Artículos sobre Amsterdam
Impresiones del viaje
Escrito a las 2:22 pm
Ya estoy de vuelta en casita, acabo de llegar de la clase que mis sufridos alumnos del curso de CRM aceptaron pasar del viernes al sábado por la mañana ante la imposibilidad de volver de Düsseldorf a tiempo…
La verdad es que ha sido un viaje la mar de majo. Salvando el retraso del primer avión de Iberia que me hizo matarme a correr para aún así llegar tardísimo a mi primera cita en Amsterdam, el resto ha sido muy agradable, tanto el contacto con ex-alumnos e invitados, como la acogida de la conferencia, como los paseítos por ambas ciudades. Conocía ya algo de Amsterdam, que me parece una ciudad preciosa y deliciosamente manejable (algunas fotos aquí) y no había estado en Düsseldorf , sí en la cercana Colonia, aunque dada la rivalidad existente entre ambas ciudades, creo que es mejor no mencionarlo (en Colonia no existen señales que indiquen cómo llegar a Düsseldorf, y si pides una cerveza Alt, la típica de Düsseldorf, parece ser que pierden la compostura :-) En el paseíto por Düsseldorf hice unas cuantas fotos, sobre todo de la arquitectura de la zona del puerto (Hafen), la zona más emergente de la ciudad, con mucho edificio de oficinas, restaurantes, bares, etc.
El contenido de la charla, que combinaba varios aspectos de la llamada Web 2.0 e intentaba poner algo de sentido en los flujos de atención que dichos elementos generaban, tuvo una acogida bastante buena. En cierto sentido, mi impresión es que, como efectivamente dicen las estadísticas, el fenómeno del blog está teniendo un desarrollo relativamente inferior en la zona centroeuropea frente a países como Francia, Reino Unido, Italia o la misma España, de manera que muchos de los conceptos resultaban ser nuevos para una parte significativa de la audiencia. Uniendo eso al hecho de que cuando hablo para alumni, tiendo a adoptar un tono muy próximo y directo (aunque no sean específicamente ex-alumnos “míos” y a pesar de que, últimamente, suele haber en estos eventos una buena afluencia de invitados e interesados en el Instituto de Empresa), el resultado fue una charla muy interactiva, seguida con una atención aparentemente muy buena, y que generó muchas preguntas y conversaciones posteriores durante el cóctel.
En Amsterdam
Escrito a las 1:24 pm
La llegada ayer a Amsterdam fue todo un poema. Un retraso de dos horas por gentileza de Iberia (¿soy yo solo, o lo de los retrasos en las salidas desde la T4 han pasado a ser una especie de norma no escrita?) me hizo llegar tarde a una charla que ya de por sí estaba prevista a una hora relativamente tardía para estándares centroeuropeos, las 19:30. Llegué más tarde de las 21:00, para encontrarme con la agradable sorpresa de que los asistentes no sólo me habían esperado, sino que estaban dispuestos a sentarse para escucharme a pesar de que el reloj ya empezaba a marcar una hora intempestiva. Empecé haciendo un poco de provocación sobre “esa cosa llamada Web 2.0″ y sus estereotipos, para seguir hablando de la inversión del modelo de comunicación, y pasar a tratar elementos como blogs, agregadores sociales, universos virtuales, etc. y su conexión con los medios clásicos. De ahí pasé a hablar un poco de modelos económicos, del nuevo tipo de publicidad y el desplazamiento rápido de la publicidad en medios convencionales a Internet como sostén de esos modelos económicos, para terminar invitando a los asistentes a probar muchas de esas cosas a escala personal como manera de entender qué es realmente lo que está viniendo.
Lo mejor, la actitud en todo momento participativa del grupo, a pesar del duro maltrato horario. Amsterdam es una ciudad que me encanta, de un tamaño maravillosamente manejable, y la comunidad de alumni aquí (había varías personas que se vinieron desde Rotterdam o Eindhoven), es gente muy próxima, con apariencia de conocerse desde hace tiempo aunque no sea necesariamente el caso. La cosa es que se hizo tan tarde, que decidimos pasar el cóctel a dentro de la habitación mientras dábamos la charla, y al terminar nos fuimos con algunos de los asistentes a cenar y a dar un agradabilísimo paseo por el Red Light District, que no conocía, y por alguna otra zona cercana. La anunciada convocatoria de Greenpeace para convertir temporalmente el Red Light District en Green Light District tuvo, según pude ver, una respuesta más bien escasa, aunque sí había algún sitio que había sustituido sus bombillas, pondré alguna foto en cuanto llegue a casa.
