El Blog de Enrique Dans

Di NO a ACTA

Escrito a las 10:25 am
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ACTA, elaborada por los Estados Unidos bajo la presión del lobby de la industria del entretenimiento, pretende obligar a los prestadores de servicio en internet a actuar como policías que vigilan todos los contenidos creados por los usuarios, a restringir el acceso a la red para aquellos usuarios que se considere (sin el debido proceso legal en los tribunales) que actúen en violación de los derechos de autor, y a eliminar contenido que supuestamente viole dichos derechos de autor sin necesidad de aportar pruebas fehacientes sobre dicha violación.

El texto fue declarado secreto por el gobierno norteamericano y se mantuvo como tal hasta mayo de 2008, cuando desde WikiLeaks fueron capaces de obtener una copia y la publicaron inmediatamente en la red. Desde entonces, ha recorrido un turbio proceso de ratificación, buscando recovecos en paquetes legislativos genéricos, en comisiones no relacionadas con el tema, disfrazado como acuerdo comercial genérico, hasta hoy. ¿Cómo puede un engendro legal semejante llegar al punto de pretender ser aprobado a nivel mundial? Sencillamente, porque cuando a los políticos les toca confrontar la protección de la industria del entretenimiento con los derechos fundamentales de los ciudadanos que los votan, se inclinan invariablemente en favor de los primeros.

 

También puedes leer entradas anteriores sobre ACTA.

La tecnología y las bolsas de empleo

Escrito a las 10:36 am
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La evolución de la tecnología está dando lugar al desarrollo de nuevas definiciones de papeles y puestos de trabajo en las empresas, que determinan nuevas oportunidades y bolsas de empleo.

Como ya comentaba el estudio publicado por McKinsey el año pasado, Internet matters: the Net’s sweeping impact on growth, jobs and prosperity (pdf, 2.2MB) que comentamos en esta entrada anterior, la tecnología da lugar como media a 2.4 puestos nuevos por cada puesto perdido, generando muchas nuevas oportunidades y todo un abanico de posibilidades de desarrollo profesional.

¿Cuáles son esas nuevas oportunidades? Aquí van tres que se están definiendo en el mercado de trabajo de manera pujante y progresiva:

  1. Publicidad online: empresas que necesitan hacer publicidad en la red y que necesitan orientarse en el cada vez más complejo mundo de la elección de formatos, fórmulas, remarketing/retargeting, ajuste fino, métricas, etc. que antes hacían las agencias (que obviamente siguen y seguirán demandando este tipo de perfiles), pero que cada vez un número mayor de empresas deciden desarrollar internamente. A medida que vemos que las empresas que mejor desarrollan y más eficiencia obtienen de la publicidad en la red son precisamente aquellas que lo gestionan internamente, aumenta la demanda en las empresas por un tipo de puesto que está viviendo un desarrollo más que interesante.
  2. Ad trafficking: en en lado contrario, el de los soportes y publicaciones, surge la necesidad de la rentabilización del inventario mediante la elección en tiempo real de las opciones más rentables para cada posición en función de variables como el momento, las características o el origen de la visita. La administración en una posición de publicidad premium cuando existe, frente a la publicidad de relleno desde diversas redes con características diferentes, o de remarketing a determinados visitantes en función de sus cookies. Un trabajo fuertemente algorítmico, analítico, y que requiere un control de las diferentes opciones para la toma de decisiones en tiempo real.
  3. Data scientist: como muestra la tendencia ascendente del gráfico superior o este artículo en GigaOM, los puestos relacionados con el área de Big data, el análisis de los datos generados por la actividad en la web, análisis de tendencias, semantización, etc. Al lado del gráfico de Indeed.com, términos “calientes” como Hadoop, MongoDB, iQuery, PaaS, etc. que caracterizan un área de desarrollo entre lo analítico/cuantitativo y lo puramente tecnológico.

