Rupert Murdoch anuncia finalmente en Davos sus planes para el Wall Street Journal tras su adquisición el pasado 13 de Diciembre por $5.160 millones: no habrá, como se especulaba, una desaparición del sistema de pago por suscripción, aunque sí modificará la proporción gratis/de pago tendiendo a liberar una mayor cantidad de contenidos. Algunas áreas, sin embargo, consideradas servicios más especiales o de más valor añadido, seguirán siendo por suscripción, y además, más caras (la suscripción anual pasará de $99 a $119). La idea es proporcionar una experiencia de navegación agradable a cualquier visitante, sea suscriptor o no, y beneficiarse además tanto de la gestión de la publicidad, como del impacto de la visibilidad en los motores de búsqueda al no estar los contenidos escondidos tras una pay wall. Mientras, en paralelo, se intentarán mantener los servicios adicionales con un atractivo suficiente para el suscriptor. También se ensayan posibilidades como permitir la lectura de artículos individuales cuando se accede a ellos a través de agregadores RSS, pero restringiendo la navegación en el sitio a partir de ese punto.
La especulación con respecto al abandono del sistema de suscripción en el WSJ se inició con la entrada de Murdoch, y tomó todavía más fuerza tras la decisión del New York Times en el mismo sentido el pasado Septiembre de 2007. La decisión del WSJ, en un entorno de orientación creciente hacia los servicios gratuitos en Internet, podría animar a otras publicaciones a ensayar opciones en este mismo sentido, aunque las características del diario financiero lo convierten en un caso bastante especial y singular: ámbito completamente global, audiencia de gran tamaño (algo más de un millón de suscriptores y unos diez millones de visitantes únicos al mes según datos de elaboración propia, 5.4 millones según Nielsen), escasa sensibilidad al precio, y valoración muy elevada de algunos de sus servicios. De hecho, ha sido uno de los muy escasos casos de servicio de suscripción considerados relativamente exitosos en la red, mientras que otras publicaciones, como El País, lo intentaron y supusieron sonados fracasos. En mi caso, llevo suscrito al WSJ desde 1999, la más antigua de todas mis suscripciones en la red, y la considero sin duda una de las más aprovechadas.
Resultará interesante ver la reacción de los anunciantes: aunque obviamente contarán con una audiencia mayor, la constitución de la misma no será ni tan segmentada ni tan fiel, y pasará además un tiempo menor en sus páginas. Los cálculos afirman que de cara a obtener mediante publicidad unos ingresos equivalentes a los obtenidos mediante suscripciones, unos sesenta millones de dolares, la audiencia del WSJ debería crecer hasta más allá de los veinte millones de visitantes únicos mensuales, una tarea que se antoja complicada: Yahoo! News, el sitio líder de noticias, atrae cada mes a un total de 35.4 millones. Seguro que un montón de ojos estarán pendientes del experimento.






26.01.2008 a las 01:44 Permalink
[...] Leído en Enriquedans.com, que hace un interesante análisis de la situación en que se queda WSJ. “Resultará interesante ver la reacción de los anunciantes: aunque obviamente contarán con una audiencia mayor, la constitución de la misma no será ni tan segmentada ni tan fiel, y pasará además un tiempo menor en sus páginas”, afirma. [...]