiendo que hagamos lo que hagamos, a cualquiera le puede tocar la china.

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    • Matt - 26 julio 2020 - 01:43

      ¿De verdad queda alguien que, tras ver como se redujeron practicamente al minimo los casos y las muertes con los confinamientos y viendo cómo se vuelven a disparar los casos tras el fin de éstos, siga diciendo que la cuarentena no sirvió?

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      • Enrique - 26 julio 2020 - 11:23

        Madre mía qué interés tenéis algunos en negar la realidad.
        En marzo que no pasa nada y ahora que vamos al apocalipsis.
        Que de momento hay una incidencia acumulada todavía inferior a la que ha tenido Portugal durante varias semanas.
        Que hay unos focos que hay que aislar, como se tuvo que aislar Torrejón y Valdemoro en marzo y no se hizo.

        Nos dirigen como ovejitas y algunos tan contentos. Ahora al bar ahora ya no.

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      • gorki - 26 julio 2020 - 12:44

        Mira la estadística de muertes habidas y dime tu si ves un atisbo de aplanar la curva, Es una V invertida, no se parece en nada a aquello que nos vendieron.de «aplanar la curva»

        Tampoco desde antes del desconfinamiento ha habido mas muertes de las que hay todos los años y son datos oficiales obtenidos de los registros de defunción
        https://www.isciii.es/QueHacemos/Servicios/VigilanciaSaludPublicaRENAVE/EnfermedadesTransmisibles/MoMo/Documents/informesMoMo2020/MoMo_Situacion%20a%2019%20de%20julio_CNE.pdf

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        • Gorki - 26 julio 2020 - 12:50

          Desde el desconfinamiento, no se ha producido mortandad superior a la natural en todo el pais, ¿Quiere eso decir que no se ha muerto nadie de Covid?, Por supuesto que si se han muerto, pero son tan pocos que se confunden con los que se mueren por una u otra causa

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          • Mauricio - 26 julio 2020 - 16:57

            Gorki, dale un vistazo a los dos primeros gráficos sobre la evolución del coronavirus en España y verás que en el primero, que se refiere al número total de muertes, es claro que la curva se ha aplanado, mientras que en el segundo, que habla sobre las defunciones diarias, se da la V invertida que tú mencionas más arriba. No hay que olvidar que cuando se habla de aplanar la curva se refiere a la de números totales, no a la de diarios.

            No olvidemos, además, que de lo que más se ha hablado es de aplanar la curva de contagios, más directamente relacionada con la prevención, pues la curva de muertes depende en buena parte de que no haya tantos contagios en un lapso de tiempo corto para que no se sobrecarguen los hospitales. Como puedes ver en el cuarto gráfico del artículo enlazado, la curva de todos los contagios, al igual que la curva de todas las muertes, también se ha aplanado.

            En cuanto al número de nuevos casos, este está aumentando en los últimos días, como puedes ver en el cuarto, quinto y sexto gráficos. En muchas noticias de estos últimos días también se ha informado sobre dicho aumento, que está sucediendo no solamente en España sino en muchos otros países.

          • Gorki - 26 julio 2020 - 17:39

            Mauricio tu me estas mandado a estadisticas sobre muertos oficiales del coronavirus y verás que son tan fiables como para que un dia y haya muertos y otro resuciten, Las cifras de muertos «oficiales» del coronavirus han sido tan manipuladas que no valen para ningún estudio serio.

            Y no se opinión mí sino de muchos por ejemplo esta https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2020/06/19/5eeca846fc6c8360028bf1d8.html o esta https://www.france24.com/es/20200613-espa%C3%B1a-congel%C3%B3-sus-cifras-de-fallecidos-por-coronavirus-y-dispar%C3%B3-la-incertidumbre

            o esta de Kiko Laneras que a mi juicio es quien con mas seriedad ha tratado de seguir los datos de la pandemia
            https://elpais.com/sociedad/crisis-del-coronavirus/2020-06-20/los-problemas-de-usar-datos-del-siglo-pasado-para-una-pandemia-del-siglo-xxi.html

            Por eso yo prefiero los datos del MO MO porque los certificados emitidos por los Registros de Defunciones no se pueden manipular y en ellos no se indica de qué se muere la gente, (dato claramente manipulable), pero si indica si se mueren mas o menos que lo que dan las estadísticas históricas.

