Mi columna en Expansión de esta semana se titula “El informe 301 y el euro de madera” (ver en pdf), y habla de lo inaceptable que resulta que un gobierno pretenda alegar “presión internacional” a cuenta de un informe escrito por una entidad privada que agrupa a los representantes de todas las industrias de la propiedad intelectual (cine, software propietario, videojuegos, editoriales, cadenas de televisión y música), plagado de incorrecciones y de análisis sesgados, y que no solo critica despectiva y torpemente el entorno legal español, sino que llega además al descaro de recomendar la retirada de medidas que apoyan el software de código abierto. El informe 301 es la “carta a los Reyes Magos” de las diversas patronales de las industrias de la propiedad intelectual, disfrazada de sesudo informe internacional, y usado para presionar a los gobiernos. Es más falso que un euro de madera. Y al gobierno español se lo han colado.






04.05.2012 a las 09:43 Permalink
[...] de España en una ridícula “lista 301″ que nunca ha provocado sanción alguna y simplemente clasifica países en función de los intereses de esas mismas discográficas. Ahora, España sale de “la lista de los malos”… ¿por qué? Por haber promulgado [...]