El Blog de Enrique Dans

Agarda, que lle vou poñe-lo chip…

Escrito a las 10:13 pm
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O sea, en gallego, “espera, que le voy a poner el chip…” Vía El Navegante me llegan noticias de la que es la mayor implantación de RFID en toda España, que acaba de firmar la asociación de empresas textiles de mi tierra. Cada prenda de moda gallega irá convenientemente etiquetada con un chip RFID que permitirá seguir su camino por los diferentes procesos desde la fábrica hasta el punto final de distribución. Un millón de euros y un contrato adjudicado a Sun Microsystems me parecen una apuesta importante por la importancia de las tecnologías en un sector en el que saber donde está cada cosa en cada momento permite aprovisionar mejor, conocer tendencias, y reaccionar mejor ante una demanda en cambio permanente.

Diez años de Yahoo!

Escrito a las 4:50 pm
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Lo he visto mencionado en Dirson, y me ha parecido interesante, porque últimamente estoy teniendo sensaciones parecidas a las que creo entrever en el post de Miguel…

Con la llegada del décimo cumpleaños, parece que muchas cosas se están moviendo en Yahoo!. Han sido diez años en los que tendría que pasar revista a muchas cosas. No hablamos de un cualquiera en la red… hablamos de una de las primeras páginas de las que empecé a hablar con admiración en mis clases, de una de las primeras newsletters que empecé a recibir (los Yahoo! Picks of the Week), de la página sin la que no podía ir a ningún sitio en Los Angeles (Yahoo! Maps), del primer catálogo donde di de alta manualmente mi página web, el primer sitio al que subí fotos personales, el primero donde monté un grupo, donde monté mi página personalizada, donde miraba el tiempo… son muchas cosas las que uno puede recordar de diez años con Yahoo!.

De un tiempo a esta parte, además, veo cosas interesantes. Veo que cada día más veces me sorprendo abriendo en paralelo en el navegador una pestaña con Yahoo! Search para repetir búsquedas que hago en Google, y en algunos casos – sobre todo con fotos y con vídeos, dos tipos de búsqueda que utilizo mucho para la preparación de mis clases -, los resultados obtenidos son incluso mejores que los del otrora todopoderoso mago de las búsquedas… Y además, os puedo asegurar que no soy el único al que le está pasando algo así.

Algo se mueve en Yahoo! Y la diversidad siempre es una buena cosa.

UPDATE: No había visto que ya estaba disponible este artículo de Wired, “The UnGoogle (Yes, Yahoo!)” mencionado por nuestro bien informado pasajero de la red en un comentario anterior. Me lo ha recordado Pablo con su trackback.

Estoy de acuerdo con Bill Gates

Escrito a las 11:15 am
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A mí también me parece que las escuelas elementales, y no sólo las norteamericanas, están completamente obsoletas (vía Slashdot). Por obsoletas, no entiende que el modelo esté quebrado, sea erróneo o esté falto de financiación, sino que pura y simplemente, no son capaces de enseñar a los estudiantes las cosas que deberían saber. En palabras de Bill,

“America’s high schools are obsolete. By obsolete, I don’t just mean that they’re broken, flawed or underfunded, though a case could be made for every one of those points. By obsolete, I mean our high schools – even when they’re working as designed – cannot teach all our students what they need to know today.”

El artículo completo, vía Yahoo! News (Associated Press), estará brevemente disponible aquí. En la página principal de su fundación, Bill se expande más al respecto, y deja caer perlas como ésta:

“This isn’t an accident or a flaw in the system. It is the system (…) Everyone who understands the importance of education; everyone who believes in equal opportunity; everyone who has been elected to uphold the obligations of public office should be ashamed that we are breaking our promise of a free education for millions of students.”

