Vía Boing Boing: en pleno metro de Nueva York, al final de un vagón con poca gente, a un exhibicionista le dio por hacer lo que hacen los exhibicionistas delante de una chica que llevaba un teléfono móvil con cámara, y los suficientes arrestos como para tomarle una fotografía, llevársela a la policía… ¡¡y colgarla en Flickr!! Además de la foto, en la que el sujeto aparece perfectamente identificable, la chica proporciona un detallado relato de lo sucedido, y ya se ha encontrado con alguna otra persona que ha vinculado en el hilo de comentarios algún evento similar.
La chica ha seguido el tema en dos líneas: por un lado, la policial. Por el otro, la de la publicidad, porque la historia está apareciendo en un montón de sitios como Gothamist o la propia Boing Boing, de manera que este hombre creo que va a tener bastante complicado salir a la calle. Por un lado, interesante y seguro eficiente utilización de una tecnología para perseguir un delito. Por otro, exposición pública de una fotografía en la que una persona que todavía no ha sido juzgada aparece perfectamente identificable. Recuerda, en un sentido obviamente muy distinto, a la dog-shit-girl de hace unos meses.
UPDATE (26/08/2005): Tras aparecer en infinidad de blogs (la foto en Flickr ha sido visualizada ya 58.223 veces y subiendo), la historia del exhibicionista se ha convertido en portada del NY Daily News (noticia vía Boing Boing, portada y noticia en páginas interiores, que termina con un “si reconoce al hombre de la foto, llame al Daily News al teléfono…”) El titular en la versión online dice “Perv may go from cell to cell” (“El pervertido puede pasar del celular a la celda”).
UPDATE (1/09/2005): Ya ha sido detenido (noticia)
UPDATE (8/09/2005): En libertad con fianza de $5.000. Afronta un máximo de tres meses de prisión por una falta. Dan Hoyt fue identificado en rueda de reconocimiento por la denunciante y por otras tres mujeres que afirmaron haber sufrido la el mismo tipo de exhibición. Ha reconocido su culpabilidad, es reincidente, ya cumplió dos semanas de servicios a la comunidad por delitos similares en 1994, y parece ser que no muestra el más mínimo atisbo de arrepentimiento. Aunque se trata de una falta y no de un delito, y la condena previsiblemente no será grave, el acusado tendrá problemas para mantener los dos restaurantes de comida vegetariana que posee. Al hacerse pública su relación con Hoyt, han perdido los favores de la mayoría de sus clientes (vía The Register).






25.08.2005 a las 12:13 Permalink
[...] En principio, el tipo parece merecérselo. La parábola del cazador cazado. La paradoja del exhibicionista exhibido. Pero las sanciones solo pueden ser justas si son proporcionales. La intención del agresor era exhibirse únicamente ante una víctima con… [...]