El reloj tradicional, once años después

IMAGE: A smartwatch dominates the wrist while ordinary watches collapse below a pedestal crowned by a few luxury timepieces.

Un artículo en Financial Times, «Luxury watches must win back wrist space«, me lleva a pensar en un tema sobre el que he escrito en varias ocasiones y que me encanta: los efectos de la disrupción tecnológica sobre las industrias tradicionales, y en concreto, sobre la industria relojera suiza.

El Apple Watch fue presentado en septiembre de 2014, y comenzó a entregarse en nueve países el 24 de abril de 2015. En junio de ese año empezó a estar disponible de forma más amplia en tiendas. Once años después de la llegada del Apple Watch, las personas que declaran utilizar todavía un reloj tradicional de forma cotidiana han pasado del 46% en 2020 al 26% en 2025, una brutal caída de veinte puntos porcentuales, aunque la industria suiza trate de matizarla de todas las maneras posibles, como no podía ser de otra manera. El smartwatch domina especialmente entre mujeres y generaciones jóvenes. ¿Podemos decir que el Apple Watch ha acabado con la industria relojera tradicional? No, o no todavía, aunque indudablemente ha resultado en una disrupción imposible de ignorar.

En realidad, ha dado lugar a un efecto más complejo: mientras Apple ha conquistado nuestra muñeca como espacio funcional, la industria relojera, especialmente la suiza, ha respondido abandonando cada vez más el volumen y refugiándose en el lujo, en la escasez y un supuesto valor simbólico que muchos aún le atribuyen como si fuera algún tipo de objeto mágico o talismán. Básicamente, se ha convertido en una industria mucho más pequeña, más concentrada y desigual: ha cambiado la variable a maximizar, que ya no es el número de unidades vendidas, sino el valor por unidad. En 2015, exportó 28,1 millones de relojes por CHF 20.200 millones; en 2025, solo 14,6 millones, pero por CHF 24.400 millones. Un 21% más de valor nominal vendiendo un 48% menos de unidades, con el valor medio de exportación por reloj pasando de unos CHF 720 a CHF 1.670, más del doble. Menos relojes, mucho más caros. Sin cambiar la tecnología, ni las prestaciones, ni nada: simplemente subiendo precios.

Los que realmente pierden en ese movimiento no son los Rolex y similares, sino las marcas del centro del mercado. Fossil, por ejemplo, tras tratar de introducirse en los smartwatches, ha visto cómo sus ventas de relojes tradicionales volvían a caer un 7% en 2025 y un 16% en su último trimestre tras abandonarlos. En el otro extremo, marcas como Rolex, Cartier, Patek Philippe o Audemars Piguet han logrado concentrar en torno al 55% de las ventas suizas, con Rolex acaparando el 30%. Escasez controlada, iconos reconocibles y precio, en un mercado poco o nada orientado a la funcionalidad y sí mucho al capricho y la ostentación, sustituyen a volumen. En resumen, la tecnología no destruyó el lujo, pero sí la parte del reloj que no era ni tecnología, ni verdadero lujo.

Una de las hipótesis del artículo del FT, que si los anillos inteligentes tipo Oura desplazan la monitorización de la salud al dedo y dejan libre la muñeca podríamos ver una vuelta del reloj tradicional, parece poco probable: según IDC, se prevén unas ventas de 159.7 millones de smartwatches en 2026 frente a unos minúsculos 4.9 millones de anillos inteligentes. Incluso si sumas 40.2 millones de pulseras, el ordenador de muñeca juega claramente en otra liga. El reciente retraso de la salida a bolsa de Oura parece corroborar que, además de estar viviendo un invierno en el mercado de IPOs, las cosas realmente no pintan tan bien en ese segmento, y menos aún si eres una compañía monoproducto.

Durante su primera década, el smartwatch se ha convertido precisamente en el posicionamiento que Apple buscó para él: un dispositivo de salud, seguridad e integración con el teléfono. Nada menos que 281 millones de unidades vendidas, un mercado que lógicamente se ralentiza porque el crecimiento infinito no existe (un 4% menos en el segundo trimestre de 2026), pero porque sus ciclos de madurez y sustitución son más largos de lo esperado, no porque sus propietarios vuelvan a unos relojes tradicionales que en gran medida relegaron a un cajón. Apple, de hecho, creció un 14% interanual en ese trimestre.

