Durante décadas, Apple ha convertido el hecho de llegar tarde en una ventaja competitiva. No inventó el reproductor de música digital, ni el smartphone, ni la tableta, ni el reloj inteligente. Observó cómo otros abrían camino, aprendió de sus errores y terminó ofreciendo una experiencia mejor integrada y más fácil de utilizar. Una reinvención.
La inteligencia artificial, sin embargo, podría ser diferente.
La WWDC 2026 pasará a la historia como el evento en el que Apple admitió implícitamente dos cosas: que había infravalorado la revolución de la inteligencia artificial generativa y que ya no podía permitirse seguir haciéndolo. Tras años prometiendo una nueva Siri y una plataforma de inteligencia artificial que nunca terminaba de materializarse, la ...