No es la primera vez que me pasa, y obviamente no soy el único: compro una cosa a través de la red, en Estados Unidos, con un precio que me parece muy interesante, y cuando llega el mensajero con el paquete resulta que trae una indicación de que tengo que abonar una cantidad adicional en concepto de gastos de aduanas.
En este caso, mi compra, un ratón para presentaciones, costaba en torno a los $80 con gastos de envío incluidos, lo cual, considerando la paridad dólar/euro, me salía por un precio muy razonable. Ahora resulta que llega a mi despacho el paquete, y el mensajero pretende cobrar ¡¡¡veintiséis eurazos en concepto de gastos de aduana, es decir, más de $41 al cambio, prácticamente lo mismo que cuesta el ratoncito en cuestión y notablemente más caro que lo que me cuesta subir el paquete en un avión y hacer que lo traigan hasta aquí!!!
Perdonen ustedes, pero… ¿en concepto de qué? ¿Por qué extraña razón tiene que venir una aduana a inmiscuirse entre mi adquisición y yo? ¿Me quiere alguien explicar porqué si ahora me subo en un avión, me voy a los Estados Unidos, compro el ratón y paso la aduana con él en la mano o colgado del cuello nadie jamás va a pretender cobrarme nada, y sin embargo si viene metido en una cajita de cartón y transportado por un mensajero sí va y lo hace? Qué es, ¿algún tipo de “mordida”? ¿Aprovecharse de la indefensión? Sólo estoy comprando uno, de manera que la posibilidad de que lo vaya a revender e intentar extraer un beneficio de intermediación por el que deba pagar algún tipo de impuesto es patentemente absurda. Y además, compro en la red constantemente, y observo que la arbitrariedad en las ocasiones en que se cobra y en las cantidades cobradas no tiene ningún tipo de sentido. Esto genera una total inseguridad sobre el comercio electrónico, la misma que generaría saber que hay unos forajidos escondiéndose en la frontera y atracando a quienes pretenden pasarla con algún tipo de mercancías.
¿Qué estamos financiando con esta especie de arbitrario y a todas luces absurdo impuesto revolucionario? ¿A dónde va este dinero? ¿En virtud de qué ley se cobra? ¿Depende acaso del humor del aduanero de guardia? ¿De la posición relativa de estrellas y planetas en el momento de la inspección? ¿Del color y las dimensiones del paquete? Es un maldito ratón, no lleva canon, no sirve para almacenar contenidos… ¿qué diablos estoy pagando aquí, a quién y a santo de qué?






21.04.2008 a las 18:42 Permalink
Ladrones en la frontera (impuestos aleatorios)…
(C&P) No es la primera vez que me pasa, y obviamente no soy el único: compro una cosa a través de la red, en Estados Unidos, con un precio que me parece muy interesante, y cuando llega el mensajero con el paquete resulta que trae una indicación …
23.04.2008 a las 00:41 Permalink
[...] se ejecutan con un importante valor añadido para el cliente. Si vendes un producto por Internet, y el cliente no lo percibe así, como le ocurre a Enrique Dans en otra historia similar, el acercamiento del click del ratón, se [...]
04.05.2008 a las 13:02 Permalink
[...] varios artículos me han recordado esta situación. Por ejemplo, Enrique Dans se quejó el pasado lunes sobre las tasas de aduana que le cargan en los artículos comprados a través de Internet. Un ciudadano español se gana su [...]
28.10.2009 a las 18:06 Permalink
[...] que $55,27 adicionales que Amazon me cobró en origen parecen haber sido suficientes para aplacar la furia recaudadora de la aduana [...]