El Blog de Enrique Dans

Ariño, dos años despues

Escrito a las 12:57 pm
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Hace ya mucho tiempo que utilizo el vídeo (en el weblog de Angel Puente) de la maravillosa experiencia organizada por Microsoft, en Ariño (Teruel) en casi todos mis cursos. La experiencia empezó hace aproximadamente dos años, la conocí a través de Luis Martín, de Microsoft, su principal promotor, y ya he comentado alguna otra vez sobre ella porque me pareció algo absolutamente galáctico. En El Navegante de hoy aparece un artículo de Pablo Romero sobre la experiencia de Ariño dos años después que está bastante interesante. Anteayer en el Senado se habló de este tipo de temas, y alguno de los senadores decía que el problema fundamental eran los profesores y la dificultad de formarlos en estas tecnologías. Pues francamente, no me lo parece. Todos los años varias veces al año me enfrento con aulas llenas de alumnos, muchos de ellos “tecnológicamente refractarios”, y al cabo de unas pocas sesiones están casi todos emocionados con el tema. Me encantaría tener un aula llena de profesores de primaria, un colectivo en el que, según mi experiencia y aunque habrá de todo, creo que predominan los profesionales vocacionales y entusiastas, y formarles en este tipo de temas. Me apostaría mi sueldo a que sería capaz de enamorarlos completamente. Claro, luego habría que tener la dotación presupuestaria adecuada como para llegar a las clases y que no hubiese que hacer sombras chinescas en plan “imaginaos si tuviéseis un ordenador”, y eso incluye el equipamiento, equipos de reserva, contrato de mantenimiento… una pasta.

Lo que sí tengo claro es que el valor que genera para la sociedad tener niños formados en este tipo de nuevas tecnologías me parece de verdad elevadísimo. No me importaría nada trabajar en un proyecto así.

El traductor que piensa

Escrito a las 4:30 pm
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Este tema me ha gustado tanto que hasta lo he utilizado como examen en el MBA-S1. Llevo años piando por algo así. Lo he visto en este artículo de New Scientist: dos investigadores del Information Sciences Institute de la University of Southern California (USC), Kevin Knight y Daniel Marcu, han desarrollado un programa capaz de traducir textos en bidireccional entre inglés y árabe, chino (simplificado), francés y español (y unidireccional desde el hindi y el somalí) pero provisto de una característica particular: escanea textos de documentos traducidos anteriormente, y desarrolla sus reglas, es decir, “aprende” utilizando un mecanismo basado en estadística, construyendo un sistema de reglas probabilísticas sobre palabras, frases y estructuras sintácticas. Algo completamente distinto de las traducciones primarias, “tarzánicas” y prácticamente ilegibles que desarrollan herramientas como Google Language Tools o Altavista BabelFish Translation.

El programa toma documentos anteriores paralelos (es decir, en pares de documentos traducidos) en forma de ficheros electrónicos, papel o grabaciones de voz, cuantos más mejor, y aísla estructuras simples y superestructuras complejas, que posteriormente ordena en función de frecuencias probabilísticas. Lo realmente novedoso es el uso no de palabras aisladas, sino de estructuras sintácticas, algo que hace pensar a sus creadores que

“… en no mucho tiempo, una máquina descubrirá alguna cosa en el campo de la lingüística que sólo una máquina podría haber descubierto, gracias al poder de procesar billones de palabras”.

Toda una nueva frontera dentro del campo del machine learning. Los dos investigadores fundaron una compañía, Language Weaver, para comercializar los productos derivados de su investigación, con una misión tan sencilla como “producir los mejores sistemas de traducción automática del mundo”. A mí lo que me tiene fascinado ya no es la posibilidad de alimentar a la máquina con “la biblioteca de Alejandría” en bilingüe, sino la idea de suministrarle los textos que yo mismo traduzco, de manera uqe se convierta en “mi” traductor, un programa que utiliza mis mismos giros, expresiones y formas de decir las cosas que utilizo yo. Lógicamente, se podrán utilizar diferentes subconjuntos de documentos, de manera que pueda tener mi traductor preparado para traducir un paper académico con su rígido estilo y convenciones, o un texto informal o periodístico, en el que la estructura se relaja un montón.