¿Mi opinión? El smartwatch va a seguir dominando el uso diario, porque cada nueva prestación relacionada con la salud incrementa el coste psicológico de quitárselo. Yo, que he tenido fibrilación auricular, no tengo un Apple Watch, sino dos, para poder seguir mi monitorización por la noche, y al menos en una ocasión, detecté una de mis fibrilaciones gracias a que ese reloj me despertó. En mi caso, el episodio no fue grave, pero el aviso me permitió detectarlo y actuar, y desde entonces esa monitorización me deja mucho más tranquilo. Los anillos podrán crecer, pero como mucho facilitarán la convivencia entre tecnología y joyería, no un regreso masivo al reloj tradicional. La relojería suiza venderá cada vez menos y dependerá de unas pocas marcas globales de valor básicamente simbólico, del público femenino, de diseños reconocibles y del mercado certificado de segunda mano.

Las marcas intermedias, en cambio, serán las más amenazadas: muy caras para competir por utilidad, muy poco singulares como para competir como objeto cultural. Los Fossil, Longines, buena parte de Swatch Group, etc. han sufrido directamente la sustitución por los smartwatches. En cambio, Rolex, Cartier, Patek Philippe, Audemars Piguet y otros han convertido el reloj en lujo, escasez, reconocimiento social y objeto coleccionable. Básicamente, en ostentación.

Hoy, comprar un reloj tradicional puede tener sentido como joya, recuerdo, artesanía o estética, pero ya. Como dispositivo para saber la hora, medir la salud o como inversión en general, prácticamente ningún valor. El Apple Watch no mató al reloj suizo, pero lo obligó a admitir que ya no era un reloj, sino una joya. El problema, claro, es que no todas las marcas tienen derecho a llamarse lujo. La conclusión más correcta para mí, por tanto, es que la industria tradicional no colapsó: se encogió hacia arriba a costa de quienes todavía le ven un cierto valor a la joyería.


In English on Medium, «A decade after the launch of the Apple Watch, time has become a luxury»

31 comentarios

  • #001
    Buzzword - 1 octubre 2026 - 10:20

    Aquí hay dos experiencias:

    a) La experiencia analógica

    Cuando la desgracia llama a la puerta de una familia, hay objetos que dejan de ser simples objetos. Aquel Longines, heredado y guardado con tanto cariño en el cajón de la mesilla, se convierte en un pequeño refugio para la memoria.

    Cada vez que lo miro, regresan aquellos días compartidos con mis seres queridos, las conversaciones, las risas y ese tiempo que entonces parecía eterno. Y, entre todos esos recuerdos, vuelve también aquel instante sencillo y doloroso que hoy adquiere otro significado: cuando me lo tendió entre las manos y, con la naturalidad de quien entrega algo más que un reloj, me dijo: «Toma, hijo».

    Desde entonces, sus agujas no solo marcan las horas. También cuentan el tiempo que pasó, el que ya no volverá y el que permanece, de alguna manera, detenido en mi memoria.

    b) La experiencia digital

    Y dentro de treinta años, ¿qué quedará de aquel smartwatch? Quizá apenas el recuerdo fugaz de haberlo llevado en la muñeca, perdido ya entre la basura, en algún cubo al que lo arrojaste cuando dejó de funcionar o apareció uno nuevo.

    Porque hay objetos que envejecen contigo y terminan guardando parte de tu historia; y otros que, cuando pasa el tiempo, no son más que tecnología olvidada, sin una voz, una mirada o un «toma, hijo» que los convierta en memoria.

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    • Javier Cuchí - 1 octubre 2026 - 11:48

      Qué curioso: yo también conservo -en perfecto estado de funcionamiento y uso- el Longines que fue primero de mi abuelo y después de mi padre.

      Normalmente uso un smartwatch, pero en ciertas ocasiones (la boda de mi hija mayor, el bautizo de mi hasta ahora única nieta…) me pongo el Longines: es como si, de alguna manera mi padre y mi abuelo estuvieran allí presentes certificando la continuidad de la familia.

      Bah, uno que es viejo y sentimental…

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      • Buzzword - 1 octubre 2026 - 14:44

        Yo tengo una pulserita, que es la que suelo llevar, más que nada pq te avisa en un ambiente ruidoso que tienes una llamada… (esa es la utilidad que más me gusta) y luego cuando escucho música, poder ir para atrás o adelante, y el volumen…

        Estoy lejos de ser «un comprador de Hypes» a 500 pavos de media, y luego tener que comprarles el iphone, la gamuza y el carrito con ruedines…. del ecosistema.