Tiene mucha razón. El mundo ha cambiado mucho,y en las escuelas no se han dado cuenta de ello. Empezando por los profesores, que pertenecen, salvo excepciones, a esa “generación perdida” de la tecnología que se asusta cuando ven hacer según que cosas a los niños con un ordenador. El otro día lo comentábamos en el Senado, y algunos senadores hacían referencia a la dificultad de educar a todo ese estamento de profesores, dificultad que también comentaba Fernand0, que de educación sabe un rato. Estoy de acuerdo, no es fácil, pero en absoluto imposible, y creedme, tengo de verdad mucha experiencia en esto de las “epifanías digitales en colectivos temerosos”. En la educación nos jugamos muchas cosas, y es muy posible que tengamos muchas prioridades cambiadas.

Mis experiencias directas al respecto han sido hasta el momento bastante agridulces. En la clase de mi hija, que por supuesto es “toda una geek” (faltaría más :-) hay desde padres con mucho interés que cuando se acuerdan de que te dedicas a estas cosas te preguntan dudas de todo tipo, hasta luditas absolutos que presos de la ignorancia se niegan a que su hija utilice PowerPoint en un trabajo. Y eso que la actitud del colegio, en mi caso, es enormemente constructiva (hace unas semanas, sin ir más lejos, mi hija posteó en su blog desde una de sus clases :-)

Gates ha realizado importantes donaciones, más de setecientos millones de dólares, a través de la Bill & Melinda Gates Foundation de cara a reducir el número de niños en las clases de las escuelas estadounidenses, algo que ve como el primer paso necesario para la “reingeniería” de la educación. Y eso me parece devolver valor a la sociedad poniendo tu dinero en donde verdaderamente hace falta.

El Autolink de Google

Escrito a las 11:35 am
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Imagen La reciente polémica sobre la función Autolink que Google ha instalado en la versión 3 beta de su barra de herramientas para MSIE responde, desde mi punto de vista, a una pregunta muy clara: ¿cuando parar?

La pregunta puede contestarse en varios sentidos: uno, ¿cuándo el “don’t be evil” ya no es suficiente?. Efectivamente, la empresa había logrado, hasta no hace demasiado, que todos confiásemos alegremente en cosas como que la vasta cantidad de información de que dispone de cada uno de nosotros no iba a ser utilizada para ningún fin perverso. Pero todo tiene un límite, y algunas voces empiezan a opinar que el poder de Google puede estar empezando a ser excesivo. ¿Debemos confiar a Google la posibilidad de introducir vínculos en una página en función de su contenido, vínculos que nos llevan, por ejemplo, a mapas cuando aparece una dirección, a Amazon cuando aparece una referencia de un libro, a UPS cuando aparece un número de tracking, etc.? Si todos confiásemos ciegamente en el “don’t be evil“, posíblemente sí. Pero otorgar a Google ese poder es también pensar que le damos el control para dirigir a muchos usuarios a los sitios que buenamente decida, cobrando seguramente por ello, y de manera independiente a lo que el propietario legítimo de la página habría querido hacer. La cosa, lógicamente, tiene sus partidarios y detractores:

A favor de Autolink aparece, por ejemplo, Cory Doctorow en Boing Boing. Su argumento fundamental es que es una herramienta en manos del usuario, que éste puede emplear a su antojo o no emplearla si no quiere, y que le otorga una prestación que para muchos (no para él) puede ser interesante.

It’s not a service I’d use, but I believe that it’s the kind of service that is vital to the Web’s health. The ability of end-users to avail themselves of tools that decompose and reassemble web-pages to their tastes is an issue like inlining, framing, and linking: it’s a matter of letting users innovate at the edge (…) It’s my screen, and I should be able to control it; companies like Google and individuals should be able to provide tools and services to let me control it.

