Vamos con los resultados de las pruebas que surgieron en los comentarios de esta entrada anterior: dado que algunos comentaristas se mostraban extrañados ante la habilidad de la BlackBerry para conseguir señal GPS en un lugar como un vagón de AVE, me puse a hacer unas cuantas pruebas rápidas y que para nada pretenden ser científicas en el despacho. Carezco completamente de base conceptual en tecnologías GPS, de manera que (como siempre) se agradece si alguien con más fundamento tecnológico se aventura a comentar los resultados, que a mí al menos me han sorprendido…
Sin moverme del sitio donde habitualmente tecleo, a un metro y medio de la ventana de mi despacho (un cuarto piso de un edificio antiguo de ocho plantas justo enfrente de los edificios principales del Insstituto de Empresa), pongo la BlackBerry a mi derecha, a medio metro de la ventana, me voy a BlackBerry Maps, y enciendo el GPS. La ventana es grande, de aproximadamente metro y medio por dos metros, está cerrada (hoy el grajo vuela bajo, y hace un frío del c…) y tiene una persiana veneciana metálica, que se encuentra bajada. En la pantalla aparece el último mapa activo y, en la parte inferior, una banda azul que indica “o satélites” y otra de un azul más claro en la que dice “Buscando satélites…” Al cabo de treinta segundos, el número de satélites oscila entre 3 y 5, y la indicación inferios dice “De Molina”. La lectura no parece demasiado fiable, oscila entre varios valores, pero hay lectura. El simple hecho de levantar la persiana veneciana hace que el número de satélites se sitúe en 6, y la posición indicada en la pantalla se estabilice.
Tomo la BlackBerry y la sitúo delante de mí, a un metro y medio de la ventana. Desde donde está, sigue pudiendo “ver” una importante cantidad de cielo, que además está la mar de azul. La lectura oscila entre 3 y 4, y sigue indicando “De Molina”, aunque oscila algo y a veces indica “Pinar” (estoy casi en la esquina de ambas calles). Paso a alejar la BlackBerry al otro extremo de la mesa: ahora está a unos dos metros y medio de la ventana. Ni se despeina. Sigue indicando entre 3 y 4 satélites e indicando la posición más o menos bie. Para asegurarme de que no es una lectura basada en la última señal disponible, toco la perlita, lo que activa el rastreo automático en 10 segundos: pasados esos diez segundos, recupera la indicación en el mapa y la lectura persiste, no perfectamente fiable, con alguna oscilación, pero persiste. Me llevo el terminal a la otra esquina de la habitación, lo pongo en el brazo de un sillón a aproximadamente cuatro metros de la ventana. Nada, se queda tan ancho. Misma lectura. Me empiezo a preocupar, porque si sigo con ésto, me voy a tener que meter en el despacho de otra persona, y no sé si me mirará raro, pero en fin, todo sea por la Ciencia :-) Me salgo al pasillo, pensando que al perder la visual de la ventana, finalmente perderá la señal. Nada, sigue en sus trece (bueno, en sus 3 ó 4) e indica “De Molina” o “Pinar” según le dé el aire. Me voy moviendo por el pasillo, llego al hall, completamente interior, ninguna ventana. No indica mi desplazamiento, pero mantiene la señal y la recupera cuando le pido relectura. Avanzo por el pasillo, llego a la otra fachada del edificio, la que da la Lopez de Hoyos. Al acercarme a la ventana se pone la mar de contento, pasa a seis satélites, y efectivamente indica “Lopez de Hoyos” en la pantalla. He pasado de esquina a esquina en un cuarto piso de un edificio antiguo sin perder la señal del GPS.
Aprovechando la visita de un amigo que lleva un terminal HP también con GPS, lo probamos también: situado a un metro de la ventana, en el otro lado de la mesa, no capta nada. Cinco minutos después, sigue igual. Otra prueba: apago el GPS, pongo la BlackBerry a cuatro metros de la ventana, y lo vuelvo a encender: nada. Cinco minutos después, sigue buscando. Pero a los diez minutos más o menos, cuando ya me había olvidado de ella, la miro y ha vuelto a captar señal, e indica otra vez tres satélites y “De Molina”. Pruebo a meter la BlackBerry en un vaso con agua, y automáticamente deja de indicar nada y se estropea (no, esto último es broma… :-) ¿En fin, ayuda en algo? ¿Algún ingeniero de guardia se marca una explicación sobre las señales de satélite, la penetrabilidad de las estructuras y los avances en las tecnologías GPS?






12.03.2007 a las 01:36 Permalink
[...] Comentario en el post del blog de Enrique Dans “Más pruebas con el GPS de la Blackberry”. [...]