Sin duda, hay y habrá más. Todo el mundo del community management, por ejemplo, que hemos tocado ya en numerosas ocasiones, tiene también una más que evidente relación con todo este ámbito, y es ya una realidad palpable y con fuerte proyección. Los tres que comentamos hoy están empezando su desarrollo, los veremos cada vez más en un número creciente de empresas, y suponen opciones interesantes para personas con la preparación adecuada que es preciso tener en cuenta de cara al mercado de trabajo.

“Vigilados”, mi columna de Expansión

Escrito a las 9:10 am
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Mi columna de Expansión de esta semana se titula “Vigilados“, y es una adaptación al formato papel de esta entrada de hace unos días, “¿Es viable una sociedad con sus ciudadanos bajo vigilancia permanente?”

A continuación, el texto completo de la columna:

 

Vigilados

En Canadá, un ciudadano nacido en Marruecos es detenido mientras recoge a su hijo en el colegio. La policía irrumpe en su casa y la registra de arriba a abajo, y un grupo de compañeros de trabajo que viajaban a los Estados Unidos son retenidos en la frontera. ¿Por qué? Por haberles enviado un inocente SMS en el que les animaba a “reventar a la competencia”.

En Los Ángeles, dos turistas británicos son detenidos y encerrados durante doce horas, y finalmente deportados. ¿Su pecado? Haber intercambiado mensajes en Twitter en los que hablaban de la juerga que estaban planeando, en los que decían que iban a “destruir América” y a “desenterrar a Marilyn Monroe”.

Desde septiembre de 2001, algunos gobiernos decidieron redefinir algunos de los que se suponían derechos fundamentales de los individuos, en aras de preservar una supuesta seguridad. Vivimos en un mundo en el que nuestros razonables deseos de seguridad, entretenimiento y confort están siendo manipulados con el fin de que aceptemos voluntariamente un estado de excepción permanente, que condiciona nuestras libertades a la vigilancia a la que nos someten proveedores de acceso a internet, aplicaciones de correo electrónico, mensajería instantánea, buscadores o teléfonos.

¿Paranoia? En absoluto. Paso a paso, en función del interés de gobiernos y de industrias como la del entretenimiento, estamos empezando a ver como natural el vivir en un estado de auténtica libertad vigilada. La manipulación llega a tal punto que hay personas que, al conocer este tipo de prácticas, las califican como razonables, “porque ellos no tienen nada que esconder”.

Vigilando a todos los ciudadanos no se impiden las actuaciones de “los malos”: simplemente se les anima a utilizar sistemas de comunicación más sofisticados. En un estado democrático, la tecnología debe servir para que los ciudadanos controlen a los poderes públicos, no al revés. Como bien decía Benjamin Franklin, “aquellos que sacrifican libertad por seguridad no merecen tener ninguna de las dos.”

Capacidad de proceso

Escrito a las 10:31 am
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Human beings still read at the same speed as Aristotle did. The average American college student reads four hundred and fifty words per minute. The really clever ones can manage eight hundred. That’s about two pages a minute. But IBM just announced last year they are building a new computer for the US government that can perform twenty thousand trillion calculations a second. There’s a physical limit to how much information we, as a species, can absorb. But there’s no limit to how much a computer can absorb.

Robert Harris, The Fear Index.

 

(Traducción libre: “Los seres humanos todavía leemos a la misma velocidad que lo hacía Aristóteles. El estudiante universitario promedio norteamericano lee cuatrocientas cincuenta palabras por minuto. Los muy inteligentes pueden llegar a las ochocientas, alrededor de dos páginas por minuto. Por su parte, IBM anunció el año pasado que estaba construyendo un nuevo ordenador para el gobierno de los Estados Unidos capaz de llevar a cabo veinte mil trillones de operaciones por segundo. Existe un límite físico a la cantidad de información que, como especie, podemos absorber. Pero no hay límite a cuánta información puede absorber un ordenador.”)

