El Juzgado de Instrucción nº 13 de Madrid ha sobreseído la causa de Sogecable contra TVMix, una página que ofrecía una guía de enlaces clasificados a páginas con contenidos tomados de cadenas extrajeras desde las cuáles, mediante programas P2P, podían verse partidos de fútbol de manera gratuita (vía FormulaTV). La página no alojaba contenido alguno sujeto a derechos o licencias, sino que se limitaba a ofrecer enlaces a los mismos e información sobre las herramientas para poder acceder a ellos, financiando su actividad mediante publicidad. Anteriormente, Sogecable había denunciado por el mismo motivo a una página similar, Rojadirecta.com
La redacción de la sentencia, aún provisional, deja lugar a pocas dudas:
“no nos encontramos ante ilícito penal alguno puesto que los programas son de libre uso, su utilización abierta y universal y no precisan licencia de uso. (…) no transforma ninguna señal, no interfiere en la señal de audio ni la digitaliza, realizando una información de agenda de emisoras P2P de fuera de España; también facilita información sobre programas (no realizados por él), necesarios para la visualización de la señal de las emisoras anteriores; y finalmente no se percibe una remuneración directa por tales hechos y sí un pago en concepto de publicidad y en relación a las personas que visitan la página.”
Lo que me llama la atención no es la sentencia como tal, que se une a otras en este sentido en ámbitos similares, sino la crisis de un modelo de negocio consistente en obtener una licencia para unos contenidos determinados, y comercializarlos posteriormente en un mercado determinado. ¿Dónde está el problema? En algo tan sencillo como que los bits, hoy en día, no aceptan frontera ni limitación física alguna, y que por tanto, si has vendido esos contenidos para que sean vistos en, por ejemplo, el mercado chino, existen posibilidades para hacer que sean accesibles desde cualquier otro mercado, incluyendo aquellos en los que alguien ha abonado la licencia correspondiente para disfrutar de su comercialización en teórica exclusiva. Con que simplemente nos planteemos la estructura y funcionamiento de Internet, resulta claro que esto resulta completamente imposible de impedir, y que se trata de una genuina crisis estructural del modelo de licencias basadas en derechos territoriales. Disfrutar de la venta del mismo contenido muchas veces en ventanas de explotación separadas por la geografía parece lógico que resulte inviable en un mundo sin fronteras.
El problema es pensar en cómo será la evolución del modelo, teniendo en cuenta que lo que hoy es un perjuicio moderado por estar al alcance de un segmento pequeño de la población, tenderá a ser algo cada vez más sencillo y a lo que todo el mundo pueda acceder facilmente. Si la comercialización pasa a una serie de jugadores globales que son lógicamente menos que los existentes hoy en día, la estructura del poder de negociación en el mercado se altera, y un mercado de oferta puede pasar a serlo de demanda, con todo lo que ello conlleva en el comportamiento de los precios. Gran parte de los ingresos que convierten al fútbol en lo que es provienen de la comercialización de los derechos de televisión: desde los beneficios de los clubs, hasta los sueldos de los jugadores. ¿Cómo defender esos ingresos cuando algunas de las ventanas de explotación que disfrutan dejan de ser estancas y empiezan a contaminar a las restantes?






12.05.2008 a las 14:46 Permalink
[...] me apetece que dejemos constancia de esta perlita sobre la libertad de los bits: “…sino la crisis de un modelo de negocio consistente en obtener una licencia para [...]
16.05.2008 a las 02:07 Permalink
[...] pasarelas P2P de fútbol para ver fútbol gratis no son delito (E. [...]
17.05.2008 a las 04:20 Permalink
[...] | Enrique Dans Más información | Error 500 En NdF | El fútbol por Internet sigue siendo de los [...]
18.05.2008 a las 22:22 Permalink
[...] una “amenaza legal” al sitio. En España, un sitio hermano de Rojadirecta, TVMix, fue absuelto por una acusación [...]
21.05.2008 a las 11:28 Permalink
[...] El problema es pensar en cómo será la evolución del modelo, teniendo en cuenta que lo que hoy es un perjuicio moderado por estar al alcance de un segmento pequeño de la población, tenderá a ser algo cada vez más sencillo y a lo que todo el mundo pueda acceder facilmente. Si la comercialización pasa a una serie de jugadores globales que son lógicamente menos que los existentes hoy en día, la estructura del poder de negociación en el mercado se altera, y un mercado de oferta puede pasar a serlo de demanda, con todo lo que ello conlleva en el comportamiento de los precios. Gran parte de los ingresos que convierten al fútbol en lo que es provienen de la comercialización de los derechos de televisión: desde los beneficios de los clubs, hasta los sueldos de los jugadores. ¿Cómo defender esos ingresos cuando algunas de las ventanas de explotación que disfrutan dejan de ser estancas y empiezan a contaminar a las restantes? http://www.enriquedans.com/2008/05/los-bits-son-libres-los-del-futbol-tambien.html [...]