El Blog de Enrique Dans

Cuatro meses “quantifying myself”

Escrito a las 1:24 pm
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Ayer se cumplieron cuatro meses desde que empecé a probar en primera persona ese tema sobre el que llevaba cierto tiempo escribiendo y que me llamaba tanto la atención, lo que se ha dado en llamar quantified self. El empujón final para ello me lo dio la conjunción de un artículo de Stephen Wolfram en Wired, The personal analytics of my life, que reseñé el pasado marzo, y el lanzamiento de Fitbit en España, para el que me contactó su agencia de comunicación, y que traté como trato siempre estos temas: sin comprometerme a escribir sobre ello ni a nada más que a probarlo.

El 22 de mayo me puse el Fitbit. Para quienes no me conozcan, soy una persona bastante metódica y con tendencia a hacer las cosas de manera sistemática, casi obsesiva, sobre todo porque si no me las tomo así, me olvido y no consigo hacer nada. Así que literalmente, desde el 22 de mayo no me he quitado el dispositivo de encima salvo para ducharme o practicar mi deporte favorito, el buceo. Cuatro meses con un cacharrito contando los pasos que das, la distancia que recorres, los pisos que subes y las calorías que quemas. Combinado con Endomondo, que vive en mi Android y lleva un seguimiento pormenorizado y con GPS de mis recorridos cuando salgo a caminar – si intento correr, paso más tiempo con lesiones que corriendo – y con la báscula, una sensación de control casi total de las variables que afectan en gran medida a cómo me siento físicamente.

A las tres semanas de uso, había bajado siete kilos, y escribí una entrada comentándolo, simplemente porque la manera en que la dinámica de uso se había integrado con mi vida cotidiana me resultaba enormemente llamativo. Ahora, a los cuatro meses, mi peso está estabilizado alrededor de los 84 kilos, unos quince menos que los 98,6 que marcaba la báscula el pasado 22 de mayo, y en ningún momento he tenido la sensación de estar a dieta. Eso sí, he cambiado de estilo de vida. A uno que, decididamente, me gusta mucho más. Y por supuesto, me siento muy diferente, mucho mejor. Prueba a atarte al cuerpo quince kilos de tocino y caminar durante todo el día con ellos encima… y entenderás lo que quiero decir.

La sensación, como dije en la entrada del pasado junio, es de CONTROL. Control total. Tengo un registro completo de lo que como, de lo que bebo, del deporte que hago y de mis actividades a lo largo del día. Mi día empieza deteniendo el contador de sueño del Fitbit, primera cosa que hago al despertarme. Tras pasar por el cuarto de baño y asearme, me peso en una báscula Aria que envía automáticamente mi peso y porcentaje de grasa corporal a través de la WiFi: el 22 de mayo pasado estaba en un 22% de grasa, ahora estoy estabilizado en torno a un 15%. Desayuno (soy de desayunos fuertes), hago quince minutos de ejercicio (en los que suelo alternar cada día abdominales, pesas y flexiones), e introduzco en el programa lo que desayuné y el ejercicio que hice. A lo largo del día, cada vez que me acuerdo y tengo un instante, aprovecho para introducir en el ordenador o en el móvil lo que he comido, bebido, o las actividades que he desarrollado. La curva de experiencia es brutal: al principio, hacerte una idea del peso de lo que comes me resultaba muy difícil, y solía utilizar una báscula de cocina. Cuando has pesado cosas unas cuantas veces, eres perfectamente capaz de calcular la medida aproximada en un solo vistazo. Cuando la mayoría de tus comidas habituales ya están en la lista, la cosa se vuelve infinitamente más cómoda. Con las actividades, lo mismo: al principio, darte cuenta de que una hora delante del ordenador trabajando consume 137 calorías resulta poco menos que sorprendente, pero claro… también consume calorías simplemente el estar vivo, respirar, poner la sangre en movimiento, y todo eso que llamamos metabolismo basal, y nos parece de lo más normal. Bucear dos horas quema más de mil calorías. Salir a caminar una hora pueden ser entre seiscientas y ochocientas calorías según el día, y vuelves además con la cabeza mejor amueblada, casi como si fuera una sesión de terapia.

