El Blog de Enrique Dans

Clausura del Curso de Periodismo Tecnológico

Escrito a las 1:02 pm
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Imagen Ayer clausuramos el Curso de Periodismo Tecnológico, uno de los grupos con los que mejor me lo he pasado en clase últimamente. De izquierda a derecha, Mariano Oyarzábal, Subdirector general del instituto de Empresa; Miguel Milano, Director General de Oracle; Javier García de Madariaga, Director de Comunicación Externa de BT y Mildred Laya, Directora de Comunicación de Oracle.

Un verdadero gustazo de curso. Ambicioso, de dos meses de duración, con un ambiente en clase fantástico, contenidos a la última, discusiones intersantísimas, invitados que se metieron muy bien en la dinámica de clase, sorpresas (como el día que en medio de la discusión del caso Casadellibro.com apareció de repente en clase Nacho Somalo, su Director General)… Y dos empresas patrocinadoras, Oracle y BT, que han sabido manejar el tema en todo momento con exquisita neutralidad, y dejando claro que lo que querían era invertir en la formación de los periodistas, y no venderles nada o intentar sesgarles en modo alguno. Libertad total para desarrollo e incorporación de contenidos.

Me encanta cuando las cosas salen así.

Echando numeros sobre WiMax

Escrito a las 8:04 am
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Vía Slashdot llego a este artículo en WiMax Trends en el que se deja claro un extremo que ya intuíamos: en el estado actual de madurez de las tecnologías, WiMax resulta ser la manera más eficiente de cubrir la extensión de un país. En el caso de Estados Unidos, el cálculo alcanza tres mil millones de dólares incluyéndolo todo (equipos, torres, suelo, mano de obra y costes de instalación), con los que se daría acceso al 90% de la población. Mediante el estándar 802.16, permitiría desarrollar servicios sobre la banda de 3.5GHz., para la cual es precisa una licencia de emisión, y sobre 5GHz., libre. Cada antena “ilumina” un espacio de unos 50 kilómetros a la redonda, con un ancho de banda calculado en torno a los 70Mb/s.

El post de Slashdot proporciona vínculos a dos artículos más para ampliar información: “WiMax starting to make its move“, y “802.16: Medium distance wireless networking that could change the world?

Stallman contesta a Gates

Escrito a las 9:07 am
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Richard Stallman ha contestado en News.com a aquellas declaraciones de Gates, también en News.com, en las que calificaba de comunistas a todos aquellos que criticábamos el actual sistema de patentes. El presidente de la Free Software Foundation aporta unos cuantos elementos interesantes a la reflexión, y muestra, mediante un memo interno de Microsoft en 1991, como el pensamiento del propio Gates ha cambiado en los últimos años:

“If people had understood how patents would be granted when most of today’s ideas were invented and had taken out patents, the industry would be at a complete standstill today…A future start-up with no patents of its own will be forced to pay whatever price the giants choose to impose.”

Efectivamente… en 1991, cuando todos estábamos encantados con Microsoft y la dosis de “aire fresco” que traía a la industria, resulta que “el camarada Bill” era un acérrimo comunista…

Internet Explorer 7 para este verano

Escrito a las 7:46 am
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Microsoft ha anunciado una nueva versión de Internet Explorer, la 7, para este verano. Por lo que se comenta en la entrevista incluida en la nota de prensa, los cambios no afectarán a la incorporación de nuevas funciones, sino a aspectos relacionados con la seguridad, uno de los puntos convincentes que en hoy en día provocan que muchos usuarios decidan cambiarse a otros navegadores. Por lo que se desprende de la nota, la filosofía de la nueva versión tendría cierto parecido a lo que se hizo en Windows XP con la salida de SP2, algo también comentado en el IEBlog de Microsoft.

