Siguiendo a Eduardo Arcos leo una noticia en Terra, la enésima, acerca de unas declaraciones de Manuel de Benito, responsable de la Oficina Antipiratería de la SGAE, y la verdad es que me impresiona sinceramente el nivel de mentiras absurdas, de pobreza intelectual y de demagogia constante de esta asociación. Realmente, el discurso es un insulto constante a la inteligencia de quien le escucha, de tan plagado que aparece de mentiras y tópicos que pueden ser desmontadas con un solo vínculo. Y eso me lleva a pensar en lo patético de esta gente: presas de un irracional miedo a lo desconocido, han renunciado a todo tipo de análisis constructivo de la realidad, de los hechos probados, y se limitan a analizar “su realidad”, “sus hechos probados”, en la vana esperanza de que el convemcerse de ellos les llevará a recrear un pasado que, para ellos, siempre fue mejor.
Por supuesto, estas afirmaciones mías tienen pruebas, precisas y contundentes. Podríamos empezar por la cita al cierre de Madrid Rock “por culpa de la piratería”, cuando está perfectamente probado y comprobado que la empresa decidió, simplemente, aprovechar una coyuntura de mercado y llevar a cabo un pelotazo inmobiliario. Podríamos continuar con la calificación de las descargas de Internet como “delito ‘especialmente dañino’ que puede conllevar penas de hasta cuatro años”, cuando todos sabemos que eso no es cierto (aunque claro, la respuesta que dan – hace falta valor – es que la juez era “una imbécil”), o proseguir señalando, y esta es la más grave de todas, que
“la piratería en internet es uno de los principales motivos para cerrar tiendas y perder puestos de trabajo y resulta un desincentivo para la creación, puesto que quién va a invertir en el trabajo de un artista si al día siguiente va a estar difundido de manera gratuita en internet”.
Verdaderamente patético. Ese es el verdadero problema, el que hace que incluso esos artistas a los que dicen proteger (cuando en realidad quieren hacer que pasen a ganar menos), incluso los más populares, se desmarquen completamente de sus posiciones, renuncien a su manipulación constante, y lleguen a decir que ellos sí apoyan las descargas a través de Internet y que los verdaderos ladrones están en sus despachos. Y es que la SGAE, en realidad, está tan anclada en el pasado, que se ha negado deliberadamente y de manera irresponsable a explorar cualquier posibilidad de defender a sus asociados en el nuevo mundo digital al que nos dirigimos. El estúpido mensaje de la SGAE es consistentemente “Internet es malo”, temer aquello que se desconoce, como si realmente estuviesen convencidos de que se puede vivir sin Internet, regular Internet o imponer su voluntad a la de los millones de usuarios que lo utilizamos todos los días. Poco importa que se demuestre que Internet propicia modelos de negocio interesantísimos basados en la economía de la atención, en una mayor difusión o en cualquier otra cosa, ellos siguen con su cantinela de “Internet es malo y hay que perseguir a los internautas”. ¿Quiere que le diga, Sr. de Benito, quién va a invertir en el trabajo de un artista si al día siguiente va a estar difundido de manera gratuita en Internet? Pues todos los que piensan que esa difusión gratuita es, precisamente, una bendición que permitirá al artista darse a conocer mucho antes, mucho mejor, llegar a un público mucho más amplio, y hacerle protagonista de modelos de negocio diferentes al clásico de “te vendo un pedazo de plástico con diez canciones”, ese del que no saben ni quieren salir. Dígale esa estupidez de “Internet es malo” a todos los artistas que van viendo como Internet les ayuda, les favorece, les permite llegar más lejos, como ganan más dinero cuanto más se difunde un disco en Internet… sí, me refiero a esa legión cada vez mayor de artistas a los que consideráis “desagradecidos” que se desmarcan de vuestras ridículas tesis… Está claro: engañar a muchas personas durante mucho tiempo siempre ha resultado una tarea muy complicada.
Son ignorantes, son irresponsables, son profundamente demagogos y son peligrosos. Los artistas no se merecen una asociación así.






02.02.2007 a las 16:13 Permalink
[...] saber, por el sonido de cada bola que pegaban o el que ruido del palo al hacer el swing). Si es que tal y como están las cosas últimamente… no sé a donde vamos a [...]
28.03.2007 a las 10:31 Permalink
[...] se den cuenta que no es nuestra culpa que no somos los consumidores los que estamos detrás de un modelo fallido de negocio, y que es momento de adaptarse a la nueva realidad que la difusión de los contenidos digitales [...]