¿Sensaciones? Pasar de agobiarte por la proximidad de los peligrosos tres dígitos de peso a simplemente procurar no bajar de ochenta y tres kilos es una verdadera pasada. Pero además, puedo permitirme “homenajes” sin problema, no tengo ninguna necesidad de vivir con sensación de privaciones. Pasar el verano en Galicia no es adecuado si quieres ser disciplinado en el comer, y francamente, no me he privado de nada. El peso no es una variable clave, solo una forma de monitorizar mi estado. Hace unos dos meses que puse el Fitbit en posición mantenimiento, simplemente porque en 84 Kg. me encontraba a gusto y porque mi mujer insistía en que si bajaba más, se me ponía mala cara. Desde entonces, oscilo entre los 85 y los 83, sin problemas. Si me voy una semana de viaje, no tengo báscula, me apetece probar comidas típicas y no puedo mantener la regularidad en el ejercicio, subo algo de peso. Si vienen varios días buenos y con agua clara durante el verano, me paso tres horas al día bajo el agua, y bajo. El día que me paso, como menos. El día que bajo más de lo que quiero, como más. Hoy me acabo de pegar un desayuno con queixiño de Arzúa que quitaba el sentido. ¿Régimen? Ni idea de lo que es eso.

Hace una semana, Fitbit anunció nuevos dispositivos. Uno de ellos, el Fitbit One, incorpora precisamente algunas de las cosas que echaba en falta en el Ultra: permite cargarlo con un conector USB normal y corriente, sincronizarlo mediante Bluetooth con el ordenador o con dispositivos móviles, y funciona como despertador mediante vibración. Se acabó tener que estar pendiente de llevarme a todas partes la incómoda base de sincronización, y de tener que esperar a estar delante del ordenador para ver mi balance tras una buena comida. Si además mantiene la duración de batería, que hace que te olvides completamente de que el dispositivo funciona con electricidad, algunas cosas serán todavía más sencillas. Ya solo me falta que consigan hacerlo resistente al agua.

Supongo que han coincidido muchas cosas: que llevaba tiempo encontrándome desagradablemente pasado de peso, que tenía la actitud mental adecuada con respecto al tema, y que tengo una personalidad en la que las tareas repetitivas, casi obsesivas, me funcionan sumamente bien (véase escribir en un blog todos los días desde hace casi diez años :-) Pero sinceramente y a la luz de la experiencia, esto del quantified self me parece uno de los mejores inventos de la Humanidad desde que el pan viene en rebanadas. Ahora solo me queda convencer a mi médico de que mantenga un ojo puesto en esos registros que podría perfectamente compartir con él, y que los tenga en cuenta para cuando hago mis revisiones o voy a verle porque me duele algo. O convencer a una compañía de seguro médico para que base algunos de sus productos en la monitorización de aquellos que preferimos voluntariamente trabajar en el mantenimiento de nuestro estado de salud de manera preventiva.

Hablamos de cambios de hábitos en algunos casos importantes, de cosas que se perciben casi como cambios de vida, pero decididamente positivos en todos los sentidos. Llevo más de diez años haciendo algo de gimnasia todas la mañanas porque me sienta bien, pero no era capaz de disciplinarme para salir a caminar una horita de manera sistemática. Ahora, hay otras cosas que dejo de hacer para poder salir a caminar. Tener información completa te permite ajustar tus prioridades. El efecto de la disponibilidad de información es verdaderamente sorprendente.

