El Blog de Enrique Dans

El entorno ya no es Windows o Linux

Escrito a las 9:45 am
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Martin Taylor alecciona a sus desarrolladores para que se sitúen en un entorno que ya no toma decisiones del tipo “Windows o Linux”, sino que tiende a la combinación de ambos sistemas en plataformas mixtas.

“We are trying to not have such a hard big black old line that says Windows and proprietary software is here and open source software is there, but instead there are shades of grey. Our customers are going to use Windows and Linux, developers might use Java for this .Net for that. It’s not so much of an either or world as the media would make it out to be”

Vía The Register, a través de dos posts que reflejan una entrevista a Martin en Channel 9, uno de los blogs de desarrolladores de Microsoft (parte 1 y parte 2 de la entrevista). Algunos comentarios son muy interesantes… como era razonable, hay linuxeros en Microsoft.

Es una teoría que he sostenido durante bastante tiempo: creo enormemente en la existencia de “vida inteligente” en Microsoft. Por tanto, resulta completamente absurdo pensar que iban a embarcarse en una cruzada maniqueísta que le impidiese disfrutar de las virtudes del software desarrollado en entornos open source, sobre todo cuando las pruebas empiezan a soportar que en general se trata de aplicaciones más sólidas, con desarrollos más probados, y con mayor capacidad de reacción ante imprevistos y errores que las producidas ya no por Microsoft, sino por cualquier compañía. En el panorama actual ya tenemos muy buenos ejemplos de cómo aplicaciones con filosofía abierta se constituyen en herramientas fantásticamente buenas y con posibilidad de evolucionar y adaptarse mejor y más rápido que las propietarias. No es mal momento para volver a leer aquel paper que tuve en la reading list de mi major field exam, “Electronic Markets and Electronic Hierarchies“, de Malone, T. W., J. Yates, and R. I. Benjamin, publicado en Communications of the ACM, Vol. 30, n. 6, nada menos que en Junio de 1987. En él, se comenta cómo, al disminuir los costes de coordinación, para muchas tareas pasa a ser mucho más eficiente utilizar mercados abiertos y desestructurados que hacerlo mediante las clásicas jerarquías corporativas, un argumento que utilizo a menudo en mis discusiones al respecto.

Ahora, a Microsoft le quedan varias cosas: superar el hecho de que gran parte de la pujanza de las comunidades de desarrollo open source se debe a la existencia de un “enemigo común” personalizado en ellos mismos, y aprender a utilizar y colaborar con dichas comunidades en sus propios desarrollos. Aunque eso acabe implicando, a medio plazo, una Microsoft diferente. Por ahora, se unen a una tendencia creciente, y empiezan a liberar algunas de sus patentes para que puedan ser recogidas por la comunidad open source. Los tiempos están cambiando.

Pisando el acelerador

Escrito a las 8:20 am
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ImagenGoogle vuelve a pisar el acelerador, y siguiendo su costumbre, a hacerlo muy cerca de la fina línea que separa el bien del mal… La nueva aplicación de Google, el Google Web Accelerator, está pensada para usuarios con banda ancha, permite ahorrar tiempo guardando un cache intermedio en los servidores de Google de las páginas que visitas mucho, bajando sólo la parte de la página que ha cambiado desde tu última visita, precargando ciertas páginas, comprimiendo datos, y dándote, además, un cierto anonimato… excepto, como no, para Google (vía Boing Boing). A partir del momento en que lo instalas, Google pasa a conocer todos tus movimientos por la Web. Si eso de la privacidad no te preocupa mucho, Web Accelerator es para tí. Pero si contarle a alguien, aunque no sea evil, de donde vienes, a donde vas y por donde te metes mientras navegas no te interesa, piénsatelo dos veces. Después de todo, ya le contábamos a Google lo que teníamos en el disco duro, los correos que enviábamos, lo que publicábamos en nuestro blog, quienes eran nuestros amigos… el Web Accelerator sólo es una vuelta más en la tuerca de nuestra relación con Google. ¿De perdidos al río?

