Artículos sobre browsers
Google Chrome, tenemos chica nueva en la oficina…
Escrito a las 9:45 am
Es una de las cosas que tenía verdadera curiosidad por ver hoy: el impacto del debut del nuevo navegador, Google Chrome, en las estadísticas de mi página. Y el resultado no es poca cosa: en este momento, los accesos a mi página mediante Google Chrome representan un 12.90% del total, una cifra absolutamente impresionante para un navegador del que, no lo olvidemos, la mayoría aún no habían oído hablar ayer. Obviamente, no pretendo ser representativo de nada: el público de esta página es muy especial, muy afín a probar y evaluar cosas nuevas, y acude a una página con sesgos por todos conocidos que no sigue en absoluto los patrones de la media de la web. Pero la cifra, en cualquier caso, me parece digna de mención: Chrome es la auténtica “chica nueva en la oficina”, y por mucho que el “efecto prueba” se desvanezca en parte, no cabe duda que Google, con su planteamiento y su estrategia de lanzamiento, se ha apuntado un tanto importante.
¿Futuro? Transcurrido el “efecto prueba”, imagino que el resultado dependerá de factores como el rendimiento y, desde mi punto de vista, también en parte del desarrollo de herramientas de add-on. Un ejemplo: yo no cambio mi Firefox por un navegador que no me permita, por ejemplo, descargar vídeos de YouTube con un simple botón, pero por otro lado, Google no puede contravenir los términos de su propia licencia y suministrarlo ella misma. La solución a ese problema de agencia y la única manera de proporcionar a los usuarios un ecosistema vivo de prestaciones y posibilidades es ofreciendo a los desarrolladores formas de crear extensiones. Algo que, si hacemos caso a la crónica de Mariano Amartino, que estuvo en la presentación de Chrome en Buenos Aires, está en los planes, aunque no de manera inmediata. Por cierto, tambien comentaron que las versiones para Apple y Linux serán cuestión de pocas semanas.
En búsqueda de estimaciones de la misma cifra, en TechCrunch han recurrido a Clicky, una herramienta que mide el uso de navegadores en una muestra de cuarenta y cinco mil páginas web, y en la que figura ahora mismo un porcentaje del 2.94% para Google Chrome, que evalúan como positiva y a la que otorgan buenas posibilidades de consolidarse como nuevos usuarios en un porcentaje significativo de casos. Imagino que en breve, Google facilitará algún tipo de cifras de descargas de Chrome: no sé que cifras manejarían como expectativas, pero para una campaña en la que lo único que han gastado ha sido la edición de cómic (aunque sea de Scott McCloud, mito para algunos), el envío (según ellos mal calculado, lo que originó la filtración), y los eventos de presentación en sus propias oficinas, además de ponerlo como vínculo destacado en la home del buscador (impacto sin duda brutal, pero gratuito para ellos), dudo mucho que estén descontentos…
Chrome: el navegador como sistema operativo
Escrito a las 9:01 am
A no ser que te hayas pasado las últimas veinticuatro horas metido en una cueva bajo tierra, ya habrás tenido la oportunidad de leerlo todo sobre Chrome, el lanzamiento de un nuevo navegador construido casi íntegramente desde cero - a fresh take on the browser - por Google, y que estará disponible para su descarga en sistemas Windows a alguna hora del día de hoy. Si quieres leer cosas interesantes sobre Chrome, te recomiendo que empieces por leerte el cómic de Google (el que provocó, al ser enviado por correo, el lío de fechas que ha destapado el tema antes de tiempo), pases a Kara Swisher, y sigas por TechCrunch, WSJ, Wired y GigaOM.
