Esto de hacer cosas con licencia Creative Commons no deja de darme satisfacciones: después de haberme pegado el gustazo de ver una de mis fotografías publicada en Wired hace pocos meses, ahora resulta que Consumer.es utiliza otra de ellas, en esta ocasión una foto de una empanada gallega, para ilustrar un reportaje sobre gastronomía da miña terra. Con la gracia, claro, de que en este caso no se trata de que la foto sea especialmente brillante, sino de que la empanada es mía, es decir, hecha por mí, lo que me permite pasar de presumir de fotógrafo a presumir de cocinero :-)
En este caso, lo de la satisfacción no pasa de ser, obviamente, una gracieta simpática, después de todo, uno tiene tantas ocasiones de presumir de cocinero (mientras vivíamos en Estados Unidos cocinaba un montón, pero desde que volvimos a España estoy notablemente más vago). Pero la verdad es que nunca he podido ni aproximarme a imaginar el partido que he podido llegar a extraerle al uso de las licencias de este tipo: prácticamente todo lo que publico, salvo cuando tengo que ceder el copyright, lo hago bajo licencia CC BY desde hace más de cinco años. ¿Cuánto valor me ha generado la difusión obtenida gracias a eso? ¿Cuánto de ese valor habría capitalizado si me hubiese dedicado a restringir su utilización? Y hasta aquí hablo únicamente de generación de valor a nivel personal, pero… ¿cuánto valor se genera en la economía cuando este proceso es replicado por un número elevado de personas que generan utilidades gracias a la posibilidad de compartir sus creaciones en las condiciones que ellos mismos estipulan?
Por un lado, una economía en la que sólo unos pocos generan utilidades elevadas gracias a tener acceso exclusivo en condiciones restrictivas a unos canales de distribución. Por otro, un sistema con acceso much menos restringido, en el que la generación de material es sensiblemente superior y muchos de los participantes son capaces de generar valor siguiendo una distribución normal. Mi impresión es que, en términos agregados, el impacto para la economía es superior en el segundo caso, a poco que el sistema funcione bien. En fin, que creo que me voy a releer a Lessig…






13.02.2008 a las 20:47 Permalink
[...] para ser contratado que este tipo de publicidad? Como bien apunta en este simpático post de Enrique Dans, los beneficios de las licencias Creative commons y la filosofía Open Source son en esta nueva [...]
14.02.2008 a las 12:48 Permalink
[...] caso es que el post de hoy ha colmado el vaso de mi paciencia. Disfrazando el soliloquio de alegato en pro de las licencias [...]