El Blog de Enrique Dans

Blogs y empresa en El País

Escrito a las 1:26 pm
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Muy bueno y muy bien escrito el artículo de Adolfo Estalella este domingo en El País, “Diarios personales con fines corporativos“. Uno de esos artículos que, por el tema, por el foro y por cómo están escritos, consiguen que se genere interés en las empresas.

No se trata de tener o inaugurar un blog corporativo porque “esté de moda”, ni porque “la competencia tiene uno”. Se trata de “abrir las orejas” a la conversación, de tener interés por participar en ella, aunque a veces por hacerlo te puedan partir la cara. No sólo es tener un blog, es participar en los comentarios, leer otros blogs, seguir la enredadera. Pronto, las compañías tendrán necesariamente que “tener una voz” para ser consideradas dentro del “consumer mindset“, del “conjunto de selección”. Los clientes rechazarán aquellas compañías “alejadas”, sin voz, que únicamente se dirigen a ellos con frases vacías, “misiones”, “visiones” y folletos en elegante papel couché de alto gramaje. Si eres un alto directivo o un responsable de Comunicación de una compañía y el artículo de Adolfo te ha resultado interesante, es el momento para, en la misma sentada, leerte The Cluetrain Manifesto e intentar terminar de entender los conceptos. Otro ejercicio interesante: toma el nombre de tu compañía, y búscalo en Technorati. Si estás, mírate bien qué es lo que dicen de tí. Si no estás, quiere decir que no estás en la conversación. Ni para bien, ni para mal. Simplemente, no hablan de ti, con lo que ello conlleva.

Con el tiempo, la blogosfera será un lugar habitual para relacionarse, para interactuar con personas y empresas, para madurar ideas, conceptos y productos, para mantener conversaciones de todo tipo. Los exabruptos y los insultantes trolls irán siendo sustituidos por actitudes de una mayor madurez, sin que por ello tengan que ser menos sinceras. Las empresas aprenderán a desenvolverse en ella, y el espacio común, el ecosistema que se cree al hacerlo tendrá un interés impresionante. Muchas empresas hoy miran horrorizadas el fenómeno y se debaten entre la imposibilidad de ser algo más transparentes, el miedo a lo que les dirán, y la certeza de que contestar a todos los comentarios les llevaría al colapso. Las iniciativas que empiezan a verse de empresas que “escuchan” se limitan todavía en su mayoría a tímidos intentos de contestar a un post con un comentario, iniciativas normalmente de personas bien intencionadas que se han desarrollado en la blogosfera a nivel individual y creen sinceramente que sus empresas deberían hacer más cosas en ella. Pero aún hay una desconexión con la Dirección, nadie cree seriamente que leer un post o un hilo de comentarios le pueda proporcionar un conocimiento que le haga de verdad ganar un filo competitivo, una relación privilegiada con sus clientes o analistas. Las iniciativas que ahora existen en algunas compañías se benefician, precisamente, de ese “efecto novedad”. Cuando pase la novedad, quien se haya quedado fuera, tendrá que aprender desde cero.

¿Qué come mi chaval?

Escrito a las 11:45 am
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Mandar al chaval con dinero al colegio para que se compre la comida es un engorro. Lo pueden perder, se lo pueden robar, o le puede dar por gastárselo en vicios. Así que se desarrolla un sistema para darle una tarjetita monedero prepagada que sólo vale en la cafetería, y que se la compre él. Pero como este sistema puede hacer que se pongan ciegos a “comistrajear” en lugar de comer como dios manda, y acaben hechos unos ceporros, ahora el sistema incluye, a petición de los padres, la posibilidad de que los padres, en tiempo real, monitoricen lo que sus chavales han comprado, incluso aunque lo hagan en metálico, y les puedan abroncar duramente al llegar a casa por esas calorías de más… (vía Slashdot).

Vivir para ver. El sistema se llama MealPay, y en su web sólo admiten visitas con MSIE.