 

Es pura novela policíaca, pero tiene su punto :-)

Enlaces, marca y ego-searching, en Excellent News

Escrito a las 11:34 am
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Hoy me publican un artículo titulado “Enlaces, marca y ego-searching” (pdf) en Excellent News, el periódico que se distribuye con motivo de la celebración del Congreso Internacional de Excelencia, en el que participo.

A continuación, el texto del artículo:

 

Enlaces, marca y ego-searching

Todos, alguna vez, hemos buscado nuestro nombre en la red. La operación es sencilla y rápida, aunque no siempre indolora, y ver en ella algún tipo de connotación de egolatría es sencillamente una estupidez. En un mundo donde la red forma cada vez más una parte importante de nuestras vidas y de nuestro entorno, saber lo que la red devuelve cuando alguien introduce nuestro nombre en ella puede resultar muy importante.

¿Qué aparece en un buscador al incluir su nombre? Si en la primera página no aparece nada, o únicamente alguna referencia aislada en algún boletín oficial, seguramente haya pasado los últimos años viviendo en una cueva sin relacionarse con nadie. Su marca personal simplemente no existe. Tampoco es para agobiarse: tenerla es una opción puramente personal. Pero en un entorno en el que la red es cada día más la manera de buscar referencias de todo tipo sobre alguien, no aparecer de una manera razonablemente convincente puede suponer un obstáculo.

¿Cómo se desarrolla una marca personal? Piense a qué tema quiere asociarla. Una actividad profesional, un hobby, o cualquier otra cuestión que fuese a desarrollar por necesidad, interés o gusto, y a la que superponerle una dimensión digital no suponga esfuerzo adicional. Idealmente, que el hecho de plasmar lo que hacemos pueda convertirse en una manera de potenciarlo. La presencia en la red no puede ser unidireccional, como quien pone una foto en su mejor ángulo y se queda mirando la página con cara de “ya está”. Una presencia en la red es un desarrollo que no acaba nunca, debe renovarse a cada paso. Si se queda quieta, muere. Si deja de recolectar enlaces entrantes desde otros sitios, languidece.

Toda presencia en la red debe plantearse como página propia. Las redes sociales, Facebook, Google+, LinkedIn o Twitter, están muy bien para dinamizar información y formarán parte de nuestra presencia, pero siguiendo otras estrategias. Pero la manera de tener un control razonable y, sobre todo, una relevancia sostenida, es mediante una página bajo nuestro control. Con estructura sencilla y orientada a que todo aquello que suba a la red, nunca más baje de ella: que si alguien lo vincula, mantenga de manera permanente la integridad de ese vínculo. La respuesta habitual suele ser un blog porque supone un compromiso ideal entre simplicidad y potencia, pero no se quede con la imagen habitual que tiene de un blog: no tiene por qué tener una periodicidad determinada o comentarios, no necesariamente tiene que parecerse a ningún blog que conozca. O si, según sus intenciones y estrategia.

A partir de ahí, plantéese como circular la información que produzca. Lo que haga, que se mueva, que se vea. Que circule. Con respeto, sin presión, sin hacer spam, sin molestar. Que coseche vínculos. Fuera de la red, la reputación y la marca personal se construyen con lo que muchas personas dicen de uno. En la red, la reputación y la marca personal son un conjunto de enlaces.

#RedSos refunda la plataforma con nuevas incorporaciones y anuncia acciones y propuestas para el respeto de la libertad en la Red

Escrito a las 9:00 am
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La plataforma Red Sostenible (RedSOS), constituida en enero 2010  como oposición activa y propositiva a la Ley Biden-Sinde-Wert, ha publicado una carta abierta al ministro D. Jose Ignacio Wert comunicando su oposición a los intentos de censura en la red y lanzando una serie propuestas alternativas, claras, asumibles y constructivas, para afrontar con éxito y apoyo por parte de la ciudadanía, la reforma de la ley de propiedad intelectual, la ley de transparencia, la aprobación urgente de una ley de neutralidad en la red, la adopción del software libre en las Administraciones Públicas, la derogación definitiva de la llamada ley Biden-Sinde-Wert y el impulso a nuevos modelos de negocio  en la era de Internet.

