Tecnología y diabetes

IMAGE: Dexcom G6

Un artículo de hace unos días en The Wall Street Journal, «For many diabetes patients, skin patches and phones are replacing finger pricks«, repasa la evolución del tratamiento de la diabetes y da cuenta de cómo el uso de parches transdérmicos y de apps en smartphones está sustituyendo al método de los pinchazos para la monitorización de los niveles de glucosa en sangre, fundamentales en el día a día de los diabéticos. Nada que los diabéticos bien informados no conozcan o que no haya sido tratado en publicaciones especializadas, pero sí un interesante artículo de divulgación para un público generalista.

En los Estados Unidos, aproximadamente 840,000 pacientes sobre un total de treinta millones utilizaban medidores continuos de glucosa a finales del pasado marzo, un mercado de unos 3,200 millones de dólares con marcas como Abbott, Dexcom, Eversense o Medtronics, con un muy importante porcentaje de crecimiento. El tratamiento no está al alcance de cualquiera: los dispositivos están entre los $1,300 y los $3,000, lo que con un seguro médico suele traducirse en copagos de entre $31 y $50 mensuales. A cambio, los parches situados sobre la piel y con una duración de entre diez y noventa días, llevan a cabo mediciones periódicas cada cinco minutos de los niveles de glucosa en sangre y los transmiten a un dispositivo, bien propio o un simple smartphone o smartwatch e incluso permiten compartirlos con otras personas, útil en el caso de pacientes muy jóvenes. Algunas compañías están ya en la fase de ofrecer pruebas de este tipo de dispositivos a asistentes a conferencias, con la idea de proporcionar indicadores de la concentración de glucosa en sangre no solo a diabéticos, sino a cualquier otra persona que quiera monitorizarlos.

Los parches son prácticamente indoloros, perforan la piel con agujas minúsculas, y permiten monitorizar los capilares en la dermis, con una precisión creciente. Su eficiencia parece superar otros métodos con los que en su momento se especuló, como la medición en el fluido lacrimal mediante lentes de contacto inteligentes, un proyecto que Verily, compañía perteneciente a Alphabet, abandonó en 2016.

La forma más precisa de monitorizar el nivel de glucosa en sangre es, obviamente, medirlo en la propia sangre mediante la extracción de una gota a través de un pinchazo. Durante mucho tiempo, muchos médicos especialistas y muchos pacientes despreciaron otros métodos más aproximados porque no ofrecían el mismo nivel de confianza. La evolución de la tecnología, sin embargo, está demostrando su error: al poder llevar a cabo un número de mediciones más elevado, incluso prácticamente continuo, el error estándar disminuye y, por tanto, la medición puede llegar a asegurar niveles de precisión incluso superiores, a cambio de un procedimiento, además, mucho menos intrusivo, molesto y doloroso. Es exactamente lo mismo que hemos comentado en ocasiones anteriores con respecto a cardiólogos que despreciaban los niveles de precisión de dispositivos como Kardia o Apple Watch 4: no entender las ventajas de una monitorización continua supone un nivel de ignorancia que revela la carencia de algo tan básico para un facultativo como la estadística elemental.

En el futuro, muchos de los parámetros de nuestra salud se controlarán de manera continua o muy habitual, desde la presión arterial hasta determinadas analíticas, y se registrarán en las correspondientes apps para su monitorización algorítmica constante y la notificación al usuario y al profesional adecuado cuando algún parámetro refleje algún posible problema. Es un planteamiento, anclado en la estadística más elemental, que tendría que estar ya enseñándose en todas las facultades de medicina. En el caso de la diabetes, que afecta a muchos millones de personas en el mundo, hablamos de desarrollos que ya están cambiando la forma de entender la monitorización y el tratamiento no solo de muchos pacientes, sino también de numerosos endocrinólogos, como ocurre también en el caso de los cardiólogos. Que este tipo de pensamiento se extienda al resto de las especialidades médicas es tan solo una cuestión de disponer de casos de uso y experiencias interesantes. El futuro de la medicina está, sin duda, en este tipo de dispositivos.


This post is also available in English on my Medium page, «How technology is changing treatment of diabetics«


21 comentarios

  • #001
    Ángel "el bueno" - 4 agosto 2019 - 13:02

    No me extraña que alphabet abandonas el proyecto de las lentes de contacto.
    Mi proyecto de investigación de fin de carrera precisamente en la variación de parámetros de lentes de contacto con el uso de diferentes tipos de líquidos de mantenimiento.
    Hace mucho que estoy desvinculado de esa industria pero es a todas luces impracticable.

