Google ante el Senado norteamericano

Ayer miércoles se iniciaron las sesiones del Comité Antimonopolio del Senado bajo el título The Power of Google: Serving Consumers or Threatening Competition?, destinadas a dilucidar hasta qué punto la hegemonía de la empresa de Mountain View en actividades como la búsqueda o la publicidad en la red conlleva prácticas anticompetitivas.

Las acusaciones afirman que Google, por un lado, utiliza su dominio en la búsqueda para llevar a los usuarios hacia sus propias ofertas en otras temáticas en lugar de ofrecer una búsqueda neutral frente a sus competidores. Y por otro, que Google utiliza los beneficios obtenidos en el negocio de la búsqueda para subsidiar negocios en otras áreas en las que, consecuentemente, puede permitirse operar en pérdidas, perjudicando así a otros competidores. Acusaciones similares a las que en su momento se hicieron a Microsoft, y en las que se discute, básicamente, hasta qué punto ha sido capaz la compañía de combinar su fortísimo crecimiento con su lema “don’t be evil”.

Sin duda, uno de los temas más calientes del momento en la escena tecnológica, y con mayor potencial para condicionar el paisaje de la red. Ante el comité, personas como Eric Schmidt o el CEO de Yelp, Jeremy Stoppelman (recientemente hablamos del tema al hilo de la adquisición de Zagat por Google), así como varios abogados y analistas especializados.

Discusiones acerca de si Google privilegia o no sus propias ofertas de contenidos en sus listados, o si ha conseguido disfrutar de la capacidad de decidir quién triunfa o no en la red, y opiniones de todos los colores: desde argumentos expuestos desde hace ya mucho tiempo en páginas como Googleopoly o en vídeos como The Google Master Plan, hasta análisis que lo consideran un error. Los argumentos de Google al respecto están expuestos en esta página.

La sesión de ayer no tuvo desperdicio. En juego, uno de los temas más decisivos a la hora de definir la red de hoy y la del futuro. Si te interesa la tecnología, conviene que mantengas un ojo en el tema.

 

13 comentarios

  • #001
    Benjamin Frugoni - 22 septiembre 2011 - 09:49

    Google se expande. Como cualquier empresa sana y en crecimiento. ¿A qué debe su expansión? A nosotros, sus clientes.

    Creo que es inmoral juzgar a una empresa por ser la favorita del 90% de los clientes. Si no queremos buscar con Google, hay alternativas. Si no nos gusta GMaps, usamos otro. Si no nos gustase Gmail o G+, tenemos otros servidores y otras redes sociales.
    Si no nos gusta Google Checkout, usamos PayPal, si no Google Books, Amazon, etc…

    Me parece que aquí es donde vemos que las instituciones son mas causa de tropezadero que una ayuda. Si Google tiene que desembolsar millones de dolares, lo perderemos los clientes en términos de inversión, desarrollo y novedades.

    Al final seguimos siendo los clientes los que decidimos si seguirle el juego o no.

  • #002
    Gorki - 22 septiembre 2011 - 09:49

    Lo de que si privilegia a quien anuncia en Gogle, ¡Vaya Vd. a saber!, como el algoritmo de Google es secreto .¡Quien me dice que no tiene un parametro que diga si anuncia en en Google sube 20 puestos?
    Lo que está claro es que con el dinero del buscador subvenciona otros servicios. ¿Podría mantener Google Analitics sin subvención?

  • #003
    Luis - 22 septiembre 2011 - 10:48

    Lo de monopolio creo que no se refiere a que la gente pueda o no entrar en su pagina, sino que elimina a la competencia comprandola o bajo otros metodos, lo mismo se decia de Microsoft y los mas puristas decian que ya era hora de poder usar Mach o Apple, para mi son casi lo mismo aunque no lo sean. Esta claro que un buscador quiere hacer negocio, se ha impuesto, pero eso no es el monopolio, sino la absorcion de la competencia para evitar competencia. Para eso estan las leyes, porque si permiten el monopolio, llegara el momento que todo sea de una misma empresa, y entonces el precio es este, te guste o no. De todas formas lo que promueven mas que la libre competencia es el oligopolio. Al final, acabaremos, sino cambia, recurriendo a 5 empresas para todo. Lo que se quiere es que si un emprendedor quiere empezar, que no se lo coman…

  • #004
    Carlos economistaingles - 22 septiembre 2011 - 13:12

    Las leyes antimonopolio americanas marcan un hito. Pero quien acabó con el monopolio de Windows no fueron los tribunales, sino el movimiento de software libre.

    Si google se vuelve un monopolio dañino, los internautas somos quienes tenemos la responsabilidad de castigar. Cuando oigo hablar de un “comité” se me revuelven las entrañas. En este mundo de mediocres, lo normal es undir la originalidad.

