La cámara omnipresente

Google ClipsConfieso que este tema me tiene fascinado cuanto más leo sobre él: Google Clips es una cámara wearable, es decir, pensada no para sacarla del bolsillo y tomar un a fotografía – para esto ya está el smartphone – sino para ser llevada enganchada en algún lugar de la ropa o dejarla en algún punto concreto, y que vaya tomando fotografías animadas de hasta quince segundos de manera automática, como pequeños GIFs o live photos. Lógicamente, el dispositivo no se limita a ir tomando imágenes a intervalos prefijados, sino que utiliza algoritmos de machine learning para entender en qué momentos debe tomar esas fotografías, tratando de generar así un relato completo de la persona que la lleva encima. Según la compañía, “Clips busca imágenes estables y claras de personas, buenas expresiones faciales como alegría, reconoce también perros y gatos, y tiende a tener preferencia por cuando hay algún movimiento en la escena”. Es el concepto del lifestreaming, la vida que transcurre ante la cámara y es capturada por esta. No requiere una conexión de datos, ni una cuenta: simplemente toma imágenes en alta resolución, y las monta en un vídeo que puedes ver posteriormente en tu smartphone.

Algoritmos similares los hemos podido ver aplicados a otras cuestiones, como cámaras de seguridad inteligentes capaces de tomar imágenes únicamente cuando detectan movimiento o cuando capturan determinadas imágenes que le hemos solicitado previamente, pero no están diseñadas para ser llevadas encima, sino para ser ubicadas de manera razonablemente permanente en una localización determinada.

El producto puede ser adquirido en los Estados Unidos ($249 con envío gratuito en la tienda Google, en la que tienes que tener registrada una dirección en el país) desde el pasado 27 de febrero, y ya ha sido analizado por algunas publicaciones. El anuncio de su comercialización el pasado octubre hizo bajar el precio de las acciones de GoPro y generó bastantes comentarios, la mayoría en el sentido de considerarla “the new candid camera, la nueva “cámara oculta”, aunque en realidad no esté oculta y posea un piloto que permite saber a quienes están ante ella cuándo está tomando imágenes, aunque es más que posible que termines olvidándote completamente de ella. La cámara no es especialmente pequeña ni especialmente discreta, pero sin duda, evoca desde episodios de Black Mirror hasta libros o su correspondiente película dedicados a explorar las posibles consecuencias de un mundo en permanente retransmisión, entregado al concepto de transparencia total.

A estas alturas es perfectamente posible que el producto sea simplemente un experimento, una de esas líneas no exitosas que la compañía termina eliminando discretamente en alguna de sus Spring cleaning, o una forma de demostrar cómo de potentes son ya sus algoritmos de machine learning, pero me parece interesante reflexionar a qué tipo de mundo nos llevaría un producto así en caso de llegar a popularizarse, o qué puede pretender Google con ello. ¿Cómo te comportarías ante una persona que llevase colgada en su bolsillo una cámara como ésta, o que situase esa cámara apoyada en su clipstand en un punto que te incluyese? La popularización del smartphone con cámara ya ha hecho que muchos se planteen que viven en un mundo en el que todo el mundo lleva una cámara en el bolsillo, con todo lo que ellos conlleva: todo lo que hagas puede ser inmortalizado, capturado y compartido, sin que nadie se detenga a analizar las posibles consecuencias o la normativa legal que rodea a la captación o difusión de esas imágenes. ¿Qué ocurre cuando esa cámara, en lugar de simplemente ir alojada en el bolsillo y precisar de un gesto y una voluntariedad para capturar imágenes, vaya permanentemente encendida, preparada para hacer su trabajo, y provista de algoritmos capaces de decidir qué imágenes vale la pena capturar y cuáles no? ¿Nos acostumbraríamos a algo así y a sus consecuencias del mismo modo que hemos aceptado como inevitable la cámara del smartphone?