¿Qué decir del navegador? Básicamente, que si lo ves como el lanzamiento de un navegador, te has equivocado de deporte. Un navegador que se lanza en riguroso código abierto, que aprovecha todo lo escrito anteriormente procedente de todas las partes en liza (Firefox, WebKit de Apple y hasta MSIE gracias a la inversión de Google en Maxthon) para hacer un desarrollo nuevo y, sobre todo, que integra su propio motor Javascript y algo tan poderoso como Gears construido de manera nativa no es un navegador ni pretende competir en ese terreno. El movimiento de Google, en realidad, es un auténtico sistema operativo: no compite con Firefox (al que, por cierto, garantizó mantener el apoyo financiero durante los próximos tres años) ni con MSIE, sino que lo hace directamente con Windows. Chrome representa el verdadero paso al webcentrismo, al “me trae sin cuidado lo que corra debajo de mi navegador”, paso previo a optar por sistemas operativos sólidos y minimalistas del estilo de los basados en Linux que podemos ver corriendo en algunas versiones de netbooks como el Asus Eee o el Acer Aspire. Una verdadera jugada estratégica de calidad con mucho que aportar a la competencia en la supuesta “guerra de los navegadores” en la que jugadores como la Mozilla Foundation, Microsoft, Apple, Opera y otros llevaban tiempo intentando innovar alrededor de los mismos modelos de siempre: de hecho, esta jugada no es una batalla más en esa “guerra de los navegadores”, sino el inicio de la “guerra de los navegadores como sistema operativo”, que tendrá episodios en el desktop y otros, muy interesantes, en el móvil, como navegador de Android.
El lanzamiento de Chrome como reenfoque competitivo de un mercado será algo que tendremos que estudiar y discutir con profusión en las escuelas de negocios. Y si no, al tiempo…
ACTUALIZACIÓN: Esta entrada fue referenciada en Cinco Días, “Google reta a Microsoft con un sistema operativo-navegador“.
Ubiquity: visualizando tendencias en el uso de la web
Escrito a las 1:46 pm
Si el navegador es ya el programa que más utilizas en tu ordenador, Ubiquity te va a encantar. Completamente experimental y en las primeras etapas de su desarrollo, se trata de un intento de ese laboratorio de tendencias llamado Mozilla Foundation de conectar la web y las tareas que hacemos en ella con el lenguaje natural que un usuario utilizaría para definirlas, de manera que resulten muy sencillas e inmediatas.
El vídeo lo explica muy bien: imaginemos que queremos, por ejemplo, proponerle a un amigo que nos veamos en un bar determinado que ninguno de los dos conocemos: podemos, con comandos simples, generar un mensaje, obtener un mapa, embeberlo, localizar opiniones sobre dicho bar y añadirlas al mensaje, pero no como simples vínculos, sino como componentes activos. Se trata de dar al usuario la posibilidad de generar, en cierta medida, sus propios mash-ups a partir de elementos de la web, para que resulte completamente natural e intuitivo manejarlos, y hacerlo además de una manera social, para que estos comandos puedan ser compartidos, utilizados en páginas, etc.
Vale la pena echarle un ojo detallado: lo que me gusta, aparte del planteamiento general como idea, es el posicionamiento como herramienta social tanto en su uso como en su desarrollo, algo que en esa nueva etapa en la “guerra de los navegadores” en la que nos hallamos inmersos, proporcionaría una sustancial ventaja al único navegador verdaderamente abierto y se convertiría en una demostración más de porqué, en la web de hoy, “más abierto” es equivalente a “mejor”.
Microsoft, Firefox, Apple y los números del 2007
Escrito a las 12:41 pm
PC World publica su artículo de resumen del año, “PCWorld.com Year-End Stats: IE7, Firefox, Vista, Mac“ incluyendo datos de acceso a su propio sitio y gráficos de creación propia, y los resultados no resultan especialmente tranquilizadores para Microsoft: la competencia entre la modernización de Internet Explorer para dotarlo de funciones parecidas a las de Firefox y el propio Firefox no ha sido para nada el paseo militar que Microsoft esperaba: Firefox comenzó el año con un 25% de uso, y lo termina con un 36%, mientras que MSIE 7 empezó el año con 24%, y lo termina en un 37%.
En sistemas operativos, los resultados revelan una vez más eso que muchos llevamos tiempo anunciando: que la adopción de Vista ha sido sumamente baja. Prácticamente un año después de su lanzamiento, el porcentaje de accesos con Vista no supera el 14% (ver gráfico), y XP sigue siendo el sistema operativo por excelencia (71%). Comparando esos datos con los del lanzamiento de XP allá por 2001, podemos hacernos una idea de la magnitud del fiasco que Windows Vista ha supuesto para Microsoft: XP consiguió, en once meses, pasar desde cero a un 36% de uso y sobrepasar a su competidor del momento, Windows 98. Tengamos en cuenta que para una empresa acostumbrada a competir fundamentalmente consigo misma, unos datos así suponen un lucro cesante enorme: todos esos usuarios de XP no representan ingreso de ningún tipo para la empresa, ya adquirieron su licencia en su momento, y para de contar (y en muchos, muchos casos, ni siquiera adquirieron su licencia). ¿Cómo de atractivo es ser el líder de un mercado que no te proporciona ingresos en tu modelo de negocio tradicional?
