A estas horas (gracias, Belén), el asunto está ya en todas partes, y si utilizamos ese “termómetro de la actualidad” en el que se han convertido por derecho propio las búsquedas en Twitter, impactando además con bastante virulencia: basta buscar #amazonfail para darse cuenta. Pero ¿qué es exactamente lo que ha pasado? Desde hace un par de días, los libros con temáticas que tocan el llamado LGBT (Lesbian, Gay, Bisexual, Transgender) han desaparecido de los rankings de Amazon.com, y dado que estos rankings se basan en el afamado sistema de recomendaciones base del éxito de la tienda online, también de este mismo. Por supuesto, ser excluido de los rankings y del sistema de recomendaciones provoca una caída importante en ventas, lo que ha alertado de manera casi inmediata a autores y editoriales.
El asunto amenaza con convertirse en una de esas crisis de comunicación con fuertes consecuencias que se mueve en la red a la velocidad de la pólvora: los representantes de la compañía, hasta el momento, han proporcionado información confusa y contradictoria: por un lado, un autor de un libro en el que aparecía un romance gay ha sido informado de que la decisión se debía a la intención de la tienda de proteger a sus visitantes evitando temáticas consideradas solo aptas para un público adulto. Por otro, se ha achacado el problema a un glitch en el sistema. Un “glitch especialmente homofóbico”, se supone, dado que materiales como series de Playboy o novelas especialmente explícitas pero heterosexuales continúan apareciendo sin ningún tipo de interferencia.
El problema ha escalado ya al nivel de cartas abiertas a la compañía, listas comparativas de libros censurados y no censurados, peticiones de boicot, y presencia general en todos los medios, y las razones para ello son poderosas: no solo se discrimina a un colectivo de manera completamente absurda e insultante, sino que se utiliza para ello un sistema, el de recomendaciones, cuyo prestigio estaba basado precisamente en la ausencia de manipulación, y que es uno de los principales responsables del éxito de la compañía (más del cincuenta por ciento de los libros que se adquieren en Amazon.com provienen de recomendaciones, es decir, eran libros que el usuario no introdujo en su búsqueda original). Hay también peticiones a la prudencia: una compañía que había mantenido hasta el momento una actitud perfectamente amigable hacia el colectivo LGBT no parece razonable que se vuelva de golpe completamente homófoba, lo cual podría indicar efectivamente un glitch, pero no de tipo técnico, sino más bien de tipo “mental”: algún directivo aislado que ha tomado una mala decisión, y que sería hipotéticamente corregida en seguida. En cualquier caso, es evidente que el tema requiere atención inmediata y decisiones rápidas: veremos que es Amazon.com capaz de hacer con un asunto así explotándole en las manos.
ACTUALIZACIÓN: Con un retraso claramente excesivo, la compañía da explicaciones. Según estas fuentes, se trata de un error de catalogación completamente involuntario y muy embarazoso en una empresa que se enorgullece de tener una oferta muy completa. Según otras fuentes, bastante cuestionables, un conocido troll organizó un impresionante dispositivo, al que ha bautizado como “how to cause moral outrage from the entire Internet in ten lines of code”, en el que tomaba las etiquetas típicas representativas de libros con temática LGBT y contrataba personas fuera de los Estados Unidos para crear múltiples cuentas falsas y etiquetar los libros como inapropiados, expulsándolos así del sistema.
Decididamente, mejor tener alguna explicación que no tenerla. Pero sin duda, Amazon.com pasa a engrosar la ya larga lista de casos de empresas que no supieron reaccionar de la manera adecuada ante un problema de comunicación en ese entorno definido por la Web 2.0…






14.04.2009 a las 10:11 Permalink
[...] a comment » Enrique Dans escribió una columna muy curiosa sobre la censura que están sufriendo algunos libros con referencias homosexuales, en el [...]