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  • #004
    Alguien - 1 octubre 2026 - 10:26

    Para la hora, alarma, etc, ya tengo el móvil.
    ¿Para qué quiero un reloj?

    – Por estética -> cada vez mas obsoleto
    – Por utilidad -> autocontrol médico, para deporte o para ir a la playa y dejar el móvil en el coche.

    No llevo reloj, no lo necesito.

    Un smartphone pesa 200 gramos y no siempre es cómodo tenerlo encima, como ejemplo la playa o el deporte.

    Un Reloj LTE con eSIM resistente a todo, ligero, cómodo, que funcione aunque el móvil no esté cerca, le veo mucho futuro.

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  • #005
    Alqvimista - 1 octubre 2026 - 11:08

    Hablas de anillos como posibilidad a la hora de reemplazar al smartwatch, pero yo no lo veo nada práctico. Demasiado estricto en su uso, difícilmente intercambiable.

    Creo que el verdadero reemplazo o complemento podrían ser las bandas inteligentes, una simple pulsera que registre tus datos médicos-deportivos y añaden una mínima interactividad -vibración para avisar de notificaciones, etc.-.
    Al no tener pantalla y no tener que interactuar con ella, se puede llevar en la otra muñeca liberando la primera para el reloj-joya.

    Whoop -el primero-, Polar, Amazfit,… creo que pronto veremos a Garmin, Apple, Samsung, Huawei etc. sacando bandas en paralelo a sus smartwatch.

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    • Germán - 2 octubre 2026 - 21:09

      Garmin ha sacado CIRQA™ este mismo verano https://www.garmin.com/es-ES/p/1989182/

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  • #007
    Dedo-en-la-llaga - 1 octubre 2026 - 11:28

    No digo que para personas que necesiten un seguimiento de salud no tenga su gran utilidad, pero para el resto, ¿tener que estar pendiente de otro aparato más para cargar? ¿De otro aparato absolutamente caro, inútil, que encima muestra un peazo de plástico redondo o cuadrado negro con menos gracia que un escupitajo pisao y que hace las delicias de una economía de la sin razón, del dispendio, el gasto por el gasto y la obsolescencia programada? ¿Y que ya en el colmo replica en miniatura el armagedón de todos los aparatos habidos y por haber como es el famoso y pegajoso teléfono movil de los dallonses? Hombre, no me jod***ais vivo.

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    • Alqvimista - 1 octubre 2026 - 11:57

      Perdón pero, ¿quién es usted para decidir qué es o no necesario o valorable por la gente?
      Hay millones de enfermos o deportistas utilizando aparatos de una u otra clase y viene usted a insultarlos.
      ¿Alguien le obliga a usted a utilizarlos? Pues viva y deje vivir.

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      • Buzzword - 1 octubre 2026 - 14:24

        «Tu smartphone es tan útil como tu quieres que sea, o como el semén de los ahorcados»
        Buzz

        Lo admitas o no lo admitas, cuando veo quedices que es ¿util?, me llama Joaquin Sabina en su canción:

        Vencido como un viejo que pierde al tute

        Lascivo como el beso del coronel

        Furtivo como el Lute cuando era el Lute, eh

        Inquieto como un párroco en un burdel

        Errante como un taxi por el desierto

        Quemado como el cielo de Chernobil

        Solo como un poeta en el aeropuerto

        Así estoy yo, así estoy yo sin ti

        Inútil como un sello por triplicado

        Como el semen de los ahorcados

        Como el libro del porvenir

        Violento como un niño sin cumpleaños

        Como el perfume del desengaño

        Así estoy yo sin ti

        Más triste que un torero

        Al otro lado del telón de acero

        Así estoy yo
        Así estoy yo
        Así estoy yo contigo Relojito de los cojones…

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      • Dedo-en-la-llaga - 1 octubre 2026 - 15:22

        Lea bien lo que puse y deje de insultarse a sí mismo con su propio comentario…

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        • Dedo-en-la-llaga - 1 octubre 2026 - 15:24

          Obviamente mi comentario era para el ilustrísimo Sr. Alqvimista, que, cada vez, anda peor de la vista y del entendimiento…

          Responder
  • #012
    Gorki - 1 octubre 2026 - 13:31

    No concibo un reloj que solo de la hora. Hace años que sustituí mi reloj por el smartphone. pero se que existen relojes que valen para muchas cosas a la vez. Lo que ocurre es que contar los pasos que doy o controlar mis arritmias no lo considero necesario en mi caso.

    Los relojes suizos son solo muestra de status, y en mi caso personal no lo doy ningún valor.