Me encantaría probar algo así. El lenguaje humano es algo muy complejo, pero el humano medio tampoco utiliza un número tan elevado de frases y estructuras, se trata de algo perfectamente dentro de la escala de lo que un ordenador, al nivel de potencia actual, puede procesar. Aplicado a la traducción me parece galáctico, pero obviamente ese tipo de análisis estadístico puede ser aplicable a muchos otros ámbitos, como el de las búsquedas que mencionaba no hace mucho.

Ya hay máquinas que aprenden a jugar a “piedra, papel, tijera”, máquinas que traducen idiomas en conversación… máquinas que piensan. Y tengo meridianamente claro que el camino va por ahí.

Comparecencia en el Senado

Escrito a las 4:02 pm
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Ayer, comparecencia de Carlos Sánchez Almeida en el Senado, ante la Comisión de la Sociedad de la Información y del Conocimiento, con Pepe Cervera y yo de “escuderos” :-) Carlos estuvo inmenso, aunque por momentos nos quedaron ciertas dudas sobre de si el mensaje había llegado alto y claro hasta el otro lado del auditorio. El texto completo de la comparecencia (del diario de sesiones) lo tenéis en República Internet. Después de la comparecencia, comida agradabilísima enfrente del Senado, a la que se vino también Javier Maestre. Toda una experiencia esto de estar con “los padres de la patria”…

Yahoo!, ¡mira al pajarito!

Escrito a las 7:58 pm
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Imagen + Imagen

Movimiento, movimiento… El todavía rumor se ha esparcido a partir de un comentario en el blog de Business 2.0, y ya lo he visto brevemente comentado en Dirson. No hay confirmación más que unilateral, y referida simplemente al interés tanto de Yahoo! como de Google por Flickr. A mí la idea de una compra por parte de Google, después de haberse hecho con Picasa, me resulta cuando menos extraña. Una compra como esa no respondería al criterio general de adquisiciones que Google ha venido demostrando habitualmente. Una oferta por parte de Yahoo!, en cambio, no resultaría para nada extraña, porque aunque tiene su propio Yahoo! Photos desarrollado desde hace mucho tiempo y con bastante buena salud, la compra e integración posterior de herramientas que potencien algo que ya existe dentro de la compañía siempre ha resultado una práctica muy común en la empresa de Sunnyvale.

¿Qué aportaría Flickr a Yahoo!? En principio, el hecho de ser “mucho más que un sitio donde subir fotos”. La compañía conforma una auténtica red social (la mejor forma de verlo es en este divertido desarrollo, el Flickr Graph), una de las frases mágicas que en este momento hace que todo en Internet hierva y borbotee, y vinculada además a un tema con tanto tirón como es el de la fotografía en un momento en que todos empezamos a llevar encima una cámara digital. Pensadlo, la fotografía digital se ha popularizado a tanta velocidad, que ahora lo normal es que tomes una foto, y la reacción inmediata del sujeto fotografiado sea la de “a ver, déjamela ver…”

Escribir en un párrafo el conjunto de prestaciones que tiene Flickr es una tarea impresionante, que hace que cuando termines de leerlo te pares, respires hondo (mejor respirad en el medio, no al final… no quiero ser responsable de ningun desvanecimiento por hipoxia) y pienses en el fantástico trabajo de construcción que los fundadores de la empresa están haciendo con esta herramienta. Flickr posee una arquitectura enormemente abierta y completa, que ofrece la posibilidad de subir fotos, crear con ellas un RSS, definirlas mediante etiquetas (tags), asociarles entradas de texto, crear “zonas calientes” en ellas para asociarles comentarios, vincularlas desde otro sitio, postear directamente en un blog desde allí, subirlas directamente desde un teléfono o dispositivo móvil, crear un moblog, otorgar permisos de acceso selectivos en tres niveles (para familia, para amigos y para todos) e individualmente para cada foto, definir grupos, asociar licencias Creative Commons a tus fotos, introducir comentarios por parte de los miembros de tu red… vamos, que si no ofrecen más cosas es porque aún no se les han ocurrido. Es, para mí, una de esas “herramientas indispensables del internauta de hoy” (por cierto, algún día deberíamos hacer una lista de esas herramientas que todos consideramos poco menos que indispensables).