La vida es eso que transcurre mientras hacemos otras cosas. Revivirla como tal no es posible, e intentarlo mediante el recurso a fotografías o vídeos implica, en muchas ocasiones, hacer un esfuerzo consciente por capturarla, por obtener imágenes o vídeos que podamos utilizar posteriormente para evocar esos recuerdos, lo que habitualmente puede implicar vivirla de una manera que muchos consideran de inferior calidad: alguien que en lugar de centrarse en el momento que debería estar viviendo, se está preocupando por registrarlo en un dispositivo tiende a provocarnos reacciones negativas, aunque en muchos casos esas personas afirmen que su pasión es la fotografía o el vídeo y que disfrutan más así, entregados a ella. ¿Qué pasa cuando esa captación de imágenes para su evocación posterior se lleva a cabo de manera rutinaria, sin que el usuario tenga que hacer nada, y empezamos a aceptarlo simplemente como un hecho más, una característica de la vida cotidiana?

Es pronto para saber si un dispositivo de este tipo triunfará o no, si comenzaremos a verlo colgando del bolsillo de determinadas personas, si dará lugar a problemas o a situaciones imprevisibles derivadas de su protocolo de uso, si afectará a las normas de educación, o si el concepto será replicado por otros fabricantes para diseñar dispositivos mucho más pequeños o incluso intencionadamente ocultos, disimulados, difíciles de detectar. Pero que la tecnología permita crearlos es una de esas situaciones que nos puede llevar a plantearnos muchas cosas, a imaginarnos cómo podría cambiar nuestra vida si todos los momentos que vivimos en ella pudiesen estar siendo capturados no ya por una cámara en manos de un amigo o un familiar, sino por todas las que llevan aquellos que se cruzan con nosotros. ¿Qué cambios determinaría algo así en la sociedad en la que vivimos? ¿Podría un producto así y su eventual popularización determinar que viviésemos en un entorno en el que esas cámaras estuviesen presentes de manera ubicua, en el que lo normal cuando vas a casa de alguien es que haya varias cámaras apuntándote durante el aperitivo o la cena, para después compartir contigo un vídeo en modo “mira qué bien nos lo pasamos”? ¿Nos acostumbraremos a algo así y pasaremos a verlo com algo normal? ¿Cuántas cámaras a la vez captarían un momento como una boda, o cualquier otro que se considere adecuado para ser evocado posteriormente, y además, sin que las personas que las llevan encima siquiera se dieran cuenta en el momento?

Pensar en esa idea de “vida televisada” o en modo “captura permanente” requiere un esfuerzo de proyección, de imaginar las posibles consecuencias y los cambios que acarrearía en la forma que tenemos de entender muchas cosas. Muy pronto, posiblemente, para un producto recién lanzado que perfectamente podría quedar como una rareza, un experimento más, o incluso como una extravagancia o algo que genere rechazo. No pretendo hoy elucubrar sobre la posible popularización del producto, sino más bien plantearme qué ocurriría si lo tuviera. Después de todo, no deja de ser algo que hasta hace poco no era fácilmente planteable y que la tecnología ha convertido en sencillo, aparentemente además con buenos resultados. Y para eso, para especular sobre la tecnología y sus posibles efectos, es para lo que estamos aquí! :-)

 

 

 

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19 comentarios

  • #001
    marcelo - 2 marzo 2018 - 11:30

    No hace falta esta cámara, se puede hacer exactamente lo mismo con el smarphone, solo hay que darle la vuelta (o poner una cámara delantera realmente buena y no la basurilla que ponen ahora), sujetarlo y contar con la app adecuada. Algo así ya salía en la extraordinaria película “Her”, el protagonista se enamora de un sistema operativo avanzadísimo (con la voz de Scarlett Johanson, eso sí) y lleva el móvil todo el día en el bolsillo de su camisa para que su “amada” comparta el mundo con él… aunque al final el SO lo abandona y tiene que conformarse con una humana normal.

    Supongo que ir tomando imágenes sin permiso de esta manera debe de ser ilegal, o almenos debería serlo, y más si esas imágenes van directas a los servidores de Google. Desde luego, a mi si se me acercase alguien con un aparato de esos tendría graves problemas y peligrarían tanto la integridad de la cámara como la de la cara del portador, posiblemente.

    • acerswap - 2 marzo 2018 - 19:19

      No la habia visto y me has hecho un spoiler completamente innecesario.

