Impresionante. Al gobierno de los Estados Unidos le da por sacar un listado voluntario de numeros de telefono que no desean recibir llamadas de telemarketing (“do not call” list) y van y se le apuntan mas de DIEZ MILLONES DE USUARIOS!!! La pagina, www.donotcall.gov, ha resultado completamente colapsada a determinadas horas del dia, dada la avidez de innumerables norteamericanos que querian darse de alta en ella. En momentos algidos, el registro de numeros alcanzo los 158 por segundo. Cualquiera que haya vivido en los Estados Unidos el tiempo suficiente como para abrirse una cuenta bancaria y solicitar una tarjeta de credito entiende perfectamente el furor norteamericano por esta modalidad de “lista Robinson”… El telemarketing en aquel lado del charco es un castigo, un suplicio, con una media de tres a cuatro llamadas semanales a la hora de la cena, un sistema pensado para apoyar la venta a cualquir precio, “no matter what“, para “capturar” incautos y hacerles repetir su nombre y algun dato, que al ser grabados sirven como conformidad para enviar la oferta correspondiente, proceder a realizar un cargo en la tarjeta, etc.
Este interesante fenomeno es exponente de varias cosas: primero, la avidez del mercado norteamericano por sistemas que salvaguarden un poco la privacidad de los consumidores, completamente a merced de las empresas. Segundo, la necesidad de sistemas mas basados en una verdadera economia cliente-centrica, en el establecimiento de relaciones con los clientes en lugar de dedicarse a persecuciones implacables, en la importancia de adecuar los medios de comunicacion a las preferencias de los clientes. Una buena propuesta de valor puede quedar completamente desacreditada por una mala eleccion del medio, como ocurre con los este tipo de llamadas de telemarketing, con los pop-ups en Internet o con la venta fria de puerta a puerta. El hecho de que los numeros funcionen, y aunque sea molestando profundamente a los clientes se consiga vender un numero razonable de productos (aun a costa de “quemar” la imagen de la empresa con esos clientes) no deber?a llevarnos a perpetuar sistemas que han demostrado su escasa aceptacion por los clientes.
Sin embargo, los telemarketers, lejos de arredrarse por la violenta reaccion de los norteamericanos, han dicho que a partir de ahora centraran mas su esfuerzo en el e-mail y el buzoneo. Si no quieres caldo, toma dos tazas.
P.S.: Por si alguien no lo habia notado, Blogger ha cambiado de version y en la nueva parece que tienen problemas con el soporte de los caracteres internacionales… Ya he notificado el error, por ahora escribire sin acentos hasta que lo arreglen.






29.07.2010 a las 10:50 Permalink
[...] En los primeros días de su creación, la “Do Not Call list” registró más de diez mill…. El lobby de la industria, la American Teleservices Association llegó hasta el punto de denunciar a dos agencias gubernamentales, la Federal Trade Commission (FTC) y la Federal Communications Commission (FCC), porque su “exceso regulatorio” iba a llevar a la ruina a sus empresas y porque estaban protagonizando “un abuso sobre la libertad de expresión de los trabajadores de la industria, una minoría impopular cuyos derechos constitucionales debían ser defendidos”. Tras un mes de funcionamiento, la lista había crecido hasta los veintiocho millones de números, y se esperaba que llegase a los sesenta millones en su primer año de funcionamiento. Ahora, siete años después, la lista acaba de alcanzar los doscientos millones de números inscritos: en los Estados Unidos, con una población de 309 millones de personas, existen unos 150 millones de teléfonos fijos y unos 285 millones de teléfonos móviles (91% de la población). [...]
29.07.2010 a las 15:21 Permalink
[...] En los primeros días de su creación, la “Do Not Call list” registró más de diez millones de …. El lobby de la industria, la American Teleservices Association llegó hasta el punto de denunciar a dos agencias gubernamentales, la Federal Trade Commission (FTC) y la Federal Communications Commission (FCC), porque su “exceso regulatorio” iba a llevar a la ruina a sus empresas y porque estaban protagonizando “un abuso sobre la libertad de expresión de los trabajadores de la industria, una minoría impopular cuyos derechos constitucionales debían ser defendidos”. Tras un mes de funcionamiento, la lista había crecido hasta los veintiocho millones de números, y se esperaba que llegase a los sesenta millones en su primer año de funcionamiento. Ahora, siete años después, la lista acaba de alcanzar los doscientos millones de números inscritos: en los Estados Unidos, con una población de 309 millones de personas, existen unos 150 millones de teléfonos fijos y unos 285 millones de teléfonos móviles (91% de la población). [...]