Recibo un interesante correo de un Responsable de Sistemas de un gran grupo español, que me pregunta por la evolución de la dependencia jerárquica de su departamento en términos generales, la implantación de dicho cambio a nivel español, y los argumentos que pueden utilizarse para razonar un cambio de situación en ese sentido sin que sea interpretado simplemente como un intento de “ganar poder”. En su empresa, me comenta, su departamento depende jerárquicamente de la Dirección Administrativa-Financiera.
Efectivamente, a nivel internacional y en particular en los Estados Unidos, hemos vivido una evolución desde los antiguos Departamentos de Sistemas, encargados fundamentalmente de tareas de mecanización y automatización de procesos, a departamentos habitualmente denominados “de Tecnologías de la Información” con funciones más amplias, dirigidos por profesionales con conocimiento del negocio además de la tecnología (Chief Information Officer o CIO) y, sobre todo, con dependencia jerárquica directa de Dirección General. En España, en cambio, la aparición de CIOs en las empresas es relativamente escasa, y la dependencia jerárquica sigue estando, en muchos casos, ligada de manera atávica y hoy completamente inexplicable, al Departamento Administrativo-Financiero.
Realmente, a día de hoy no hay mucho más argumentos para rebatir dicha dependencia más allá del absurdo conceptual que supone y de la mala impresión que da o debe dar a todo analista con un mínimo criterio: que las tecnologías de información – y por tanto, uno de los “puntos calientes” donde se sitúa la innovación de cualquier empresa que aspire a ser algo en el futuro – se sitúen bajo la Dirección Administrativo-Financiera supone una interpretación de que las tecnologías son algo para “automatizar cosas repetitivas”, algo para “tareas administrativas”, una visión que proviene de lo más oscuro de los años setenta, cuando se alquilaba tiempo de ordenador para hacer la contabilidad, y cuando las primeras funciones a “mecanizar” eran, por requisitos legales, funciones que dependían precisamente de dicha Dirección. Las cosas en el mundo, entre los años setenta y ahora han cambiado una verdadera barbaridad, el papel de las tecnologías de información también lo ha hecho dramáticamente, y la pregunta, claro, es qué criterio, más allá del mero control de costes, puede tener la Dirección Administrativo-Financiera sobre temas como la innovación, las oportunidades y el potencial que brinda la tecnología, las decisiones de adopción, las amenazas que puede suponer dejar de hacer ciertas cosas o permitir que otros las exploren o lancen antes que nosotros, las posibilidades de externalizar determinadas funciones consideradas no estratégicas, etc.
Hoy en día, que la Dirección de Tecnologías de Información dependa del Área Administrativo-Financiera es simplemente una herencia que caracteriza a empresas que no entienden el papel de la tecnología en el mundo actual o que dan profundamente de lado la innovación y las posibilidades de generar valor a través de la tecnología en ese aspecto. Sin embargo, no tengo en absoluto claro que pasaría si tomásemos, por ejemplo, a las treinta y cinco empresas del IBEX, y analizásemos un dato tan sencillo como la dependencia jerárquica del Departamento de Sistemas de Información. ¿Seguimos viviendo en los setenta, en la informática de la mecanización de tareas repetitivas y del enfoque en la reducción del gasto administrativo? ¿Y en tu empresa? ¿De dónde depende la función de SI/TI?






06.11.2007 a las 08:38 Permalink
[...] otro día, Enrique Dans se preguntaba cual era el lugar correcto en la jerarquía de la empresa, del Departamento de Sistemas. En la [...]
18.05.2009 a las 21:38 Permalink
[...] Es preciso no olvidar que son un soporte a los fines de la organización y por tanto deben estar mas centrados en los objetivos que en la tecnologia. Es por ello por lo que se observan cambios en su ubicación en el organigrama: [...]
17.09.2009 a las 10:19 Permalink
[...] entre ellos el CEO. Una de los aspectos relevantes – al menos en España – es la dependencia histórica de las TI de las Direcciones Financieras – por cierto ahora no deberÃan presumir tanto después de la que han liado con la Crisis [...]