      • marcelo - 2 marzo 2018 - 20:47

        la película es de 2013

  • #004
    Luis Hernández - 2 marzo 2018 - 12:21

    Pues a mi me parece interesantísimo dotar de IA a una cámara. No tanto para inmortalizar momentos cotidianos, sino por las enormes aplicaciones que pudieran derivarse: cámara para el coche o bici que detecte y fotografíe comportamientos peligrosos de los conductores. Cámara de detección de hurtos, de fauna salvaje, de fenómenos atmosféricos, de errores en cadena de montaje, de peligros de todo tipo, de chequeo de calidad de productos…
    Entrenar a una IA en el reconocimiento de situaciones visualmente detectables e integrala en una cámara abre un montón de posibilidades increíbles.

  • #005
    TORONJIL - 2 marzo 2018 - 14:08

    El aparatito podría almacenar las fotos en Google directamente vía datos 4G. Así no se descarta nada :-)

    Buenooo, si tiene éxito, Google no va a dar abasto.

  • #006
    JJ - 2 marzo 2018 - 14:31

    Google quiere cambiar el mundo (para bien o para mal).

    O tal vez crearon estas cámaras para el coche autónomo y luego se les ocurrió probar esto.

    Aunque la cámara sea un poco cara le veo posibilidades. Por un lado, los adolescentes que tengan ganas de provocar: “cuidado conmigo que lo estoy grabando todo”.

    Luego, estarían los Instagramers que contarían de esta forma cada día de su vida como se hace con los selfies. Medio mundo en plan Kardashian. Además, Instagram serviría para poner a estas cámaras rápidamente de moda.

  • #007
    Gorki - 2 marzo 2018 - 14:42

    Algo similar es lo que pasa en Rusia donde muchos coches llevan una cámara siempre conectada para que sirva de testigo en caso de accidente, y que recogen cualquier cosa imprevista, como la caída de un meteorito o el robo de una tienda.

    En efecto es difí0cil saber que ocurrirá si todo se graba y se guarda en donde sea.. Quizá tengamos que ampliar el “Derecho al Olvido” para impedir que se publique la borrachera que nos cojímos en el fin de año, o el ligue que hicimos en el gimnasio..

    Vuelvo a opinar que la “privacidad”· fue un fenómeno circunstancial en el tiempo, durante el Siglo XX y reducido a las grandes urbes- Estoy harto de que en mi pueblo me digan “has cambiado de coche”, o “te vieron ayer pasar por Valdegalindo a las tres de la tarde”, Nunca ha existido privacidad en las ciudades pequeñas.

    Por cierto, lo de la cámara wareable, es invento de Almodovar en Kika una película del maestro que es mejor olvidar https://www.youtube.com/watch?v=osxryICGCzI

  • #008
    Jorge Victoria - 2 marzo 2018 - 15:04

    Bueno, por un lado ya sabemos que la sobreabundancia de alguna cosa, necesariamente disminuye su valor. Eso se comprueba ampliamente con el cansancio que ya producen las fotos del móvil en las redes sociales
    Por otro lado, reducir esta sobreabundancia por medio de la IA no va s ser tan inmediatamente confiable, útil, y suficiente para la generalidad de las personas y casos. Por ello requerirá un esfuerzo personal adicional importante, al que no todos estarán tan dispuestos… Lo que nos lleva a la conclusión de que será mucho más usado para el mal que para el bien… jeje….

  • #009
    Carlos Quintero - 2 marzo 2018 - 16:20

    Seguramente se declare ilegal fuera de la casa de cada uno. En España, uno no puede poner una cámara en su casa apuntando a la calle para prevenir robos, al menos sin permiso y anunciándolo con un cartel, LOPD, etc. Y si no, se prohibirá en muchos sitios privados: en el vestuario de mi gimnasio hay carteles indicando que se prohíbe “el uso del móvil”, lo cual es un poco absurdo, porque cuando al finalizar lo recoges de la taquilla para volver a metértelo en el bolsillo es bastante inevitable echar un vistazo para ver los mensajes recibidos. Y no seré el único que si encuentra alguno urgente se sienta a contestarlo ahí mismo… En cenas con los amigos, en reuniones en el trabajo, etc. también sería incomodísimo, ya que no nos comportamos igual cuando sabemos que nos están grabando.