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    • Gpeuropa - 4 agosto 2019 - 13:37

      Interesante el mundo de los wereables. En Valencia se ha inventado uno para monitorizar algunas constantes de los bebés que se llama https://www.liip.care

      Pero claro lanzar un producto de estos fuera de Silicon Valley es difícil sobre todo porque la financiación es muy escueta en europa. Espero que tengan mucha suerte.

      Te recomiendo que los conozcas Enrique.

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  • #003
    Gorki - 4 agosto 2019 - 13:39

    El tema de la diabetes es del máximo interés en mi familia, Mi bisabuela terminó sus días ciega por la diabetes, Un tío mio padeció varios infartos debido a la diabetes y terminó muriendo de uno de ellos. tengo varios primos y sobrinos diabéticos, algunos con problemas de circulación sanguínea en los pies muy graves..

    El descubrimiento de la insulina fue fundamental para el control de la enfermedad, pero el problema es suministrarla al ritmo adecuado y en las cantidades precisas , pues tanto puedes morir por exceso como por defecto. Ello obliga a un control constante y la inyección casi continua, recuerdo el callo que tenía mi tío en el abdomen, de inyectarse la insulina..

    Por tanto es un a enfermedad donde un control continuo es muy adecuado y donde la química y la tecnología pueden ayudar mucho, tanto en el efecto retardado de la acción de insulina inyectada como en el sistema de bombas de insulina continuas.

    Temas cono los que se hablan en este artículo, son grandes avances para los pacientes y lo que se requieren es que bajen de precio para que puedan llegar al máximo de gente posible..

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  • #004
    Jaír Amores Laporta - 4 agosto 2019 - 16:16

    Buenas! Aquí Jaír, de EfectiVida.

    En mi familia también hay diabéticos, y observo en mi entorno como, cada vez más, hay gente que sufre esta terrible enfermedad debilitante.

    Entiendo que los métodos de medición y análisis seguirán avanzando cada vez más. Lo que me preocupa es quién y cómo se establecen los valores por los que se considera que alguien es o no diabético. Una métrica de tal importancia debería ser mucho más exacta, empezando por evitar la estandarización. Cada persona es un mundo, y creo que los niveles no son los mismos para cada uno. Además, me consta que los criterios para establecer los diferentes umbrales han cambiado con el tiempo. Siempre estará quien, con más o menos malicia, piense que detrás está la industria farmacéutica.

    Por otro lado, gastar mucho dinero en sistemas de análisis y poco, o casi nada, en información de calidad para evitar el problema es como vaciar a baldes una barca que se hunde, en vez de tapar el agujero.

    Y una cosa más que no quiero obviar. No se me ocurre para qué se podría querer medir los niveles de azúcar en sangre (seguro que hay más de una utilidad), pero el caso es que, me parece, que nos estamos pasando con tanto medir. Entiendo que establecer un chequeo periódico de valores es muy útil para saber cómo estás y cómo mejorar, pero llevar un wearable que te diga a cada minuto un montón de datos que no has pedido, me resulta un poco extremo. Estos datos, sin un tiempo que permita su promedio, sin un experto que sepa realmente su significado, y sin un contexto adecuado, son como darle un misil nuclear a un gorila del zoo. En el mejor de los casos, simplemente sabrá que está ahí, pero no sabrá muy bien para qué.

    Es una opinión, simplemente. Se me escapan muchas cosas sobre nutrición y medicina, pero creo que a las app también. Y sobre todo, cometemos muchos errores a la hora de hacer mediciones.

    Por si interesa, aquí dejo algunas reflexiones que hice sobre el tema:
    Los 7 errores de la medición

    Un saludo desde las Canarias!

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    • Gorki - 4 agosto 2019 - 16:47

      Absolutamente contigo en casi todos los casos pero no en la diabetis, el nivel de azúcar en sangre ha de ser estable, como lo es por ejemplo la temperatura.

      El cuerpo lo regula sin problemas en gente no diabética, pero en estos, ha de ser la inyección de insulina quien lo regule y ha de ser una cantidad bastante precisa y en el momento adecuado, ni mas, alta ni baja, no antes, ni después, y para ello, precisas un control, si no constante, bastante exahustivo de los niveles de azúcar en sangre.