            Esas cifras como he dicho indican que el número de muertos mayor de lo previsible finalizó el 22 de mayo de 2020 y a partir de entonces los muertos han sido los previsibles.

            Estas en un error «apalanar» la curva se referia a retardar el numero de contagiados para tener un número de contagiados estala no aplanar el numero de muertos pues e como mostraban que era simetrica queria decir entoces que esperaban que los muertos resucitaran .

            te dejo un sitio donde lo explican https://www.bbc.com/mundo/noticias-51835806

          • Mauricio - 27 julio 2020 - 02:55

            En realidad, Gorki, yo me estaba refiriendo al tema de los gráficos y lo que significa aplanar la curva de contagios totales. Se trata de gráficos como los que aparecen en el artículo de Kiko Llaneras del 18 de marzo de 2020 titulado Los números del coronavirus: aplanar la curva y el dilema entre mitigar o suprimir, es decir aquellos que hablan sobre números totales y donde efectivamente con el tiempo se va aplanando la curva ascendente.

            En lo que sí tienes totalmente la razón es que los gráficos en torno a los cuales se hablaba de aplanar la curva son los de contagios y muertes diarias (como aquellos que mostraba Boris Johnson cuando hablaba de «aplastar el sombrero»), aunque en ese caso lo que se perseguía es que la curva se volviera menos pronunciada y que su base se amplíe, no que quede al final una línea totalmente recta (plana) como en los gráficos de números totales.

            En cuanto a las estadísticas de muertes, es claro que las que en España son dadas por el MoMo serían las más confiables. No hay que olvidar, sin embargo, que en estos días está empezando una nueva ola de contagios, por lo que los fallecidos de esta eventual segunda ola empezarán a aparecer en las estadísticas dentro de un par de semanas, y, si no aparecen, significará que afortunadamente se está dando un paso adelante en la prevención del contagio de las personas de mayor riesgo o en el tratamiento hospitalario de los enfermos de covid-19.

          • Gorki - 27 julio 2020 - 09:06

            Sospecho que la «nueva ola de contagios» aparece en parte, porque ahora se buscan con mas acierto que antes los posibles contagiados.

            Antes hacían las pruebas a quien iba a un centro de salud con fiebre y punto. Ahora s, (donde las hacen), hacen prueba, no solo al contagiado, sino a todos los que se consigue averiguar que estuvieron con el, con lo que se encuentran muchos asintomáticos, que ahora se contabilizan y antes pasaban desapercibidos,

            Por tanto comparar cifras es muy peligroso, porque a poco que te descuides, estás comparando sintomáticos con sintomáticos + asintomáticos , o sea peras con peras + manzanas.

            Quiza lo mas acertado seria comparar ingresos hospitalarios o nivel de ocupación de hospitales, pero que yo sepa de eso no se da información, siendo como es la principal preocupación el «colaopso hospitalario»

    • Enrique - 26 julio 2020 - 02:30

      Efectivamente, esto es como la lista interminable de cosas que tendrías que hacer para reducir las posibilidades de desarrollar cáncer.
      Al final no sale a acuenta. Te mueres antes de tirarte por un puente que del supuesto cancer que te has librado.

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  • #023
    Ignacio - 26 julio 2020 - 09:54

    Buenos días,

    Está claro que debemos cambiar nuestra forma de vida en tanto en cuanto no haya una vacuna, porque como bien indica Enrique el virus no se va a ir. Y bueno, cuando se trata de hábitos y Constancia, hay distintos tipos de personas.

    Pero la verdad que hay una cosa que no entiendo, cuando dice “ incluso cuando dispongamos de una vacuna, es bastante razonable pensar que no va a ser precisamente un mágico remedio,”

    Bueno, no va a ser mágico, pero en principio permitiría volver a la normalidad, al obtener la inmunidad de grupo no? El virus seguiría entre nosotros, algún desinformado que piense que nos van a poner microchips no se vacunará y ese pues lo puede coger, pero si más del 70% de la población se vacuna en la forma necesaria, pues no deberia haber problemas.

    ¿Porque la vacuna no nos permitiría volver a la normalidad?

    Un cordial saludo.

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    • Juan T. - 26 julio 2020 - 11:53

      No es que la vacuna no nos pueda permitir volver a la subnormalidad anterior, si no que la pandemia ha dejado en evidencia que la «normalidad» no era normal.