    Los lideres están por los suelos y es el resultado de actuar a espaldas de nuestros intereses ciudadanos e individuales. No dejen que ningún comité decida por ustedes. Si no tenemos críterio, no nos lo merecemos, y si lo tenemos, no lo necesitamos.

  • #005
    Camino - 22 septiembre 2011 - 15:13

    Lo del monopolio de Google, sería un supuesto caso de monopolio natural, dado que el coste de ciertos productos/servicios ofertados por Google es menor que si hubiera varias empresas compitiendo; ya que esos productos/servicios Google los genera bajo pérdidas…imposibilitando que otras empresas compitan con dicha empresa supuestamente monopilista.

  • #006
    Antonio Castro - 22 septiembre 2011 - 18:42

    De momento no tengo queja de Google, pero tantísimo poder me preocupa.

  • #007
    PowerBalance - 22 septiembre 2011 - 22:33

    Comparar a Google con Micorosft no tiene mayor sentido. Ya les gustaría a los de Redmond tener la buena imagen de Google. Imagen que ahora algunos se empeñan en atacar.

    En general Google hace las cosas bien y la competencia no puede con ellos. Entonces tal vez surgen ataques amañados desde la política de lobbys o incluso desde el intento de manipulación o instrumentalización de la justicia de los países.

    En casi todos los ámbitos al líder admirado muchas veces también se le envidia y se utiliza incluso el juego sucio para intentar acabar con él. Y no se trata de conspiraciones ni nada parecido sino sencillamente de la naturaleza humana imperfecta y codiciosa. Es mi humilde opinión.

  • #008
    Mario - 22 septiembre 2011 - 23:34

    http://judiciary.senate.gov/hearings/hearing.cfm?id=3d9031b47812de2592c3baeba64d93cb

    Enlace directo al webcast de la sesión del Sub-Comité (también los testimonios en pdf), de la web oficial del Senado americano.

    Que si Google favorece o no sus negocios paralelos (GoogleMaps, Youtube, Googletravels, etc) en su buscador universal es algo sino imposible, muy difícil de demostrar, al punto de que estamos lejos de suponer todavía algún tipo de acción contra Google o regulación administrativa sobre el negocio de buscadores en general, aunque la amenaza haya sido latente en toda la audiencia. Por mucho menos durante el Siglo pasado, la ley Sherman obligó a la Standard Oil a dividirse en 4 o a la Paramount y la MGM a vender su división de cines, que habían integrado verticalmente con sus productoras. Pero estos casos eran evidentes por sí mismos, bastaba con comprobar como los cines Metro sólo proyectaban las películas de la Metro o la omnipresencia de las estaciones de Rockefeller. No es así de claro el caso de Google.

    El derecho de competencia no tiene como fin el castigar a las empresas exitosas ni defender a las empresas víctimas de las empresas exitosas. Tiene como fin cautelar el mercado, con todo lo abstracto o difuso que esto puede significar. A Google se le acusa, y cada vez con más fuerza, de abusar de su posición de dominio en tanto buscador, para privilegiar sus negocios afines en tanto proveedor de contenidos, perjudicando el mercado. Es su manera de actuar y no el hecho de ser el predominante, lo que afectaría al mercado y debería revertirse.

    Es como si un productor de carne vacuna fuese a la vez el propietario de la principal cadena de frío de una ciudad y no dejase que otros ganaderos o hasta otras carnes como el pescado o el pollo, se ofertasen en la ciudad en igualdad de condiciones a la suya. Peor aún si el productor de carne vacuna se expande a los negocios del pollo y del pescado, y todavía peor si los opera a pérdida gracias a su tamaño. Por un lado es evidente que es malo que esta ciudad no cuente con alternativas de proveedores de carnes en general, y del otro lado, es contraintuitivo pedirle a una empresa que no explote sus propias convergencias en los rubros afines de producción y distribución en beneficio de su competencia. La solución clásica a este dilema ha sido decirle a la empresa que se divida y actúe en cada rubro competitivamente y por separado. Total si era buena en todo lo que hacía lo seguirá siendo en todo. Pero esto es precisamente lo opuesto a la manera de actuar de Google y su tendencia a acaparar e integrar para sí misma en sus sistemas cada nuevo negocio que se presenta en internet donde si no lo compran (Youtube), lo copian (Google+).