En un muy recomendable artículo, “Does Vista’s stunted growth hint at the death of the desktop?“, Matt Asay apunta a una preocupación aún mayor: que la magnitud del fiasco no se deba únicamente a que el producto sea un desastre manifiesto y no aporte prácticamente ningún atractivo que motive el cambio, sino a que tal vez suponga algo que va un poco más allá que también llevamos tiempo apuntando: la crisis de los sistemas operativos de tipo desktop fat client, sustituidos por plataformas basadas en la red y en servicios distribuidos.
La otra tendencia que apunta PC World se refiere a Apple: en los últimos años, el porcentaje de visitantes utilizando OS X ha pasado de menos de un 1%, a casi un 7.5%. Nada comparado con el porcentaje de visitas con diferentes versiones de Windows, pero sin duda un récord histórico, con un punto de inflexión fundamental que vino dado por el cambio a Intel.
Mis gráficos, lógicamente no tan representativos como los del conunto de sitios de PC World, exageran más aún algunas de las tendencias: habitualmente, el porcentaje de Firefox se mantiene en torno al 60%, Vista no suele superar el 10%, mientras que Apple no llega al 5% (y Linux en sus diferentes sabores oscila alrededor del 15%). Sin duda, este tipo de resultados confirman muchas de las tendencias que llevamos tiempo apuntando y comentando, y aportan una visión interesante acerca de las posibles tendencias de futuro en el sector.
¿Safari para Windows? Pues que bien…
Escrito a las 11:19 am
Mucho me ha extrañado que uno de los anuncios de la keynote de Steve Jobs de ayer fuese la disponibilidad del navegador Safari para Windows. Y tras bajármelo, probarlo y leer además la opinión de Leander Kahney en Cult of Mac, “Who in Their Right Mind Would Run Safari on Windows?“, plenamente coincidente con la mía, no he podido más que irme a por una imagen del icono del programa en cuestión y abalanzarme sobre el teclado.
La extrañeza se inicia, en realidad, con el hecho de que siendo yo un verdadero converso de las máquinas y sistema operativo de Apple desde hace más de dos años (fecha desde la cual no volví a comprar ninguna máquina que no fuese Apple, y ya van tres), nunca haya utilizado en ellas Safari como navegador. Desde el primer momento y las primeras pruebas, Safari me pareció un navegador incómodo, atrasado y “de juguete”. Rápido, sí, pero es mucho más que velocidad lo que pido a un navegador. Reclamo comodidad, prestaciones a las que estoy acostumbrado como las pestañas - que no estuvieron presentes hasta la última versión -, estabilidad, conveniencia y, sobre todo, un rico ecosistema de desarrolladores de plugins que haga que cada vez que se me pase por la cabeza esa idea de “no estaría mal tener algo en mi navegador que me permitiese hacer… ” haya ya una cierta cantidad de personas que lo han pensado antes que yo y hayan convertido la idea en código utilizable de manera inmediata. Algo que Firefox, el navegador que uso habitualmente, me da con creces. Habitualmente, el porcentaje de usuarios que acceden a esta página utilizando Safari no excede de un 2%, mientras que el de usuarios de Mac OS oscila entre un 6% y un 10%. El caso de mi mujer es aún más claro: no le gusta crear una sesión con su nombre y andar cambiándola cada vez que se sienta en un ordenador, prefiere compartir la sesión conmigo, y para no marear los sistemas de recuerdo de preferencias y contraseñas de los navegadores, acaba utilizando MSIE 7 si se sienta en el PC que compartimos, y Camino si se sienta en alguno de los Mac. A nivel doméstico, ni rastro de uso de Safari.
Pero aparte de que ya de por sí el producto no resultase especialmente atractivo, es que además te bajas el fichero, lo instalas, y la primera en la frente es que las fuentes en cursiva no se ven, haciendo incómoda o imposible la lectura de una página que las utilice. En ninguna página, y por el momento comprobado en dos PCs. La razón que lleva a que semejante fallo salga en una beta, por muy beta que sea, se me escapa, pero por los comentarios de la entrada anterior veo que tampoco soy el único con ese problema.