Interesante: sale a la vez para Firefox y para MSIE, algo poco habitual en Google. Es que claro, si todavía utilizabas MSIE, es que realmente eso de la velocidad o la privacidad no era algo que te interesase demasiado :-)

Loosely coupled

Escrito a las 2:34 am
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Hace días usé por primera vez este término, “loosely coupled,” aplicado a un entorno “menos técnico” de lo habitual: normalmente se utiliza para referirse a una propiedad de estándares como el XML, los Web Services o las Service-Oriented Architectures (SOA). La definición de “loosely coupled” en la Wikipedia no es especialmente buena (hasta que alguien ponga una mejor), a mí me gustan más ésta, que readapto y traduzco de varias que me gustan:


“Sistemas libres de fricción posibilitados por el desarrollo de arquitecturas abiertas. Un sistema loosely coupled, aunque utilice tecnologías incompatibles, puede agrupar o desagrupar éstas para la creación de entornos compuestos de elevada funcionalidad, que provean a sus participantes de servicios complejos. Estos participantes pueden, además, crear (por definición o desarrollo inceptivo) marcos conceptuales, normativos o de procedimientos que aseguren que los mensajes mantienen un significado consistente a través de las distintas herramientas participantes”

Entiendo el loose coupling entendido de una manera amplia, que se apoya en cosas como las arquitecturas abiertas. Una herramienta como Flickr, por ejemplo, utiliza elementos de loose coupling: cualquiera puede integrar prestaciones de Flickr con otros programas que utiliza, o bien mantenerlas independientes pero disfrutar de sus funcionalidades en un entorno personalizado. Por otro lado, dada la velocidad de desarrollo de nuevas tecnologías, un entorno loosely coupled permite el dinamismo necesario para incorporar las herramientas y prestaciones que van apareciendo en el entorno a medida que éstas se van haciendo relevantes.

En mi caso, la cosa venía de comentar el conjunto de herramientas necesarias hoy para un entorno de aprendizaje o de desarrollo de comunidad. Sin embargo, la filosofía “todo en uno” no me funciona, me parece que tiene muchas más desventajas que ventajas. Así, un usuario capaz de utilizar razonablemente bien un conjunto de herramientas loosely coupled como un editor de blogs, un agregador, una red social, una mensajería instantánea y un gestor de contenidos gráficos, por ejemplo, lo tendría mucho mejor en términos de prestaciones globales y de desarrollo de competencias que un usuario de un entorno “todo en uno” en el que todas esas prestaciones se agrupan en un portal integrado para los usuarios.

Cuantas más pruebas hago con ese tipo de herramientas integradas, cuanto más intento superar, por el bien de mi interés neutral y evaluador, la “claustrofobia conceptual” que me provocan, más impresión tengo de que son completamente Internet 1.0, y que el loose coupling es claramente una tendencia de futuro.

Un plato de lentejas

Escrito a las 11:49 pm
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Mi columna de Libertad Digital se titula “Un plato de lentejas“, y habla de las campañas de persecución a los clientes para conseguir el cambio de operadora a cambio de ofertas “suculentas”… Una muestra más de como el blog contribuye muchas veces a ese proceso de “incubación y mejora” de mis columnas (gracias por vuestros comentarios a aquel post).

En la columna menciono, al hilo de mi experiencia durante cuatro años de estancia en USA, como las operadoras norteamericanas negocian con sus clientes en función de sus hábitos y preferencias, mientras que las españolas se limitan a “comerciar con terminales” como si fueran las cuentas coloreadas que usaban los conquistadores para comerciar con los indígenas. En el fondo, un reflejo de las condiciones de mercado en que viven unas y otras: mercados verdaderamente competitivos, frente a lobbies, CMT, fijación de precios y “competencia de juguete”.

En Telefonica se leen blogs

Escrito a las 6:38 pm
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No sé si Telefónica entiende o no la blogosfera. Pero ahora sí sé que algunas personas que trabajan en Telefónica la monitorizan, la siguen y comentan en ella, aunque sea por alusiones. Y cuando las personas que trabajan en una compañía tienen orejas hacia un medio tan rápido y dinámico como la blogosfera, eso es decididamente algo bueno, porque al menos proporcionan foro para tratar ciertos temas sabiendo que llegan a donde deben llegar. En esta ocasión, una persona de Telefónica, responsable de la implantación de zonas WiFi, contestó rápidamente a ese post que escribí en pleno ataque iracundo con respecto a las zonas WiFi, y lo hizo con la actitud adecuada: pedir disculpas por las molestias, tener un cierto detalle de cortesía en forma de reparación, y asegurar que el tema merece la atención adecuada. Por supuesto, no por mí, que no soy en absoluto importante, sino por la mejora del servicio en general para todo el mundo.