    Responder
  • #013
    Angel - 1 octubre 2026 - 14:58

    Siempre use reloj. Antes usaba Swatch u otro similar. Ahora Apple Watch desde hace 6 o 7 años. Lo he comprado 2 veces. Siempre me interesó, pero hasta que no tuvo la pantalla siempre encendida, no lo quería. No me convence una muñeca con un rectángulo negro. Ahora no lo cambio x nada. Salud, sueño y administrar las notificaciones sin el celular es un camino de ida. Desde que lo uso, el iPhone siempre en silencio.

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  • #014
    JM - 1 octubre 2026 - 15:46

    Pues yo llevo un Casio F-91W que sólo me da la hora, no necesito nada más de un reloj. Para el resto está el móvil.

    Responder
  • #015
    Xaquín - 1 octubre 2026 - 17:09

    Lo del reloj de lujo, como todo lo de los ricos es muy curioso. Porque todo bien nacido con cuartos (o hechos robando), suele tener secretarios que le llevan la agenda y hacen de muro… el reloj, como casi todo, incluido el cerebrito es puro adorno.

    Como en la alimentación, el planeta sigue dividido en dos grandes grupos : los que tienen (de más, y son muy pocos). Y los que no tienen (o tienen algo y están al servicio de los anteriores)

    Pero los tecnólogos altamente siliconados están ahí, para salvarnos (dicen bastantes). Y, al mismo tiempo, presumir de nuevos ricos, con esmerados juguetes (parte infantil-comercial), porque eso lo hacen estupendamente (gracias a los que tienen algo).

    Responder
  • #016
    Benji - 1 octubre 2026 - 17:55

    Acabo de comprarme un «Fossil» (nombre desgraciado para una empresa de relojes) de descuento en Texas.

    Quería algo que me diera la hora, no lo tuviera que sacar del bolsillo y funcionara sin pilas (es automático) para que tener que andar cargándolo.

    No trae NFC, ni luz ni alarma. Pero es que para eso ya tengo el móvil. Yo quería ver la hora sin pensarlo dos veces. Aun así fueron 170$ rebajado de 320$ en un sitio de esos de descuentos.

    Tal vez no sea el típico… pero he echado en falta el reloj varios años

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  • #017
    Lua - 1 octubre 2026 - 18:43

    Yo levanto el dedo índice de mi mano izquierda poniéndome de espaldas al sol y miro la sombra. Si es verano le resto dos horas a una esfera imaginaria en el suelo y en invierno una. Si pasados 5 minutos (conteo mental) veo que el dedo se pone blanco o que me coge un calambre en el brazo, tengo claro que mi corazón no esta funcionando como debiera. Si eso pasa antes de los cinco minutos, igual no he dormido bien y estoy cansado. Si el dedo se moja o siento como brisa, ahí tengo mi aplicación del tiempo, y si la gente me mira con cara rara, ahí tengo mi detector de gilipollas. Me confirman que soy uno mas… XDDD

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    • Dedo-en-la-llaga - 1 octubre 2026 - 20:10

      Yo hacía algo muy similar cuando era pequeño, hasta que precisamente me cayó un rayo en el dedo…

      Un rayo

      en el dedo… precisamente en el dedo… No se si me explico…

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      • Lua - 1 octubre 2026 - 20:22

        No hacia falta la (absurda) explicación… ya te vemos…

        Responder
        • Dedo-en-la-llaga - 1 octubre 2026 - 23:53

          Menos hacía falta la tuya chupándote el dedo… (Facepalm)

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    • Buzzword - 1 octubre 2026 - 22:05

      Hitos clave en la historia del Smartwatch

      De la wiki…

      • 1977 (Hewlett-Packard HP-01): Hewlett-Packard lanzó un reloj digital con funciones de calculadora y agenda rudimentaria, considerado uno de los primeros ancestros de estos aparatos.
      • 1982 (Seiko TV Watch): Permitia ver televisión en miniatura mediante un sintonizador externo.
      • 1994 (Timex Data Link): El primero en sincronizarse con ordenadores mediante tecnología óptica (emitiendo destellos de luz desde el monitor al reloj) y certificado por la NASA.
      • 1998 (Seiko Ruputer): Un miniordenador de muñeca con joystick y aplicaciones más avanzadas.
      • 2012–2013 (Era moderna): El éxito de Pebble Original en 2012 popularizó los relojes conectados actuales, seguido por los lanzamientos de grandes marcas como Samsung o Apple Watch.