 

Carta abierta al gobierno en respuesta a la comparecencia del ministro de cultura José Ignacio Wert en la comisión de cultura del Congreso de los diputados

Urge proteger las libertades con y en la Red: tras cumplir dos años, Red SOStenible se refunda con cinco propuestas

(Ley de transparencia; Ley de neutralidad de la Red; Ley de Propiedad Intelectual vs rechazo a ACTA + derogación de la ley Sinde-Wert; impulso de nuevos modelos para el sector creativo; ahorro de fondos públicos con el uso del software libre en el sector público)

Hace exactamente dos año y un mes, el 11 de enero de 2010, varios grupos y personas se unieron bajo el nombre de Red Sostenible (Texto fundacional) para crear un entramado capaz de responder de forma firme, constante, organizada y propositiva a la Ley Sinde, así como a los planes presentes y futuros de nuestros gobiernos sobre las relaciones entre Internet y los derechos de los autores y de los ciudadanos.

A día de hoy, con fuerzas renovadas, esta Red vuelve al ruedo y quiere responder a la comparecencia del ministro Wert para reafirmar la urgencia de una adaptación de los legisladores y empresarios al nuevo contexto de la era digital.

Red SOStenible cree en la interlocución a pesar de las formas con las que se ha legitimado la ley Sinde, una ley irrespetuosa, costosa e inútil a la vez.

Las recientes declaraciones del ministro Wert en la comisión de cultura del Parlamento demuestran que el trabajo que la sociedad civil y los innovadores están haciendo es útil porque el mensaje por fin está calando en la clase política. Es revelador que el ministro priorice los nuevos modelos de negocio. Esto es lo que la mayoría de los ciudadanos y emprendedores punteros llevamos años repitiendo: el problema, el único problema, es que el sector no sabe adaptar sus modelos de negocio a la realidad. La reconversión de las industrias culturales es el único camino para impulsar realmente el sector creativo.

En esta línea, cuando habla de una reforma de la Ley de Propiedad Intelectual (LPI) que favorezca a los autores, suponemos que se dejarán de lado las chapuzas legales, como la ley Sinde-Wert, y que se encarará una reforma de esa Ley de manera que de una vez priorice la creación y no a los intermediarios, como las entidades de gestión o aquellas industrias que despojan a los creadores del derecho a vivir de su trabajo dejándoles un mísero uno o dos por ciento de las ganancias. Si este objetivo es cierto y no una cortina de humo para favorecer a los lobbies de siempre sólo se demostrará en la práctica.

En este sentido, Red SOStenible propone una solución dialogada y dialéctica acerca de los retos que la sociedad de la información está poniendo al legislador en materia de regulación de Internet y de propiedad intelectual.

Red SOStenible quiere llamar la atención sobre cinco temas inaplazables de la sociedad de la información y por ello ofrecemos propuestas concretas, elaboradas por especialistas:

