En mi columna de hoy de Libertad Digital, titulada “SGAE, la más odiada de toda España“, una reflexión al hilo de la denuncia de la SGAE a Julio Alonso. Una entidad que consigue, de manera arrolladora, situarse como una de las que son capaces de concertar un sentimiento de odio y resentimiento más unánimes en nuestro país, de la misma manera que la RIAA, Recording Industry Ass. of America, lo concierta en los Estados Unidos. La denuncia de la SGAE a Julio Alonso ofende tanto al sentido común como ofende a algo tan esencial como la libertad de información, el derecho a componer un titular para informar de una noticia que consideras relevante.
No he mencionado en la columna de Libertad Digital el papel de Google en esta desagradable historia, fundamentalmente por no distraer del tema principal y porque le dedicaré otra columna en su momento, pero creo que el tema merece una sosegada reflexión: Google llegó como motor de búsqueda a donde está hoy porque fue el primero que quiso servir a sus usuarios por encima de los objetivos de las empresas, acostumbradas a motores que comercializaban las posiciones en los resultados. En Google encontrábamos lo que buscábamos, no lo que una serie de compañías estimaban que debíamos encontrar. Hoy en día, Google no sólo censura en China, sino que también manipula los resultados de sus búsquedas para que no muestren la realidad de la red, y ahora hasta elimina resultados (ver final de la página) a petición de aquellos a quienes dichos resultados les resultan molestos. El camino emprendido por el buscador en este sentido, en el de manipular cada día más sus resultados y servir a los intereses de otros que no son sus usuarios, me resulta profunda y tristemente desagradable.






28.06.2007 a las 10:26 Permalink
[...] O eso parece pensar todo la comunidad blogger. Y parece que con razón. [...]
28.06.2007 a las 10:50 Permalink
[...] La SGAE y el odio, en Libertad Digital. Por Enrique Dans. [...]
28.06.2007 a las 11:43 Permalink
[...] de búsquedas en favor de esta Sociedad General de Autores y Editores (SGAE). Como bien dice Enrique Dans, Google ha llegado a donde ha llegado porque no se dedicaba a filtrar los resultados de las [...]
28.06.2007 a las 18:54 Permalink
[...] Actualización (28/junio/2007): La SGAE y el odio, en Libertad Digital (Enrique [...]
28.06.2007 a las 22:39 Permalink
[...] La SGAE y el odio, en Libertad Digital [...]
29.06.2007 a las 11:01 Permalink
[...] buena también la reflexión de Enrique Dans sobre el papel de Google en esta [...]
29.06.2007 a las 21:52 Permalink
[...] es el propio Julio Alonso en su post ¡Demandado por la SGAE!. De todas las referencias, escojo la de Enrique Dans porque añade una buena reflexión sobre la manipulación / censura que ha hecho Google a los [...]
02.07.2007 a las 18:04 Permalink
[...] Lo comentábamos el otro día, al hilo de la desaparición de determinados resultados de la búsqueda de la palabra “ladrones” en Google España: Google ha confundido completamente los términos de su relación con los usuarios, y con su decisión de eliminar dichos resultados, estaba equiparando a los ciudadanos de España con los de China. Una comparación en términos de libertades en la que todos tenemos muy claro quiénes salimos perdiendo. Para Google, es lo mismo: somos meros usuarios, no el Gobierno chino o la SGAE de turno. Esos mandan mucho más que nosotros. El que una vez fue un motor de búsqueda que se diferenció por mostrar a los usuarios los resultados que realmente querían encontrar, por no vender posiciones en los listados de resultados, hoy se dedica a eliminar las páginas que molestan a cualquier entidad con el poder suficiente para hacerse oír o para formular una simple denuncia, y ofrece sus servicios a dichas entidades para “limpiar su imagen” y “educar” a la opinión pública. [...]
11.07.2007 a las 17:29 Permalink
Requerimiento notarial para otromundoesposible.com…
Esta mañana he recibido un requerimiento notarial, mediante cédula de notificación, como editor de esta bitácora. Me solicitan “que retire inmediatamente aquellos mensajes que contengan expresiones que lesionen el derecho al honor” y, a…