Entiendo el interés de Apple por promocionar Safari. Entiendo - y valoro - el interés por propulsar su motor, WebKit, como proyecto open source que compita con el imparable desarrollo de Mozilla, y más si, como se anunció, Safari va a ser el único navegador disponible en el iPhone y los desarrolladores de aplicaciones estarán limitados a crear dentro de él sin tener acceso al sistema operativo (hasta que venga el primer hacker y lo evite… démosle un plazo de… ¿semanas? ¿días? Se admiten apuestas). Pero puestos a tener en mente tan justificadas razones, por lo menos hagamos las cosas bien, digo yo…
Safari, indudablemente, se convertirá en el download estrella de la página de Apple durante unos días. Hay mucha curiosidad al respecto, y mucha gente queriendo probar productos del mundo Mac en el lado PC. Lleva además acompañadas, si se quiere, descargas de las últimas versiones de iTunes, QuickTime y Bonjour, que no dejan de ser interesantes si no las tenías ya. Pero si esta versión de Safari está destinada, en un mundo como el del PC en el que no se sufre de falta de opciones de navegadores disponibles, a ser algo que atraiga usuarios hacia el mundo Apple, francamente no le veo la ganancia… Me da que será, para muchos, una decepción. Como de hecho ya lo ha sido para mí. Le daré el beneficio de la duda y, en lugar de desinstalarlo directamente y olvidarme del tema, me quedaré con el Apple Software Update conectado a la espera de un fix rápido para un error tan básico. Pero no tengo demasiada fe: por el momento, el Update se ha limitado a ofrecerme que instale iTunes y QuickTime… que ya tenía instalados y actualizados. Qué le vamos a hacer.
Firefox, cada vez menos minoritario
Escrito a las 12:37 am
Un estudio de la empresa francesa Xiti Monitor comentado por The Inquirer y por Boing Boing indica que los usuarios de Firefox en Europa tienen todas las razones del mundo para sentirse mucho menos minoritarios. Las cifras muestran que Firefox se ha convertido ya en el navegador de preferencia de un cuarenta por ciento de los finlandeses y eslovenos, un tercio de los alemanes, polacos, eslovacos, croatas, húngaros, y de porcentajes muy significativos de todo el resto de los europeos, hasta cerrar la lista con ucranianos (13,8%) y españoles (13,7%). En media, casi una cuarta parte de los europeos (23,2%) utilizan Firefox.
El uso de Firefox crece en fines de semana, lo que parece indicar que un porcentaje significativo de los europeos instalan Firefox en sus ordenadores domésticos, pero se ven obligados a utilizar MSIE en su trabajo. La cuota de Firefox en Europa ha crecido consistentemente desde el pasado Abril, en que marcaba un 19,4%. En todo el mundo, la cuota de mercado de Firefox en Asia y Australia es de un 23,4%, en Norteamérica de un 14,5%, y en Sudamérica, la más baja, de un 11,1%.
En las estadísticas de esta página basadas en las mil últimas visitas, el porcentaje de usuarios que han accedido utilizando Firefox en sus diferentes versiones asciende en este momento a un impresionante 56,4%, frente a un 37,9% de MSIE. En Boing Boing, ese porcentaje es de un 50,4% frente a 26,1%. En Menéame, 65,23% frente a 26,94%. O somos muchos friquis, o esto ya no es cosa de cuatro friquis…
Hablando de navegadores, en El País
Escrito a las 9:44 am
Artículo de Pablo Fernández en El País, “La nueva generación y el futuro de los navegadores“, en el que nos pregunta a Nacho Escolar, Carlos Sánchez Almeida, Noelia Fernández, José Manuel Alonso, Miguel Pérez Subías, Luis Villa y a mí acerca de nuestras preferencias en navegadores, al hilo de la aparición consecutiva de MSIE 7.0 y Firefox 2.0.
La tercera guerra, en Libertad Digital
Escrito a las 2:09 am
Mi columna de esta semana en Libertad Digital se titula “La tercera guerra“, y responde a la idea de intentar hacer una pequeña revisión histórica de lo sucedido en la llamada “guerra de los navegadores” desde 1995. La guerra de los navegadores es algo que llevamos muchos años discutiendo en clase en las escuelas de negocios mediante casos y material de todo tipo (tiene también su propia entrada en Wikipedia), y que permite tocar muchos temas de indudable interés académico como la generación de ventajas competitivas sostenibles (legales o ilegales), los límites de la competencia, el poder de los estándares, etc. En esta ocasión no pretendía para nada hacer una comparativa de los nuevos navegadores, sino más bien “pintar el fondo del cuadro”.