      .Sin embargo, para otros desarreglos como peso, tensión, temperatura, ahogos, opino como tu, que un wareable te controle constantemente las variables físicas me parece que sólo da a lugar a neurosis de hipocondríaco. O al menos eso fue lo que me pasó, cuando comencé a controlarme el peso diariamente.

      Yo creo, que en esto, como en muchas cosas de salud, hay que dejarse guiar por los profesionales, o sea los médicos, y no por los consejos de un cuñado de turno.

      Responder
      • Jaír Amores Laporta - 4 agosto 2019 - 18:59

        Gracias Gorki.

        Según lo que comenta, en el caso de un diabético diagnosticado, debe tener un control constante. En ese caso, es muy útil un sistema ágil y poco intrusivo. Gracias por su respuesta y por el respeto con el que habla. Sienpre aprendo de sus comentarios en el blog.

        Aún así, creo que es necesario invertir en más conocimiento y prevencion. A mi madre, sin ir más lejos, le mandaron insulina. Pero decidió cuidar la alimentación y caminar todos los días. Por años ha retrasado el uso de la insulina. ¿No podía haberle aconsejado eso el doctor en vez de la receta fácil?

        Cada caso es distinto, claro está. Pero tengo la impresión de que se invierte mucho en análisis y poco en proactividad.

        Un abrazo desde Canarias.

        Responder
        • Andrés Notaliv - 5 agosto 2019 - 11:53

          Seguro que a tu madre el médico siempre le aconsejaba buena alimentación y caminar todos los días.

          Otra cosa es que ella no le hiciera caso hata que vió llegar los cuernos del toro, en forma de pinchazos de insulina.

          Los hábitos de vida saludables para prevenir enfermedades casi seguro que todos los conocemos. Otra cosa es, como todo lo que nos proponemos en la vida, su ejecución.

          Saludos

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          • Jaír Amores Laporta - 5 agosto 2019 - 14:26

            Pues es probable que recibiera algún consejo de su médico. No lo sé a ciencia cierta. Por experiencia, he ido a médicos que ni siquiera me han mirado a la cara. Pero como bien dice, información hay bastante. Aún así, a veces, hasta que no le vemos los cuernos al toro, «nanai». De ahí que todo esfuerzo por ayudar en la prevención sea poco.

  • #009
    menestro - 4 agosto 2019 - 16:35

    No se puede monitorizar la glucosa de un paciente diabético en un aparato que no haya sido certificado y calibrado por las autoridades médicas para ese uso especifico.

    En este caso, las bombas de insulina solo usan el smartphone como aparato de visualización complementario; no es el dispositivo idóneo para visualizar datos, y no controla en absoluto la bomba de insulina, ni se utiliza para establecer las pautas de administración.

    No se puede inducir a confusión trazando paralelismos entre aparatos clínicamente testados para su uso médico y ‘gadgets’ de consumo, que no ofrecen ninguna garantía, ni la precisión adecuada para esa tarea.

    El mercado de la salud esta plagado de un marketing pernicioso e Intereses económicos, con bastante frecuencia, como ha sucedido hace poco tiempo con el escándalo Theranos, que prometía análisis de sangre revolucionarios y sin agujas, y que ha resultado uno la mayores fraudes recientes de la tecnología médica.

    Todas ese negocio se fundamenta en las falsas expectativas sobre productos médicos milagro, traídos de la mano de avances tecnológicos ‘exponenciales’ que no tienen refrendo en la práctica médica oficial, ni en el rigor en la aplicación de nuevas tecnologías.

    Las conocidas como ‘Vanity metrics‘ o ‘medutainment‘; análisis de datos que son sólo ruido de fondo sin relevancia para la salud, y usando la la jerga médica como ‘Life Style’, monitorizando continuamente la glucosa o la presión arterial con Wearables, para evaluar el rendimiento en el trabajo y otras creencias sin ninguna base real.

    Es llamativo El caso Theranos, donde se prometía un remedio prodigioso en los análisis de sangre, fiándolo todo a un supuesto avance y ‘salto de rana‘ de la tecnología, y que ofrecería por sí sólo una solución innovadora, mientras se dilapidaba el dinero de los incautos.

    Sucede lo mismo con los kits caseros de análisis genéticos, como 23andme y Promethease, retirados por la FDA de la práctica clínica por su escasa fiabilidad, y alentados e impulsados por noticias ‘científicas’ sensacionalistas sobre nuevas tecnologías de moda, como el CRISPR/Cas9 o el supuesto ‘lector de cerebros’ de Elon Musk.