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[…] dan un feedback 24/7 sobre determinadas actividades del usuario. Quizás las más conocidas sean las vinculadas a la actividad física, pero las hay de todo […]

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[…] Para los que tenéis problemas de peso, me parece interesante esta entrada de Enrique Dans: Cuatro meses “quantifying myself”. […]

[…] mejorar. Aunque ya había leído sobre ello, me decidí a probarlo por mí mismo después de leer este artículo de Enrique Dans (recomiendo leer otro artículo suyo, de junio de este mismo año, al que se […]

[…] de Enrique Dans (famoso bloguero tecnológico que ya ha contado su experiencia), yo tengo la referencia de un buen amigo. Ayer nos vimos y estaba mejor que nunca. Ha perdido […]

[…] está a la espera de que tenga alguna foto en la que me encuentre mínimamente a gusto ahora que Fitbit me ha cambiado la forma del cuerpo, de la cara, y hasta el estilo de […]

28 comentarios

001
Manuel
23.09.2012 a las 13:45 Permalink

La sensación de control que comentas es algo que -bien gestionado- no tiene precio. Mi primer hijo nació hace poco menos de seis meses, y en los primeros meses tuvo ligeros problemas para ganar peso. Instalamos con su madre el programa BabyESP para hacer un seguimiento de sus comidas y otras variables (sueño, baños, “piss y poss”), y para unos padres primerizos y sólos nos ha venido formidable. De hecho, nos ayuda mucho cuando vamos al pediatra, porque no le decimos “creo que…” sino que le mostramos datos concretos. Y ahora, ya sin ningún problema en su crecimiento, el saludable hábito de seguir registrándolo lo mantenemos: cuando tenga más edad, podremos enseñarle como le fuimos cuidando y quien sabe: igual le sirve para cuando tenga que criar a mis nietos :)

002
Rupert imba
23.09.2012 a las 13:51 Permalink

Enrique, soy Licenciado en Educación Física, el dato más importante no es los cm ni los kg. Si no el % de grasa corporal que te ha bajado del 22% al 15%, excelente resultado! Lo recomendable es entre el 13-18%.

El % de grasa corporal es un indicativo para sufrir infartos de corazón y enfermedades metabólicas. Has conseguido bajar es riesgo de forma muy significativa. Mis más sinceras felicitaciones!

Sigue así y a disfrutar del ejercicio físico!

003
raskolnikov
23.09.2012 a las 13:54 Permalink

Enhorabuena Enrique por el exito (que no es magro ni mucho menos!!)

Lo que yo no tengo tan claro en el binomio de tu exito cual es el peso de tu voluntad y tu motivación y cual es el de todos los adminículos con los que te has dotado para su seguimiento.

te lo pregunto porque creo que en la vida casi siempre hacen falta solo cosas esenciales; en este caso tu voluntad y tus narices (por no nombrar otros apendices de más baja situación ;-). Y muchas veces lo demás es una simple excusa.

un saludo,a disfrutar del tipín y a revisitar el vestuario.

004
Anónimo
23.09.2012 a las 14:12 Permalink

Perder 14 Kg en algo menos de 2 meses sin estar excesivamente obeso parece mucho. ¿no? Lo bueno es que dure. :)

005
Paco
23.09.2012 a las 14:14 Permalink

Cómo me ha gustado este post, totalmente de acuerdo con muchísimas cosas que comentas. Yo perdí 20 kilos este año en cuestión de 4 meses, sin pasar hambre y sin tomar cosas raras, simplemente haciendo una rutina muy parecida a la tuya.

Actualmente mi metabolismo ha cambiado, gastando mas calorías “en reposo” de antes; y “no engordando” a pesar de comer “mal” durante el verano; pero ahora vuelvo a la vida sana de nuevo.

Una vida sana es más que una vida mejor, es simplemente, vida.

006
Álex
23.09.2012 a las 14:27 Permalink

Igual el próximo reto es ponerse con Juan Rallo y ser su tercera estrella, jeje…(http://www.juanrallo.com/mi-sistema/).

Enhorabuena por la iniciativa.

007
Javier
23.09.2012 a las 15:09 Permalink

Yo también llevo 4 meses usándolo con efectos psicológicos parecidos a los que cuentas, Enrique: la absoluta conciencia de la actividad que hago cada día. Me sirve para mantenerme en el mismo peso (aunque no he bajado más que 2 kilos y aun me quedan 5), y los componentes de “gamificación” son un estímulo a hacer ejercicio de manera constante.

