Larguísimo artículo en Fortune, “Gates vs. Google: search and destroy“, indispensable para entender la dinámica competitiva entre Microsoft y Google. Pone muchas cosas en su sitio, vale la pena dedicar un rato largo a leerlo con detenimiento.
Cómo Google ha ido convirtiéndose en una verdadera amenaza para Microsoft, en una compañía a la que no pueden enfrentarse porque, simplemente, hace mejores herramientas que ellos, con mejores métodos de desarrollo en los que los ingenieros toman completa responsabilidad sobre los errores de programación, y además, muy importante, no vende ningún producto que ellos puedan regalar gratis. Google atrae y ficha a algunos de los mejores ingenieros de Microsoft, y algunos empleados piensan que en algún momento, sacará Google Office. Cada vez que Microsoft ha intentado desarrollar algo para competir con Google, han salido profundamente escaldados en tiempo de desarrollo y en calidad. ¿Usará MSN Search el personal de Microsoft para buscar cosas en la web? Francamente, lo dudo.
Traduzco directamente del artículo un párrafo especialmente significativo:
… Microsoft no está precisamente preparada para la lucha. Su nuevo y ambicioso sistema operativo, Longhorn, acumula ya más de un año de retraso, a pesar de haberse reducido el ámbito del proyecto. Linux, el sistema operativo de código abierto del que Bill Gates se burlaba, lucha con Microsoft por la cuota de mercado tanto en el mercado de servidores como en el de ordenadores personales, forzando a la compañía a hacer algo antes impensable: ofrecer descuentos a sus clientes. El año pasado, Microsoft tuvo que gastarse mil millones de dólares en reescribir miles de líneas de código para intentar hacer sus programas menos vulnerables a los virus. La consola Xbox parece contar con críticas positivas de los jugadores, pero aún está por ver que gane dinero. Mientras, Apple le ha robado el protagonismo en la música online con sus enormemente populares iPod y iTunes. El debutante navegador Firefox, que puede ser descargado libremente en la Red, ha forzado a Gates a recomponer un equipo de desarrollo para Internet Explorer. Han pasado ya nada menos que cuatro largos años desde que el último producto de Microsoft generó un nivel de expectación similar al que ahora Google genera todos los meses.
Cuando nuestros nietos nos pregunten qué era Microsoft, la respuesta será “búscalo en Google”






13.06.2008 a las 01:55 Permalink
[...] es que los dos gigantes están librando una gigantesca batalla que, sin ir más lejos, ha tenido sus efectos en los intentos de compra de Yahoo. Google quiere [...]