Esta súbita fijación de Microsot con la seguridad me resulta muy llamativa. Desde mi posición como profesor tengo una visibilidad muy buena del conjunto de sensaciones que provocan los productos en los directivos, y el atributo seguridad es decididamente uno de los que se perciben como importantes. Sin embargo, no es decididamente el único. Es más, sin disponer de una evidencia científica, me atrevería a decir que veo un cierto nivel de correlación inversa entre la incidencia del factor seguridad en el cambio de IE a Firefox, y el nivel de desarrollo de cultura tecnológica. Es decir, que los usuarios de nivel más bajo tienden a cambiarse fundamentalmente debido a preocupaciones relacionadas con la seguriad, mientras que los de un nivel algo mayor se centran para motivar el cambio en cuestiones relacionadas con las superiores prestaciones de Firefox en cuanto a navegación, comodidad, velocidad, navegación en pestañas, atajos de teclado, integración con buscadores, etc. Si esto fuese efectivamente cierto, Microsoft estaría dirigiéndose al segmento bajo de usuarios, algo que ya ha hecho en otras ocasiones con otros productos, y buscando temporalmente el nicho “everyone’s browser“, aceptando que el usuario avanzado estará seguramente abandonando IE para irse a Firefox en busca de mejores prestaciones.

Seguramente, aunque estoy elucubrando en función de tan sólo una nota de prensa, el cambio de versión “real” de IE, con incorporación de nuevas prestaciones, se asociaría con la salida de Longhorn, prevista para algún momento durante el año 2006. Sin embargo, otra posibilidad sería que Longhorn apostase no por Internet Explorer, sino por MSN Explorer, el navegador de la mariposita. MSN Explorer tiene una filosofía mucho más de “experiencia envolvente”, con integración de mensajería instantánea, e-mail, navegación, voz, Encarta, filtros parentales, antivirus, anti-spam, etc. en un sólo entorno que hasta el momento no ha gozado de demasiada popularidad. Sin embargo, dada la fuerte presencia de MSN Messenger en el mercado infantil y adolescente, la posibilidad de utilizarlo como banderín de enganche para la incorporación a MSN Explorer no resulta del todo ilógica. A mí, el entorno MSN me recuerda a la AOL de hace tiempo: un navegador pensado para estar al alcance de todo el mundo, con intenta poner en la punta de los dedos del usuario todo lo que éste pueda necesitar (information at your fingertips, una de las taglines de la empresa allá por el 93, si no recuerdo mal). Una apuesta de Microsoft por algio así se cimentaría, por supuesto, en una fuerte integración de las herramientas en las versiones OEM de Windows, de manera que intentaría capturar el segmento bajo del mercado, el que se compra su primer ordenador o se limita a encender y usar el que se ha comprado sin cambiar demasiado sus configuraciones. El tema estaría, claro, en hasta que punto conseguiría Microsoft retener posteriormente a esos usuarios “educados en su sistema” a medida que van desarrollándose y estando expuestos a otras herramientas más sofisticadas, auqnue tal vez menos integradas en un único entorno.

Todo esto es hipotético, basado en “señales” y “percepciones”, pero no me parece un escenario ilógico o incoherente en absoluto. Pero claro, como bien dice un proverbio chino, “to prophesy is extremely difficult – especially with regard to the future” :-)

La columna de Libertad Digital

Escrito a las 12:10 am
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Mi columna de esta semana en Libertad Digital se titula “Aprendiendo“, e incide en el tema de la inteligencia artificial como tendencia de futuro, como camino a seguir para las aplicaciones y tecnologías de que hoy disponemos. Los programas del futuro serán “menos estables”, porque no funcionarán igual en todos los casos ni para todas las personas, serán capaces de ir aprendiendo a medida que desarrollan sus funciones.

Dos fuentes interesantes: el capítulo y toda la categoría de “The Era of Sentient Things“, de Howard Rheingold, y otro libro, “On Intelligence” de Jeff Hawkins (“How a new understanding of the brain will lead to the creation of truly intelligent machines“), que me está gustando un montón.

Las malas experiencias

Escrito a las 11:00 pm
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Lo único bueno que tienen las malas experiencias es que después las puedes contar para intentar evitar que a otros también les ocurran. Y, posiblemente, que dicen mucho de los protagonistas implicados en ellas, en este caso, de Telefónica.