Tras este uso intensivo le encuentro varias pegas:

1. la base de sincronización que, como bien dices, es poco práctica. Me alegra ver que en las nuevas versiones de fitbit ya han solucionado el problema de la base de sincronización. Ojalá ofrecezcan un plan renove para los early adopters y evangelizadores…

2. una lista de comidas de marcas y formatos exclusivamente estadounidense. Añadir platos de la gastronomía y marcas que se comercializan en el mercado español se volvió una actividad tan pesada, que he dejado de hacerlo y he comprobado que eso ha afectado negativamente a mi peso. Espero que los responsables de fitbit cumplan con su anuncio de mayo de cargar una base de datos de alimentos existentes en el mercado español.

3. Mal calibrado de los escalones. Me pasa con demasiada frecuencia que tras un paseo de media hora por un terreno absolutamente llano, el fitbit ha registrado 11 pisos. ¿Le ocurre esto a alguien más? ¿Hay solución?

Por el contrario, el monitor de sueño es muy interesante y me ha ayudado mucho a darme cuenta de lo poco que dormía y he conseguido corregirlo.

008
Pit
23.09.2012 a las 17:44 Permalink

Enrique, tengo un par de dudas: ¿qué haces exactamente en la App de Fiibit y la de Endomondo?

Y otra: ¿es realmente fiable el porcentaje de grasa que da Aria? He leído que es realmente difícil que una báscula se obtenga un valor fiable …

009
x
23.09.2012 a las 17:48 Permalink

Enhorabuena por la disciplina y por explicar tan bien que llevar la vida uno mismo refuerza uno de los tesoros más contínuamente inhibidos y atacados por todo tipo de intereses: la autoconciencia.

(Por curiosidad y analizando los datos faltaría, si no te importa, tu altura, (¡que no debe ser poca!) para entender bien las ecuaciones resultantes. Saludos)

010
Enrique Dans
23.09.2012 a las 18:20 Permalink

#007: A mí en cambio la medida de los escalones me la hace fantásticamente bien, con una precisión que me parece impresionante. Cuando caminas, es raro que el terreno sea completamente llano, y en cuanto el desnivel supera los dos metros y medio y estás marcando pasos, ya te apunta un piso. Ese tipo de marcación, lógicamente, no la controlo tanto (aunque en Endomondo te marca el desnivel de cada caminata y se podría ver fácilmente), pero los pisos “de verdad” sí, y por lo general me coinciden muy bien.

#008: Endomondo y Fitbit se conectan entre sí, de manera que Fitbit recibe los datos de mis caminatas en Endomondo (y elimina la duplicación, porque cuando salgo a andar llevo el Fitbit y el móvil encima), y Endomondo recibe los datos de los pasos de Fitbit. La verdad es que Se compaginan fenomenal. Creo que ahora también se comunica con RunKeeper y con algunas apps más.

#009: Mido 1’93. Empecé en mayo con un IMC de más de 26, zona de sobrepeso, y estoy ahora en 22.4, zona normal.

011
Antonio
23.09.2012 a las 19:19 Permalink

Tal como lo planteas el uso de todos estos dispositivos es muy útil, podriamos hablar entonces de la cultura cuatifying self.

Realmente toda la tecnología es útil si se hace un uso racional e inteligente de la misma y si la adquirimos para que esté a nuestro servicio y no viceversa.

En no muchos años, alguien escribirá un artículo parecido a éste, con tecnología adicional para seguir mejorando nuestra calidad de vida y añadirá algo que aún no puedes utilizar, pero que ya sabes que está a la vuelta de la esquina. Y es que contará, que antes de salir abrirá el cajon de su mesa de ordenador y elegirá el chip del idioma en que va a dar las clases y el contenido de ellas, se lo implantará en el sitio adecuado para ello e irá preparado para cursar los estudios del día.