El mal paso de Intel

Escrito a las 9:36 am
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Estamos en un momento histórico: el modelo de copyright tal y como lo conocemos está en medio de un profundo debate y revisión. En juego, entrar en una nueva era en la que las ideas puedan compartirse y ser usadas como ladrillos de un nuevo tipo de progreso, mucho más rápido, mucho más disruptivo, capaz de hacer avanzar a la Humanidad más rápido, de llevarla por encima de sus limitaciones. A las ideas revisionistas se oponen, claro, corporaciones que han sido capaces de apalancarse precisamente en ese modelo ahora debatido, para amasar enormes fortunas y convertirse muchas veces en monopolios de facto. Presisamente por esa razón resulta perfectamente lógico que se opongan a revisión alguna. La más destacada de dichas corporaciones, Microsoft, pretende perpetuar el concepto de copyright y trasladarlo de manera completamente literal a la era digital, mediante el concepto de Digital Rights Management (DRM), que, por supuesto, se encuentra también en medio de un feroz debate en el que sus oponentes encuentran argumentos del más puro sentido común. A pesar de lo desigual del combate y de los medios empleados en el mismo, los revisionistas parecen acercarse al momento en que determinadas ideas, antes heréticas, comienzan a implantarse en las mentes de usuarios y legisladores. El sentido común, separado de los intereses económicos de unos pocos, parece empezar a brillar.

Y de repente, entra en la batalla un actor que no había sido invitado. Un fabricante de uno de los componentes necesarios para la revolución digital deja caer que su nueva generación de chips llevará en su interior componentes que permitan ejercer un modelo de copyright restrictivo y en que se encuentra en discusión (Slashdot, The Inquirer, El Navegante). Pretende retirar a los usuarios la libertad de hacer con su procesador lo que buenamente quieran. Que tu ordenador, a nivel de chipset, pueda decidir si te deja o no copiar o reproducir esa canción o esa película. Que el largo brazo de aquellos que exprimieron hasta el límite el modelo de copyright pueda ahora trasladarse sin discusión al “nuevo orden internacional”, en virtud de un artefacto tecnológico. Cuando muchos creen que algo es una mala idea, ¿qué se debe hacer? Intel opina que es muy fácil: se les obliga y ya está.

Pues va a ser que no. Por el momento, Intel acaba de conseguir algo que no parecía sencillo: pasar de héroe e indispensable ladrillo de la revolución digital, a villano que intenta retirar la libertad a sus usuarios. Ha hecho que, de no mediar una rectificación razonable, algunos – llámesenos radicales – nos pensemos muy mucho la opción a tomar antes de escoger que alma tendrá nuestro próximo ordenador. ¿Qué será lo próximo? ¿Impedir la ejecución de programas “no oficiales”? ¿Por qué no? Una vez iniciado el camino por el lado oscuro, llevarlo hasta sus últimas consecuencias es sólo cuestión de cuanto de tortuosa es la mente que se encuentra detrás de la decisión…

En una de sus películas, Groucho Marx ponía a prueba a una señorita con una pregunta: “¿usted se acostaría conmigo por un millón de dólares?”. “Pues claro”, respondió la interrogada, sin ningún tipo de dudas. “Y ¿por un dólar?”, regateó el interesado. “¡Claro que no!”, respondió la mujer claramente ofendida. “¿Por quién me ha tomado?”, protestó airada. “Eso ya ha quedado claro, ahora sólo estamos discutiendo el precio”, remató el protagonista.

¿Ha dejado clara Intel su naturaleza? ¿A quién estamos concediendo el liderazgo en la arquitectura de nuestras máquinas? No es la primera vez que Intel coquetea con este tipo de temas, y la vez anterior le llevó a una discreta rectificación. Ahora, si Intel no rectifica, planteará una maravillosa oportunidad a fabricantes de procesadores como IMB, AMD, Transmeta u otros, que ganarán en atractivo al menos de cara al apetecible mercado del usuario individual. ¿Quién va a preferir comprarse un procesador que limita sus libertades? ¿A cambio de qué? ¿De unas pocas prestaciones más? Desde el punto de vista del usuario, Intel ha hecho muy mal al entrar en ese jardín. Se esperan rectificaciones en breve.

Próximas conferencias

Escrito a las 11:10 pm
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De aquí al verano, pasaré por estos sitios hablando de estas cosas…

  • Jueves 2 de Junio, University of Miami, “New tools for new scenarios
  • Lunes 6 de Junio, la misma conferencia, pero online a través de Breeze, “New tools for new scenarios
  • Jueves 9 de Junio, Bilbao, “eBusiness, una revisión crítica”
  • Viernes 10 de Junio, Santiago de Compostela, e-Gallaecia, “De los blogs a los moblogs”
  • Viernes 17 de Junio, San Sebastián, II Jornadas sobre prensa y nuevas tecnologías, “Internet: Cómo explotar nuevas oportunidades en un medio innovador” (mesa redonda)
  • Martes 21 de Junio, San Sebastián, Jornada sobre Tecnologías emergentes, “Sociedad de la Información en 2015: un vistazo al futuro” (mesa redonda)
  • Viernes 8 de Julio, Pazo de Mariñán, A Coruña, Escuela de Verano del Consejo General del Poder Judicial, “El derecho de propiedad intelectual en la Red”