      Ha tenido el benefico efecto de dejar manifiesto que nuestra manera de vivir es insostenible por muchas razones.

      Es en ese sentido en el que , no es que con la vacuna no podamos volver a la «normalidad», si no que no podemos permitirnoslo…..afortunadamente.

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    • Mauricio - 26 julio 2020 - 12:26

      Ignacio, como decía arriba, ya hay investigaciones que mostrarían que en la mayoría de personas que se han enfermado de covid-19 no se mantiene la inmunidad por más de tres meses. Esto hace pensar que la efectividad de las vacunas podría ser igual de limitada y que una sola dosis podría no ser suficiente.

      No olvidemos, también, que cerca de un 10% de los casos de resfriado común son producidos por coronavirus y que dicha dolencia, tan ampliamente difundida, está lejos de haber sido derrotada.

      En contraposición, es claro que se están realizando muchas investigaciones, que ya hay varias vacunas en camino y que a lo mejor alguna de ellas resulte totalmente efectiva a largo plazo. Solo el tiempo dará la respuesta definitiva.

      Responder
  • #026
    Manuel - 26 julio 2020 - 14:26

    Efectivamente, el ocio nocturno tiene que desaparecer o cambiar radicalmente. Y no seré yo quien se oponga.

    Pero no seamos ingenuos, algo vendrá a sustituirlo. La juventud es como es, y hay que asumir que no hay pandemia que los frene. Y que, para muchos, la mera posibilidad, por remota que sea, de acabar la noche encamado con un ligue está muy por encima de un riesgo objetivo de contagio. Es la naturaleza humana, contra la que difícilmente podemos luchar.

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    • Fran - 26 julio 2020 - 23:35

      Puedo entender medidas de prevención que tengan cierto sentido. En Asturias, la mascarilla es obligatoria en vías públicas de zonas urbanas (hasta cierto punto, normal), y en zona rural, sólo en aglomeraciones. En cambio, en Galicia es obligatoria en CUALQUIER espacio abierto… incluido el monte, los caminos y los ríos, dando igual si estás solo a 10 km a la redonda. Y no me vale escuchar que «es que si no, la gente no hace caso»: se supone que somos seres racionales, y seguimos directrices que tengan sentido común. Si estoy solo, ¿a quién voy a contagiar, o quién me puede contagiar?

      El UNICO motivo real para estas medidas es que los políticos quieren «curarse en salud» y hacer ver que «pusieron todas las medidas a su alcance», tengan sentido o no.

      Se supone que las organizaciones científicas con conocimientos en epidemiología deberían dirigir las medidas a tomar, pero al menos en este país, están demasiado politizadas como para poder fiarse, viendo los vaivenes que hemos experimentado en estos meses.

      En definitiva, la vida misma te lleva a tomar ciertos riesgos, más o menos limitados, si quieres trabajar o llevar una vida mínimamente normal. Si todos fuéramos perfectos, no habría accidentes de tráfico, y muere mucha gente en la carretera… y seguimos usando coches para desplazarnos. Las personas con más juicio serán prudentes, otras lo serán menos, y quizá otros sufrirán las consecuencias, pero no esperemos una situación perfecta… sólo una amenaza más que, hasta ahora, era sólo un recuerdo del pasado.

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      • Matt - 27 julio 2020 - 01:31

        Que pesaditos sois con la chorrada de que me obligan a ir con mascarilla por el monte aunque no haya nadie a 10 kilometros a la redonda … si vas tú solo por el monte pues quitatela tranquilo que no va a ir ningun policía a multarte. Aunque bueno, con la de gente a la que le he leído en las ultimas semanas lo del monte me da la sensación que están más masificados los montes españoles que los cinturones urbanos de Madrid y Barcelona.

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  • #029
    Javier Lux - 26 julio 2020 - 17:29

    Solo discrepo de una cosa.

    Ya se sabía desde Abril-Mayo que el calor a este virus le afectaba poco. Todos vimos las imágenes de la alcaldesa de Guayaquil montando un circo y la gente que padecia el pico COVID-19 iba en manga corta (Si, por ecuador pasa el ecuador).

    En fin, entiendo que para algunos es muy difícil cumplir las normas. Especialmente los que tienen hijos de 14-20 años, que pasan mucho de esas imposiciones y van a seguir haciendo lo de siempre.