    Luego está el tema de la abundancia de fotos. Estoy intentando migrar mi colección de fotos del iCloud de Apple al Google Photos, y me está pasando lo mismo que cuando las subí al iCloud de Apple: tarda bastantes horas (varios días si lo haces a ratos para supervisar el proceso). Para más inri Google Photos tiene un defecto, y es que no solo sube las fotos sino miniaturas, caras (facetiles), etc. (al menos ahora sé porqué el contador indicaba como 5 veces más de las fotos que tengo…) Todo ello me he hecho darme cuenta de que probablemente tenemos demasiadas fotos muy similares y, sobre todo, que no vemos nunca. Se hacen, se almacenan y ya. Creo que cuando las fotos eran en papel y teníamos pocos álbumes las veíamos con más frecuencia (y cariño).

    Finalmente, la IA: esto sí sería fabuloso, si funcionara. Las cámaras Google Nest tienen IA para detectar si la actividad es una persona o no (y cobran por ello, unido a la grabación de vídeo en remoto). Pues bien: en las cámaras de exterior tienen tantos falsos positivos (ej: aves de cerca que confunde con personas) como, mucho peor, falsos negativos (personas que no detecta como tales) que la función es inservible, y tienes que aguantarte recibiendo notificaciones de cualquier movimiento. Siempre digo que un niño de 5 años distinguiría mejor. Las de interior funcionan mejor solo porque en interior no hay tanto movimiento.

    • Gorki - 2 marzo 2018 - 16:46

      Dudo que se declaren ilegales, al fin y al cabo son como la cámara que todos tenemos en el móvil, solo que lo llevas fuera del bolsillo. Lo más probable es que nos tengamos que acostumbrar a un mundo hipervigilado, porque el primero que utilizarlas será el gobierno, ¿Acaso avisan de la existencia de cámaras los radares de las carreteras?. pues ya utilizan hasta drones.

      En cuanto lo que cuentas de la abundancia de fotos, esa es nuestra salvacion, Millones de imágenes de todos sobre todo va a crear una “indxicación”. tan tremenda que será la salvación de la privacidad de los “comunes”, aunque los “famosos” no se van a librar, pues la misma IA va a seleccionar sus imágenes sobre todas las que hayamos hecho-

      Por lo que cuentas de las cámaras Google Nest, sospecho que no tienen una auténtica IA sino un vulgar control de presencia, pues lo mismo me pasaba con un foco que puse en una casa de campo, que se disparaba con que hubiera, aire, pasara un gato, o se movieran las ramas de los árboles y en cambio, cuando se apagaba, tenías que dar saltos como si fueras Tarzán de la Selva para volverla a “despertar”. La sustitui por un tipico boton con un temporizador. .

  • #011
    Carlos Quintero - 2 marzo 2018 - 18:15

    No, no es lo mismo. Un móvil es un dispositivo multi-propósito que hace fotos y muchas cosas más. Además, para hacer una foto, aunque se puede disimular, hay que “apuntar”.

    Esto otro es una cámara que solo vale para eso y siempre está “apuntando”. En España, el Estado, que está muy lejos de ser liberal, regula todos los aspectos y ya he mencionado que no puedes poner ni una cámara en una valla apuntando a un erial, no vaya a ser que pasen por allí unos amantes cuya derecho a la privacidad tiene un valor supremo…

    Aunque no dudes que el Estado sí nos pondrá cámaras con IA por todos lados como en China… A nivel privado, al cine o a un espectáculo te dejan llevar un móvil y mantenerlo encendido (silenciado) pero no usarlo, al menos para fotografiar o grabar. Dudo que te dejen entrar con ese dispositivo, o con unas gafas grabadoras, etc. Otra cosa es que lleguen a cachearte para ver lo que entras.