Navegadores y comunidades
Escrito a las 12:37 pm
El hecho será, sin duda, conocido por todos aquellos que hayan tenido recientemente visitas desde sitios como Menéame o Barrapunto: el ser citado en cualquiera de esas dos páginas no sólo provoca un impacto visible en cuanto al número de visitas, sino que trae consigo algún elemento colateral interesante. Véase, por ejemplo, mi estadística de navegadores de ayer: refleja un impresionante predominio (70%) de Firefox en sus diferentes versiones, frente a un raquítico 16% de MSIE, el navegador que hasta hace no demasiado superaba invariablemente un noventa por ciento de cuota y, de hecho, sigue siendo el mayoritario en las estadísticas de acceso de muchas páginas de Internet. Obviamente, la estadística de mi gráfica está completamente sesgada, y a ello coadyuvan factores como que, de manera natural, el procentaje de visitantes que acuden a mi página con Firefox suele superar el 50%, pero también la enorme pujanza de dicho navegador en comunidades como Barrapunto - por razones obvias - o en Menéame, cuyas estadísticas reflejan de manera consistente más de un 60% de visitas realizadas a través de Firefox.
Sin duda, la predominancia del uso de Firefox en comunidades de ese tipo conlleva elementos de muchos tipos, pero también es evidente que dichos sitios suelen congregar habitualmente personas con una experiencia muy superior a la media, y que tal predominancia, entre otros muchos factores, es una señal de alarma para una Microsoft que ultima ya el lanzamiento de su nuevo MSIE 7.0, y que se afana, por otro lado, en conseguir que Firefox funcione perfectamente bien en su integración con el nuevo Vista o dentro de Windows Live, colaborando directamente para ello con la Mozilla Foundation (vía Slashdot).
Vivimos tiempos interesantes…
La guerra de los navegadores
Escrito a las 1:08 pm
Con la salida de Microsoft Internet Explorer 7 Beta 3, empiezan a aparecer algunas comparativas que hablan del buen trabajo que Microsoft está haciendo en la consecución de un navegador que alcance la posibilidad de ser comparado con Firefox, actualmente en su versión 1.5.0.4 y con la 2.0 (Bon Echo) en versión Alpha 3 que muchos ya llevamos tiempo utilizando con una estabilidad y un desarrollo dignos de mención.
¿Qué hay de real en la comparación? En primer lugar, es evidente que Microsoft no se ha dormido. Una Microsoft dormida no sería Microsoft. La empresa tiene muy buenos desarrolladores, y están trabajando para ofrecer prestaciones que se aproximen a lo que Firefox ofrece. Y ahí está precisamente la clave, el cambio de papeles: son los desarrolladores de Microsoft los que miran a Firefox para intentar que su navegador se parezca a ese. Es Firefox, un navegador construido por la Mozilla Foundation y que se alimenta de las aportaciones de toda la comunidad, el que claramente guía el desarrollo y define los estándares de los navegadores del futuro.
Pero vamos con los datos: ¿qué cosas se plantean como mejoras interesantes en la nueva beta de MSIE? Por ejemplo, como vemos en este análisis, cosas como una mejor gestión de la memoria, o prestaciones como las Quick Tabs, que permiten ver thumbnails o miniaturas de todas las pestañas abiertas. Partamos de la base de que ambas mejoras son, de por sí, interesantes: la gestión de memoria en Firefox no es buena, a medida que abrimos pestañas y sesiones de navegación, el zorrito va devorándose nuestra memoria de trabajo, y llega un momento en que puede poner al ordenador contra la pared en cuanto al uso de recursos. Las Quick Tabs pueden, en otro orden de cosas, ser asimismo una prestación interesante, vistosa y digna de mención.