    Ante estas acusaciones Google se defiende mal. Nos dice en corto que (1)su filosofía es proveer el mejor resultado posible en su buscador, (2)que confiemos en Google, o en todo caso, (3)que confiemos en el mercado porque si a uno no le gusta Google se va a otro lado. (1)Hace poco se sancionó a Google con 500 millones de dólares porque “el mejor resultado posible” cuando uno buscaba medicamentos era el de una farmacia canadiense que no operaba legalmente en EEUU ni exigía prescripciones, pero que era un buen cliente de Adsense. Ese no es “el mejor resultado posible” si consideramos la salud del consumidor en vez de los ingresos de Google. (2)Con este antecedente es difícil pedir confianza ciega. (3)Lo de decirle a la gente que puede irse a otro lado es como decirle a un automovilista en la época del Standar Oil que puede viajar 500 millas si quiere llenar su tanque o puede irse al cine de otra ciudad si en esta sólo pasan películas de la Metro. Esta línea argumental ya se ensayó antes y fracasó porque la manera de actuar de estas empresas perjudicaba el funcionamiento mercado sin importar si sus productos (gasolinas o películas) eran realmente los mejores.

    Mis conclusiones: Google dejó de ser hace ya buen tiempo sólo un buscador (que en efecto compite y competirá con otros) y sus ingresos económicos dependen ya no de la pertinencia de los resultados que arroja en sus búsquedas sino de la integración con sus otros rubros, rentabilizados por la publicidad.

    Este modelo de negocio crea una tremenda presión para acaparar información valiosa para el usuario sin importar su legalidad o no (caso de las farmacias) y de otro lado comprar o incursionar en cualquier negocio en internet creado por otros que demuestre ser generador de tráfico (caso de las redes sociales).

    Esta audiencia no es ni el campanazo inicial, tan sólo un “seconds out”, de la pelea que se viene para una empresa que necesita acaparar, absorver y monopolizar servicios para funcionar, frente a las leyes clásicas de la competencia en el mercado que repudian estas actitudes. Como con la propiedad intelectual, el nuevo entorno (internet) exige al derecho de competencia, leyes o regulaciones que todavía no existen pero cuya necesidad será manifiesta a medida que la red se convierte en el entorno principal para todos los negocios, y como no, de nuestra vida diaria como consumidores.

  • #009
    Carlos economistaingles - 23 septiembre 2011 - 14:17

    La idea de monopolio natural no se puede aplicar en entornos de rapido desarrollo e innovación.

    Llevan decadas intentando controlar internet sin exito. ¿Sabremos defender a google?

    A los nazis de los derechos de autor les chirrian los dientes ante la filosofia de google del gratis total.

  • #010
    Sarvangasana - 23 septiembre 2011 - 17:36

    Mario, tu largo comentario, tu artículo, parece impresionante. Quizás digno de ser publicado en un Blog propio (si lo tienes seguro sería interesante conocerlo).

    Pero de tu artículo anti Google, mas allá de no estar de acuerdo con el fondo, hay algo que resulta claramente criticable. cuando escribes:

    “Lo de decirle a la gente que puede irse a otro lado es como decirle a un automovilista en la época del Standar Oil que puede viajar 500 millas si quiere llenar su tanque o puede irse al cine de otra ciudad si en esta sólo pasan películas de la Metro.”

    Aquí eres poco riguroso pues en la comparación metes la pata: en Internet las distancias físicas no existen y tu hablas de “viajar 500 millas” o de tener que “irse al cine de otra ciudad”.

    Es cierto que Google despierta pasiones a favor y en contra, como en tu caso. Pero antes de publicar algo así se puede releer y corregir para que los argumentos no se derrumben por culpa de falacias como esta. Saludos.

  • #011
    Mario - 23 septiembre 2011 - 21:45

    010. Sabemos perfectamente que Bing está “a un click de distancia” y en la audiencia Google no dejó de repetirlo varias veces. Pero ahora mismo parece más fácil para un automovilista rellenar combustible lejos de su ruta que para un internauta abstenerse totalmente de usar productos de Google. A esto se refiere el símil, no a ninguna distancia física sino a la dificultad práctica de salir de un servicio predominante.

  • #012
    xhorl - 25 septiembre 2011 - 19:11

    toda la vida se ha podido comprar un Mac a “un click de distancia” (comprando en su tienda online) y eso no ha impedido a gente como edans tratar de vipilidear a Microsoft difamando y vertiendo mentiras sobre ellos.

    Ahora, disculpamos a Google en vez de iniciar una campaña Google-free…..

    No me sorprende.

  • #013
    javier - 27 septiembre 2011 - 03:41

    Los que temen a Google son las empresas monopólicas que no quieren que se nos den gratis cosas como Earth, Maps, Books (los clásicos son gratis) y otras tantas cosas dicen: si ellos lo regalan, ¿quien me va a comprar? Vaya argumento. Siempre quieren que sea ellos ganar nosotros perder.

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