A algunas empresas, entender eso de la publicidad respetuosa, el marketing de permiso y la LOPD les cuesta claramente demasiado. Empecé a recibir mensajes de correo electrónico de Corporación Dermoestética hace ya cierto tiempo, mensajes que yo en ningún momento había solicitado pero que recibía debido a mi presunta suscripción a uno de sus boletines, y que llegaban adornados con las consiguientes líneas en el pie de página para autoeximirse así de ser considerados como spam:
Actualmente está suscrito al Boletín como (dirección de correo). Contestando este email no obtendrá respuesta.
Por favor utilize (sic) una de las siguientes opciones que le proponemos: Darse de baja
En cumplimiento de la ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico y de la Ley Orgánica de protección de Datos, te informamos que si no deseas seguir recibiendo nuestro boletín informativo con ofertas, sólo tienes que indicárnoslo pulsando aquí, inmediatamente te daremos de baja de nuestra base de datos.
Todo correcto, ¿no? Pues va a ser que no. Inmediatamente, hice clic en el vínculo correspondiente, accedí al formulario de baja en sus boletines, y procedí a solicitarla. Tras hacerlo, el mismo formulario me indica que ya no estoy suscrito a ningún boletín. Sin embargo, misteriosamente, vuelvo a aparecer suscrito a otro boletín, del que aparentemente también debo darme de baja a pesar de haber expresado claramente mi deseo de no recibir su publicidad. Y cada poco tiempo, la historia se repite: recibo otro correo no deseado, me doy de baja, y ellos vuelven a introducir mi nombre en la base de datos. Muy entretenido. Puedo, por supuesto, marcarlos como spam yo mismo, pero es que la cosa ya me intriga: señores de Corporación Dermoestética, ¿si se lo digo a través de este conducto, ¿borrarán mi dirección de correo de su base de datos y se abstendrán de volverlo a introducir? ¿O será preciso que procedamos a pedírselo a la Agencia de Protección de Datos, adjuntando copia de todos los mensajes recibidos?
ACTUALIZACIÓN: Parece que funciona. A día 23, tan solo un día laborable después de la publicación de esta nota, tengo un mensaje de Corporación Dermoestética en el teléfono de mi despacho informándome amablemente de que mi ficha ha sido dada de baja en sus archivos. Lo dicho, la molestia no era el mensaje en sí, uno más entre la oleada de correo no solicitado que recibimos todos y que podría simplemente haber marcado como spam, sino la no atención a su propia política de bajas expresada a través de un formulario que no basta con poner en los correos, además hay que darle curso adecuadamente reconociendo que quien lo utiliza, es que, efectivamente, ha confirmado su interés en no recibir más comunicaciones comerciales de la compañía. En cualquier caso, marketing agresivo, sí, pero no se puede negar que en Corporación Dermoestética tienen orejas. Y reflejos.
ACTUALIZACIÓN: Falsa impresión. No sirve para nada. A las pocas semanas de haber recibido la llamada de Corporación Dermoestética, vuelvo a recibir spam de ésta, siguiendo la misma técnica, la creación de nuevas listas diferentes a las que el usuario cancela. Decididamente, Corporación Dermoestética no entiende ni el concepto de marketing de permiso, ni la aplicación de la LOPD. Yo ya los he pasado a la carpeta de spam, pero mucho me temo que no tardarán en tener problemas con la ley. En cuanto a alguien le toquen suficientemente las narices como para denunciarlos, o en cuanto la Agencia de Protección de Datos decida actuar de oficio. Evidencias no les faltarán.






22.06.2008 a las 12:12 Permalink
[...] empezar, la palabra bueno y malo es muy subjetiva , a ver si ahora va a leer este post algún guru de turno y me va a decir que los ejemplos que pongo son malos porque son spam y [...]
22.06.2008 a las 13:12 Permalink
[...] caso contrario, puede suceder que te topes con ejemplos como los que dan Enrique Dans y Julio Alonso, que motive que esos mails sean asignados como spam sin que la empresa lo sepa. Lo [...]
23.06.2008 a las 22:57 Permalink
[...] caso contrario, puede suceder que te topes con ejemplos como los que dan Enrique Dans y Julio Alonso, que motive que esos mails sean asignados como spam sin que la empresa lo sepa. Lo [...]
01.07.2009 a las 16:33 Permalink
[...] en muchas ocasiones, entrar en auténticos procesos de “gato y ratón”, con resultados muchas veces poco fructíferos. Por otro lado, en algunos países se han dado en muchas ocasiones y desde hace ya bastante tiempo [...]