Saludos,

012
Alfredo Gómez
23.09.2012 a las 21:19 Permalink

Hola Enrique,

Los principales problemas que presentan estos sistemas de conteo de calorías son:

1º) Hay que ser muy disciplinado para grabar cada cosa que uno come.

2º) No todos los alimentos y porciones aparecen y hay que crearlos.

3º) Algunos alimentos son difícilmente computatbles, como el salteado que me he comido hoy donde había cebolla, ajo,zanahorias, alcachofas, ajetes, judías verdes, guisantes, coliflor…

4º) El metabolismo basal se adecúa al nivel de calorías, por lo que una dieta de control calórico tiene una eficacia relativa. Si tu metabolismo basal es 2.500 Kcal, al reducir tu dieta a 1.500Kcal, tu cuerpo se adaptará lentamente a consumir 1.500KCal. En ese camino, pierdes los kilos y cuando se asienta en los 1.500 KCal, la pérdida de peso se hace más lenta.

Vamos, que es más sencillo hacer muchas comidas al día, con pequeñas cantidades, con una estructura saludable y mucho ejercicio, que estar midiendo las calorias, que además tendrá una variabilidad de 500 calorías arriba o abajo.

013
Javier
23.09.2012 a las 21:36 Permalink

Gracias por tu contestación, Enrique.

Sí, puede que haya un poco de desnivel en la Castellana, pero no creo que llegue a los 11 pisos… Una de dos: o mi fitbit está un poco perjudicado, o a lo mejor es que ando un poco a saltos. (off topic: no llego al nivel de John Cleese en el Ministry of Silly walks http://www.youtube.com/watch?v=IqhlQfXUk7w)

Hay un uso no previsto para el fitbit: yo también lo uso como recordatorio. ¿A qué hora salí ayer? ¿Cuánto duró tal comida? Pura anécdota, pero a veces es útil ir dejando constancia de a qué horas del día estabas en reposo y cuándo en movimiento.

Seguiremos atentos a los próximos dispositivos para “quantify oneself”.

014
Fani
24.09.2012 a las 06:37 Permalink

Como bien dices es una pena que no funcione en el agua, resulta un producto atractivo para los que, como tu, hemos incorporado el deporte y la disciplina a nuestras vidas sedentarias, pero a mi no me sirve porque mi actividad física se basa fundamentalmente en nadar y, en menor medida, correr. Gracias por tu blog Enrique.

015
Iñaki Larraya
24.09.2012 a las 09:31 Permalink

No hay duda de que el concepto “quantified self” tiene una enorme fuerza, que terminará de explotar cuando llegue al mercado la tecnología de biosensores que monitoricen nuestro cuerpo de manera no intrusiva. Como dijo Steve Jobs
“Creo que las mayores innovaciones del siglo XXI vendrán de la intersección entre la biología y la tecnología”.
En estos momentos ya hay desarrollos muy avanzados de traducen lo bio a electrones y a partir de ahí sabemos cómo tratarlo (apps para móviles, plataformas en la nube, …). En apenas un par de años vamos a vivir avances de vértigo en este sentido.

016
Romuald Fons
24.09.2012 a las 14:30 Permalink

Está bien llevar un control y una disciplina sana, pero la parametrización TOTAL me da grima y la veo innecesaria.

Conozco personalmente a deportistas de élite y no llegan a ese extremo.

Que te ha funcionado es innegable, pero no ha hecho nada que no habrías conseguido tú sin parametrizar nada. Basta con cambiar rutinas insalubres por rutinas sanas y disfrutar del camino.