  1. Reforma de la LPI. Esto conlleva un rechazo de ACTA, en defensa de los emprendedores del sector TIC (más detalles en el documento anexo [6]) y derogación de la ley “Sinde-Wert” en pos de una reforma en profundidad de la LPI. Dicha reforma debería seguir la dirección de potenciar los beneficios de Internet para el sector creativo y permitir una mayor accesibilidad a los beneficios por parte de los autores, reequilibrando la función de los intermediarios. Propuesta: Ofrecemos una propuesta completa en la Carta por la Innovación, la Creatividad y el Acceso al Conocimiento creada en 2009 por la plataforma FCForum (documento [7] y ya expuesta a su tiempo frente a la subcomisión parlamentaria por la reforma de la LPI).
  2. Aprobación de la ley de transparencia y publicación electrónica de los datos públicos y de relevancia que necesita el país. Es imprescindible una ley que no sea puramente cosmética y que agilice el acceso a una información transparente para el control de la labor de los servidores públicos y de los agentes privados influyentes, que permita así la reconstrucción de la confianza. Ofrecemos nuestra propuesta en el documento anexo [1]
  3. Aprobación de la ley neutralidad de la red, en la línea propuesta ante el Senado a petición del Partido Popular en la anterior legislatura. En la era de la sociedad de la información esta ley no puede esperar y se hace necesaria para reequilibrar las responsabilidades de todos los actores en juego. Véase la propuesta en el Senado, documento [2] y comentario [3[4] y plataforma que analiza las violaciones de la neutralidad en la Red [5]
  4. Impulso a nuevos modelos de sostenibilidad para el sector creativo en la dirección propuesta por el Manual para la Sostenibilidad del Sector Creativo creado por el FCForum en 2010 [8]
  5. En el contexto de esta grave crisis económica, potenciación del ahorro y posibilidades de desarrollo que ofrece el uso del software libre en el sector público (véase documento anexo [9]) evitando los despilfarros que se han realizado hasta ahora [10[11].
_____________________
  1. http://red-sostenible.net/index.php/LeyTransparencia
  2. http://www.senado.es/legis9/publicaciones/html/textos/I0554.html
  3. http://www.adslzone.net/article4947-varapalo-a-la-neutralidad-de-la-red-por-parte-de-la-clase-politica.html
  4. http://www.internautas.org/html/6431.html
  5. http://respectmynet.eu/
  6. http://red-sostenible.net/index.php/Acta
  7. http://fcforum.net/es/charter_extended
  8. http://fcforum.net/es/sustainable-models-for-creativity
  9. http://red-sostenible.net/index.php/Software_libre
  10. http://ecodiario.eleconomista.es/politica/noticias/3566137/11/11/El-Congreso-gasta-cerca-de-un-millon-de-euros-en-licencias-MicrosoftEl-Congreso-de-los-Diputados-gasta-cerca-de-1-millon-de-en-licencias-de-productos-Microsoft.html
  11. http://apiscam.blogspot.com/2011/12/adjudicado-concurso-millonario-de.html

 

Reproducido íntegramente de RedSOStenible. Si estás de acuerdo, difunde y comparte este texto en tu blog o web.

¿Curriculum vitae? Are you from the past?

Escrito a las 11:57 am
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Un artículo en el Wall Street Journal de hace unos días, No more résumés, say some firms, parece confirmar cuestiones sobre las que ya escribí allá por el año 2006 ó 2007 en columnas como esta en ABC, “¿Estás o no estás?”, o esta otra en el suplemento Infoempleo del mismo periódico, “Tu curriculum y la tecnología“, de la que extracto este párrafo:

Hoy en día, el curriculum ya no es más que una manera de permitir que quien te busca, te encuentre, porque el verdadero curriculum, el que determina que te contraten o no, es Google. Invariablemente, quienes hacen la selección tomarán su navegador, y teclearán tu nombre en la cajita mágica.”

De acuerdo con el artículo de Wall Street Journal, un número creciente de compañías, particularmente aquellas más próximas al ámbito de la tecnología, empiezan a dejar de solicitar el envío de curriculum vitae como inicio de un proceso de selección, y optan por pedir en su lugar enlaces representativos de la presencia web de los candidatos, tales como blogs personales, cuentas de Twitter, perfiles en LinkedIn o incluso videos presentándose y explicando por qué razón se consideran adecuados para el puesto ofertado.

La razón parece evidente, y surgía ya en una entrada del año 2009 que titulé “La web social como escaparate profesional“: la reducción de incertidumbre. Todo proceso de selección supone un importante componente de reducción progresiva de la incertidumbre entre empresa y candidato. De la misma manera que un candidato intenta reducir la incertidumbre sobre cuáles serán sus responsabilidades, cómo será su entorno de trabajo o qué condiciones económicas o de otro tipo llevarán aparejadas, la empresa pretende, a su vez, llegar a un nivel de conocimiento lo mayor posible del candidato que está detrás de una solicitud. Las razones para una contratación, como todos sabemos, van mucho más allá de la enumeración de unos títulos, una experiencia o unas habilidades concretas. Cada día más, lo que importan son aspectos de personalidad, de encaje cultural o de capacidades a la hora de trabajar en unas condiciones o en un equipo determinado. Para muchos de esos aspectos, el curriculum es claramente insuficiente.