Los comentarios de esta persona, cuyo mensaje obviamente no transcribo por respeto a la privacidad con que me envía el mensaje, van en varias líneas, que contesto una por una con ánimo completamente constructivo (en primer nivel mi transcripción no textual, sino interpretada, de sus comentarios. En segundo nivel, mi respuesta) :

  • A pesar de dificultades técnicas de todo tipo, desde hace dos o tres años ya son más de quinientas las zonas WiFi de Telefónica desplegadas y funcionando en toda la geografía española…
  • De acuerdo: Telefónica ha hecho un gran esfuerzo por el despliegue de zonas WiFi, y el hecho de que apostase por ello en su momento ha hecho que WiFi esté presente en muchos sitios donde posiblemente no lo estaría. Tendría mucho que decir sobre si estaríamos mejor o peor en el caso de que la CMT no hubiese impedido a otros actores prestar ese tipo de servicios, pero esa es otra conversación, aquí Telefónica lo único que ha hecho es aprovecharse de una situación favorable. Sin embargo, y esto es mi principal objeción o enmienda a la totalidad, el servicio WiFi se proporciona y se tarifica, como muchos otros de la compañía, mediante la estrategia de “descremado del mercado”: pongámoslo caro, de manera que empiecen entrando los ejecutivos y personas que pasan la factura a sus compañías, un colectivo relativamente insensible al precio, y ya tendremos tiempo de rebajar si la cosa marcha. Cinco euros por una hora de conexión es un precio DISPARATADO, así, con mayúsculas, una BARBARIDAD, algo que sólo pondría alguien que estuviese pidiendo a gritos que el servicio no se desarrollase. Esta estrategia, llevada por una errónea identificación de que “quien usa esto son ejecutivos que van a pagar lo que se les pida”, es lo que ha llevado a Telefónica a ser percibida como “el enemigo”… “Oh, vaya, una WiFi de Telefónica…”, algo con percepción negativa. Si en lugar de un esquema de pricing disuasorio para la mayoría, se optase por una estrategia de precios que hiciese que mucha gente lo utilizase sin mirar demasiado el bolsillo ni el reloj, otro gallo nos cantaría en cuanto a contribución a la sociedad de la información y, sin duda, en cuanto a la cuenta de resultados concreta de la iniciativa. En virtud de la Ley de Metcalfe, muchos poquitos acaban sumando mucho, muchísimo más que unos cuantos usuarios cabreados usando un servicio carísimo porque no les queda más remedio.

  • Hay problemas en la página de bienvenida, hay cosas que no son “completamente intuitivas”, prepago 24 horas no es prepago 1 hora, aunque ambas sean prepago…
  • Efectivamente, y los problemas de usabilidad son los clásicos en una compañía que “se cierra mucho” en sus percepciones. Para alguien que trabaja en ese tema y se encarga de su despliegue, puede resultar obvio que prepago es prepago, y que da lo mismo que ponga 24h. o una hora Pero para mí no lo es, es más, es contraintuitivo: si entro por ahí me da la impresión de estar intentando “engañar” al sistema para que me dé 24h. habiendo comprado una tarjeta de una hora. Es indispensable que para lanzar algo con esa ambición se hagan las pruebas de usabilidad adecuadas. Si no, nos encontraremos con que un tío como yo, que sin pretender dármelas de nada creo estar en el escalón superior en cuanto a culturilla tecnológica del país, se vuelve completamente loco intentando comprar una tarjeta por Internet y acaba desistiendo por desesperación.

  • Otro problema es la atención de primer nivel…
  • Decididamente sí, y ese es gravísimo. Si al tener el problema me hubiese encontrado una persona que tras una llamada de teléfono me lo hubiese solucionado, mi frustración habría durado escasos minutos y se me habría olvidado en seguida. Pero si tengo un problema, llamo a un número, en ese me mandan a otro tras asegurarme que tiene atención 24 horas, y encima llamo a ese y no hay ni Blas, lo que me queda es lo que comentaba acertadamente Adrian al hilo del post original: sensación del vuelva usted mañana de Larra. Una compañía telefónica no puede permitirse un episodio de atención al cliente como el que yo viví el pasado sábado por la noche.