Ahora bien… ¿Dónde está el truco? ¿Contra qué Firefox está comparando el nuevo MSIE este artículo? Obviamente, contra un Firefox “pelado”, es decir, contra un navegador recién instalado y sin ningún añadido posterior. Cualquier persona que conozca mínimamente el ecosistema Firefox sabe que para optimizar la gestión de memoria de Firefox, basta con utilizar este pequeño y rápido Firefox hack, y que para obtener la prestación Quick Tabs basta con instalarse la extensión Reveal, conocidas y disponibles desde hace ya cierto tiempo. ¿Dónde está, por tanto, la verdadera lucha por el dominio del mercado de navegadores? Obviamente, en ser capaz de plantear un motor lo más estable posible, y un mercado de extensiones y añadidos lo más dinámico posible. Esa es la razón por la que Microsoft, que no nació ayer y comprende la importancia de este tipo de factores, plantea precisamente esto, su página de Add-ons for Internet Explorer, en la que se dirige a los desarrolladores y los invita a
“Make your add-on available to Internet Explorer® users worldwide when you post it to this site.”
mientras, por otro lado, tranquiliza a los clientes y les dice que
“Browser add-ons can help personalize the way you use the Internet. The add-ons available here have been carefully screened by Microsoft and rated by users to help you select the ones that suit your needs and preferences. Start exploring them today.”
Es decir, precisamente lo que la Mozilla Foundation lleva desde el principio ofreciendo en esta página, que se beneficia además de todo un conjunto periódicamente actualizado de blogs y artículos en los que se analizan las mejores extensiones para Firefox (la última y más interesante que he visto, ésta de las 27 mejores de Thanassis, en la que por cierto aparece una extensión desarrollada por un español, nuestro querido Javi Moya con su Video Downloader). La pregunta, por tanto, es cual de las dos comunidades de desarrollo acabará siendo más potente, si la que sea capaz de organizar la empresa de software más poderosa del mundo, o la de una fundación sin ánimo de lucro.
El recurso a la creación y mantenimiento de comunidades de desarrollo es algo que simplemente demuestra una verdad académica conocida desde hace mucho tiempo: ante la drástica disminución de los costes de transacción y comunicación, la mejor forma de producir software - y muchos otros productos de desarrollo colaborativo - no es ya dentro de una jerarquía (empresa), sino en el seno de un mercado (ver el paper de 1986 de Benjamin, Malone y Yates, “Electronic markets and electronic hierarchies: effects of information technology on market structures and corporate strategies”, publicado en Communications of the ACM y disponible en el repositorio documental del MIT.
Estaba claro es que Microsoft, ante el poder de las comunidades de desarrollo, no iba a quedarse quieta. La pregunta, por tanto, es la siguiente: ¿qué comunidad, y en virtud de qué principios, conseguirá desarrollarse de una manera más sólida y brindar un mayor valor a sus integrantes? Microsoft pasa de ser “sólo una empresa” compitiendo contra una entidad de dificil definición como una comunidad, a establecerse en una posición de igual a igual y plantear a los desarrolladores una opción que ofrece la enorme base de usuarios de su navegador como campo de juego para sus mejoras y extensiones. ¿Qué pasará? Para entender el modelo, es necesario preguntar a los desarrolladores, y ver qué factores les llevan a contribuir en una comunidad de este tipo. Por ejemplo, sin ir más lejos, podríamos preguntarle al propio Javi Moya qué le llevó a desarrollar su Video Downloader y a ofrecerlo a la comunidad Firefox, y también intentar averiguar si habría hecho lo mismo o se plantea hacerlo para la comunidad de usuarios de Microsoft.
Yo me inclino porque los mecanismos de aporte a la comunidad y los incentivos están mejor definidos en el caso de la Mozilla Foundation que en del gigante de Redmond, pero claramente, es demasiado pronto como para opinar. Lo que está claro es que se aviene una temporada muy, muy interesante.
ACTUALIZACIÓN: Por cierto, en este momento, las estadísticas de esta página registran lo que para mí es el mínimo histórico de accesos utilizando MSIE, un paupérrimo 22%, frente a un 71% de Firefox 1.5, un 3% de Safari, y respectivos 2% de Opera 9.0 y de Firefox 1.0.7. Habitualmente, las entradas desde MSIE oscilan entre u 40% y un 50%. Es relevante mencionar que esta noticia ha sido meneada y que un porcentaje importante de mis visitas en estas últimas horas provienen de allí, lo que posiblemente indique que los lectores procedentes de Menéame tienden a preferir Firefox frente a MSIE…