El servicio está todavía en beta, y ha sufrido un enorme crecimiento en número de usuarios desde su aparición, hace ahora justamente un año. A principios de este mes, Flickr tenía 270,000 usuarios, cuatro millones de de fotos, y crecimientos mensuales del 30% en número de usuarios y del 50% en número de fotos. El servicio tiene una modalidad gratuíta, que permite subir 10Mb. en fotos (no se refiere al tamaño de las fotos, sino al uso de ancho de banda que generan), y otra modalidad premium, que por sesenta dólares ofrece un Gb. mensual y espacio de almacenamiento ilimitado. La compañía está en una fase tan hot, hot, hot, que en los últimos pocos meses ha aparecido en artículos en profundidad en Wired, en Forbes, en WSJ, en el Washington Post…

Obviamente, la compra no va a ser en absoluto barata. Los creadores, Stewart Butterfield y Caterina Fake, saben bien lo que tienen. Y la cosa no tiene, para mí, reminiscencias de los últimamente tan evocados ’90: con ese impresionante conjunto de funcionalidades y el número de usuarios que tiene (asociados además a un servicio sticky, “pegajoso”, que promueve fácilmente su paso a usuarios de pago), la compañía no es precisamente “aire calentito”. A Yahoo! le ofrece una fortísima dosis de esteroides para un servicio como Yahoo! Photos, que fue enormemente innovador cuando se lanzó, pero que se hallaba últimamente bastante estancado. En cierto sentido, Yahoo! Photos se adelantó a su tiempo: el servicio cobra muchísima más relevancia ahora que todos somos “reporteros gráficos” en potencia gracias a la profusión de cámaras digitales y a su asociación con dispositivos como los teléfonos móviles. Ahora, la posibilidad de asociar un servicio como Flickr a la idea de oferta “envolvente”, “todo en un mismo login” de Yahoo! hace que la operación cobre muchísimo atractivo.

Esperaremos confirmación antes de lanzar las campanas al vuelo.

Siempre nos quedará Paris (Hilton)

Escrito a las 9:28 am
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He aprovechado la tan traída y llevada Sidekick de Paris Hilton para escribir un artículo en Libertad Digital sobre la seguridad de la información, y lo importante que es saber realmente lo que tienes que proteger. En realidad, muchísimas empresas hacen lo mismo que Paris Hilton: ignoran completa e irresponsablemente el valor de aquello que necesitan proteger, de manera que oscilan entre las obsesas de la seguridad, que convierten su red en una réplica de Fort Knox donde no hay cristiano que trabaje de tan incómodo que resulta ir siempre con las manos en la nuca y el carnet en la boca (y si encima presumen de lo seguros que son y de que no hay quien les hackee, ya ni te cuento…) y las que sólo se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena, es decir, cuando ya te han entrado, te han hecho vete tú a saber qué barbaridades, y encima tienes una llamada en el contestador de una tal Agencia de Protección de Datos que quiere hablar contigo…

Presentación del informe CRM de Penteo

Escrito a las 8:59 am
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El pasado 8 de Febrero, en el Club Financiero, estuve presentando el informe “Análisis de soluciones tecnológicas para la gestión de cliente es España”, para el que Penteo me pidió amablemente que escribiese un prólogo. ComputerWorld ha publicado una nota al respecto.

En el prólogo juego un poco con un tema al que estoy dando muchas vueltas: la evidente relación entre CRM “bien entendido”, es decir, no “aplicación de un programa” sino “orientación de la empresa al cliente”, con el tema blog. Como ya he comentado en diversos foros, la monitorización cuidadosa de la blogosfera me parece una de las maneras más eficientes que una empresa puede tener de conocer el entorno, a sus clientes, a quiene opinan sobre ella, a quienes han tenido problemas con el producto… a infinidad de personas con las que teníamos, como empresa, una relación puramente unidireccional, y que ahora, en cambio, poseen una voz, hablan y pueden ser escuchadas. Como mínimo, estoy seguro de que las empresas que activamente “escuchan la blogosfera” tienen bastantes más posibilidades de crear una cultura verdaderamente cliente-céntrica que las que no lo hacen. Estoy convencido que de este vínculo CRM – blogs llegarán cosas interesantes pronto.