En contra, Robert Scoble, el bloggero más conocido de Microsoft, que afirma que el asunto de los vínculos manejados por una tercera parte es una caja de Pandora que sería mucho mejor no abrir. La pregunta, a mi juicio valiente, que dispara Scoble es: ¿te sentirías igual si fuese Microsoft quien ofreciese algo así? Robert desgrana dos argumentos, uno centrado precisamente en el “don’t be evil“… ¿Y si (Google o quien corresponda) quisiesen ser evil? Esta herramienta permite la construcción de un “jardín vallado” que añade enlaces al contenido de una página en función de los intereses más variados, intereses que no necesariamente tendrían que ser los del usuario. Su otro argumento es el de la competencia:

“Many of my friends have four toolbars loaded already. Imagine a world where all four toolbars fight over links. What then?”

En mi caso, por el momento, que me gusta probarlo todo, a duras penas he conseguido hacer funcionar el Autolink. De mi página, Autolink opina que es “demasiado compleja” (¿?), y en otras donde lo he intentado probar, dice simplemente que “No items found“. Al cabo de bastante navegar, he conseguido que una página en la que aparecía una dirección me ofreciese la posibilidad de llevarme a un mapa, con una integración francamente bien hecha. Y mientras lo que ofrezcan en los autolinks sea eso, información “relativamente neutral” como mapas, información sobre envíos de mensajería, etc., no le veo demasiado problema. El tema surge cuando las cosas dejan de ser neutrales: ¿Por qué me ofreces comprar ese libro cuyo ISBN aparece en esta página en este sitio y no en este otro? Y claramente, el servicio parece estar diseñado pensando en eso, en su valor comercial para ser vendido al sitio vinculado correspondiente, momento en el cual, como dice Scoble, es como abrir la caja de los truenos…

A mí, de entrada, la posibilidad de que alguien, Google u otro, modifique la forma en la que alguien ve mi página sin mi consentimiento para incluir algo que pueda ser interpretado como publicidad y, además, se lucre con ello me parece una idea poco edificante. Pero incluso en ese caso no pasaría nada. Como dueño y señor de mi página que soy, podría simplemente insertar un pequeño javascript que anularía la posibilidad de que el autolink funcionase. A mí con eso me parece suficiente. Y como posición abierta al debate, me acerco más al estilo “lassez fair” de Cory que al “tenebrista” de Scoble. En cualquier caso, otra interesante discusión. Como buen lunes, hoy vamos serviditos de “food for thought“…

¿De quien es la publicidad?

Escrito a las 9:28 am
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Llevo tiempo haciéndome esta reflexión acerca de quién y cómo puede explotar ese filón de alto crecimiento definido por la publicidad contextual. El maestro en esto es Google, que lo hace vía Adwords – anuncios que son insertados en función del contenido que un usuario introduce en una página web – y vía Adsense – anuncios insertados en función del contenido de una página web. Tampoco se le da nada mal el tema a Yahoo! con Overture, también con ofertas de matching en función de múltiples criterios y de partnership con sitios web. Hasta aquí, pocas dudas, se trata de dos modalidades:

  • Tomar un contenido insertado por un usuario como texto para ser buscado, adecuar de la mejor manera posible unos anuncios al mismo, y ofrecer esos anuncios en un soporte propiedad de la compañía, o bien
  • Tomar unos contenidos de otro, e insertar anuncios que tengan que ver con dichos contenidos.

En el primer caso, el flujo económico se dirige del anunciante, que puja por una palabra determinada, al propietario del soporte, por ejemplo Google o Yahoo! en sus páginas de resultados de la búsqueda. Pero en el segundo, el importe debe repartirse para alcanzar al propietario de los contenidos, es decir, el dueño de la página en la que se inserta la publicidad, y el papel del Google o Yahoo! de turno es simplemente hacer de market-maker que pone en contacto a ambas partes de la manera posiblemente más eficiente.