      La primera pulsera inteligente (smartband o monitor de actividad) de la historia diseñada específicamente para conectarse a un teléfono móvil y sincronizar datos de salud y ejercicio fue la Jawbone UP, lanzada al mercado en noviembre de 2011.
      Poco tiempo después, en 2013, Fitbit introdujo la Fitbit Flex, consolidando de forma definitiva la categoría de pulseras inteligentes sin pantalla (o con luces LED básicas) enfocadas en el fitness.
      El inicio de la conectividad móvil
      • Jawbone UP (2011): Creada por la compañía estadounidense Jawbone, no tenía pantalla y medía pasos, calorías y ciclos de sueño. Curiosamente, su primera versión no utilizaba Bluetooth inalámbrico, sino que requería conectarse físicamente al puerto de auriculares de 3.5 mm del móvil para descargar los datos a su aplicación móvil.
      • Fitbit Flex (2013): Esta pulsera marcó el verdadero salto a la comodidad masiva al integrar sincronización inalámbrica vía Bluetooth 4.0 de bajo consumo directamente con los teléfonos inteligentes de la época.
      La llegada de las pulseras baratas con pantalla
      Aunque estas marcas americanas crearon el mercado, la verdadera popularización a nivel mundial del formato actual con pantalla táctil ocurrió en 2014, cuando marcas como Huawei y Xiaomi lanzaron la primera generación de la Mi Band, haciendo que este tipo de tecnología conectada al móvil fuera accesible para el gran público.

      PS: Una vez más APPLE WATCH no fue el primero. Recordanto tu post sobre IPHONE

      Responder
      • Lua - 1 octubre 2026 - 22:25

        Tsch tsch… que yo levanto el dedo… XDDD

        A ver, ahora en serio… que yo tengo (y ya comentado por aquí) varios relojes de coleccion inversión que rara vez me pongo. Que he llevado desde 1989 un G-Shock prácticamente indestructible, hasta que mi mujer me regalo un Casio Edifice, que ha durado 10 años (por la carga solar). Reemplazar la batería me costaba casi como uno nuevo.

        Y en el chino de al lado de casa, vi un smarguacho de esos, 60 lereles, que hace todo lo que dice eDans que hace el suyo… solo que el mio, no necesita el móvil al lado, el va midiendo y cuando esta cerca del móvil, le manda las estadísticas…

        Spolier: me lo compre solo porque tiene la hora en números grandotes en una pantalla de dos pulgadas… que es lo único que necesito… el resto lo uso de «entretenimiento»….

        Responder
        • Lua - 1 octubre 2026 - 22:31

          Por añadir…. la bateria me dura tres semanas. Hace mediciones basicas: sueño, pulso y oximetro, y cuando me muevo… pasos y calorias (tambien modo deporte con 150 modos). Puedo hacer fotos, ver notificaciones, contestar llamadas desde el mismo reloj, manejar la musica, calculadora, agenda, sumergirme a 16mts, el tiempo del dia/semana y no se cuantas ostias mas… nada que envidiar, salvo que no las uso. Solo miro la hora.

          Responder
          • Buzzword - 1 octubre 2026 - 23:12

            Pues fíjate que el BOM para hacer el Apple es aproximadamete lo mismo… (1) y de 60 a 500 están metiéndote el rabo del relojo super health…

            Ese reloj de PVP 60, saldrá producirlo el BOM como mucho por 5, y a Apple asumiendo mejor calidad, por un 20% más…

            En fin… que estamos en lo de siempre….

            Como poner el chtagpt a 20€, y luego limitado, manda, huevos cuando gemma o qwen hace casi lo mismo y lo tienes by the face

            Y luego el gratuito te lo cortan, peazo de subs, pues le meto otras cuentas…. En fin, que hay que ser muy primo…

            Responder
            • Lua - 2 octubre 2026 - 08:32

              Seguiré manteniendo lo mismo que en todos estos artículos durante todos estos años…

              Cada cual puede hacer con su dinero lo que le plazca. Si le ve utilidad al cachivache (sea el que sea), productivo o simple snobismo, pues a mi ya me parece bien. Es como apenas hace un mes, cuando Asier y Alqvimista se flipaban porque me había gastado una pasta en un ordenador nuevo. Coño, la premisa es sencilla: Lo quiero? Lo necesito? Me lo puedo permitir? La respuesta es afirmativa en todos los casos. Pues a callar, que es mi dinero.

              Lo que encuentro absurdo son las excusas de porque alguien se las gasta en un cacharro (porque es lo que me parece), o las polarizaciones. En fin, nada nuevo.