Ya iré contando…

Testigo musical

Escrito a las 5:38 pm
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  • Tamaño total de los archivos de música en mi ordenador: 6.102.961.398 bytes
  • Último disco que me compré: Concert in the Garden, de Maria Schneider
  • Canción que estoy escuchando ahora: Wide open spaces, de las Dixie Chicks, hace un rato en el coche
  • Cinco canciones que escucho un montón o que tienen algún significado para mí:
    • So lonely, The Police
    • Desafinado, Getz & Gilberto
    • Pedro Navaja, la versión de Gato Pérez
    • There’s no me without you, Toni Braxton
    • The great beyond, REM

Typos

Escrito a las 8:45 pm
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¿No tenéis errores de teclado (typos, que dicen en inglés) típicos, de esos que os ocurren una y otra vez? A mí es algo que me trae a mal traer, sobre todo dos de ellos, que me ocurren de manera recurrente y además en dos palabras que utilizo casi constantemente: “emrpesa” y “cleinte”. Me ocurre tan a menudo, que en el procesador de textos tengo puestas reglas de sustitución automática mientras escribo. Pero claro, si escribo en otros sitios, como en la ventana del navegador, las reglas no aplican… También tiene su aquel que a un tipo que escribe sobre empresas y sobre CRM le venga a pasar una cosa así precisametne con esas dos palabras, ¿no? En fin, caprichos de Santa Tecla… Pero el caso es que se me ocurrió tomar mis dos typos favoritos, y meterlos en Google: “emrpesa” tiene nada menos que ¡8.630 resultados! ¡Y “cleinte”, 1.920!

De acuerdo, ya lo sé, esto es el perfecto ejemplo de eso de “mal de muchos, consuelo de tontos”… Pero después de probarlo, me encuentro mucho mejor :-)

MIT Tech Review y la pre-publicacion

Escrito a las 8:18 pm
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Me llamó la antención esta reseña de Boing Boing sobre las intenciones de MIT Tech Review de pre-publicar artículos para que eso ayude a su proceso de maduración final. Me llama la atención porque es algo que yo hago constantemente, una de mis razones para mantener un blog, y porque también fue uno de los primeros temas que hablamos con PCActual cuando empezamos a desarrollar la idea de la interconexión entre la revista y la blogosfera: la posibilidad de que los redactores de la revista apuntasen temas en el blog, que podrían ser “enriquecidos”con opiniones de lectores que aportasen vínculos, ideas, frases entrecomillables, etc.

Obviamente, hay un balance, y no es sencillo. En mi caso, si me paso y publico algo en un formato “demasiado parecido” al de la columna o artículo que acabo generando, el editor me podría decir, con cierta razón, que eso “ya ha sido publicado”, aunque la audiencia de mi página sea como mínimo unas diez o quince veces menor que la de alguno de los medios en los que escribo. Por eso suelo jugar con ideas y conceptos, pero no con versiones pre-publicadas. Aparte, claro, del hecho de que el lenguaje y el estilo suelen ser diferentes: aquí escribo como buenamente quiero, en la prensa y sitios afines el estilo suele ser menos informal y medir más determinadas cosas. En el caso de una publicación, un formato demasiado próximo al final podría reducir interés en la versión última, que suele ser la que genera ingresos en la mayoría de los medios tradicionales. Todo un interesante balance entre utilidad y modelo económico.

Trackback en La Coctelera

Escrito a las 12:50 pm
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Interesantísima la interpretación y el desarrollo de la herramienta de trackback en La Coctelera, contada por Furilo. No es un desarrollo nuevo, La Coctelera ya soportaba trackback desde el primer momento, simplemente la gente no lo sabía, porque no lo veían en la plantilla. No habría sido demasiado normal que la gente de The Cocktail, perfectos conocedores de los elementos de la arquitectura blogosférica, no contemplasen un elemento tan crucial como el trackback, que permite dejar “rastros de miguitas de pan” para que los lectores puedan saber donde continúan las discusiones relacionadas.

