En la noche del 11 al 12 de octubre, entre las once de la noche y las cuatro de la madrugada, algo se cocía en un montón de supermercados franceses: sus alimentos congelados. Un ciberataque logró manipular a distancia los sistemas de frío de cientos de establecimientos de distintas cadenas, y llevaron congeladores y cámaras hasta los 50ºC, provocando desde la rotura de la cadena de frío de los alimentos para convertirlos en invendibles, hasta en muchos casos estropearlos y derretirlos, además de fallos en las conexiones de diversos equipos. En algunos casos, la temperatura llegó hasta los 80ºC.
El ciberataque afectó a las cadenas Intermarché y Netto, que forman parte del Groupement Les Mousquetaires, y a los de la cadena ...