El Blog de Enrique Dans

En La Razón, hablando de Spotify

Escrito a las 11:31 am
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Gonzalo Suárez, de La Razón, me cita brevemente en este artículo, “Spotify: el fin de las descargas musicales“, para cuya preparación cruzamos un par de preguntas por correo electrónico. A continuación, el intercambio completo:

P. ¿Crees que el éxito de plataformas como Spotify abre una vía de futuro para la industria musical?

R. Spotify ofrece una vía de consumo de música conveniente, sencillo y desarrollado con sensibilidad, algo que permite ver que quienes lo han diseñado son a su vez usuarios de la red. Sin embargo, hace mal en ir por el mundo diciendo que “retira a los usuarios de la piratería”, porque esa tal “piratería” no existe más que en las costas de Somalia: descargar música de la red o escucharla en sitios de streaming es perfectamente legal y puede hacerse sin problemas, ni legales, ni de conciencia. Lo que hace Spotify es financiar los derechos de la música mediante la emisión de publicidad, y por interesante que parezca el modelo, todavía está por ver que el tipo de atención que la música demanda sea compatible con un aprovechamiento como soporte publicitario que compense a las tres partes implicadas: anunciantes, plataforma y usuarios. El futuro de la industria musical es usar la red para popularizar sus creaciones, intentar ofrecer alternativas que planteen una ventaja al usuario a cambio de unos ingresos, y ser muy creativo en la procedencia de esos ingresos, que podrán venir en algunos casos del usuario (modelo iTunes y similares), de un anunciante (Spotify, YouTube, etc.), de un sponsor, de un subsidio cruzado, de un modelo freemium, etc. Lo único que no se puede hacer es demonizar Internet y decir que está acabando con la música y que debemos restringirlo, como hace el ministro de cultura. Eso solo denota desconocimiento y, valga la paradójica redundancia, una gran incultura a la hora de entender lo que la red significa.

P. Hay gente que dice que si todas las canciones del mundo están disponibles “en las nubes”, el concepto de propiedad de la música deja de tener sentido. ¿Estás de acuerdo?

R. Una canción es como una idea: su propiedad es un concepto complejo. Yo puedo tener una idea, pero en cuanto la cuento, la tienen todos los que me han escuchado. Para protegerla, solo puedo desarrollarla, y aspirar a hacerlo mejor que otros, porque las patentes no protegen simples ideas, protegen modelos más concretos. En la música, una vez que alguien la compone y la interpreta, esa música está sometida a un concepto de propiedad igualmente complejo: nada ni nadie puede evitar que yo guarde una copia en mi cerebro, que la cante en la ducha o que la silbe mientras paseo por el parque. Nada ni nadie podrá evitar que me la baje de Internet, porque el mismísimo protocolo con el que Internet está construido lo permite y anula completamente todo intento de restricción. Sin embargo, sí se puede impedir que otros exploten comercialmente la obra, porque eso deja una huella, tiene una trascendencia económica, y puede ser rastreado. La propiedad en la música se refiere a su comercialización, no a su difusión. Pensar en modelos de ingresos en función del número de copias en una economía en la que todos podemos hacer copias a coste nulo es engañarse a uno mismo.

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[...] todas las webs han hablado sobre Spotify (y nosotros no íbamos a ser menos), en la Razón, en Bitelia nos explican algunas cosas que no sabíamos, existen sitios especializados en [...]

[...] Enrique Dans, hace ahora algunos meses, en una entrevista al periódico la Razón, que hablar de propiedad en [...]

14 comentarios

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21stCenturyKid
20.03.2009 a las 12:22 Permalink

Hola Enrique!
Soy una estudiante de periodismo de Madrid y me gusta mucho, MUCHO, tu blog.

Nunca me había animado a comentar pero el otro día conocía a un familiar tuyo y creo que es una señal, jeje.

He creado un blog para un trabajo de investigación de la universidad en el que estás bastante presente (aunque sólo tiene dos días) y me encantaría conocer tu opinión :)

¡Que tengas un gran fin de semana!

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Francisco
20.03.2009 a las 13:30 Permalink

“todavía está por ver que el tipo de atención que la música demanda sea compatible con un aprovechamiento como soporte publicitario que compense a las tres partes implicadas: anunciantes, plataforma y usuarios”

Tienes toda la razón, es evidente que las cadenas musicales como kiss FM, los 40, europa FM.. no tienen modelo de negocio viable y no generan ingresos…

Spotify podrá ser un bluf, pero que es posible generar ingresos vía publicidad para emitir música es más que evidente… la vida no tiene que ser siempre dospuntocerista.

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qwerty
20.03.2009 a las 15:17 Permalink

Me gustaría mucho que comentaras este punto:

“porque las patentes no protegen simples ideas, protegen modelos más concretos”

¿Una canción es solo una idea? ¿Una película es solo una idea?

¿Nunca nadie ha patentado una idea?