El interés me surge al intentar aplicar el modelo a otros protagonistas, como por ejemplo los agregadores RSS. Aquí el “ecosistema” empieza a hacerse más complejo. Por un lado, la página del agregador es un sitio aparentemente perfecto para ubicar publicidad contextual: una página “pegajosa”, con un tiempo de permanencia elevado mientras el usuario hojea los titulares, con un usuario loggeado del que podemos conocer sus preferencias, con jugosos contenidos en forma de titulares o noticas que analizar sintácticamente para adecuar el contenido de los anuncios… Mark Fletcher, creador de Bloglines, lo tenía claro, y lo expresaba en entrevistas como ésta a un analista de Jupiter:

“The idea that any article or feed I’m interested in will be littered with content that can be mined and transformed into relevant pay-per-click advertising. Mark’s point was that while Google and Overture sell advertising based on a limited number of keywords, the content in feeds is rich with information that can be mined to laser-target the advertising. He commented that the aggregate of subscriptions could also be mined to provide additional inventory, e.g., if I subscribe to Engadget and Gizmodo there is A) a strong chance I am a personal technology person and B) I am probably subscribed to other blogs that are gadget-relevant. These additional blogs would then be candidates for gadget ad inventory.”

Sin embargo, surge un problema interesante: véase la respuesta de Jason Calacanis, creador de Weblogs, Inc. (propietario de Engadget y de otros sesenta blogs más), en su blog personal:

“Uhhh… you’re going to sell ads to my advertisers against my readers?!?!? Are you nuts?!?!!? Why don’t you scrape the New York Times website, email it to people and put ads around? People did that back in 1996 and they got smacked down real quick. (…)

Of course, he did have to promise me because I—and the other blog publishers out there—would never let him sell ads against our full-feeds, let alone target our users.

If Bloglines started selling ads against our full-feeds (not the headlines of course… anyone can run the headlines and link back to us like My Yahoo’s reader does, that’s a non-issue because it bring us traffic) I would do two things:

  1. We would sue them for breaking our terms of service which say you can’t use our feeds for commercial purposes.
  2. I would replace the full-feeds that Bloglines loads and replace them with a special feed that shows users the headline and in the body of the blog post says “Weblogs, Inc. feeds do not support Bloglines, for a full-featured blog reader that allows you to read the full-feed of INSERT BLOG NAME HERE please consider using Newsgator, My Yahoo, and Google Feedreader.

La respuesta parece, digamos… fuerte, ¿no? La razón, a mi modesto entender, es la falta de un modelo claro de revenue sharing. En terminología Google, ¿qué modelo deberíamos aplicar a un agregador de noticias? ¿El equivalente a Adsense? ¿O tal vez algo más próximo a Adwords? El soporte sobre el que se hace la publicidad es propiedad del agregador. Pero el contenido, claro, es propiedad del sitio web… Y para complicar más aún el modelo, surgen sitios web, como Boing Boing, que empiezan a insertar publicidad contextual ellos mismos en sus feeds RSS, de manera que los anuncios aparecen sobre el soporte del agregador de noticias, pero sin control del mismo.

En la respuesta está, entre muchos elementos, la actitud ante la agregación. Quien la ve como una difusión eficiente de sus contenidos, sindicará feeds completos, y pretenderá insertar además sus propios anuncios en ellos para poder resarcirse de la presunta pérdida de visitas de quienes leen el post completo sin salir del agregador. Quien, por el contrario, ve al agregador como una vía de entrada de visitas, sindicará sólo titulares o primeras líneas de cada post, intentando que el usuario abandone el agregador para ir a su página y leer el contenido completo, que “sazonará” convenientemente con anuncios contextuales. Si el agregador pretende hacer eso mismo, deberá plantear un modelo de reparto de beneficios, pero este será poco ventajoso, pues debe acomodar dos actores donde antes sólo había uno. Sin embargo, el agregador podrá aducir que en el modelo anterior, la eficiencia era inferior;nadie clica en todos los posts agregados para un sitio concreto, con lo cual las posibilidades de poner anuncios eran inferiores antes frente a un modelo que hace el usuario visualice anuncios en cada post.