    El marketing de Google Nest posiciona sus cámaras como “inteligentes” (igual que el termostato, etc.) y precisamente te cobran una subscripción (Nest Aware), que es opcional, por las alertas de persona (vs alertas de movimiento) porque:


    Nest Aware utiliza algoritmos avanzados para enviarte alertas de audio y movimiento más inteligentes, es decir, que las alertas que recibes son más precisas y las recibirás en momentos más inteligentes. También recibirás alertas de persona, que te avisan cuando una persona, no una mascota, ha pasado por delante de tu cámara. Este tipo de mejoras requieren una gran cantidad de recursos informáticos, mucha más de la que Nest Cam puede ofrecer por sí misma. Utilizamos potentes servidores en la nube para que nuestros suscriptores a Nest Aware puedan usar esta tecnología avanzada de detección y estamos mejorando constantemente estos algoritmos para proporcionar la mejor experiencia.

    Pero a día de hoy, en mi experiencia el resultado no es satisfactorio y a un par de palmos confunden la cara de una mascota con la de una persona. Aquí hay dos líneas de trabajo: la mejora del machine learning para que sea muy muy fiable, y el machine learning en dispositivos restringidos (cámaras, IoT, móviles, etc.) sin depender tanto de servidores.

  • #012
    Xaquín - 2 marzo 2018 - 19:48

    La muerte es inevitable, pero no por eso me ilusiona.

    Que dos crebritos estén mirándome y grabándome, me ilusiona muy poco, terminaré por considerar que uno de los dos sobra.

    Como indica algún comentario, seguro que llegará a ser (y no estamos lejos) preferible charlar con la Scarlett.

  • #013
    Landreu - 2 marzo 2018 - 20:10

    NIHIL NOVUM SUB SOLE: Durante casi tres años he llevado en mi solapa algo similar, de forma experimental, pero con un concepto y óptica superior. La cámara (europea) de solapa llamada NARRATIVE CLIP 2.0 (fotografía y video 1080p) geolocalización, 8GB de memoria que se vaciaba automáticamente al pasar por una zona wifi y un sistema -on site- con IA que quita las borrosas, negras o blancas y crea un timelapse de toda tu vida. No hay boton de OFF ya que es “always on”. Por desgracia y falta de financiación en europa tuvieron que cerrar cuando tenían una gran comunidad de usuarios.

    • JJ - 2 marzo 2018 - 23:35

      Interesante tu comentario sobre la cámara de Memoto

      O sea que aquí Google no está innovando sino retomando un proyecto ajeno que no tuvo éxito…

      Y curiosa la advertencia de la Electronic Frontier Foundation.

      La duda que me queda es lo que has hecho con todas esas grabaciones de tu día a día…

  • #015
    Alberto Guerrero - 2 marzo 2018 - 22:02

    Me gusta el concepto, pero me ha recordado mucho a un episodio de Black Mirror y la verdad es que me provoca cierto escalofrío.

  • #016
    Matt - 3 marzo 2018 - 01:17

    Supongo que las acabaran fabricando de un modo en que pasen inadvertidas. Más que nada porque si me encuentro a alguien con esto y estoy en el ángulo de visión de la camara probablemente el portador de la cámara y yo acabemos teniendo un “intercambio de expresiones”. E imagino que habrá mucha otra gente que tampoco le haga demasiada gracia.

    ¿Dónde estará el caraanchoa cuando se le necesita?

  • #017
    Pablo - 5 marzo 2018 - 17:31

    Visto así parece que estuviéramos reviviendo en la realidad la película “The Circle”, que como película no es gran cosa pero aporta un debate sobre la intimidad interesante.

  • #018
    José Manuel - 5 marzo 2018 - 18:34

    Ni siquiera está claro en España el tema de las dashcam que serían más útiles (ni siquiera la DGT se posiciona con claridad)…como para andar con ésto por la calle.

  • #019
    Texel - 14 marzo 2018 - 20:02

    Está claro que el tiempo dirá si se trata de un experimento, pero sin duda derivará en otras versiones y utilidades. Las aplicaciones que la evolución de la Inteligencia Artificial puede aportarle es la clave. Incluso para la producción y grabación de vídeos profesionales podría ser de utilidad si somos capaces de dar forma a la IA.

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