Para muchos, el curriculum se ha convertido en un convencionalismo que dice poco de la persona que lo ha redactado, mientras que la presencia en la web social suele resultar, en muchos sentidos, mucho más transparente. El que parece un perfecto imbécil en su interacción vía Twitter suele ser porque, en mayor o menos medida, es un perfecto imbécil, y el interés por incorporarlo a tu compañía o por trabajar a su lado debe seguramente reducirse en consecuencia. Lo que las empresas parecen estar empezando a hacer es, sencillamente, pedir a los candidatos facilidades para llevar a cabo esa web research que todo proceso de contratación parece cada día más llevar aparejada.

¿Justo? ¿Injusto? ¿Reclamamos nuestra libertad para ser profesionales perfectamente solventes en una empresa mientras en la red somos el troll mayor del reino? Poco que decir más allá de “la vida es así”. De la misma manera que los pacientes de un médico acuden a Google con sus síntomas para intentar llevar a cabo un diagnóstico preliminar o para intentar averiguar cuál es “es estado del arte” de los tratamientos a su supuesta dolencia, las empresas van a intentar saber cuanto más, mejor de aquellos que pretenden optar a un puesto de trabajo en ellas. En el primer caso podemos hablar de hipocondría o de falta de preparación para evaluar un sintoma o entender lo que “el doctor Google” dice sobre ellos, y podemos alegar que una consulta no puede convertirse en una sesión de preguntas y respuestas entre el facultativo y un paciente que seguramente necesitaría estudiar muchos años para entender las razones de una decisión concreta. En el segundo caso, hablaremos de libertad de expresión o de separación entre lo personal y lo profesional. Pero la evidencia es la que es: cada día más contrataciones se llevan a cabo no en función de lo que pone un curriculum vitae que se ha quedado tan anticuado como el latín en el que está escrito, sino en función de una presencia web que cada día resulta más relevante.

Al final, un proceso de selección hecho con más criterio debería redundar en un mejor encaje persona-puesto, y en una vida profesional probablemente más satisfactoria. ¿Obtendrán una ventaja competitiva a la hora de incorporar talento aquellas empresas que tengan en cuenta factores de este tipo, que van más allá del anticuado concepto del curriculum vitae? ¿Ayudarán esas prácticas a establecer esas empresas como “lugares mejores para trabajar” frente a empresas con aspecto apolillado y anticuado que siguen “pidiendo el curriculum vitae”? ¿Qué imagen quieres dar como compañía? ¿Y como candidato? ¿Cómo prefieres ser seleccionado?

La contribución de la red a la generación de riqueza

Escrito a las 4:09 pm
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Un interesante artículo e infografía sobre la brecha digital que he visto en Mashable, Digital divide: if you’re reading this, you’re one of the lucky ones me lleva hasta un interesante estudio publicado por McKinsey el año pasado, Internet matters: the Net’s sweeping impact on growth, jobs and prosperity (pdf, 2.2MB) y reseñado en el Huffington Post varios meses después, Internet’s GDP contribution greater than energy, agriculture, mining: study.

En el informe se aportan datos para entender la contribución de internet a la generación de riqueza mediante un estudio en trece países (Alemania, Brasil, Canadá, China, Corea del sur, Francia, India, Italia, Japón, Rusia, Suecia, Reino Unido y Estados Unidos), en los que ha determinado un promedio de incremento del PIB del 3.4%. En la parte de la muestra calificada como “países maduros”, que excluye a Brasil, China, India y Rusia, se calcula que internet es responsable del 21% del crecimiento, que ha eliminado medio millón de puestos de trabajo, pero que ha contribuido a crear 1.2 millones de nuevos empleos, dando lugar a 2.4 puestos nuevos por cada puesto perdido. Además, un 75% del crecimiento se ha producido no en empresas de las denominadas “de internet”, sino en industrias definidas como tradicionales.

