Tenía pendiente escribir un poquito sobre el tema de green IT, un área en la que estoy entrando por pura derivación natural, que después de todo algo le queda a uno de biólogo, y de cara a introducirlo en el temario de mis cursos. Esta entrada, por tanto, será de una simpleza insultante para personas especializadas en la materia, se trata de una mera iniciación.
Visto de una manera básica, el tema de green IT cubre tres aspectos fundamentales: la reducción en el uso de materiales peligrosos en la fabricación de productos tecnológicos, la reciclabilidad o biodegradabilidad de los mismos, y en tercer lugar, donde me estoy centrando de una manera más específica, en la optimización de la eficiencia energética en su uso. En las dos primeras áreas se están obteniendo progresos muy importantes: se estima que la denominada e-waste supone en torno al 2% de la basura sólida municipal generada en economías desarrolladas, y sobre esta basura, existen más de mil componentes fuertemente nocivos que los fabricantes deben minimizar en la medida de lo posible. La reciclabilidad o biodegradabilidad incide en el mismo tema, intentando el establecimiento de políticas en este sentido, recogida de máquinas obsoletas, programas de donación y reutilización, etc. Pero es en el tercer área donde las empresas usuarias tienen más posibilidades de mejora: la eficiencia energética de los data centers.
En primer lugar, es preciso entender que la idea de green IT no es hablar de buenos deseos o de mundos mejores: eso no es causa, sino consecuencia. Tampoco existe un estado en el cual “te conviertes en verde”, sino que se trata de un camino, una aspiración. Pero es importante entender que se trata de hablar del bottom line, de resultados económicos, de puro ahorro energético. En torno al 10-20% del consumo eléctrico hoy en día se destina a data centers, con un crecimiento sumamente agresivo.
Para pensar en estas dimensiones, hay que tener en cuenta varios factores: la eficiencia energética de las máquinas como tales, el número de componentes que gastan energía, y la disipación del calor generado incluyendo la energía utilizada por refrigeración e iluminación. Se habla del burden factor, la razón entre la cantidad de energía suministrada a un servidor, y la necesaria para enfriarlo, un número habitualmente comprendido entre 1,8 y 2,5. El aire acondicionado, de hecho, es uno de los principales componentes del gasto energético de un data center, habitualmente en torno al 50%. De ahí que cuestiones como la forma de los servidores sean fundamentales: los blade servers, por ejemplo, permiten aprovechamientos energéticos muy superiores mediante la centralización de componentes como la refrigeración o la alimentación ininterrumpida (UPS): más máquinas en un sólo rack, que se enfría además de una manera más eficiente. El diseño de los flujos de aire en el data center, o el mantenimiento de condiciones de humedad adecuadas son factores muy importantes, y determinados además por la localización geográfica: sitios como Irlanda, por ejemplo, con humedad y temperatura adecuada, poseen de entrada mejores condiciones que un lugar en medio de un desierto, y reducen la factura en aire acondicionado o humidificación. Otros factores de interés, por ejemplo, son el uso de Linux, que permite un control del kernel y otros componentes, y mejora las posibilidades de ahorro.
Otro factor importante es el número de máquinas necesarias, momento en el que empezamos a hablar de la virtualización como tecnología de interés: los servidores son una de las cosas que se pueden virtualizar en IT, y con el tiempo y la evolución de la tecnología, hemos ido pasando de virtualizaciones con ratios de 4:1 (cuatro servidores virtuales en cada ordenador físico), y por tanto un 75% de reducción, hasta valores de 8:1 (87.5%), 10:1 (90%) o bastante más elevados. El proceso no sólo provoca una reducción del espacio y del número de componentes a alimentar (no sólo ordenadores, sino también UPS, firewalls, balanceadores de carga, etc.), sino también otros beneficios relacionados con la flexibilidad: los servidores virtuales pueden trasladarse o replicarse con mucha más facilidad, permiten mejores estrategias de cara a la recuperación de desastres, y ofrecen un uptime mucho más elevado.
Hablamos de tecnologías que llevan ya un cierto tiempo de desarrollo, y que están generando ahora muchísimo interés: no en vano algunas de las salidas a bolsa más fulgurantes de los últimos meses son de compañías que ofrecen tecnologías de virtualización. Pero sobre todo, hablamos de posibilidades reales al alcance de todas las compañías, de una evolución en las métricas de control de los data centers, de un interés cada vez mayor por componentes de última generación con mayor eficiencia energética (iniciativas del estilo del EnergyStar para electrodomésticos), y de ahorros que van directos a la cuenta de resultados.
Algunos enlaces interesantes:
- The Green Grid (consorcio sectorial)
- The evolution of Green IT (Enterprise Data Center), de Cisco
- Green Computing (Wikipedia)
- Virtualization (Wikipedia)
- Entrevista con el Dr. Mendel Rosenblum, Chief Scientist de VMWare (GigaOM)
- Build a green datacenter (Microsoft)
- Virtualization – Microsoft
- Virtualization – IBM
- Virtualization – Sun
- An introduction to virtualization (VMWare)






01.02.2008 a las 00:59 Permalink
[...] reducción del consumo energético) gana puntos en el mundo de la tecnología, hablan sobre ello Enrique Dans y Linus Tordvals (traducido en el blog de Marcelo [...]
07.07.2008 a las 18:35 Permalink
[...] An introduction to virtualization (VMWare)Fuente: http://www.enriquedans.com/2008/01/pintando-los-data-centers-de-color-verde.html [...]