Mi columna de Libertad Digital de esta semana se titula “Un mundo comunicativamente plano“, y describe mis sensaciones en estas dos últimas semanas de tanto viaje, en las que el uso de tecnologías nada sorprendentes y conocidas por todos (Skype, Gtalk, etc.) han conseguido que realmente casi no sintiese los más de diez mil kilómetros de distancia o las siete horas de diferencia con mi casa o mi trabajo. Combinando eso con la prueba que tuve la ocasión de experimentar del centro de telepresencia de Cisco, y con el hecho de que en esta ocasión decidí directamente apagar el móvil – o al menos su antena, aunque seguí utilizándolo como agenda – y evitar así las “asombrosas” tarifas del roaming, mi impresión es casi la de “sorprenderme de lo poco sorprendente”: que la tecnología ya está suficientemente madura como para sentirse cada vez más en un mundo comunicativamente plano.






27.01.2008 a las 02:03 Permalink
[...] interesantes son sus reflexiones, aún más lo son las reacciones que ha generado su post. Los comentarios reflejan el punto en que nos encontramos: van desde quien entiende [...]