Liderazgo, redes sociales e innovación: entrevista en el Diario de Navarra

La idea de que "si tuiteas mucho, no vives" es un mito - Diario de Navarra Iñigo Sota, de Diario de Navarra, me entrevistó en mi hotel de Pamplona antes de mi conferencia en la sede del diario, y la publica hoy bajo el título «La idea de que ‘si tuiteas mucho, no vives’ es un mito» (ver en pdf).

Hablamos de muchos temas, pero el de las redes sociales y su uso como herramienta directiva fue uno de ellos. El mito citado en el titular, esa idea de que una persona activa en las redes sociales es algún tipo de zombie que se lo pierde todo y no disfruta de nada «porque está subiendo cosas a la red», es algo que habitualmente proviene de quienes no han participado en redes sociales en su vida, y piensan que escribir un tuit, hacer una actualización en Facebook o subir una foto a Instagram es una tarea que se les antoja tan complicada y que exige tanta concentración, que tiene forzosamente que llevar «alrededor de media hora», o algo así.

Nunca he considerado que por escribir un tuit durante una conferencia, un espectáculo, una cena o una conversación me pierda nada de lo que sucede en ellas, y aunque lógicamente, pueden existir comportamientos compulsivos – si en una cena te dedicas a escribir un tuit cada diez minutos, terminará, lógicamente, resultando insoportable para los que te rodean – lo normal es que se puedan compaginar perfectamente ambas actividades. Con el escaso tiempo que consume subir una fotografía o una frase de 140 caracteres, resulta completamente absurdo refugiarse en la idea de «me pierdo lo que pasa» o el «no me concentro», como si para escribir una simple frase hubiese que esperar a que viniesen las musas. Lo siento, pero lo de «no disfruto porque me estoy haciendo un selfie» es ni más ni menos que un mito.

Las redes sociales son uno de los elementos que, en muchas de sus vertientes, contribuyen al desarrollo del liderazgo. Utilizarlas en su vertiente externa permiten expresar elementos de la vida de una persona – qué lee, a qué conferencias o eventos acude, con quién habla, etc. – que pueden convertirse en elementos de referencia bien a nivel externo, o como parte de modelos de comunicación interna. Conseguir desarrollar un ámbito de influencia en redes sociales, sean una serie de cuentas con las que mantenerse informado o con las que intercambiar referencias en Twitter, un grupo de LinkedIn o un canal de Slack, son algunas de las tareas que, cada vez más, permiten a un directivo generar valor.

Además, hablamos de cómo utilizar el hiperactivo entorno tecnológico actual para salir de nuestra zona de confort, para disciplinarnos para probar nuevas cosas, nuevas formas de hacer las cosas, y entender qué consecuencias y qué significado pueden llegar a tener en nuestra actividad. Nuestro cerebro cambia y mejora cuando intentamos disciplinarnos para no hacer siempre las mismas cosas, cuando tratamos de cambiar nuestros hábitos solo por el interés en probar cosas nuevas. Del mismo modo que no es bueno acostumbrarse a hacer siempre el mismo camino en el coche cuando vamos de casa al trabajo, y no me refiero a cuestiones de seguridad, sino a otras más relacionadas con los flujos de atención, tampoco es bueno, en el entorno empresarial, hacer siempre las cosas siempre de la misma manera. Y menos cuando el entorno introduce cambios constantes y a gran velocidad.

Hablar con directivos de una compañía y encontrarte un grupo de personas que manifiestan tranquilamente una ignorancia total sobre fenómenos tecnológicos que hace tiempo que conforman una parte perfectamente consolidada de nuestro entorno es algo sencillamente patético, como lo es esa frase tan habitual de «no, yo en las nuevas tecnologías no me entero de nada», que por un lado olvida que, en el 99% de los casos, se habla de tecnologías no precisamente nuevas sino con varios años de antigüedad y, por otro, se esgrime como un «es que tengo tanto trabajo, que no puedo prestar atención a frivolidades». Ese modelo de directivo que no tiene en cuenta los cambios en el entorno, que cree que el cambio tecnológico no le va a afectar y que sigue confiando en que lo que aprendió una vez hace muchos años le va a servir hasta el final de su carrera es el que, sencillamente, está en vías de extinción.

 

8 comentarios

  • #001
    Gorki - 18 octubre 2016 - 14:30

    Es como todo, un problema de medida.

    Yo he tenido épocas de mi vida de ser lector voraz, hoy mi mala vista, me obliga a centrarme en leer/actuar en la pantalla del PC. Mi experiencia personal, es que me aislaba mas del mundo enfrascarme en un libro, que lo que me aísla la pantalla del PC, porque la actividad en el PC, siempre es mucho más dispersa que la lectura de un libro, y no te «caza» tanto. Por ello, es más fácil atender a tu entorno, frete a un PC o un móvil, que frente a un libro.

    Como contrapartida, es mas fácil estar con amigos o en familia y atender al móvil, que estar con amigos y atender a la novela. Como digo es cuestion de control de la medida en tu comportamiento.

    • xaquin - 18 octubre 2016 - 15:41

      Frase sintética si las hay: es cuestión de medida. Y de entender internet, te imaginas a Diario de Navara montándole un pifostio a Enrique por poner el enlace con el artículo del Diario, debido a una peregrina idea sobre las » ventas que pierden» por cada enlace? Que sentido mostrarían de la difusión en red?

      Cuando se enterará la gente que internet suma más que resta… y que energúmenos los hai a montones en la calle analógica!