Columna de Expansión del viernes pasado

Escrito a las 7:49 am
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La columna del pasado viernes en Expansión hablaba del cambio de papel de las redes sociales: de estar basadas en la propia actividad de red social, es decir, fin en sí mismas, a ser una parte de otras actividades que contribuye al éxito o a crear prestaciones adicionales en las mismas. Me parece una tendencia digna de mención.

El artículo, como siempre, lo tenéis en versión impresa (en pdf) aquí. Pero además, en virtud de lo que me muestran las estadísticas de mi servidor, voy a empezar a pegar también aquí, en forma de entrada, el texto de lo que publique en papel. Si os parece inútil, que aporta poco o que contribuye a hacer las entradas largas y poco apetecibles, por supuesto agradezco opinión al respecto. Las razones son dos: por un lado, me permite publicar artículos completos o versiones “enriquecidas” si por razón generalmente de espacio hay que modificarlos en la fase final de publicación en papel o, simplemente, si veo que puedo añadir algo más después de su publicación, como vínculos (que en el papel quedan mal… por mucho que uno les dé con el dedo, no te llevan a ningún lado :-) o ejemplos adicionales. La otra, como decía, es que veo una disparidad muy grande en las estadísticas entre lectura de posts y acceso a archivos adjuntos a los mismos. Puede deberse a que mucha gente lo haya leído directamente en papel, pero en fin, uno escribe para que le lean, así que aquí va:

Todo es una red social

Hace no mucho tiempo, comenzaron a irrumpir en Internet una serie de empresas llamadas genéricamente “redes sociales”. La pionera, de acuerdo con la mayoría de las crónicas, fue Friendster, pero la siguieron muchas, muchísimas otras, con diversos enfoques. Profesionales, como LinkedIn, Spoke, OpenBC o la española eConozco, sentimentales, como Match, Love.com, o no-se-sabe-qué-pero-para-algo-servirá, como Orkut, que sigue la más clásica “estrategia Google”: crear algo, llenarlo de gente y más adelante ya veremos para qué puede servir. Ya tenemos hasta versiones “demoníacas” que aparecen cuando nos equivocamos al teclear: de la ya citada Friendster se deriva “Fiendster, the new way to hate people” (de “Fiend“, “espíritu maligno, Demonio, Diablo, Satán, persona diabólica o malévola”… la versión no es operacional, es simplemente una broma).

Un tiempo después, las redes sociales, mejor o peor, van funcionando. Quien más, quien menos, si es alguien en Internet, está dado de alta y colecciona amigos en varias de ellas. Hasta se ha acuñado el calificativo YASN, (“Yet Another Social Network”, u “otra red social más”) o el más ácido YAPSN (Yet Another Pointless Social Network, u “otra red social más sin propósito definido”) para hacer referencia a la invasión. El mecanismo es siempre igual: date de alta en una página generalmente segura (https), proporciona datos, que nunca serán utilizados para ningún fin oscuro (no spam, no venta cruzada, no publicidad… nada, niente, nil, zero, zilch), e invita a tus amigos a unirse, dándoles acceso selectivo a tu información. Puro principio de Duncan Watts y su Small World: si muchas personas se unen, podrás llegar en pocos pasos a cualquier persona, incluyendo millonarios, empresarios, actores, actrices, pilotos de Fórmula 1 y hasta políticos, si no fuera porque suelen pertenecer a una raza inferior que no sabe teclear.

Pocas de las citadas redes sociales han emprendido el camino de los ingresos. Las que lo han hecho es porque tienen un propósito claro, sirven inequívocamente para algo. En mis redes profesionales (soy bastante activo en tres de ellas, eConozco, LinkedIn y OpenBC) se fraguan contrataciones todas las semanas, y hasta tengo algún amigo head-hunter que las usa con profusión y dice que se siente como si tuviese “la caja de los Donettes, porque le salen amigos por todas partes”. Las redes sentimentales me cuentan que funcionan a todo gas. Y Orkut ha protagonizado fenómenos sociológicos de difusión en países como Brasil. No hemos alcanzado la madurez, pero la cosa parece claramente encaminada.

