Google acaba de dar un paso más en la integración profunda de la inteligencia artificial generativa en una de las herramientas de comunicación más universales del mundo: el correo electrónico. Con su nuevo «AI Inbox» en Gmail, una vista que no solo resume correos sino que propone acciones (recordatorios, respuestas, pagos, citas), la compañía busca transformar el modo en que gestionamos nuestros mensajes de correo. En lugar de una lista ordenada por fecha, lo que veremos (si nos fiamos) es una interfaz donde la inteligencia artificial filtra, sintetiza y sugiere lo que considera relevante de nuestras vidas digitales.
La promesa es tentadora: menos tiempo perdido navegando entre hilos interminables, menos estrés por no saber qué leer primero, menos esfuerzo al redactar respuestas claras y eficaces. ...