017
Jorge
24.09.2012 a las 14:37 Permalink

No hay nada como llevar un registro de lo que uno hace para hacerlo mejor o cambiarlo. Cuando estudiaba en la universidad, solía llevar un plan de entrenamiento mensual en el que apuntaba la rutina de ejercicios que hacía, mi peso, el número de comidas diarias, la calidad nutritiva de las mismas y la inclusión o no de suplementos, así como el descanso y si las salidas nocturnas de los findes me habían machacado mucho. Era una manera metódica de controlar mis progresos (o regresos), pero a la que le faltaba el elemento de análisis de la información que ahora empiezan a ofrecer nuevas herramientas de autoanalítica como las que se mencionan en el artículo You, by the numbers del número de este mes de la Harvard Business Review. Con herramientas o sin ellas, autoanalizarse es como bien dices una manera de controlar nuestras acciones y ajustarlas a lo que más nos conviene. Luego, hay que ponerle voluntad. ;)

018
carlos hernandez
24.09.2012 a las 19:35 Permalink

Yo lo adquirí hace un mes, lo malo, 1) no pulsometro lo que entiendo que en un producto de este tipo debería ser esencial dado que por ejemplo en actividades indoor spinning o fitness por ejemplo debes ir por aproximacion o utilizando un sustituto, 2) no posibilidad de editar los falsos datos ( por ejemplo en ocasiones me despierto un par de horas por la noche y lo considera como sueño sin poder editarlo), y 3) lo de la alimentación es, para alguien no tan minucioso, ciertamente complicado cuando de lo que se trata es cuantificar pero fácilmente.
Lo bueno, lo curiosamente motivador que resulta el cacharrito a la hora de hacer algo más de ejercicio como subir escaleras, aunque sean 5 pisos al día laborable son 900 al año lo que supone un consumo que de otro modo no se haría.

019
MIGUEL
24.09.2012 a las 19:49 Permalink

La verdad es que lo compre gracias a tu primer post,y aunque dijiste que la base de datos no estaba en castellano, al preguntarles a ellos me dijeron que “para el proximo mes estaria en castellano”, cuando insisti que “para septiembre” y hoy me han dicho que para 2013.
Creo que para que no faltes a la verdad deberias informarte e informar de eso ya que si no pensaremos que es un post patrocinado sin mas por mucho que digas lo contrario y nos hara pensar que otros articulos en los que hablas positivamente de algo tengan tambien falta de datos importantes como este.
Ademas, no se si al resto tambien, me cuenta pasos y escalones cuando voy en algun vehiculo, lo que me sucede mucho. Al preguntar a Fitbit me dijeron que los escalones no se pueden restar y el metodo para restar pasos no me parecio nada eficiente.
En resumen, no creo que la informacion que has dado sobre este ta sea buena y por lo tanto ma hara pensar que otras cosas de las que puedas hablar en vez de informacion sean publicidad.
Saludos y a la espera de mejoras en Fitbit y a ver lo que nos cuentas

020
Enrique Dans
24.09.2012 a las 20:30 Permalink

#019: Miguel, vamos a ver si entiendo tu proceso mental: tú lees un artículo que yo dedico a un producto que me ha gustado y me ha funcionado muy bien. Te lo compras, y como tú le encuentras algunos fallos, tu deducción “lógica” es que yo soy un sinvergüenza que se dedica a mentir y a escribir por encargo mientras miente a sus lectores descaradamente. ¿Es así? ¿Me estás insultando gravemente, difamándome y dudando de lo que yo digo sin tener ninguna prueba de nada, y ÚNICAMENTE por el hecho de que a ti el producto del que yo hablaba te parece que tiene fallos? Muy bien, eh… sigue así. Haciendo amigos. Mira, que te quede claro: JAMÁS, y repito, JAMÁS, he escrito NADA sobre un producto porque me pagasen por ello. Me parece una práctica deleznable, asquerosa. Me parece MENTIR, y YO NO MIENTO. Y que me digan que miento me jode muchísimo. ¿Vale? El producto te podrá parecer mejor o peor, pero eso NO TIENE NADA QUE VER con que yo tenga unos principios y una forma de hacer las cosas, principios que llevo demostrando desde los hace más de nueve años que tengo un blog. Si alguna vez tienes alguna prueba de que yo haya escrito algo por encargo, cosa que no vas a tener nunca porque nunca lo he hecho ni lo haré, vienes con los datos (que serán falsos) y me lo echas en cara. Mientras tanto, no formules acusaciones sin fundamento ni insultes gratuitamente, por favor.