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Enrique Dans
20.03.2009 a las 15:28 Permalink

#2: Francisco, la radio tiene un modelo de atención en el que la publicidad se integra perfectamente, porque no te resulta especialmente molesto escuchar un anuncio de vez en cuando (sí si se pasan). Pero el ordenador es diferente, porque seguramente escuches con la aplicación minimizada o en el fondo, con lo que la publicidad visual no funciona, y la de interrupción en audio no se ha hecho hasta ahora.

005
Santiago Equipo NoLoSé
20.03.2009 a las 18:04 Permalink

Son muy interesantes propuestas como Spotify. Creo que se puede encontrar siempre una fórmula en la que todos salgan ganando.

Enhorabuena por el blog.

Saludos,

Santiago
Equipo NoLoSé

nolosearquitectura@gmail.com
http://www.nolosearquitectura.es

006
Patxi Igandekoa
20.03.2009 a las 21:40 Permalink

Soy un gran aficionado a Spotify, aunque lo utilizo solamente para escuchar aquella música que no me es posible localizar en mi entorno (ya se sabe: el cantante pop que hizo furor en los 60 pero ahora es difícil de encontrar, la mejor voz de las Filipinas, un album de folk irlandés que tuve ocasión de oir cuando estaba en Alemania, etc.).

La combinación de servicios de streaming como Spotify y la informática móvil significa, entre otras cosas, que los días del reproductor mp3 standard están contados. Con un interfaz inalámbrico y cobertura wifi ya no hay que descargarse canciones. Simplemente conectas te conectas a Spotify y echas a correr por el parque.

En este sentido se puede decir que la innovación disuade de la piratería. Todo lo que sale de tus auriculares es legal. Su precio es tener que escuchar la publicidad… Al menos hasta que a algún hacker se le ocurra la idea de habilitar un servidor para redireccionar los streams después de haber quitado la publicidad.

007
Iván Fanego
20.03.2009 a las 22:46 Permalink

@4 Enrique Dans

“la publicidad visual no funciona, y la de interrupción en audio no se ha hecho hasta ahora.”

En Spotify sí saltan anuncios de vez en cuando, pocos, pero alguno. De Metrovacesa, de La Pantera Rosa… Y el propio de “pásate a la versión de pago de Spotify”

Claro, que se pierde toda la interacción propia de Internet y se quedan en meros anuncios “tradicionales” de radio.

También la Home sería un buen lugar para colocar discos destacados.

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Concepto
21.03.2009 a las 04:08 Permalink

Las ideas no se patentan; la música, por mucho que la desarrolles, tampoco. Hay una diferencia radical entre propiedad industrial y derechos de autor.

009
Francisco T.
21.03.2009 a las 10:41 Permalink

@Enrique,

en Spotify saltan anuncios visuales con un curioso patrón de interacción, la música la escuchas con la aplicación minimizada como comentas pero cuando la maximizas, para atraer tu atención “sale” un banner rápidamente de la parte de abajo. Es algo muy rápido pero que atrae por unos instantes mucho tu atención con lo cual el impacto visual para el usuario está asegurado. ¿Cuantas veces se maximiza la aplicación para realizar búsquedas de nuevas canciones? Pues ni idea, no me he parado a contarlas pero puede ser interesante hacer un poco de investigación de usuarios a este respecto y respecto al modelo de negocio de las radios tradicionales es un canal adicional de ingresos.

En cuanto a los anuncios escuchados, en una jornada laboral de 8 horas puedes escuchar aproximadamente 6 u 8, quizá más, de momento poco intrusivo y aun así hay veces que ya es lo suficiente como para plantearte suscribirte el mes completo y disfrutar de la música sin publicidad. Supongo que a futuro cuando nos tengan bien enganchados aumentará la frecuencia para que la gente abone la suscripción correspondiente algo que en el modelo de negocio de una radio tradicional es imposible de hacer (tampoco a nadie se le ha ocurrido hasta ahora plantear cómo “capar” tecnológicamente una señal desde un dispositivo para que sólo sea accesible mediante pago, algo que es lo que se están planteando exactamente los periódicos y que con la llegada de los ebooks y otros soportes informativos digitales puede tener interés ver como evoluciona).

Desde el punto de vista de escuchar música gratis sin pagar suscripción el problema que le veo actualmente a Spotify es la imposibilidad de segmentar lo suficientemente en detalle a los usuarios a menos que se comiencen a agregar funcionalidades de red social que permitieran obtener perfiles más ajustados a cada usuario y por ende publicidad más relevante a cada uno de ellos y más atractiva y jugosa para los anunciantes. Para eso, habría que convertirlo en una radio de música social e interactiva y personalmente creo que ese es el próximo paso que deberían dar en la evolución del programa.

@Iván,

en la home ya destacan discos ¿? eso sí, yo la aprovecharía más, como comento, veo mucho campo para desarrollar el programa hacia una radio social interactiva. Algo cuando menos que se me antoja interesante. ¿Opiniones?