Una aritmética compleja, y una interesantísima discusión sobre cosas como el futuro modelo de negocio de la agregación RSS. Como siempre que se define un nuevo ecosistema, las reglas están sin hacer, y hay que ir construyéndolas a medida que se camina…

Tags de Technorati

Escrito a las 9:47 am
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Llevaba una temporada queriendo probar esto de las tags de Technorati. Las gestión de categorías son una de esas funcionalidades que hacen que uno alucine poderosamente acerca de cómo Blogger ha conseguido llegar hasta donde está sin tenerlas. El procedimiento para montarlo sobre Blogger es ridículamente fácil – tan sólo copiar y pegar una línea de código en el template de los posts, pero hace que te sientas como utilizando un mecano, añadiendo piezas interesantes pero que tu herramienta se niega obstinadamente a desarrollar para ti. Aunque si hacemos caso de la ley de Murphy, es posible que Blogger empiece a integrar gestión por categorías en un breve espacio de tiempo…

Es una pena el escaso interés que Google parece manifestar por esto de la blogosfera. Su herramienta es demasiado simple, su software ya no es líder global (35% del total de blogs, frente a 41% del total combinado de las herramientas de SixApart – 20% LiveJournal, 18% Typepad y 3% Movable Type – datos de Febrero 2005, y eso utilizando como criterio la propia Google), no marca tendencias de ningún tipo, su buscador es demasiado lento e ineficiente para indexar los posts, y carece de una simple herramienta a la que hacer ping. Sin embargo, el crecimiento de los últimos seis meses de Blogger sigue siendo el más elevado, en torno al 260%, solo seguido por el aproximadamente 240% de Typepad, en un mercado que en esos mismos seis meses creció un 120% según Technorati.

Dos reflexiones: una, ¿qué pasará si Google en algún momento despierta de su “sueño metafísico”? Y dos, Blogger se ha convertido, obviamente, en “la herramienta para las masas”, que pretende jugar el papel de “herramienta absolutamente simple para usuarios que se quieren complicar la vida lo mínimo imprescindible”. Sin embargo, no está perdiendo excesivos usuarios en el segmento superior, debido fundamentalmente a la stickyness del software de autoría: cambiarse de herramienta es una auténtica pesadilla. Pero los usuarios sofisticados tenemos un límite, y Google, con su falta de atención, está próximo a alcanzarlo.

En cualquier caso, aquí está mi primer post con tags. Me parecen una herramienta poderosísima, que refuerza ese componente de lectura combinada del que hemos comentado otras veces, y que sólo la pereza y el exceso de trabajo han hecho que tardase tanto tiempo en incorporar. A partir de ahora intentaré ponerlas siempre que las vea claras, aunque obviamente cometeré “errores de principiante” en esto de la taxonomía… ahora mismo, sin ir más lejos, no tengo ni idea de si ponerlas en español o en inglés. Finalmente me he inclinado por el inglés por eso de que deduzco que cuando alguien que lee este post quiere ver más cosas relacionadas, tiende a darle lo mismo que estén en español o en inglés, pero no lo tengo claro del todo (y acepto todo tipo de sugerencias, sobre todo de quien lleve tiempo usándolas).

La agenda de Virginia

Escrito a las 3:37 am
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Imagen Dejadme que os ponga primero en contexto: conocí “La agenda de Virginia” la mañana del día 7 de Febrero. Mi amigo Nacho Somalo, Director General de Casadellibro.com y profesor del área en el Instituto de Empresa, me llamó para hablar de varias cosas, y una de ellas era ésta. Una media hora después, leí aquel post de Nacho Escolar sobre el libro de un amigo suyo, y me decidí a escribir aquel post sobre los blogs como herramientas de marketing, que fue muy comentado y que va ya por su segundo asalto.