  • #003
    Jose Antonio Garcia - 18 octubre 2016 - 14:56

    Interesante tema, te aporto unas ideas a ver si traspasan:

    a) Se pueden hacer varias cosas a la vez o no. Es el eterno tema si podemos ser multitarea realmente o no. Mi opinión es que podemos hacer varias cosas que no requieran una alta actividad intelectual. Estudiar algo que no entendemos y tuitear a la vez pues no. Se diga lo que se diga. Estar con amigoa y tuitear, si, Bueno, si es charleta… pero dice poco de la educación de la persona, salvo que el tweet sea parte de la charleta, no es un tema de tecnología, antes los abueletes se aislaban escuchando el carrusel en el transistor… si es eso el twitter -> MALO

    b) Los directivos y las tecnologías. Bueno aqui mantengo dos opiniones distintas

    b.1. La tecnología está con nosotros y no se va a ir, eso es claro. Hay ejcutivos que no saben crear un pdf, manejarse con un excel, a duras penas con el cliente de correo. Puede que sean muy bueno en lo suyo (mandar y no tener n.p.i) pero suelen ser un estorbo más que otra cosa… igual son buenos comerciales y venden a su madre, pero para uno que hay, hay 40 negados,

    b.2. Estar a la última en tecnología no creo que signifique, lanzar tuits estúpidos, etar en FB todos el día, y el no gastar el tiempo en frivolidades, pues les tengo que dar la razón. Pero que nunca sea porque no estén en su zona de comfort…

    • Gorki - 18 octubre 2016 - 18:34

      Indudablemente tienes razón, es evidente que si eres cirujano, (no puedes operar a corazón abierto y a la vez estar mandando unas fotos de la operación a unos colegas), pero en cambio yo aun soy capaz de conducir, oír música ambiental y a la vez hablar inteligiblemente con mi acompañante de un tema no muy complejo.

      Como tu, creo que el hombre es multitarea, pero con una capacidad de atención bastante limitada, si hablas por el móvil, aunque sea un manos libres, tu atención a la carretera disminuye y al menos en mi , en bastante grado. Sin embargo, se puede perfectamente escribir un Whats App, mientras hojeas los titulares de la prensa y mantienes una charleta con el camarero mientras te tomas un café.

      Como todo, es cuestión de las circunstancias y el momento. A veces se podrá simultanear y otras no. Ahora bien, quienes prescinde de fabulosos medios de comunicación, con la disculpa de que «no tiene tiempo que perder», están tan confundidos, como quien se niega a aprender idiomas, porque»no tiene tiempo», Generalmente esas disculpas, no es mas que trata de ocultar, el miedo a no ser ya capaz de adquirir nuevos conocimientos.
      Y de eso puedo dar lecciones, pues muchas veces me sorprendo diciéndome cosas así. Lo que no es de recibo, es que lo diga un directivo en ejercicio, si no se siente capacitado, cede tu puesto a otro, pues está en riesgo el dinero y trabajo de muchas personas.

      • Jose Antonio Garcia - 18 octubre 2016 - 18:57

        Estamos de acuerdo. Sobre todo en lo de las falsas excusas.

        Lo que si debemos detestar es la falta de educación. Y tampoco le echemos al culpa al móvil o a la tecnología, o al niño que es un rebelde, o al perro que se te sube, o directamente al vecino que no dice buenos días en el ascensor, o al que se salta la cola, o al que te llama veinte veces para venderte la fibra,…

  • #006
    Carlos Quintero - 18 octubre 2016 - 17:48

    Ese modelo de directivo que no tiene en cuenta los cambios en el entorno, que cree que el cambio tecnológico no le va a afectar y que sigue confiando en que lo que aprendió una vez hace muchos años le va a servir hasta el final de su carrera es el que, sencillamente, está en vías de extinción.

    ¿Seguro? ¿Cuánto es el tiempo de extinción? En mi opinión, lo que dices de la extinción de los directivos que no se adaptan, igual que en otros posts hablas de las empresas que no se adaptan (usan pantallas de texto, siguen sin digitalizarse realmente en muchos casos, no usan ni contemplan «machine learning», «maltratan» a sus clientes, etc.) sería cierto si imperara la lógica, pero en mi opinión demasiados cargos y demasiadas empresas se siguen manteniendo a flote bastante bien, creo que básicamente porque todas son iguales. Y hace falta que llegue alguna (tipo Amazon, Google, Apple, Netflix, etc.) donde la excelencia y la visión de futuro sean la norma y no la excepción. Con las personas y los puestos, esto es más difícil aún.

    • Ferran Muñoz - 18 octubre 2016 - 21:03

      Yo creo que básicamente lo que quiere decir Enrique (o por lo menos lo que entendí) es que este tipo de directivos al final caeran de maduros.

      Es decir, imperará la selección natural, cuando llegue algún directivo que esté más puesto en lides tecnológicas y demuestre que lo que se estaba haciendo hasta ahora se podía hacer de otro modo (y quizá mejor).

      Típicos directivos que viven en la era jurásica y que piensan que con un boli y libreta pueden llevar su empresa. Si, la podrás llevar y es muy lícito, pero se te escaparan muchas cosas, cosas que con Excel o un ERP las verás y podrás gestionar mejor tu empresa.

    • Raul SB - 19 octubre 2016 - 06:47

      Yo creo que lo que quiere decir Enrique es la adaptabilidad al cambio de las personas. Ya venga este del campo tecnológico (objeto de este post) o no.

      El gran reto de las empresas y los profesionales es ese. No hay nada para siempre. Puede que lo que hagas hoy este bien, ¿pero y mañana?

      El gran problema es la reticencia a abrazar los cambios como una oportunidad y no como una amenaza, como una fuente de conocimiento y no como una pérdida de tiempo.

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