    .

    Data without a cause

    Doctors Warn That Inaccurate At-Home Cancer Screenings Are Causing Misguided Panic

    Patients’ views of wearable devices and AI in healthcare: findings from the ComPaRe e-cohort


    Disclaimer

    La divulgación científica sensacionalista es un negocio y ya, parte del negocio del «entertainment» en los medios.

    Hay quien está dotando de un nuevo significado a la expresión «vivir del cuento», utilizando para ello las investigaciones científicas y alentando falsas expectativas sobre nuevas tecnologías.

    O dándole remedio al cáncer todas las semanas, en ratones. Y ofreciendo el paraíso digital en un chip de memoria (Pero muy ‘exponencial’ todo, eso sí)

    Que un artículo contenga una investigación científica como base no significa que el tratamiento periodístico del mismo sea riguroso o veraz.

    Responder
    • Daniel Terán - 5 agosto 2019 - 10:40

      Qué casualidad, justo ahora estoy leyendo el «Exponential Organizations, Salim Ismail (2014)» que versa sobre todo esto que apuntas.

      Voy por la mitad. ¿Sigo o son todo paparruchas? :)

      Responder
  • #011
    Pepe Pérez - 4 agosto 2019 - 18:31

    ¿Tienen esos artefactos fiabilidad contrastada por los profesionales médicos?

    Pregunto porque otros artefactos más baratos que circulan por ahí no tienen buena prensa.

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    • Manuh - 4 agosto 2019 - 20:16

      Un amigo diabético utiliza el parche de Abbot. Estando en el hospital por un problema renal, acabaron monitorizando los niveles de glucosa y dosis de insulina en función del medidor y el histórico de mediciones. Y descartando la medición en sangre, que no venía más que a confirmar los datos.

      El parche es transdérmico y arroja los mismos valores que la medición en sangre, pero con un retardo de unos cinco minutos (se reflejaria el valor que tendríamos en sangre pocos minutos antes). Puedes hacer tantas mediciones como quieras, pero no es en continuo, hay que aproximar el móvil y supongo que por NFC se transfiere el dato. Son de usar y tirar con una duración de diez días, más o menos.

      Responder
      • Gonzalo - 9 agosto 2019 - 10:27

        Hola Manuh.

        Lo que indicas no es del todo correcto. El parche tiene un margen de error en comparación con la medición tradicional. Además, este margen de error es variable en función de otros factores como lugar del cuerpo en el que te lo pongass, los días que han transcurrido desde que se pegó, etc…

        En definitiva, abundando en la tesis de otros comentarios, el mejor control de la diabetes tipo 1 lo tiene que llevar el paciente con una buena dieta, aplicación de insulina y ejercicio. La tecnología nos puede facilitar (mucho) la vida, pero no podemos depositar en ella (todavía) la responsabilidad de la gestión de nuestra enfermedad.

        Un saludo.

        Responder
        • Manuh - 11 agosto 2019 - 23:02

          Tienes razón. Pero con un uso continuado y validando el resultado con lecturas en sangre de consigue una correlación muy muy correcta.

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  • #015
    Xaquín - 4 agosto 2019 - 18:40

    No estoy en contra de la mejoras tecnológicas en el control de la diabetes. En el caso de otros aspectos sanitarios, redundo en lo dicho por algún comentarista. Viene a rebosar el caudal hipocondríaco reinante en el ser humano.

    Pero estoy seguro que el mejor medidor/calibrador de la diabetes es un control nutricional estricto y una actividad física relajante y eliminadora. Todo ello reñido en esencia con la vida estresante media.

    Responder
  • #016
    Jesus Sanz - 5 agosto 2019 - 11:47

    Enrique

    Hay algo evidente, y es el ansia comercial en mucho aspectos de nuestra vida.

    Creo que la mejor forma de fundamentar una opinión es apoyarse en datos, por ejemplo la esperanza de vida en España es de 83.4 años y en EEUU de 78.54 años. Mientras que el gasto público por salud por habitante es de 7577€ en EEUU y de 1617€ en el de España, y los factores cualitativos es que allí si no tienes medios te mueres de asco, el número de homicidios tan elevado que tienen, la dieta basura de la población sobre todo pobre y rica en casi toda la población, en un veneno que es el Azúcar, y el descontrol generalizado de las grasas hidrogenadas, etc etc Resumiendo: no podemos dar como bueno SUS RECETAS porque se muestren muy INNOVADORAS o «GUAYS» en un bonito IPHONE último modelo.