Visto el contexto, vamos con los hechos: “La agenda de Virginia” es uno de esos “libros escándalo” que se lanzan de vez en cuando, uno de esos libros sobre los cuales se lanzan rápidamente muchos ojos interesados para ver si reconocen en algún descuido más o menos intencionado a alguno de los mencionados. Virginia es una escort girl, una chica de veintidós añitos y presuntamente muy mona que decide meterse en el mundo de la prostitución de lujo al cumplir los dieciocho. Por supuesto, el nombre es un seudónimo, pero lo demás es, según me cuentan, completamente real. El libro, por lo visto, está efectivamente escrito por ella, personalmente, aparentemente muy bien escrito, y no es pornográfico, sino “finamente erótico”, muy descriptivo “aunque no crudo”. Todo esto lo digo a partir de mis impresiones tras una conversación con Nacho. No he leído el libro.

Pero vamos a lo pertinente, y a la explicación de qué hago escribiendo un post sobre un tema tan presuntamente alejado de la tecnología como este (bueno, vale, el sexo y la tecnología pueden tener su conexión, pero desconozco si el tema de los gadgets sexuales se toca en el libro :-) La cosa es que, según me comentó Nacho el día que me habló del libro, la autora ha lanzado un blog personal, a modo de plataforma para “calentar” (nunca mejor dicho) el lanzamiento del libro. La campaña ya ha comenzado, y a la autora, Alejandra Duque (también seudónimo) ya estamos teniendo oportunidad de verla en programas de televisión, maquillada hasta convertirla en completamente irreconocible. Lo que obviamente llamó mi atención fue, por supuesto, la utilización de un blog como herramienta de marketing. El blog, realizado sobre Movable Type 3.121, está muy bien escrito, utiliza bastante bien el género – salvo en la falta casi absoluta de hipervínculos, lo que yo vengo a definir como “profundidad cero”. Mezcla sus experiencias narradas en el libro con las que está teniendo ahora al hilo de su lanzamiento, y resulta de lectura fácil y entretenida.

Cuando Nacho me lo contó, no pretendía que yo “liberase el meme”, dado que nos conocemos y sabe que escribo sobre una serie de temas determinados entre los que no suele incluirse el mundo de la prostitución de lujo. Pero, sin quererlo, inspiró en parte aquel post sobre los blogs y el marketing, y me hizo pensar bastante en el tema. Tras darle vueltas, y cocinarlo con un poco de Jason Calacanis, otro poco de Julio Alonso, y otros profetas del uso comercial de los blogs, mi opinión es que me parece perfecto, que no veo ningún problema en ello. En primer lugar, porque es de la propia autora la que escribe (o eso me han dicho). El blog es “real”, es “cierto”, y aunque responda a un propósito definido, el de vender libros, casi todos los blogs lo hacen de manera más o menos directa y explícita. Si la autora consigue posicionar su blog entre los muy leídos, tengo bastante claro que ello contribuirá al éxito del libro. Y para la editorial, Temas de Hoy, que inspira la decisión de la autora de elaborar un blog, un punto por saber aprovechar un tema caliente como éste de una manera muy interesante. Me ha parecido algo innovador y sobre lo que valía la pena comentar.

Full disclosure: Conozco el tema a partir de Nacho Somalo, persona obviamente implicada e interesada en el lanzamiento del libro. No pretendo recomendar el libro, fundamentalmente porque no puedo hacerlo: no lo he leído, aunque obviamente no ignoro que este post contribuirá de alguna manera a la difusión del mismo. No recibo ningún tipo de pago o comisión de afiliación procedente de casadellibro.com o de la editorial del libro (sí recibo ocasionalmente comisiones de afiliación por parte de Amazon.co.uk cuando recomiendo otros libros, aunque dado el carácter académico y no comercial de mi página, destino los ingresos recibidos a compra de libros y materiales para el área de SI/TI del Instituto de Empresa).

A favor de la WiFi municipal

Escrito a las 8:29 pm
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De lo mejor y más concluyente que he leído últimamente. Lawrence Lessig, en este artículo de Wired. Si tenéis banda ancha, bajaos el podcast y podeis escucharlo mientras leéis el artículo.