010
Krigan
21.03.2009 a las 11:11 Permalink

Siguen empeñados en acabar con las descargas, pero eso es un concepto erróneo. De lo que deberían preocuparse es de ganar la máxima cantidad de dinero posible, que es un concepto diferente.

Spotify es un paso en la dirección correcta, pero no va a acabar con las descargas porque siempre habrá gente a la que no le venga bien Spotify por diversos motivos, y porque el propio Spotify puede usarse como un sistema de descarga de canciones (grabándolas, de la misma manera que se graban las canciones de la radio).

Desde el mismo momento en que ellos mismos ofrecen gratis sus canciones (con anuncios) el debate sobre las descargas gratuitas se torna obsoleto. La cuestión ya no es si descargas gratis las canciones, la cuestión es si ves anuncios, o más específicamente si ves los anuncios de ellos.

Ese mismo efecto (que vean tus anuncios, o que los oigan) se hubiera conseguido igualmente con una página de torrents. Sin embargo, las discográficas, por su mentalidad “antigua”, encuentran más aceptable el streaming que la descarga, a pesar del hecho obvio de que cualquier streaming puede ser usado como si fuera una descarga de fichero (grabando el streaming).

Un apunte final: en muchísimas webs de streaming no se trata de un verdadero streaming, sino de una descarga de fichero temporal que el reproductor empieza a reproducir cuando el fichero todavía se esta descargando, lo cual hace que la distinción entre streaming y descarga pase a ser todavía más irrelevante.

Siguen ese sistema todas las webs de vídeos que conozco (incluyendo YouTube y YouPorn), así como en música Imeem, Last.fm y Yes.fm (las 2 últimas usan de hecho ficheros mp3). Ni idea de si Spotify también lo hace, pero poco importa porque ya hemos dicho que cualquier streaming se puede grabar.

011
Iván Fanego
21.03.2009 a las 11:41 Permalink

@ 9 Francisco T

Ya, se destacan discos. Me refería a “discos destacados patrocinados”, que no lo dejé muy claro y no sé si se hace.

Yo creo que se podría segmentar bastante por las canciones que escuchas y la frecuencia, ¿no? Al que siempre escuche discos de U2 se le pueden enseñar las fechas de los conciertos, vender camisetas o lo que sea.

@ Krigan: se podría grabar, pero para mí la ventaja está en no bajarme nada. Me encanta buscar sobre la marcha y escuchar un rato, acabé bastante cansado de bajar música.

Con los torrents yo creo que el efecto no es el mismo, el tiempo en el que visionas publicidad es de unos segundos y después puedes poner a descargar una discografía entera.

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Krigan
21.03.2009 a las 13:18 Permalink

#11 Como ya dije, Spotify es un paso adelante, satisface los deseos de gente como tú, que sois muchos. Otros muchos suelen oír la música en su reproductor portátil, y para ellos las discográficas no han proporcionado todavía una alternativa gratuita a no ser, precisamente, que se use el streaming para descargar canciones.

En definitiva, Spotify sería mejor si ofreciese un enlace para descargar la canción que estás oyendo, como hacen Google Vídeo y YouPorn con los vídeos. A fin de cuentas, el usuario va a poder grabar la canción de todas formas, o bien se va a poder ir a una web o p2p de pirateo ¿Por qué no hacer que el usuario esté siempre contigo? ¿Por qué “desfidelizar” al usuario? Pero esta idea es demasiado “avanzada” para las discográficas.

Un torrent puede ser de una sola canción. Recuerda que estamos hablando de una hipotética web de torrents aprobada por las discográficas (o de que Spotify incluya un enlace para descargar). Siempre habrá quien quiera bajarse la discografía completa, pero la gran mayoría de la gente no quiere eso, ni siquiera quieren bajarse el álbum completo.

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Emilio
21.03.2009 a las 19:25 Permalink

Hola Enrique,

Leo a menudo tu blog, me parece una fuente de información y actualidad valiosísima. Gracias.

Me gustaría saber qué opinas de las redes p2p y otro métodos para compartir archivos cuando éstos no son música sino software o libros. En mi opinión es un tema completamente distinto y en realidad va a impedir que la gente perciba la bondad del concepto ya que claramente perjudica al creador (desarrolladores o escritores)

Qué te parece?

014
Angel
23.03.2009 a las 09:12 Permalink

Encuentro los anuncios de audio en Spotify bastante intrusivos. Quizás por que interrumpen de manera bastante abrupta una sesión musical deliciosa.

Yo, por ejemplo, en el tiempo que llevo utilizándolo he sufrido tanto con el anuncio de la Pantera Rosa, que me juré a mismo no ver jamás esa peli. No obstante, al menos en mi caso, doy por bien empleado este sufrimiento a cambio de poder disfrutar de una plataforma tan interesante.

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