FOROmaR ya tiene página Web, y aquí tenéis su composición. El viernes recibí el acta de la primera mesa de trabajo a la que asistí (la primera reunión después de la sesión constitutiva, que me perdí porque estaba al otro lado del mundo). Mi impresión inicial al leer el acta corroboró mis peores temores, que ya había apuntado en esta primera crónica al terminar la reunión. La primera frase de la mesa de trabajo, pronunciada por un representante de Telefonica, lo resume todo: “Todos sabemos que el futuro es UMTS”. Por supuesto, ninguna mención a temas como WiFi o WiMax, con la excusa de que se trata de “tecnologías no implantadas en la sociedad”. Fijaros en las conclusiones del acta en lo referente al tema de infraestructuras para comunicaciones móviles:
- El desarrollo de las redes UMTS favorecerán nuevas aplicaciones de datos en banda ancha y movilidad que, con el propio desarrollo del mercado actual, justificarán un mayor despliegue de infraestructura (emplazamientos radioeléctricos).
- La utilización de espacios públicos (edificios municipales, mobiliario urbano o canalizaciones) contribuiría a un mejor despliegue de las infraestructuras.
- Sería necesaria una campaña de sensibilización para mitigar la animadversión social a determinadas infraestructuras (antenas especialmente). Dicha campaña debería ser liderada por agentes independientes y probablemente ir acompañada de un pacto social, a nivel político, que la respaldara.
- En la misma línea, deben realizarse esfuerzos de integración de esos elementos en el entorno que contribuyan a percibir las infraestructuras como algo cotidiano e inocuo, de la misma manera que, por ejemplo, las conducciones de gas se han integrado en el diseño de los edificios.
- La agilización de licencias también se percibe como una clave para contribuir al despliegue.
- Se constata que la contratación de emplazamientos, cuya dificultad ha aumentado significativamente, es una de las barreras actuales.
- La infraestructura compartida se señala también como un elemento que influiría positivamente
- Se señala que se debe avanzar hacia un modelo colaborativo entre instituciones públicas y privadas que permita planificar las infraestructuras de espacios singulares desde el inicio.
- En lo que al escenario tecnológico respecta se señala que se trata de dar prioridad a las tecnologías ya implantadas en la sociedad.
¿Qué leéis aquí? Uno, operadoras pidiendo dinero y facilidades al Ayuntamiento. Ya de por sí, resulta indignante montar una iniciativa como ésta para un fin semejante. Pero además, ¿qué otra cosa se lee claramente? Que no existe nada más que el UMTS en cuanto a comunicaciones móviles. A pesar de que yo intervine en la mesa de trabajo nada más oír la declaración de intenciones de la operadora incumbente, y hablé (varias veces) sobre WiFi y WiMax, esa intervención únicamente ha obtenido una mención en este punto, y además sensu contrario: afirma que “darán prioridad a las tecnologías ya implantadas”. Curiosamente, esto significaría justamente lo contrario, dado que, aunque no tengo cifras exactas, me apuesto una comida a que a día de hoy encontraríamos más madrileños cargando con un portátil o PDA equipado con WiFi que con un teléfono UMTS funcionando como tal. Es decir, la tecnología WiFi está a día de hoy más implantada en la sociedad que UMTS. Que conste: yo no tengo nada en contra del UMTS. Absolutamente nada. Pero si de algo estoy seguro es de que no será la única tecnología que utilicemos en el futuro, y que intentar que lo sea resulta sospechoso, tendencioso y es lo opuesto a defender el interés de los madrileños. Sólo se corresponde con defender los intereses de quien pretende explotar las licencias de UMTS en las mejores condiciones posibles, y dificultando la entrada de otras tecnologías perfectamente legítimas que podrían ser competitivas.
Pero la cosa no termina aquí, y se pone además mucho peor. Fijaros en las conclusiones redactadas en el punto de infraestructuras de redes inalámbricas (por cierto, dudo que deba haber un punto dedicado a comunicaciones móviles y otro distinto a redes inalámbricas… para mí son lo mismo)
- Se sugiere distinguir en todo momento de los servicios con acceso privativo de los servicios de uso común (pero con licencia).
- Se propone crear una normativa para evitar desorden en los que utilizan el espectro libre sin prestar un servicio público.
- Se sugiere potenciar modelos colaborativos (entre ciudadanos y operadores)para evitar colisiones de intereses.
- Respecto al debate tecnológico, surgido alrededor del Wi-Fi y otras tecnologías, se insta a ser neutrales y no apostar por ninguna tecnología en concreto sino que, puesto que el objetivo es poner a Madrid en punta de la SI, se trata de ser facilitadores y de fortalecer las tecnologías ya implantadas.
Es decir, lejos de pretender facilitar el despliegue de WiFi, como están haciendo muchos ayuntamientos punteros en todo el mundo, ¡¡lo que pretenden es precisamente regularlo y ponerle trabas!! El punto 4 es especialmente significativo: “no queremos apostar por ninguna tecnología”… En ese caso, ¿qué es el punto anterior más que una descaradísima e incondicional apuesta por el UMTS? ¿Es que el UMTS no es una tecnología? Claro, lo que no quieren es apostar por ninguna tecnología que pueda hacer daño a los modelos de negocio establecidos, ¿no? Lo que queremos es un Madrid sin más infraestructuras inalámbricas que las que sus ciudadanos puedan poner por su cuenta (si superan esa pretendida “normativa” que dicen que hay que poner en marcha), una ciudad en la que todo aquel que quiera conectarse a Internet desde cualquier sitio tenga obligatoriamente que hacerlo a través de las tarjetitas UMTS de los operadores correspondientes, pagando las cantidades que éstos dicen y sin discutir. Poco importa que haya mejores tecnologías, porque éstas harían peligrar el modelo de negocio de las operadoras, que por alguna misteriosa razón que no alcanzo a comprender, manejan descaradamente esta mesa de trabajo.
Mañana a las 11:00 es el segundo pleno, dedicado también a infraestructuras. Yo voy a ir con el cuchillo en la boca, porque lo que ha ocurrido con el presunto acta de la primera y su interesada redacción me ha indignado poderosamente. Deduzco que cuando se me invita a un foro como este y, además, se me autoriza expresamente a escribir sobre ello, lo que se pretende no es que me calle y haga la ola ante una cosa como la que os he contado, sino que actúe como académico neutral que no representa interés corporativo alguno. Pero eso, mañana os lo contaré. Por ahora, si vivís en Madrid… preocuparos: mi opinión podrá cambiar en un futuro con las siguientes reuniones, y francamente, espero que así sea. Pero por lo que he visto hasta ahora, los intereses que se pretende defender en este foro no son precisamente los vuestros.






04.11.2011 a las 14:34 Permalink
[...] sitios, tiendas, bares, recibir promociones, etc. La actitud restrictiva de las operadoras, que conozco bien ya desde el año 2005, supone una hipoteca sobre el potencial de desarrollo de las smart cities y de la sociedad de [...]