Refleja algo a lo que este profesor de escuela de negocios, defensor a ultranza de la competencia y el libre mercado, lleva tiempo dándole vueltas: no debemos tener miedo de “distorsionar” la libre competencia, cuando las empresas en libre competencia han sido incapaces o no han querido ofrecernos lo que debían habernos ofrecido. El progreso nunca debe detenerse por las ansias de algunos de maximizar sus intereses a corto plazo.

Diga lo que diga la CMT, es perfectamente lícito que un Ayuntamiento ofrezca acceso WiFi, dado que las empresas de telecomunicaciones en libre competencia no han sido capaces de ofrecernos nada parecido. Si las empresas de telecomunicaciones compitiendo entre sí no son capaces de darnos más que un servicio de telefonía móvil (de calidad, por cierto, cada día más inaceptable) y un acceso inalámbrico a datos carísimo, a nada menos que un euro el mega, es el momento de que alguien venga y nos lo ofrezca. Como bien dice Larry,

“The government should certainly not do what private enterprise can do better (e.g., make computers). And the government should not prohibit private enterprise from competing against it (e.g., FedEx). But the government also should not act as the cat’s paw for one of the most powerful industries in the nation by making competition against that industry illegal, whether from government or not”.

Por el contrario, si el Ayuntamiento me da un acceso WiFi, y una empresa privada quiere intentar ofrecerme un acceso mejor, adelante, compita usted todo lo que quiera. Pero olvídese de intentar evitar el progreso argumentando torticeramente que no se puede distorsionar la libre competencia. En realidad, cada cierto tiempo deberían examinarse los servicios cuya explotación ha sido concedida por el Estado a un grupo de competidores, compararlos en términos de calidad y precio con los servicios disponibles en otros países y, si los primeros son de calidad sensiblemente inferior, sancionar a esos competidores y abrir el espectro a otros que lo puedan hacer mejor.

El resultado de tener únicamente un pequeño grupo de empresas compitiendo entre sí en un entorno en el que una tal CMT afirma que es ilegal competir contra ellas ha sido el que tengamos una oferta de precios y servicios horriblemente mala. Y creedme, he visto ese lobby funcionando e intentando impedir que se hablase de WiFi en los foros en los que se tenía que haber hablado, e impresiona, impresiona de verdad.

P2P, ¿redes entre iguales?

Escrito a las 1:27 pm
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Dándole vueltas a la experiencia P2P a partir del uso de varios programas y de la reciente atención desatada por Skype (ahora con posibilidad también de enviar SMS gratuítos), se me ocurren algunas reflexiones al respecto. En su momento, la fiebre empezó – me refiero a la verdadera fiebre, a los millones de usuarios por semana, no a las primeras experiencias – gracias a Napster. Todos sabemos que, en realidad, Napster no era una auténtica red P2P, dado que utilizaba un servidor central para almacenar los nombres de usuarios, su estado de conexión, y la lista de canciones que ofrecían a la red. Este hecho fue, precisamente, una de las razones que facilitó su condena judicial (factor sobre el cual habría mucho que hablar… un buscador también tiene una lista de los recursos que ofrecen muchas páginas que pueden ser presuntamente ilegales, en algunos casos incluso grabados en local en su caché). Sin embargo, la “parcial centralización” de estos servicios en el caso de Napster tenía una clara ventaja: la velocidad de búsqueda frente a la de una red completamente descentralizada era claramente superior.

La razón para evolucionar en el P2P hacia redes completamente descentralizadas, por tanto, fue claramente legal. Dado que el uso mayoritario era el de descarga de música, se pretendía evitar la persecución mediante el recurso a la total descentralización, algo así como, en el caso Grokster, el “a mí no me mires, yo solo pongo el programa, ellos son los malvados que lo usan para transferirse ficheros con copyright”.