  • El problema de “la tarjeta no ha sido activada por Telefónica” no es de Telefónica, sino de los prestadores del servicio…
  • Puede ser. Pero la responsabilidad de Telefónica no se limita a poner un punto de acceso y ya está. Si realmente le da importancia a esto de la WiFi, tendrá que llevar a cabo una minuciosa labor de educación de los prestadores del servicio, si no quiere que los problemas derivados de éstos recaigan en la percepción global de la compañía. No es de recibo que un hotel decida vender únicamente tarjetas de una hora. Y menos que por error, las venda sin activar. Esos problemas no recaen sobre el hotel, recaen sobre Telefónica. Y si el error ocurre, mejor que se obre por exceso y se dé acceso a alguien que no debía haberlo tenido (el coste variable es prácticamente inexistente) a que se le niegue el acceso a alguien que lo necesitaba.

En cualquier caso, que alguien de una operadora responda a un problema de un usuario es un buen comienzo. Ahora, con compañía o sin ella, continuemos el diálogo…

Tengo un virus

Escrito a las 11:31 pm
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Y no precisamente informático… creo que se había ido a tomar las aguas como yo, debimos coincidir en la misma bañera, y me ha cogido cariño (el muy cabr**). El caso es que me encuentro para el arrastre, acabo de llegar del viaje y me voy a la camita. Tengo cantidad de cosas que escribir y comentarios que contestar, pero si lo hago en el estado catatónico en que me encuentro creo que va a ser un desastre…

¿Quién comete delitos aquí?

Escrito a las 12:04 am
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Carlos Sánchez Almeida ha dado absolutamente en el clavo, por no variar, en este post en República Internet: nosotros no cometemos delito alguno cuando nos bajamos música de Internet, dado que no la comercializamos, simplemente lo hacemos para nuestro uso y disfrute. Pero los que sí cometen delitos son los políticos que intentan criminalizar nuestras acciones, concretamente:

  • Malversación de caudales públicos, al emplear fondos en una campaña como esa ridiculez de “Ahora la ley actúa” destinada a insultar a millones de ciudadanos y a favorecer interesadamente a una minoría privilegiada.
  • Calumnia, injurias y difamación

A por ellos. Llevan mucho tiempo infringiendo la ley, ahora deberán pagar por ello. Ahora, que la ley actúe.

Más experiencias con BlackBerry…

Escrito a las 11:15 pm
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Sigo alucinando con eso de llevar Internet en el bolsillo. Por ahora, sólo lo he podido probar en días de vacaciones o semivacaciones, con un nivel de correo mucho más bajo de lo habitual, no sé si un día normal, con sus ciento y pico correos, acabaré hasta las narices de la lucecita roja avisando de que tengo nuevos correos. Pero lo que verdaderamente me impresiona es el acceso web. Es mejorable en cuanto a presentación en pantalla, pero la sensación de acceso sencillo e inmediato es total… Y lo que verdaderamente lo convierte en algo que utilizas constantemente es la tarifa plana, el saber que con 25 euros al mes en el caso de Vodafone ya has pagado lo que tengas que pagar. En el caso de Telefónica es también una tarifa similar, pero la tarifa incluye sólo cinco megas, a partir de ahí se tarifica adicional por mega. Sin embargo, me ha llamado la atención que cuando me lo comentaron, me dijeron que hasta el momento ningún usuario se había pasado de los cinco megas, lo cual me demuestra que los usuarios que tienen BlackBerry hasta el momento, dado que es un producto destinado al usuario corporativo, son gente que lo usa como mucho para correo, pero que distan mucho del perfil de “animales Internet”. Yo estoy seguro de que a golpe de Google, QDQ, navegación y blog me pasaré de esos cinco megas rápidamente.

La verdad es que no paro, aunque puede que tenga obviamente algo de “efecto novedad”: lo mismo estoy buscando en Google para comentar algo en una conversación, que buscando la forma de llegar a un sitio en QDQ o en Campsa, averiguando quien canta esa canción que suena en la radio o contestando a un comentario en el blog. Me parece comodísimo, una sensación de ubicuidad que no había experimentado hasta el momento. Un cierto punto de “el futuro ya está aquí”. Cuando me lo dieron, una de las personas de RIM que estaba en la reunión, profesor asociado del Instituto, me comentó que me iba a encantar. Y la verdad es que tenía razón. El día que lo tenga que devolver me atrincheraré en una esquina y enarbolando una silla intentaré evitarlo a toda costa :-)

Por ahora, sigo mis pruebas con la 7100, la que más me intrigaba en cuanto a usabilidad. Y el teclado es de verdad un invento impresionante, escribo a una velocidad endiablada con sólo tres días de uso. En un par de días la guardaré en un cajón, y empezaré a probar la 7290, la del teclado completo, a ver que tal…