Llegué a Mondariz por la noche, me instalé en la habitación, y me alegré mucho de encontrarme una WiFi de Telefónica. Me habría alegrado más de encontrarme una red abierta o una conexión a través de cable, pero la WiFi de Telefónica me pareció una opción razonablemente buena. Sobre todo considerando que había tenido la precaución de echarme al bolsillo hacía unos días, cuando oí acerca del acuerdo Telefónica – La Caixa, el correspondiente papelito del cajero que me daba derecho a veinticuatro horas de conexión por doce euros. Por alguna razón de tipo cliché asociado intuitivamente a un balneario, me esperaba llegar a Mondariz y encontrarme un hotel alejado del mundanal ruido y sin posibilidad de conectarme, así que lo que encontré excedía mis expectativas (tiene WiFi y un business center con banda ancha por €1.50/hora). Encendí el tablet, encontró la WiFi perfectamente, abrí Firefox, pedí una página y accedí a la correspondiente página de identificación. Introduje el PIN que venía en el papelito, y todo funcionó perfectamente. Con un nivel de señal aceptable, consulté el correo, escribí un post pequeñito, y, de repente, aquello dejó de funcionar. Pero vistas las horas que eran, simplemente cerré el tablet y me fui a dormir.

Me desperté temprano (“secret of life is gettin’ up early, secret of life is stayin’ up late“… Faith Hill :-) y encendí el ordenador para repasar la clase que iba a tener después. Intenté entrar en el correo, y… empezaron los problemas. La conexión se empeñó en rechazar mis intentos de login, con el pretexto de que “mi tarjeta estaba actualmente en uso en otro terminal” (algo que resultaba ser perfectamente falso, por supuesto, entre otras cosas porque físicamente no puedo extraer mi tarjeta de mi terminal… bueno, sí, pero con paciencia y un destornillador). Pero ahí estaba Telefónica, empeñada en suponer que yo era algún tipo de delincuente, que estaba prestando mi tarjeta a diestro y siniestro para robarle su dinero. Nadie había utilizado mi clave, y el error no podía responder a nada que yo hubiese hecho, dado que me había limitado a entrar y salir de diferentes sitios en el navegador. Probé con Firefox tres o cuatro veces, probé con Explorer, apagué y encendí la tarjeta repetidas veces… lo normal en estos casos. Nada. Hacia las siete de la mañana, decidí llamar al Centro de Atención Técnica, 902 357 333, que venía en el mensaje de error. Impresionante documento. Resultó que no tenían ni la más ligera idea de que pudiese tener un papelito impreso en un cajero de La Caixa y que me diese derecho a nada. No les constaba, Y como el papelito no tenía un número de tarjeta (puesto que no era una tarjeta como tal), no podían hacer nada por mí. Bueno, sí… decirme que hablase con el hotel. Me salgo a recepción… encantadores, colaborativos, pero ni idea, por supuesto. La WiFi funcionaba perfectamente, y a ellos no les habían dado instrucciones de ningún tipo para ese caso. Vuelvo a llamar a Telefónica, donde me dan, tras insistir en que NECESITABA la conexión para la clase que empezaba a las 09:00, otro número de teléfono, el 901 501 083. Número al que, por supuesto, llamo inmediatamente. No tengo ni idea de lo que cuesta un 901, pero a esas alturas habría llamado incluso a un 803… hasta habría hecho una llamada erótica o aceptado que me leyesen el futuro en los posos del café con tal de conectarme. Y me encuentro… ¿qué? Simplemente, un mensaje grabado que me informa que el servicio de atención telefónica está cerrado, y no abre hasta las 09:00. A las 09:00, por supuesto, yo estaba en mi clase.

A esto es a lo que yo llamo una compañía cliente-céntrica. El otro día en Sevilla me volví completamente loco intentando comprar en su web una tarjeta WiFi, y resultó imposible. Imposible para un profesor de Tecnología. Hoy, sin haber hecho nada malo ni incorrecto, me encuentro metido en un problema que el servicio técnico no me soluciona, ni me propone ninguna solución alternativa, ni me ofrece una clave adicional, ni nada por el estilo, y desconoce los instrumentos que su propia compañía comercializa. Ni la más mínima preocupación por la situación. O bien, simplemente, está cerrado. He perdido doce euros, que no reclamaré porque no sacaré tiempo para andar mareando la perdiz, no me he podido conectar, tengo un cabreo que me llevan todos los demonios y he tenido que dar mi clase toda la mañana sin conexión a Internet, cuando era una clase en la que me habría encantado poder enseñar determinadas cosas en la práctica. Todo por culpa de una compañía que afirma en su misión que “el empeño de la Compañía es el de obtener la satisfacción de sus clientes”. Pues que quieren que les diga… francamente, no han estado muy finos en el empeño…