Si internet en su conjunto se considerase como una industria, su peso en la economía real superaría el de industrias como la energía, la agricultura o la minería. En términos de calidad de vida, en los países que han alcanzado la madurez de la red a lo largo de los últimos quince años han visto un incremento promedio de quinientos dólares en su renta per capita, un incremento que tardó cincuenta años en lograrse en el caso de la revolución industrial.

Del peso de la industria del entretenimiento, mejor ya ni hablar: es demasiado ridículo como para soportar ninguna comparación. Y sin embargo, por alguna misteriosa razón, las decisiones que condicionan el futuro de internet siguen tomándose en función de los intereses de la industria del entretenimiento, como si esta fuese un determinante fundamental de la generación de riqueza de los países. Pongamos las cosas claras: la industria del entretenimiento solo genera riqueza a quienes están en una situación de estrangular con una mano a los creadores y con la otra al mercado, mientras llenan sus bolsillos sosteniendo una economía de la escasez ya únicamente sostenible en función de corrupción y de prebendas políticas.

Estamos provocando una enorme inestabilidad e incertidumbre en el entorno del que depende nuestro futuro como país, a cambio de satisfacer los intereses de una serie de empresas que se niegan a evolucionar con los tiempos, y que tienen un peso ridículo en nuestra economía. Mientras tanto, confundimos términos y hablamos de “presiones del gobierno norteamericano” cuando, en realidad, las presiones provienen de lobbies de la industria que actúan a través de las embajadas: mientras en nuestro país esas presiones llevan a la aprobación de la ley Sinde-Wert, en Estados Unidos vemos cómo la Casa Blanca no da su apoyo a su equivalente norteamericana, SOPA/PIPA. Cuanto más se estudia el tema, menos sentido tiene.

¿Alguien con un mínimo criterio puede echar un vistazo a estas cifras, entender lo que supone la red en cuanto a potencial de crecimiento económico, y actuar en consecuencia?

¿Es viable una sociedad con sus ciudadanos bajo vigilancia permanente?

Escrito a las 1:21 pm
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Un ciudadano canadiense nacido en Marruecos, Saad Allami, ejecutivo comercial en una empresa de telecomunicaciones, envia un mensaje de texto a sus compañeros cuando iban a una exposición comercial en Nueva York animándoles a “blow away the competition”, a “reventar a la competencia”.  Una frase de ánimo completamente inocente, destinada a dar confianza a su equipo. En cuestión de horas, la policía lo detiene cuando se dispone a recoger a su hijo de siete años en el colegio, mientras un equipo antiterrorista irrumpe en su casa y la registra de arriba a abajo mientras aseguran a su mujer que su marido lleva en realidad una doble vida y es un peligroso terrorista, y sus compañeros son detenidos durante varias horas en la frontera (“Muslim man: My workplace quip made me a terror suspect“, Yahoo! News Canada).

Dos turistas británicos bromean con sus próximas vacaciones en Los Angeles: Leigh van Bryan, dueño de un bar en Coventry, comenta inocentemente a través de Twitter a su amiga Emily Banting que cuando llegue va a “desenterrar a Marilyn Monroe” y a “destruir América“, refiriéndose obviamente a la gran juerga que estaba planeando. Al llegar al aeropuerto de Los Angeles, ambos son detenidos, interrogados durante cinco horas mientras sus equipajes son registrados en busca de armas y de herramientas como picos o palas. Sus pasaportes son confiscados y se les traslada a un centro de detención con inmigrantes ilegales en el que pasan doce horas en celdas separadas, para posteriormente ser llevados de nuevo al aeropuerto y embarcados en un vuelo con destino a París (“UK Twitter jokers fall afoul of US anti-terror paranoia“, The Inquirer).