021
Manuel
25.09.2012 a las 09:18 Permalink

Quizá te interese este artículo en el que se mencionan tres aplicaciones deportivas para Android: http://blogtecnologiainformatica.com/3-aplicaciones-deportivas-para-iphone-interesantes/

A mucha gente le son útiles este tipo de apps y la motivación que te dan, un amigo mío se aficionó al deporte gracias a una aplicación de este tipo para iOS 6 que le indicaba rutinas de ejercicio en casa.

022
carlos hernandez
25.09.2012 a las 11:19 Permalink

ufffffff¡¡¡ Los dos comentarios anteriores un Buen ejemplo de comunicación bidireccional (flamigera)

023
alberto tell
26.09.2012 a las 10:19 Permalink

Me parece Miguel…que no ha sido nada oportuno ni justo lo que has comentado.
Enrique se caracteriza por tener sus opiniones propias y puedes estar e acuerdo o no…..
Es injusto tu coemnatrio…y creo que se te ha ido de las manos y mucho más al magnificarlo con todo su trabajo…eso es muyyyyy injusto

Creo que un “me he pasado” no estaria mal….yo en su nombre y en tus lectores…milesssss, telo pido

SAludos…..alberto tell

024
Miguel
26.09.2012 a las 12:21 Permalink

Saludos de nuevo. Te escribo este segundo comentario ya que creo que en el primero no me exprese adecuadamente y creo que me has malinterpretado. Como disculpa diré que lo escribí desde un móvil y deprisa.

En primer lugar quiero pedirte disculpas ya que no pretendo ni difamarte ni insultarte y mucho menos buscar pruebas de nada para ello. Me repito, te pido disculpas si pensaste que lo que dije era para eso.

Creo que los comentarios no son ahora la mejor manera de dar explicaciones, así que como dispones de mi correo no me importara darte una larga explicación si me la pides de mi proceso mentar a lo largo de los 3 post que has dedicado a este producto; explicaciones que no irán sobre producto, ya que no es tuyo, si no como una persona pude reaccionar al tener una experiencia totalmente opuesta a la que cuentas en tu blog.

No me extiendo mas, saludos.

025
Alfonso Sainz de Bar
30.09.2012 a las 14:00 Permalink

Hola Enrique, yo tengo el Fitbit también desde que hablaste de él y la verdad es que me gusta pero no he conseguido sacarle todo el rendimiento que me gustase. Principalmente por lo de las comidas. Tu como hacías para meter las comidas? En el artículo explicas que pesabas la comida y que luego las metías pero, ¿Como sabías las calorias y demás componentes de la comidad españolas?
Un saludo y gracias

026
norbertUT
17.10.2012 a las 12:56 Permalink

Hola, alguien conoce qué tal funciona Lark?? (www.lark.com).

Parece el competidor de Fitbit con funcionalidades similares aunque sólo he oído hablar de este último…

La mayor diferencia diría que es el hecho que es una pulsera.

027
Cristina
19.10.2012 a las 19:01 Permalink

Enhorabuena por la baja de kilos.
Yo tambien utilizo el fitbit y desde que lo hago he empezado a bajar de peso no tanto como tú, sólo 2 kilos y medio, pero teniendo en cuenta que antes de julio mi tendencia era a la subida estoy muy contenta con el resultado.
Es una gran ayuda la que te da el fitbit sobre todo cuando te das cuenta de lo que en realidad estas comiendo; cuando empieza a monitorizar las comidas te das cuenta de los fallos que tienes.

028
Victor
18.02.2013 a las 23:33 Permalink

Pues yo me siento engañado respecto al producto, el registro de calorías gastadas es muy irreal, nunca acierta con el nº de pisos subidos (me da muchos más de la realidad)y después de pagar 44€ por el servicio premium no tengo acceso a los monitores personalizados desde el mobil….

Lo dicho, para mi, un timo, una pena, porque el concepto me parece genial..

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