Es un tema que llevo considerando desde hace tiempo, y alrededor del cual veo cada vez más indicios en el mismo sentido: que la función de las redes sociales esté siendo cada vez más desarrollada por quien es su soporte fundamental: Internet.
La idea comenzó con lo que en su momento llamé “la competencia por la apertura”: cuando Facebook comienza a ganar popularidad en Mayo del pasado año a raíz de la apertura de su API, y es posteriormente contestada por Google con OpenSocial en Noviembre: estábamos hablando de todo un sector, el de las redes sociales, con sus campeones locales y globales, siguiendo todos ellos una misma senda, la de hacerse cada vez más abiertos y compatibles para desarrolladores de aplicaciones y usuarios. Sin duda, las redes sociales son un movimiento a tener en cuenta con propuestas de valor tan claras para sus usuarios como el poder reflejar su gráfico social en una base de datos formalizada y actualizada, y el proveer contexto para unas relaciones digitaleshasta entonces relativamente “frías”, pero… ¿qué pasa cuando esas funciones, indudablemente interesantes, son introducidas en una dinámica competitiva como ésta?
En la ecuación, dos elementos más: por un lado, la evidencia de que el modelo de negocio adecuado para este tipo de redes sociales está aún por inventar, con ratios de clickthrough descorazonadoramente bajos en todas las redes sociales, y usuarios “ciegos” a la publicidad que van a lo suyo, a introducir información y ver la que introducen sus amigos, pero sin ningún tipo de buying mood. Por otro, las iniciativas de Data Portability, en este momento estrellas del SXSW como el año pasado lo fue Twitter, con formatos tan interesantes y ya de tanta entidad como hCard, XFN, FOAF , OpenID y OAuth encuadrados en un entorno que ya de por sí lo era, y mucho.
En esas condiciones, cabe esperar que muchas de las funciones que hoy en día desarrollan las redes sociales sean cada vez más desarrolladas por la propia red, por Internet, bajo el control del propio usuario. No un escenario inmediato, pero sí un entorno de interfaces comunes para atender las peticiones de diversas redes que, a falta de un modelo de negocio claro, irán perdiendo protagonismo en favor de las aplicaciones, que correrán en todas ellas (salvo en las que se mantengan cerradas, en las que no correrán ni las aplicaciones, ni los usuarios, ni las liebres, ni las sardinas). Un entorno de usuarios identificados y conectados mediante protocolos abiertos, en una red orientada a manejar cada vez con más sentido y contexto la información de las personas, y en el que éstas personas entrarán en conexión mediante todo tipo de aplicaciones adaptadas a este entorno. El papel de base de datos, asumido por la propia Internet a modo de Social Web, y el de la funcionalidad y el contexto, asumido por las aplicaciones. Decididamente, un modelo diferente al actual, y en cuya transición algunos no lo terminarán de pasar del todo bien.






11.03.2008 a las 11:05 Permalink
[...] Internet es la red social. Por Enrique Dans. [...]
11.03.2008 a las 19:49 Permalink
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