La decisión del gobierno de Donald Trump de permitir que Nvidia exporte su chip de IA H200 a «clientes aprobados» en China, con un impuesto del 25% sobre las ventas, debería suponer un vuelco muy serio en la estrategia estadounidense de contención tecnológica. Lo más desconcertante es que la concesión viene apenas meses después de revertir la prohibición sobre los chips H20.
Ese giro, precedido por intensas gestiones del CEO de Nvidia, Jensen Huang, convierte en absurdo buena parte del razonamiento que ha justificado vetar a ASML. Porque ASML es precisamente la empresa clave en la fabricación de máquinas litográficas de última generación, esenciales para producir chips avanzados. Desde 2023, las autoridades holandesas han adoptado sanciones de exportación ...