vs.
El mercado ha tardado poco en proporcionarme un ejemplo interesante para ilustrar, en la práctica, el valor potencial del hacking en el caso de la PSP como elemento de diferenciación competitivo. El el segmento de las consolas juegos de última generación, es todavía demasiado pronto para decir si será la Nintendo DS o la Sony PSP la que se lleve el gato al agua en términos de cuota de mercado. Las dos consolas tienen perfectamente internalizada su competencia, hasta el punto de haber lanzado en Japón con tan sólo trece días de diferencia: mientras Nintendo consiguió salir con su DS en Japón el 2 de Diciembre pasado, el lanzamiento de Sony no se produjo hasta el 15. En la “economía de velocidad” en la que estamos inmersos, el valor de trece días de ventas y comentarios de iniciados puede ser mucho mayor de lo que en principio podríamos pensar. Aunque los segmentos de precio son claramente diferentes – los $249 de la Sony PSP dejan a la Nintendo DS, posicionada en $149, compitiendo en una aparente gama inferior -, las funcionalidades de ambos productos hacen de este mercado un segmento digno de ser observado con mucho interés.
Sin embargo, el fenómeno que realmente ha llamado la atención en ambos casos ha sido el del hacking. Es como si las colas que se formaron en las tiendas los primeros días del lanzamiento de cada una de las consolas hubiesen estado integradas por una legión de hackers hambrientos enarbolando destornilladores. En un brevísimo plazo después de la salida al mercado, unos dispositivos que se suponían diseñados para jugar a videojuegos, ver películas o escuchar música se han convertido en navegadores, clientes de IRC, teléfonos, reproductores de contenidos de televisión transferidos desde el TiVO, lectores de eBooks, visores de comics, dispositivos para interactuar con el Aibo, hacer PSPCasting… Existen sitios dedicados específicamente a ello, comunidades de desarrollo de software libre para estas plataformas, redes P2P que intercambian contenidos formateados para las pantallas de estos dispositivos, y hasta concursos de hacking que confrontan ambas consolas.
En el fondo, la plataforma que consiga concentrar una actividad reunir una actividad mayor de hacking tendrá media liga ganada, porque podrá ofertar un conjunto de prestaciones más atractivo. En cierta medida, la llegada de ambas plataformas ha favorecido la aparición de una población de desarrolladores que funcionan por los mismos sistemas meritocráticos que lo hace una clásica comunidad de desarrollo de software libre. Existen incentivos para desarrollar, con el ánimo de que el dispositivo haga más cosas, y existen incentivos a compartir el conocimiento. Y desde el punto de vista de Sony o de Nintendo, es como si te viniera dios a ver: ni en el mejor de sus sueños habrían soñado con un vehículo de dinamización del mercado tan interesante y de un desarrollo tan rápido como éste. Llega un momento en que aquella empresa, Sony o Nintendo, que consigue crear un entorno más “atractivo” para ser hackeado mediante la apertura de sus fuentes, la liberación de información de la plataforma o el soporte de diversas funcionalidades, es la que obtiene una comunidad más pujante, un desarrollo más dinámico y un recorrido de mercado posiblemente mayor. Lo más alejado que se nos puede ocurrir del “la garantía quedará invalidada en caso de apertura por parte de personal no autorizado”.
En un muestreo completamente acientífico, Nintendo DS hacking muestra en Google unos 322.000 resultados, mientras que Sony PSP hacking duplica aproximadamente este número y lo lleva hasta los 659.000. También da cierta impresión de encontrarse uno cosas más variadas, e imaginativas para el entorno Sony, que, por otro lado, ha conseguido un diseño más provocativo y alejado de la consola tradicional que el de Nintendo. En resumen, un mercado que conviene vigilar. En su evolución puede haber conclusiones sobre la futura actitud de las empresas mucho más interesantes que los simples jueguecitos.






15.04.2005 a las 17:41 Permalink
[...] Impresionante artículo de Enrique Dans sobre las consolas portátiles PSP Vs DS. De hecho he titulado este post igual. Me parece un concepto muy muy interesante. Aunque Enrique D. lo plantea como ‘la emocionante lucha de dos gigantes, ¿quién ganará?’…. [...]