Sin embargo, no pretendo hablar de redes sociales en sí, sino de otro fenómeno relacionado: cada vez más, TODO es una red social. Entro en Blogger, la herramienta que uso para escribir mi página web, y varias personas me han invitado a escribir en las suyas. Voy a Flickr para compartir fotos con familia y amigos, y veo que muchas personas invitan a otros a compartir sus fotos, se ofrecen niveles de clasificación (contacto, amigo o familia) y hasta un correo electrónico interno. Entro en Amazon, y la tienda me ofrece recomendaciones basadas en lo que leen otros como yo. Abro Skype, el programa que uso para hablar por teléfono, y veo como algunos lo usan para contactar con gente que pueda tener intereses comunes, o simplemente para ligar. Leo noticias en Bloglines, y veo como mucha gente se apunta a ver lo que otros leen en sus suscripciones públicas. Voy a Del.icio.us, una herramienta gestora de favoritos online, y puedes ver cuales son más populares, en qué categorías han entrado más cosas nuevas…

Ninguno de esos programas son redes sociales. Son otras cosas. Pero todos ellos han incorporado, desde su creación o en algún momento de su desarrollo, prestaciones de red social. Me parece una tendencia imparable, creo que en breve empezaremos a verlo también en negocios clásicos offline. Para el cliente, la red social supone la realización tecnológica de algo natural. Pero para la empresa es un riquísimo caudal de información que, bien gestionada, puede proporcionar interesantes fuentes de ventaja competitiva.

Somos seres sociales. Vaya enterándose de cómo funciona esto de las redes sociales porque, dentro de poco, TODO será una red social.

Google y la personalización

Escrito a las 5:53 pm
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Vía Dirson, Monika Henzinger, Directora de Investigación de Google, en Frankfurter Allgemeine Zeitung:

“Los buscadores deberían entender mejor los gustos de los usuarios. Podrían indicar sus intereses, y los resultados de las búsquedas irían en la dirección de estas preferencias (…) El futuro son los perfiles de búsqueda personalizados.”

Hace poquito, en este post y en Libertad Digital me dediqué a especular sobre la necesidad que tenía Google de empezar desarrollos más “inteligentes”, más centrados en las preferencias del usuario y en los contenidos reales de las páginas, en un esquema más semántico (y opinaba además que se podía hacer sin necesidad de esperar al desarrollo de esa tan esperada pero tan quimérica web semántica) . Ahora quien lo dice es la Directora de Investigación de la propia Google, utilizando algún ejemplo conocido que muchos henmos usado en clase para explicar la web semántica:

“Si el usuario teclea ‘jaguar’, por ejemplo, y previamente ha indicado su interés por los animales, deberían aparecer sitios de animales, y no los ligados a la marca de automóviles. Las búsquedas anteriores y los sitios visitados en el pasado también podrían utilizarse para incrementar el ratio de éxito”.

El tema apunta a algo muy interesante, que ya comenté en posts anteriores: los recursos en manos de Google son ilimitados. Pueden utilizar la información del caché local de mi Google Desktop para filtrar los resultados de las búsquedas genéricas, y pueden hacerlo además sin necesidad de “llevárselos” (amenazando esa privacidad tan desarrollada que tienen algunos, que parece que todos los días estuviesen planeando matar a Bush) . Pueden usar el historial de búsquedas anteriores o, más fino aún, el índice de éxito de páginas recuperadas de listados de dichas búsquedas. Ya puestos a imaginar, podrían ver qué buscan mis amigos y miembros de mi red social en Orkut, o los tags de mis fotos en Picasa, o los contenidos sobre los que escribo en Blogger, y n cosas más si utilizan la totalidad de su oferta de productos… Si yo les autorizo a hacerlo porque tengo un gran interés en que mis búsquedas proporcionen mejores resultados, ¿por qué no lo van a hacer? Incluso podría tener un interés más allá de la mera búsqueda, porque francamente, prefiero recibir anuncios que puedan tener cierta relevancia para mí a recibirlos de cualquier cosa indiscriminada…

