Veo en TechSpot y en Computer Reseller News que HP podría estar considerando poner en el mercado ordenadores de sobremesa y portátiles completamente preconfigurados con Linux, y que afirma ver en ello una gran oportunidad de negocio. La noticia, por supuesto, me parece enormemente positiva: la tarea de instalar y configurar Linux en un ordenador, aunque ha avanzado enormemente en términos de usabilidad y facilidad, sigue siendo algo que asusta a un número importante de usuarios, que se mantienen en otros sistemas con los que muchas veces están enormemente descontentos por un puro motivo de inercia. Dado que uno de los puntos cruciales en la estrategia de Microsoft consiste en utilizar a los fabricantes de ordenadores como canal de distribución, haciendo que todo aquel que se compre un ordenador nuevo lo haga con Windows Vista preinstalado, el hecho de que las dos marcas claramente líderes en venta de ordenadores se planteen distribuir sistemas operativos alternativos únicamente puede ser positivo. Después de todo, lo que le falta a Linux no es calidad ni vistosidad (eye-candy), sino algo más sencillo: superar los mitos, las dificultades, la imagen de “sólo para técnicos” y la falta de visibilidad.
Sin embargo, siendo la noticia enormemente importante, la parte que a mí me llama la atención es otra: ¿qué lleva a HP a plantearse ahora de repente la posibilidad de ofrecer ordenadores con Linux preinstalado? ¿Ha hecho, acaso, algún estudio de mercado que le indique que existe una demanda interesante a cubrir? ¿Ha contratado, tal vez, a alguna prestigiosa firma de investigación que ha afirmado detectar tal nicho mediante técnicas estadísticas? Pues no. Simplemente, no le ha hecho falta. Lo único que ha tenido que hacer para darse cuenta y evaluar la magnitud de la oportunidad del mercado ha sido coger el ratón, y hacer clic en la página que su competidor, Dell, había creado para preguntar a sus clientes qué tipo de cosas querían pedirle a la marca. Efectivamente, como comentamos hace algo menos de un mes, Dell inauguró su página denominada Dell IdeaStorm, un formato de filtro social a la Digg en el que la gente puede subir ideas y recibir votos de otros usuarios, que las promueven a la portada en función del número de votos, comentarios y atenció recibida. En la página de Dell, nada más salir, se destacaron claramente una serie de ideas importantes: un importante número de votos respaldaba ideas como la posibilidad de que Dell ofreciese ordenadores preinstalados con Linux, que sustituyese Microsoft Office por Open Office, Internet Explorer por Firefox en la preinstalación, etc. Esa serie de hilos de conversación, que también comentamos aquí, pasaron a ocupar rápidamente las primeras posiciones en la portada de Dell IdeaStorm, con números de votos que en algunos casos superan los cien mil. La compañía, viendo lo importante de la tendencia, anunció que se pondría a trabajar en ello, concretamente con Novell, aunque, a juicio de algunos analistas, su respuesta se parecía más a un “vale, ya veremos qué, cómo y cuándo” que a un sí incondicional. Y en esto, aparece HP y anuncia que está cerrando acuerdos para ofrecer líneas de PC con diferentes distribuciones de Linux preinstaladas, algo que habían hecho anteriormente pero que no les había dado ningún resultado tangible. ¿Qué lleva a HP a considerar que la demanda de este tipo de productos ya puede haber madurado lo suficiente como para ofrecerlos? Claramente, la visión de las reacciones del público en Dell IdeaStorm. Esto nos plantea una interesante paradoja: la que solicita la opinión de los clientes es Dell, la que pone el instrumento para recibir dichas opiniones es Dell, la que corre el riesgo de quedar mal por no poder responder a las peticiones formuladas es Dell… pero la que recoge las opiniones y capitaliza tanto la tendencia como la imagen de escuchar rápidamente es su más directo competidor, HP, que permanecía simplemente a la escucha de lo que opinaban, no lo olvidemos, no los clientes de Dell, sino los clientes del mercado de ordenadores en general, personas que están mirando el mercado para adquirir una máquina.
HP, por tanto, se limita a hacer eco de una petición que ha podido ver – información perfectamente pública – en la página de un competidor, pero que o ha tenido que invertir para crear, desarrollar y popularizar, ni siquiera correr el riesgo de quedar como alguien que no escucha a sus clientes si no da respuesta a dichas peticiones. Una estrategia muy inteligente de obtener beneficios sin asumir riesgos, pero que nos lleva a plantearnos si este tipo de estrategias de crowdsourcing “en abierto” tienen sentido: si ahora HP pone en el mercado esos ordenadores con Linux y se convierte en la favorita de ese creciente sector del público que quiere alternativas a Windows, ¿cómo se queda Dell, tras hacerle el estudio de mercado a un competidor, ponerle la oportunidad en bandeja y no ser capaz de capitalizarla? ¿Qué ocurre cuando pones medios para escuchar a tus clientes pero, por su misma naturaleza, esos medios pueden ser escuchados también por todo el mercado, incluyendo analistas y competidores? En los albores del uso del crowdsourcing como estrategia, empieza a verse una cosa bastante clara: nos quedan muchos nuevos capítulos de libros de Dirección Estratégica por escribir y mucho por aprender.






09.03.2007 a las 12:57 Permalink
[...] usuarios se están empezando a plantear abandonar sus sistemas operativos ya que, tanto Dell como HP, quieren ó se están planteando empezar a ofrecer Linux preinstalado en sus [...]
31.03.2007 a las 07:01 Permalink
[...] noticias: + HP podría estar considerando incluir Linux en su oferta + EE.UU. ha perdido el liderazgo en Tecnologías de la Información + Microsoft enseña tecnología [...]
13.06.2009 a las 22:59 Permalink
[...] como por navegar el sitio de sus competidores. Ya hay anuncios al respecto, al menos por parte de HP (no es un sitio oficial, aunque si muy confiable) Categories: Linux Tags: Comentarios [...]