En Mondariz

Escrito a las 1:23 am
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Estoy en Mondariz (con acento en la “i”, no Mondáriz… ya se sabe… “Mondariz será Mondáriz cuando la nariz sea náriz” :-) Me he venido a dar tres sesiones al Advanced Management Program edición Galicia, en las que pretendo hablar de todas esas cosas que creo que un alto directivo debe saber sobre las formas en las que la tecnología y su gestión afectan a los negocios hoy en día. Hablaremos de disrupción, de variables de gestión tecnológica, de nuevas herramientas, de blogs, de RSS, de gestión de información… cositas divertidas…

En el hotel del Balneario hay WiFi de Telefónica, así que he aprovechado para probar mi última adquisición en el cajero de La Caixa. Doce euros por veinticuatro horas no me parece un precio irracional. El día que tengamos competencia de verdad y haya una compañía de teléfonos que entienda que la conectividad es importante para mí y me regale el acceso WiFi a cambio de mi fidelidad, seguro que la conseguirá. Mientras tanto, habrá que usar lo que haya disponible…

Blogs en clave corporativa

Escrito a las 3:40 pm
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América Economía, una de las mejores revistas de gestión en el entorno latinoamericano, me ha reproducido este artículo, “Blogs en clave corporativa“, anteriormente publicado en ABC, lo cual siempre es un detalle porque la audiencia a la que llega es bastante diferente en cuanto a enfoque y componente internacional. Parece que el interés por el fenómeno blog va creciendo…

Organismos pluricelulares

Escrito a las 2:46 pm
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Me ha parecido muy bueno este artículo en The Economist sobre Cell, el nuevo procesador de Sony, Toshiba e IBM (STI). El autor sigue la analogía con la Biología derivada del nombre, y compara los ordenadores actuales con organismos unicelulares en un estadío bajo de la evolución. Cell es, en efecto un microprocesador basado en una arquitectura modular compuesta por un “núcleo” provisto de la arquitectura Power de IBM (para la que, por cierto, eran los desarrollos a los que se referían la mayor parte de las patentes liberadas recientemente por IBM) y un “citoplasma” integrado por ocho elementos procesadores sinérgicos de diseño deliberadamente minimalista, para dotarlos así de buenas prestaciones. El procesador está pensado para trabajar “en compañía”, de manera que el procesador central de cada célula reparte tareas a cualquiera de los procesadores periféricos dentro de su célula, o bien los envía a otra célula que pueda realizarlas de manera más ventajosa. Merced a ese diseño, las prestaciones del sistema pueden ampliarse simplemente añadiendo nuevos elementos.

Obviamente, nada es perfecto. La arquitectura requiere que los desarrollos estén pensados específicamente para ella, para poder dividir las tareas en pequeñas porciones de instrucciones y datos asociados que son asignadas a las unidades de proceso disponibles. Pero reescribir aplicaciones es una tarea de dimensiones desmesuradas, de manera que lo normal será que se inicie en determinados segmentos específicos, y se vaya intentando desarrollar posteriormente en otros a medida que aparecen aplicaciones. En cualquier caso, yo lo veo un movimiento coordinado, en el que el desarrollo de microprocesadores va paralelo al desarrollo de productos asociados a los mismos – por cualquiera de los miembros del consorcio o por otras empresas dispuestas a comprar, como es el caso de Apple con la arquitectura Power – y al intento de invertir en acciones que promuevan desarrollos en esa nueva arquitectura. Un esquema innovador y con elementos francamente interesantes.