Pero ¿qué ocurre cuando el P2P se emplea para cuestiones bendecidas por la legalidad, como en el caso de Skype? Aquí la cuestión de la descentralización total de la red plantea ventajas e inconvenientes: por un lado, una red completamente descentralizada no plantea problemas de coste de escalabilidad en el dimensionamiento del servidor central. Pero por otro, los usuarios pasan a depender completamente de su ordenador, en un momento en que la ubicuidad de los recursos computacionales va en aumento, y muchos utilizamos más de un dispositivo. El resultado es que cuando pretendo utilizar Skype desde mi PDA, desde el ordenador de mi despacho o de un hotel, mi lista de contactos no está allí. Y claro, la perspectiva de recordar si Fulanito utilizó como usuario Skype simplemente su nombre o le dio por llamarse “hadadelbosque” no es lo más cómodo, francamente.

El tema plantea también algunas posiblidades interesantes: si cada nodo en la red tuviese un reflejo en un servidor central, podríamos hacer que en una red P2P, no todos los peers fuesen exactamente iguales, es decir, parafraseando a George Orwell, que “unos peers fuese más iguales que otros”: estoy pensando en lo que ocurre si uso Skype para llamar a un teléfono móvil. En mis clases, muchas veces, uso Skype desde la PDA para llamar a mi propio móvil. Pero la llamada me aparece originada en el nodo que le viene en gana, en ocasiones me han aparecido llamadas desde lugares tan exóticos como China. No descuelgo, claro, porque el cargo en roaming por una llamada entrante desde China está entre los dos y los tres euros, nada para arruinarme, pero tampoco como para andar tirándolos. ¿Qué pasaría si los nodos, al conectarse, enviasen a un servidor central los datos de su localización? A partir de ese momento, podríamos seleccionar los nodos más proximos para originar el tramo final de la comunicación, de manera que evitásemos hipotéticos cargos por un roaming inexistente. En algunos casos, por tanto, las ventajas de un servidor central podrían ser interesantes. A cambio, claro, de una necesidad de dimensionamiento superior en el nodo central de Skype, Inc., algo seguramente planteable en términos de mejora de la calidad de servicio. ¿Se plantearán alternativas de tipo “P2P mixto” en el futuro?

Ariño, dos años despues

Escrito a las 12:57 pm
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Hace ya mucho tiempo que utilizo el vídeo (en el weblog de Angel Puente) de la maravillosa experiencia organizada por Microsoft, en Ariño (Teruel) en casi todos mis cursos. La experiencia empezó hace aproximadamente dos años, la conocí a través de Luis Martín, de Microsoft, su principal promotor, y ya he comentado alguna otra vez sobre ella porque me pareció algo absolutamente galáctico. En El Navegante de hoy aparece un artículo de Pablo Romero sobre la experiencia de Ariño dos años después que está bastante interesante. Anteayer en el Senado se habló de este tipo de temas, y alguno de los senadores decía que el problema fundamental eran los profesores y la dificultad de formarlos en estas tecnologías. Pues francamente, no me lo parece. Todos los años varias veces al año me enfrento con aulas llenas de alumnos, muchos de ellos “tecnológicamente refractarios”, y al cabo de unas pocas sesiones están casi todos emocionados con el tema. Me encantaría tener un aula llena de profesores de primaria, un colectivo en el que, según mi experiencia y aunque habrá de todo, creo que predominan los profesionales vocacionales y entusiastas, y formarles en este tipo de temas. Me apostaría mi sueldo a que sería capaz de enamorarlos completamente. Claro, luego habría que tener la dotación presupuestaria adecuada como para llegar a las clases y que no hubiese que hacer sombras chinescas en plan “imaginaos si tuviéseis un ordenador”, y eso incluye el equipamiento, equipos de reserva, contrato de mantenimiento… una pasta.

Lo que sí tengo claro es que el valor que genera para la sociedad tener niños formados en este tipo de nuevas tecnologías me parece de verdad elevadísimo. No me importaría nada trabajar en un proyecto así.

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