            • Buzzword - 2 octubre 2026 - 09:59

              Efectiwonder !!

              Cada uno compra lo que quiere o necesita, eso si mediatizado por su talento o talentos ( Es decir habilidad o pasta). No olvdemos que también hay falta de lo uno y de lo otro. Por eso el busca, compara,… y si encuentra algo mejor…

            • Lua - 2 octubre 2026 - 10:03

              A lo que me vengo a referir, es que muchas veces, cuando algunos pretenden apoyar a determinados productos (que ya usan), parece que en lugar de intentar “convencer” a los demás que es lo mejor, parece que estén justificando “el porque” se lo compraron… no sé, me da la sensación de “sentimiento de culpa”… y de ahí, las excusas… XDD

  • #028
    Mauricio - 2 octubre 2026 - 00:58

    El Apple Watch no es un reloj. Es sencillamente un caro accesorio del iPhone, que sigue dependiendo de este último para poder ser configurado, actualizado y sincronizado. El Apple Watch independiente, o sea aquel dispositivo tipo Dick Tracy que en su versión avanzada permitiría incluso videoconferencia y que muchos compraríamos con gusto, ni existe ni parece que vaya a ser fabricado en el futuro próximo, pues se alejaría de la idea de ecosistema que ha intentado vendernos Apple. Dicho ecosistema no es más que la pretensión de la empresa de la manzana de que compremos un conjunto de productos con ciertas funciones intencionalmente limitadas para que necesitemos de todos ellos para realizar nuestras tareas, algo que a las autoridades antimonopolio no parece preocuparles demasiado.

    El problema con el Watch es que la propia Apple parece no querer que sea todo lo que podría llegar a ser por temor a que la gente empiece a preferirlo al iPhone, como se puede ver en su mediocre versión LTE que no es todo lo que podría ser y no precisamente por desafíos técnicos insalvables. Es más, un Siri verdaderamente inteligente haría que escribir mensajes en la pequeña pantalla del Watch deje de ser complicado y que se puedan optimizar ciertas aplicaciones para usarlas con la voz. Eso sí, no sin antes proporcionarle al Watch la función de poder desconectar el micrófono, pues aunque Apple habla mucho de privacidad resulta que dicha opción no existe.

    En cuanto al resto de relojes, y específicamente aquellos que no pretenden tener la denominación de smartwatch, diría que, en general, todavía no han encontrado un nuevo rumbo, como no sea seguir apelando a cosas como el estatus, el diseño, la nostalgia o el precio, algo que, por lo demás, es también típico de otros productos que se ofrecen en el mercado global. En todo caso, colecciones como la de Omega por Swatch o la de Audemars Piguet por Swatch están buscando acercar las marcas tradicionales a un nuevo público, lo cual me parece interesante. Los relojes de plástico oceánico reciclado o de armas confiscadas fundidas que ha vendido la marca sueca de relojes TRIWA han sido una buena idea, aunque me ha dado la impresión de que no han sabido administrarla adecuadamente. ¿Y quién pensaría que podría haber gente dispuesta a pagar 18.000 euros por un reloj de marca china disponible en AliExpress?

    Responder
  • #029
    El hombre que ríe - 2 octubre 2026 - 03:07

    El reloj tradicional son vanidad, por eso han sido ridiculizados por décadas. Los Smartwatches son productos utilitarios, sirven como segunda pantalla de un teléfono y para medir presión arterial (algunos incluyen pequeñas bolsas de aire para mediciones precisas).
    Son segmentos de mercados muy diferentes.
    Algunas personas necesitan una segunda pantalla y otros no.
    Algunos necesitan un reloj caro de $9,000 dólares y otros no.
    Algunos necesitan un baumanómetro y otros sólo necesitan un smartwatch que ya tenga esa función.

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    • Buzzword - 2 octubre 2026 - 09:51

      Nos ha aprendido nada… que cada uno se compra lo que quiere… y saltas con que son vanidad… mira como aciertas en su 3ª acepción, pero por el culo…

      RAE vanidad:

      f. Caducidad de las cosas de este mundo.

      Si hay algo caduco es ese smartwatch en el cubo de la basura… en 3, 2, 1

      YA TE VALE GENIO !!!

      Responder
  • #031
    Luis - 3 octubre 2026 - 01:19

    A mi el reloj inteligente me sigue sin aportar nada ya que paso de utilizarlo para la salud, el analogico me da diseños infinitos.

    Responder

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