Inteligencia artificial o idiotez natural

Escrito a las 12:20 am
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Imagen Una de las cosas que más me sorprenden en los tiempos que corren es la completa falta de inteligencia de determinadas cosas. Una de las más llamativas se refiere a Google. ¿Cómo es posible que con la cantidad de ingenieros brillantes que fichan, seleccionados mediante pruebas increíbles que demuestran habilidades rayanas en lo sobrenatural, sigan teniendo un producto tan rematadamente idiota? El adjetivo no pretende ni mucho menos insultar al más popular de los motores de búsqueda, sino utilizarlo como contraposición a “inteligente”, según reza el diccionario de la RAE. Le tengo mucho cariño a Google, me sería muy difícil trabajar sin él, estoy de acuerdo en que Google representó un gran avance en el concepto de motor de búsqueda, y que desarrolló un algoritmo que intenta representar de manera bastante adecuada el concepto de relevancia en un porcentaje elevado de ocasiones. Desarrollar el concepto de que la página más enlazada es la más relevante fue, sin duda, una buena idea. Sin embargo, la falta de evolución de dicho concepto desde que fue articulado por Larry y Sergey en Enero de 1996 resulta simplemente sorprendente. Hoy por hoy, Google sigue siendo un buscador que, por poner algunos ejemplos,

  • No sabe analizar el contenido de una página más allá de encontrar en él unas cuantas palabritas. De ahí que las adwords, en muchas ocasiones, resulten simplemente ridículas y nada relevantes, o incluso funcionen al revés. Que se lo pregunten a Nacho, que de repente, por criticar a un ex-presidente, se encontró haciéndole publicidad como conferenciante. Don Google… digo yo que podría fijarse, además de en las palabras que relaciona con su base de datos de anuncios, en unas cuantas más de las que aparecen cerca de las mismas, ¿no? Construir una base de datos de adjetivos comúnmente utilizados no debe llevar tanto trabajo…
  • No puede personalizar más que de forma sumamente burda los resultados más relevantes para una persona, a pesar de la ingente cantidad de información de que dispone acerca de la misma. Pero oiga, Don Google… ¿es que no me ve que suelo buscar siempre cosas relacionadas con los mismos temas? ¡¡Pero si sabe usted hasta lo que tengo en mi disco duro!! De verdad, quédese con mi privacidad,entérese hasta de con quién tengo mis sueños más prohibidos, pero déme resultados relevantes para mí y diferentes de los que le daría a alguien que no tenga nada que ver conmigo.
  • Es incapaz de darse cuenta que una página que tiene varias direcciones debería tener el mismo PageRank en todas ellas, y los enlaces entrantes y salientes deberían ser considerados en su conjunto…Aquí la idiotez, sobre la que ya hemos comentado en otras ocasiones, llega al punto de considerar la versión con y sin “www” como páginas distintas. Por favor, Don Google… ¿no será igual de relevante mi página con y sin “www”? ¿O es que acaso le viene bien contarla tres veces?

Lo sé. Es rizar el rizo, y tal vez ser un poco borde por mi parte. Tal vez sean esas cosas del querer. Es, como decía Miguel el otro día en clase, como los suegros: primero te piden que te cases, cuando ya te estás casando, que tengas un niño, y cuando ya estás teniéndolo, que para cuándo la parejita… A Google se le pide más por el hecho de ser Google. Tal vez le pido demasiado. Y no hablo aquí de sus competidores, que intuyo demasiado ocupados intentando seguir los pasos de Google como para preocuparse de estas minucias de la inteligencia artificial…

Tengo claro que el motor de búsqueda del futuro será aquel que invierta en algoritmos de inteligencia artificial hoy para poder darnos mañana búsquedas más adaptadas a nosotros y a lo que buscamos, búsquedas que nos entiendan, mucho más relevantes, que nos hagan perder menos tiempo moviéndonos entre páginas y páginas de resultados. Pero por el momento, o muy calladito se lo tienen, o no veo nada que indique que ninguno de los motores de búsqueda conocidos esté haciendo algo relacionado. ¿Será, como comentaba Manuel Toharia también en clase el otro día, que nos da miedo la evolución, que las máquinas aprendan? La inteligencia artificial tiene ya un nivel de desarrollo suficiente como para que algunos de sus principios se empiecen a aplicar. ¿Hace falta que alguien empiece a programarlo en algún garaje, o alguno de los competidores ya consolidados va a hacer algo al respecto?

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