    Ese estado de su Sociedad no se está atajando, con medidas de profilaxis de la Salud: ejercicio, dieta sana, etc sino que si tienes azúcar pastillas, o en casos graves insulina, como citas en tu post. En caso de colesterol más pastillas. Pero no se ataca a la fuente del problema por no ser lucrativa… y en tal modo se ha PROSTITUIDO la medicina de EEUU que el gasto está disparado, gasto propiciado por otro lado por la falta de control de precios de las medicinas, y donde los genéricos brillan por su ausencia y claro está las marcas tienen LOS PRECIOS INFLADOS.

    En este estado de necesidad apremiante, donde el paciente es solamente UN PUÑETERO CLIENTE es donde algunas empresas TECNOLOGICAS se han fijado en el segmento y han dicho, pues aquí hay un mercado dispuesto a pagar MILLONADAS por chorradas, si además tienes a tu cliente identificado pro pagar una millonada por un móvil que no vale su BOM ni el 20% del PVP entonces, vamos a diversificar a este mercado, y decirles lo bueno que son nuestras aplicaciones y gadgets, y sobre todo CAROS.

    Por otro lado gracias por el artículo que evidencia el no el futuro, sino el presente de la seudo medicina comercial en EEUU, y esperemos que sepamos valorar lo que tenemos y lo que tenemos que evitar que venga.

    Responder
  • #017
    LEON - 5 agosto 2019 - 12:30

    La práctica actual en medicina es que el doctor ordene un tratamiento y mande una revisión trimestral o mas frecuentemente anual, en base al resultado modifica el tratamiento.

    Lo que ocurra en el periodo entre revisiones puede dañar sustancialmente o incluso acabar con la vida del paciente, ya que puede estar hasta un año recibiendo un tratamiento insuficiente o excesivo.

    Esos casos se dan sistemáticamente en personas con patologías crónicas, como tiroides, apnea del sueño, etc,etc.

    Por otro lado es importante medir las variables del paciente en el momento en que ocurre un incidente, medirlas unos días mas tarde, cuando se atiende a la consulta puede no ser significativo, pues esos parámetros indicadores de la patología ya han vuelto a la normalidad.

    Hasta hace poco no era posible realizar monitorización continua ya que los equipos eran voluminosos y caros pero eso está cambiando y la práctica médica, que suele ser sumamente conservadora debe adaptar esas nuevas posibilidades.

    Tampoco es cuestión de salir a la calle repleto de cables y sensores, pero entre ambos extremos hay una zona de razonable equilibrio.

    Responder
  • #018
    ESTEBAN LEVI CELIS ORTIZ - 6 agosto 2019 - 00:54

    Me parece fantástico que la tecnología tome cada vez mayor importancia y protagonismo en el bien estar y salud de la población.

    Responder
  • #019
    Gonzalo - 9 agosto 2019 - 10:22

    Estimado Enrique.

    Como diabético tipo 1 y usuario ocasional de un sistema de medición continua de glucosa en sangre, te traslado mi satisfacción al leer una entrada tan objetiva que explica de forma sencilla y moderada los aportes de la tecnología a la gestión de una enfermedad crónica.

    Cuando leo titulares en prensa sobre este tipo de cosas leo la información o el reportaje de turno esperando enfadarme, cosa muy distinta del modo en el que tratas en este blog los potenciales beneficios de la tecnología.

    Un saludo.

    Responder
  • #021
    Pedro Torres Asdrubal - 14 agosto 2019 - 12:49

    Como de costumbre, ayer compré 6x2L de Coca Cola Zero, que me dura una semana y pico. Si hubiera comprado la original, me estaría llevando 1500g de azúcar por el mismo precio, el equivalente a 6000 calorías, o tres días de alimentación normal.

    Hay tanta IGNORANCIA… Hay tanto miedo a que «nos laven el cerebro», que la mayoría vamos por el mundo con el lleno de mierda.

    Dentro de la ignorancia de un economista, la diabetes también surge cuando el cuerpo dice ¡basta de basura! ¡ahora te controlas tu los niveles de glucosa en sangre! ¡bonit@!

    Responder

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