    También es cierto que para otros que es fácil seguir las pautas de protección, y no lo hacen porque LES DA LA GANA. Yo no he pisado un restaurante desde Febrero, y todos los días veo gente cenando en el interior de restaurantes con sus parejas o amigos. Y en las terrazas están a escasa distancia.

    En fin, intuyo que vienen más curvas

    Responder
  • #030
    sin censura - 26 julio 2020 - 20:24

    Hoy los comentaristas son de los más previsibles. Sin embargo, el artículo de Enrique me parece que si está en el buen camino. Os propongo un hilo nuevo que sea cosas que podemos hacer alternativas a lo normal, y que podemos hacer gracias a la tecnología. Por ejemplo una de las cosas que me gusta hacer es ir a un ciudad y patear sus calles, simplemente pasear por ella para conocerla, no ir a un museo, o restaurante. Pasear sin prisa, sin mascarilla, y disfrutando del entorno.

    Propuesta 1: Viajar Virtualmente bajo la lluvia de NY

    https://www.youtube.com/watch?v=eZe4Q_58UTU

    PS: Se puede poner a la vez que caminas en la cinta. Yo no tengo…

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  • #031
    Asier - 26 julio 2020 - 20:28

    Menuda «sorpresa» lo de los rebrotes, ya lo dije hace 3 meses.

    Se gestionó fatal la crisis en sus inicios y se ha hecho mal la desescalada. El uso de las mascarillas tenía que haber sido obligatorio desde el principio, los consejos y recomendaciones no sirven en este tipo de situaciones, necesitamos normas claras que estemos obligados a cumplir por desgracia.

    Por lo demás, tomando las precauciones necesarias pero tenemos que intentar hacer la vida más normal posible, no podemos parar el mundo por un virus con una tasa de mortalidad tan baja.

    Y hay que concienciar a la gente de que un cuerpo sano y fuerte es la mejor defensa contra este virus y otro montón de enfermedades.

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  • #032
    Pedro Torres Asdrubal - 27 julio 2020 - 12:15

    Noticia de hace 15 días: 150 rastreadores para toda Cataluña cuando hacen falta 2000.

    Gobierno cloaca y sus atonosuyas y autonomías que no han puesto los medios necesarios para controlar la pandemia.

    ¿Cuando vamos a tener un gobierno como el de Beijing que logra que la nación funcione?

    Me encanta la libertad para cagarme en los demás, pero más me gusta ser parte de una comunidad que puede presumir de GANAR en vez de llevar 12 años PERDIENDO.

    Responder
  • #033
    J.L. Zaccagnini - 27 julio 2020 - 20:27

    El argumento del artículo es muy razonable. Pero parcial. Es cierto que señala lo que habría que hacer… pero no dice cómo. Si se me permite el chiste, es como si a mi me dicen que me vendría bien «rejuvenecer unos añitos», es verdad, pero ¿cómo?. Y lo digo porque no tiene en cuenta la psicología humana, sin la cual es imposible cambiar los hábitos de las personas. Ese fué el gran error del marxismo al creer que las personas se motivarían «por el bien de la humanidad», no funcionó. Lo que funcionó fué el capitalismo que apela a las motivaciones individuales. O encontramos una manera de hacer psicológicamente atractiva la «nueva normalidad», o no funcionará.

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    • Pedro Torres Asdrúbal - 28 julio 2020 - 11:44

      Metodología.

      Hemos estado discutiendo 3 meses sobre las mascarillas, y eso que no somos yankilandia.

      Responder
  • #035
    Daniel - 28 julio 2020 - 22:02

    No quiero ser el aguafiestas de los covidianos pero el pronóstico a medio plazo es que la Covid lo pase toda la Humanidad: prácticamente 100% infectados, como la mononucleosis o el resfriado, y no pasará nada más que no esté pasando ya.
    La tuberculosis cada año mata 1,500,000 personas y a ninguno de los presentes se os ocurre paralizar paises enteros para evitarlo ¿sabeis cuanta gente a muerto por Covid en España los últimos 14 días? La devastadora cifra de…. ¡20 personas!*

    *Datos del ministerio.
    ** apagad la TV.

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  • #036
    Od. Luis Marcano - 29 julio 2020 - 00:17

    Creo que lo mejor que podemos hacer es atenernos a las recomendaciones de los especialistas.

    Ser prudentes, lavarnos las manos y respetar el uso de las mascarillas hasta que salga la vacuna

    Saludos desde Caracas

    Responder

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