Fue uno de los anuncios sorpresa de la keynote de Phil Schiller en MacWorld: la eliminación del DRM de iTunes, tras una dura negociación con las discográficas en la que Apple tuvo que renunciar al precio único. Hasta aquí, todo correcto:la eliminación del precio único era una de las demandas de una industria que veía con él cómo una de las P del marketing se volvía inutilizable para ellos, una pérdida de control que no estaban dispuestas a asumir. Un mercado con una estructura de precios más flexible no tiene porqué ser necesariamente malo, simplemente proporciona oportunidades para que “la mano invisible del mercado”, que diría Adam Smith, haga su labor.
Sin embargo, hay un problema: los consumidores jamás quisimos DRM. De hecho, nos opusimos a él, porque restringía nuestras posibilidades de utilizar los productos por los que habíamos pagado. Para introducir DRM en los productos, había que incurrir en un gasto adicional: un gasto efectuado para “estropear” el producto, no para mejorarlo. Y ahora… ¿viene Apple y nos ofrece, por treinta céntimos, la merced de eliminar el DRM de nuestras canciones??? Ah, no, perdona, las cosas no son así. Tú estropeaste las canciones que yo compraba incorporándoles una limitación que yo no deseaba en modo alguno, ahora tú deberías pagar por arreglarlas, no yo. ¿Qué es eso de pedir dinero a los clientes por arreglarles lo que tú previamente estropeaste? No, no pretendo “upgrade my library”, pretendo recuperar los derechos que incorrectamente me restringiste.
Si quieres “arreglar” las canciones que compraste “estropeadas” a Apple o a cualquier otra tienda online, no pagues por ello… bájatelas de otro sitio y sustitúyelas. ¿Que iTunes ofrece canciones libres de DRM? ¿Dónde está la novedad? BitTorrent lo hace desde hace muchos años. No tiene ningún sentido pagar un impuesto porque te libren de unas restricciones que tú nunca solicitaste. La industria musical insistió en invertir en el DRM en contra de la voluntad de sus clientes, ahora son ellos, no nosotros, los que deben correr con la responsabilidad de eliminarlo de los productos defectuosos que nos vendieron.






07.01.2009 a las 18:08 Permalink
DRM: ¿quién debe pagar los platos rotos?…
Apple pretende cobrarnos por recuperar unos derechos que nunca debimos perder.¿Qué es eso de pedir dinero a los clientes por arreglarles lo que tú previamente estropeaste? No, no pretendo “upgrade my library”, pretendo recuperar los derechos que…
07.01.2009 a las 20:05 Permalink
[...] ha “decretado” la muerte del DRM, hay una pregunta importante que se hace Enrique Dans: ¿quién debe pagar los platos rotos? ← Anterior | Inicio Comparte esta anotación [...]
07.01.2009 a las 20:21 Permalink
[...] Ahora que se ha “decretado” la muerte del DRM, hay una pregunta importante que se hace Enrique Dans: ¿quién debe pagar los platos rotos? [...]
08.01.2009 a las 02:38 Permalink
[...] Ahora que se ha “decretado” la muerte del DRM, hay una pregunta importante que se hace Enrique Dans: ¿quién debe pagar los platos rotos? [...]
08.01.2009 a las 10:08 Permalink
DRM: ¿quién debe pagar los platos rotos?…
Y ahora… ¿viene Apple y nos ofrece, por treinta céntimos, la merced de eliminar el DRM de nuestras canciones??? Ah, no, perdona, las cosas no son así. Tú estropeaste las canciones que yo compraba incorporándoles una limitación que yo no deseaba…
08.01.2009 a las 22:28 Permalink
DRM: ¿quién debe pagar los platos rotos?…
Ahora que los estudios parecen estarse dado cuenta de que los sistemas DRM no van a ninguna parte, ¿es de justicia que pretendan cobrarle a los usuarios por retirarlos?……
10.01.2009 a las 17:41 Permalink
[...] sólo obtiene un derecho parcial de uso. Esto, como dice el profesor del Instituto de Empresa, Enrique Dans , no es más que “una manera estéril de fastidiar a los usuarios y lanzarlos en manos de [...]