A la caza del cliente

Escrito a las 12:19 am
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Tenía ganas de hablar de este tema, pero hasta ahora no he podido escribir con calma. Es algo que me evocó mi época en Los Angeles, cuando todas las semanas llamaban a casa de ATT, de MCI o de compañías desconocidas para ofrecernos sus servicios y negociar precios. Siempre me llamó la atención, porque para un español, eso de que una compañía de teléfonos le llamase y existiese una mínima posibilidad de negociación era toda una novedad. Pero también me llamó la atención que quien me llamaba tenía bastante información sobre mis hábitos: sabían cuanto llamaba, a qué sitios, mi porcen taje de llamadas internacionales, y utilizaban esa información para intentar negociar conmigo.

Como sabéis, llevo unos días con un BlackBerry en el bolsillo. Por alguna razón, el terminal de evaluación que tengo tiene línea con Vodafone, cuando mi operadora habitual ha sido siempre Movistar. Pues bien, el viernes, a eso de las nueve de la noche, estaba en los jardines del Instittuto echándome una de mis parrafadas habituales con Ángel, el vigilante (para un gallego morriñoso como yo, la posibilidad de hablar en gallego con otro gallego en pleno centro de Madrid no se paga con dinero :-) cuando de repente, sonó el teléfono. Sonó con el tono oldphone que últimamente veo en mucha gente (curioso fenómeno regresivo), de manera que pensé que era el mío, el Nokia, es decir, mi número habitual. Sin embargo, al sacarlo del bolsillo vi que no estaba sonando, y me quedé despistadísimo hasta que me di cuenta de que era el BlackBerry. Me quedé de lo más pasmado, porque nadie tiene ese número identificado como mío. Al mirarla pantalla, “número sin identificar”. Descuelgo, y ¿quien era?

“Hola, buenas tardes, le llamo de Movistar. ¿Es usted el usuario de la línea XXX XXX XXX? Le digo que sí, y me contesta nque quería ofrecerme que me cambiase a Movistar manteniendo mi número. Al más genuino estilo norteamericano, pero sin negociar precios de llamadas, claro. Me da la risa, y le digo que va a ser que no, porque ese terminal no es mío, sino que es un equipo de evaluación con tarjeta de Vodafone sobre el que no tengo ninguna capacidad de decisión. ¡¡Me habían llamado como usuario de Vodafone para convencerme de que me cambiase a Movistar!!

Me ha llamado mucho la atención una estrategia tan directa. Como técnica comercial, me parece enormemente agresiva. Posiblemente en España funcione, dado que no estamos acostumbrados a que una operadora se pelee o se esfuerce lo más mínimo por proporcionarnos servicios. Obviamente, un fruto de la contracción del crecimiento y de la necesidad de captación definida en unos objetivos comerciales ambiciosos. Si esto se vuelve habitual a nivel de telefonía móvil, vamos a tener que quitarnos las llamadas a gorrazos…

Explicaciones de Telefónica

Escrito a las 7:02 pm
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Hoy, por fin, se han dignado a atenderme en el Servicio de Atención al Cliente de Telefónica. Empecemos por decir que el número no es el que pone en la tarjeta, el 902 357 333, sino el 901 501 083, primera trampa. La segunda trampa está en la página de acceso: aunque la tarjeta sea de una hora, hay que entrar en “Tarjeta Zona ADSL WiFi (Prepago 24 horas)”… Profundamente intuitivo, no sé como pude no darme cuenta. Para rematar, resulta que además, “ese lote de tarjetas no había sido activado por Telefónica”, una circunstancia que sin duda ninguna debe ser culpa mía. Al final, el hotel me sube otras dos tarjetas, que probaré dentro de un rato. Porque por supuesto, una vez que empieza la conexión, dura lo que dura, se use o no, así que hay que andar planificando el momento mágico de disponer de tiempo online, lo más adecuado para incentivar el uso…

Bloguear desde BlackBerry se vuelve cada vez más familiar e intuitivo. El teclado del 7100 lo manejo ya como si fuera una extensión de mis dedos, aunque sí es verdad que provoca cierto cansancio en los pulgares y me recuerda a una noticia que leí no hace mucho de una niña italiana a la que habían tenido que “desintoxicar” por escribir demasiados SMS…

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