El tema tiene su aquel, y me imagino que las discusiones para llegar a un desarrollo final habrán tenido cierta miga. Lo que se pretende es atacar el problema fundamental del trackback: mucha gente no lo entiende, y hacerlo tiene un punto farragoso. Yo, que por el tipo de blog que mantengo valoro muchísimo los trackbacks, me he encontrado en muchas ocasiones haciéndome pings a mí mismo (autotrackbackeándome, si se me perdona el espantoso palabro) para suplir el trackback que otro blog no había hecho sobre algo escrito por mí, lo que quitaba ocasiones a mis lectores de continuar las discusiones en otro sitio o ver otros puntos de vista sobre el mismo tema. Pero claro, el tiempo es el tiempo, y no puedo hacerlo de manera sistemática, lo que acababa redundando en un sistema de trackback simplemente poco utilizado. El uso del autodiscovery y la inclusión de los trackbacks recibidos en el flujo de comentarios del post me parece una solución conceptualmente muy brillante, que desdibuja la frontera entre que alguien me ponga un comentario o decida comentar sobre lo que yo he escrito en su blog, lo cual viene siendo para mí lo mismo (o mejor, porque en su blog seguramente lo elabore más, tenga más riqueza de formatos, etc.)

Lo dicho: una solución muy interesante. No soy para nada imparcial, la gente de The Cocktail son muy buenos amigos míos (full disclosure :-) , pero eso no quita que la solución me haya parecido verdaderamente buena y digna de comentario.

John Marcom en el IE

Escrito a las 9:23 am
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ImagenEl Senior VP de Operaciones Internacionales de Yahoo!, John Marcom, estará el próximo día 31 de Mayo en el Instituto de Empresa, de 11:00 a 12:00 (Aula A304) para una charla abierta con alumnos e invitados, acompañado por el Director General de España y Portugal, Javier Rodríguez Zapatero (que ya ha venido alguna vez por aquí)

John E. Marcom Jr. se incorporó a Yahoo! hace alrededor de un año como Vicepresidente Senior de Operaciones Internacionales, y es el responsable de todas las operaciones de negocio que Yahoo! lleva a cabo a nivel internacional. Anteriormente a su incorporación a Yahoo!, Marcom fue Presidente de Financial Times. Ha trabajado como periodista y ejecutivo para compañías editoriales y de Internet en los mayores mercados del mundo. Trabajó durante ocho años en AOL Time Warner, donde desempeñó diferentes puestos de responsabilidad, incluyendo la de Presidente de Time Inc. International. Durante los años 2000 y 2001, Marcom fue Senior VP de estrategia de medios e ingresos mundiales de la compañía AtomFilms, con sede en Seattle. Marcom comenzó su carrera como periodista hace más de una década, cubriendo temáticas de medios y tecnología para el Wall Street Journal en Tokyo, Nueva York y Londres, y fue Director de la oficina europea de la revista Forbes. Es Licenciado por la Universidad de Princeton, summa cum laude en Económicas; y MBA por INSEAD.

John hablará con presentación durante aproximadamente veinte minutitos, Javier hará algunos apuntes sobre el caso de España, y el resto del tiempo se espera que sea muy interactivo, abierto, directo y con posibilidad de preguntar cualquier cosa relacionada con la estrategia de la compañía a alguien que está muy implicado en su formulación e implementación. Por el tipo de formato de la charla, sólo vamos a abrir 65 plazas en total, y el acto está abierto a alumnos del IE. Si estáis interesados en acudir, confirmad lo antes posible con Julia Ortega por correo electrónico o al teléfono (91) 745 39 80.

Tarjetas de embarque hechas en casa

Escrito a las 1:15 am
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Lo vi hace unos días en El Navegante y me encantó. Después lo vi comentado en El Blog Salmón. Era pura cuestión de tiempo, una de esas cosas que cada vez que ibas hacia el aeropuerto te quedabas pensando en la tarjeta de embarque y en lo poco que te apetecía tener que pararte en el mostrador correspondiente, en lugar de salir directo hacia la puerta. El primer paso fue la maquinita del auto check-in, que muchos empezamos a utilizar como si nos hubiésemos vuelto repentinamente antisociales porque nos daban puntos extra, que nunca vienen mal. El segundo, situar la maquinita fuera del aeropuerto, en hoteles. Y una vez dado ese paso, lo lógico era seguir avanzando: si ya no neecsito que pasen por el mostrador para que les vean la cara… ¿por qué no dejarles que se impriman ellos su propia tarjeta de embarque y vengan con ella puesta al aeropuerto?

Pues nada, ya está hecho. Antes de salir para el aeropuerto, dos horas antes de la salida del vuelo, si vas a volar con Iberia, Air Europa o Spanair, te conectas a su web, seleccionas tu identificador, y te imprimes tus tarjetas de embarque tú mismo. Llegas, y directo a la puerta de embarque, como un señor. La semana que viene no lo podré probar, porque no voy a país Schengen, me voy un poco más lejos. Pero con lo que me gustan a mí estas cosas, la siguiente cae fijo…

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