Hay mucho más en inteligencia artificial que aquello a lo que tradicionalmente se ha llamado inteligencia artificial. La diferencia es que antes no había ninguna empresa que pudiese obtener tantos datos de nuestra esfera personal como lo puede hacer un Google, un Yahoo! o alguna otra empresa de la red a la que confiemos partes significativas de nuestras actividades online. Termino el post como cerraba el artículo de Libertad Digital, en abierta referencia a Howard Rheingold y a su “era of sentient things“:

“En breve, algún competidor en la esfera tecnológica será capaz de convertir sus productos en ‘modestamente inteligentes’, en ‘medianamente sensibles’, inaugurará la ‘era de las cosas que piensan’, y comenzará la carrera de la inteligencia artificial”.

La imparable subida de Firefox

Escrito a las 12:57 pm
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Imagen Sí, lo sé. Las estadísticas de mi página no son significativas. Acepto pulpo como animal de compañía. Acepto que sea normal que entre los lectores de mi blog haya un porcentaje superior de personas que prefieran Firefox a MSIE, y lo explico por varias razones:

  1. Estoy activamente promoviendo su uso como alternativa más evolucionada, con mejores prestaciones, más cómoda y más segura.
  2. El uso de Firefox caracteriza en este momento a un segmento de usuarios más informado, con más “cultura Internet”, que parece predominar entre los lectores habituales de blogs y, por ende, entre mis lectores.

Es la primera vez que veo en mis estadísticas a Firefox como opción mayoritaria.Es un quesito que no he parado de ver crecer desde hace mucho tiempo. En Internet en general, claro, las cosas no son así. Tampoco creo que sean como dice WebSideStory, que afirma monitorizar los hábitos de treinta y tres millones de usuarios norteamericanos, y dice que Firefox tenía un simple 4.78% a mediados del mes pasado frente a un 93% de MSIE. Según Gartner, de quien también me fío poco, el uso de Firefox excede un 25% en los principales sitios con audiencias técnicas, y afirma que estamos ya en un entorno de coexistencia. En mi caso, dadas mis estadísticas y los 25,241,830 downloads que van ya según escribo estas líneas, no puedo por menos que ser optimista con respecto al futuro de la diversidad en la web. Más de veinticinco millones en cien días… algo más de un cuarto de millón al día. No todos son usuarios, hay usuarios que se lo han bajado varias veces, y habrá algunos – digo yo – que después de probarlo vuelvan a MSIE o se vayan a algún otro. Pero son muchos, y subiendo…

Steal this file sharing book

Escrito a las 12:17 pm
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Imagen Este libro de Wallace Wang tiene una pinta interesantísima (ver página de la editorial, donde además se puede leer el capítulo 2, “The peer-to-peer file sharing networks“). Contiene “todo lo que la industria discográfica no quiere que sepas” acerca de cómo obtener música gratis, sistemas de file-sharing, su funcionamiento, los peligros que conllevan relacionados con virus, spyware y demandas legales, y como evitarlos. Lo he visto en Boing Boing y en el divertido artículo de The Register que empieza con

“When the drugs begin to wear off, and the sun starts to rise, an unnamed music executive shudders at the thought of its existence. In that painful moment of desperation, he wonders, “How could it happen?” “How could that rat write this book?”

Obviamente, el problema de un libro de este tipo es su actualización. Como muestra, en el capítulo 2 que me he bajado no veo ninguna referencia a BitTorrent, la verdadera pesadilla de la industria discográfica en este momento. Pero son cosas que decididamente hay que conocer, y sólo las explicaciones de los principios técnicos de cada red y de cómo, por ejemplo, Nullsoft (propiedad de AOL-Time Warner, con “algunos” intereses en esto de la música y el cine), liberó el código de Gnutella durante unas breves horas en su web el 28 de Mayo de 2003 bajo el nombre de “waste“, tienen un valor histórico impresionante.

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