Ahora estoy en Düsseldorf, después de un viaje en un tren comodísimo, con enchufes y mesita para el portátil, con lo cual, entre el portátil para retocar la charla de ayer y el BlackBerry para leer y contestar correo, llegas al final del viaje con todo al día… Ahora me iré a dar un paseíto por el Hafen, siguiendo amables consejos de David, y esta tarde, conferencia con los alumni de Düsseldorf.
De viaje… Amsterdam y Düsseldorf
Escrito a las 2:37 pm
Me voy de viajecito. Estaré esta noche en Amsterdam y mañana en Düsseldorf, hablando de “Web 2.0 and the “attention economy”: some trends and examples” (detalles en la página de Alumni del IE). Si alguien me lee desde esos lares, por supuesto encantado si se acerca. El resumen de la charla viene a ser:
We’ve been quite a while now hearing buzz and noise about the so called Web 2.0, and the new projects and websites being labeled as such. What’s true about all that? Whilst for some, Web 2.0 is just another way to bring back to life the spirit that led us to the dot.bomb demise; for others, Web 2.0 is the new truth, the path to the so called “attention economy”, a newly developed world where everything is valued according to the amount and type of attention it is able to generate. Learn trends, examples, and a little bit of “what’s hot and what’s not” in the ever evolving Web 2.0 panorama, and see if you should care about what’s going on into that dance floor.
Hasta el viernes, por tanto, escribiré irregularmente, en función de la conectividad en hoteles y aeropuertos o a golpe de BlackBerry.
Tirado en París
Escrito a las 9:29 pm
La razón por la que estoy siendo inconsistente con mi anuncio de low blogging es tan sencilla como que el avión que me traía de Amsterdam sufrió un retraso, y no llegué a tomar el vuelo que me tenía que llevar a Vigo. Por tanto, estoy tirado cual colilla en uno de esos hoteles de los alrededores de Charles de Gaulle, donde mañana por la mañana podré tomar un avión que me lleve por fin a la boda de mi prima, que menos mal que se casa por la tarde… En realidad no estoy en París, como tampoco estuve en Holanda esta mañana. Son lugares en los que, a pesar de haber ido, es como si no hubiera estado: te bajas de un avión, te subes en un taxi, te bajas del taxi, hablas ante una audiencia (en este caso, encantadora y participativa), te vuelves a subor al taxi, te vuelves a subir al avión. Holanda, vista desde la ventanilla. En el fondo, estar sin haber estado. Y ahora París peor, porque desde la ventana de este hotel de aeropuerto sólo puedo ver otro hotel de aeropuerto. Deprimente, la verdad.
En fin, al menos el hotel tiene conexión, así que puedo bloguear y cerrar mi clase con el IXMBA. Cara y fluctuante, pero conexión al fin y al cabo. Algo es algo.
IPCities en Vilanova i la Geltru
Escrito a las 2:15 pm
Buenísima pinta tiene este evento sobre ciudades digitales sobre el que Héctor Milla tuvo el detalle de mandarme información, sabiendo como bien sabe que el tema me resulta interesantísimo. Hay más información en su entrada original, y en la página del evento.
La idea es presentar experiencias de ciudades digitales como Nuenen, de la que hablamos aquí en su momento, y que estará representada por Kees Rovers (la persona que fue capaz de convencer a sus conciudadanos para embarcarse en el proyecto de construir una cooperativa de telecomunicaciones), o Pau, representada por su alcalde, Jean Michel Billaut, así como presentaciones sobre otros proyectos interesantes como la holandesa Tierp, la finlandesa Ylistaro o el proyecto CityNet de Amsterdam.
En Amsterdam
Escrito a las 4:44 pm

Estoy en Amsterdam, comprobando lo fáciles que son las cosas cuando se abre la mano y se facilitan las iniciativas creativas. La totalidad del centro histórico de la ciudad está cubierto por una red inalámbrica de HotSpot Amsterdam, que te proporciona conexión por 4.95 euros al día, o 12.95 por todo un mes. Además, en muchísimos bares y cafeterías tienes un montón de redes “de cortesía”, amén de otras de pago en otros sitios. Todo un riquísimo ecosistema de diferentes agentes con variados modelos de negocio de pago, complementarios a otros productos, de cortesía… Si pudiésemos ver las ondas que circulan por el aire de Amsterdam, no se vería el otro lado de la calle.
El resultado es, simplemente, que aquí Internet funciona. Mientras, en España, seguimos creyendo que las operadoras tradicionales van a solucionarnos el problema, y algunos creen seriamente que pueden confiar la conectividad de las ciudades al UMTS, sus tarjetitas y sus precios disparatados…