Son solo dos casos recientes. Dos casos de muchos más que no obtienen publicidad. Al paso que va esto, dos casos de cada día más. ¿Queremos realmente vivir en una sociedad en la que las autoridades monitorizan las comunicaciones de ciudadanos de todo tipo o en función de determinadas características de sus perfiles para, en función de absurdos criterios burocráticos y carentes del más mínimo sentido común, detenerlos cuando pretenden hacer su vida normal? ¿De verdad creemos que este tipo de cuestiones sirven para detener los casos de terrorismo, que obviamente están ya completamente al cabo de la calle y utilizan ya métodos mucho más sofisticados y difíciles de monitorizar para sus comunicaciones? ¿Te gusta vivir en un mundo en el que tus mensajes de correo electrónico, tus SMS, tus comunicaciones en WhatsApp o tus comentarios en páginas de internet son recolectados y analizados por las autoridades para obtener tu perfil de riesgo y detenerte en cuanto abandonas tu rutina habitual? ¿De qué sirve que definamos el secreto de las comunicaciones como un derecho fundamental, si vamos a ser permanentemente monitorizados con la excusa de un supuesto estado de excepción permanente?

No, internet no es eso. Nunca se pensó para que fuese eso, nunca debió evolucionar así, y tenemos que hacer todo lo que esté en nuestras manos para evitar que se convierta en eso. En un vehículo para el desarrollo de una sociedad digna de la descriptiva de George Orwell o Philip K. Dick, un entorno de vigilancia y sospecha permanente, de omnipresente “ojo que todo lo ve” que planea sobre todo lo que decimos y hacemos, sobre lo que somos, juzgándolo en función de la ortodoxia, los convencionalismos o los sesgos de la autoridad competente. Realmente, los imbéciles que originaron las órdenes de detención en estos casos creían estar “haciendo un servicio a su país” o “defendiéndolo de terribles amenazas”. Por detener a un pacífico ejecutivo que motivaba a su equipo de ventas y a dos jóvenes que planeaban una juerga en Los Angeles.

No, la solución no es “ser bueno y además, parecerlo”. La puritana actitud de “no tengo nada que ocultar y por tanto no me importa que me vigilen si gracias a ello capturan a los malos” solo va a empeorar las cosas. Un sistema que posibilita algo así no debe ser “perfeccionado”. Debe ser desmantelado. Debe evitarse su uso, sabotearse su funcionamiento, destruirse sus principios. Debemos apartar de los centros de toma de decisiones a los partidarios de sistemas así. No, gracias, no nos protejáis tanto.

Nuestra defensa ante unos posibles ataques terroristas está consistiendo en obligarnos a vivir en un estado de vigilancia permanente por si somos terroristas, mientras los verdaderos terroristas recurren a otros métodos de comunicación insensibles a dicha vigilancia. Con este tipo de métodos solo es posible capturar a los terroristas más tontos, a los más ignorantes, a los más incapaces. Las verdaderas amenazas siguen ahí fuera, mientras los intentos de protección desencadenan un modelo de sociedad en el que ninguno queremos vivir, pero que determinados poderes políticos, ávidos de más control, parecen disfrutar.

Literalmente, un mundo de mierda. Tenemos que parar esto.

Sobre los hackers

Escrito a las 1:14 pm
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Hackers believe that the best idea and implementation should always win — not the person who is best at lobbying for an idea or the person who manages the most people.”

Mark Zuckerberg, en el documento de oferta pública de acciones de Facebook, 1 de febrero de 2012

 

(Traducción libre: Los hackers creen que la mejor idea y la mejor ejecución siempre deben ganar — no la persona que sea mejor haciendo lobby a favor de idea o la que tenga a un mayor número de gente bajo su mando.)

¿Cuándo abandonaremos la estúpida idea de que los hackers son “malvados” que se dedican a “romper sistemas” y entenderemos que una sociedad con más hackers es una sociedad mejor?

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