Hablando sobre crowdfunding, en el Spain Startup & Investor Summit

IMAGE: Le Moal Olivier - 123RFEl pasado jueves estuve en el Spain Startup & Investor Summit hablando sobre crowdfunding en una sesión titulada «The power of the crowds» con Carlos Silva, Presidente y COO de Seedrs, uno de los actores destacados en el incipiente fenómeno del equity crowdfunding, del que hablé recientemente al hilo de la buena experiencia de la segunda ronda en SeedMatch de mis amigos y ex-alumnos de FoodieSquare.

Tratamos de cubrir fundamentalmente elementos del crowdfunding ya considerado «clásico» – el aporte de cantidades de dinero a cambio de producto o de incentivos relacionados con el mismo, pero en modo donación que asume un riesgo – desde su salto a la popularidad con el modelo Kickstarter, hasta los inicios del llamado equity crowdfunding, en el que los aportes económicos se corresponden con un aporte de capital a cambio de acciones, con varias posibilidades relacionadas. A Carlos y a mí nos pareció adecuado un formato en el que comenzase yo, le diese paso a él con la parte que domina desde el lado práctico, y cerrásemos con algunas preguntas relacionadas. En veinte minutos y sin presentación, un formato en el que no me suelo encontrar especialmente cómodo pero que aporta mucho a un evento con una organización impecable como este, fue lo que dio de sí, aunque el estrés del enorme cronómetro con dígitos rojos que teníamos delante del escenario hizo que me dejase algunas cosas en el tintero.

Temas que intenté dejar claros:

  • La evolución del fenómeno en sí, desde unos inicios caracterizados por la preponderancia de proyectos centrados en lo creativo (películas, cortometrajes, cómics, etc.) que ya constituyen un segmento importantísimo en los festivales dedicados al género, como el Sundance Film Festival, hasta la irrupción con gran fuerza de proyectos en el ámbito de la electrónica de consumo y áreas afines, que tienen una naturaleza radicalmente diferente. De hecho, cité expresamente aquella entrada en el blog de Kickstarter en la que intentaba dejar claro que «no son una tienda», sino un lugar de encuentro entre los emprendedores con sus proyectos y la comunidad.
  • Especial énfasis en los tres beneficios que el crowdfunding genera: además del más evidente, el hecho de que se obtienen unos ingresos anticipados, que llegan precisamente cuando hacen más falta y que no suponen una pérdida de control o una merma en la propiedad del equipo de emprendedores, dos puntos adicionales con una importancia muchas veces subestimada: la creación de comunidad en torno al proyecto y la viralidad subsiguiente que es capaz de generar, y el valor como investigación de mercado y previsión de demanda, que ilustré con con el conocido caso del Desktop Jellyfish Tank de Alex Andon.
  • Vinculé el auge de los proyectos centrados en la electrónica de consumo y los gadgets a la caída de barreras de entrada que han supuesto proyectos como Raspberry Pi, Arduino o la impresión tridimensional, que facilitan un prototipado rápido y mucho más al alcance de cualquiera.
  • En pregunta directa a Carlos, intenté profundizar en un tema que suele generar gran interés: la importancia de plataformas alternativas y en muchos casos de naturaleza regional o especializada. Solo en España hay una demencial cifra de casi cien plataformas de crowdfunding en distintos formatos, una hipertrofia a todas luces absurda en un segmento en el que cabe esperar una enorme concentración que conduzca prácticamente a una dinámica de tipo «winner takes all». La escala manda, y una vez que se eliminen barreras artificiales – en este momento la actuación de estas plataformas está condicionada por el lugar de constitución de la compañía – las evidentes diferencias entre los más de once millones de dólares captados por algunos proyectos en Kickstarter o los varios cientos de miles de algunos proyectos en Indiegogo, y los escasos veintitantos mil que lideran por norma general los proyectos en plataformas españolas son una barrera imposible de saltar. No es solo una cuestión cultural: interviene, sobre todo, el tamaño del mercado.
  • Entrando ya específicamente el el equity crowdfunding, sobre el que Carlos habló, como es natural, en términos muy positivos posicionándolo como la oportunidad que supone el acceso a inversiones para inversores de cualquier tipo, lancé algunas preguntas acerca del marco legal para la inversión, las protecciones para los inversores, y la evolución del tema en los Estados Unidos, en donde la posibilidad está tardando algo más en hacerse efectiva y depende todavía de la aprobación del segundo título de la JOBS Act. Seedrs es la primera plataforma de este tipo que ha recibido en el Reino Unido la aprobación de la exigente Financial Services Authority (FSA). Igualmente, me interesé por las diferencias entre plataformas muy selectivas en el número de proyectos, frente a otras que prefieren presentar un abanico amplio y centrarse en la reducción de la fricción, o entre fórmulas como el préstamo participativo remunerado en función de los beneficios del proyecto o la emisión directa de acciones.
  • Me dejé en el tintero un poco de bibliografía que tenía en slides pero no me dio tiempo a cubrir, especialmente el capítulo 10 del «Makers« de Chris Anderson y el «It will be exhilarating« de Dan Provost y Tom Gerhardt, un libro pequeñito y fácil de leer pero que resume muchos de los factores críticos de éxito para proyectos que se presentan a crowdfunding, e incluso facilita un muy buen marco de toma de decisiones para temas como la fabricación, la planificación, la presupuestación, etc.
  • Y finalmente, me llevaba, pero tampoco utilicé, la desternillante vídeo parodia de Kickstarter hecha por Bar Refaeli para Funny or Die (que no solo de datos viven las presentaciones… considéralo un premio por haber leído hasta aquí :-)

 

Un tema sin duda apasionante, en el que se espera un gran desarrollo, y que tratamos de posicionar como una oportunidad para cualquier emprendedor, incluso aunque no tenga una necesidad especialmente acuciante de fondos. Factores como el desarrollo de comunidad, el feedback recibido o la viralidad en la red ofrecen un panorama en el que una acción de crowdfunding bien dimensionada puede tener mucho que aportar.

 

(This post is also available in English in my Medium page, “Speaking about crowdfunding at the Spain Startup & Investor Summit«)

7 comentarios

  • #001
    Héctor M. - 12 octubre 2013 - 17:33

    Hola Enrique, gracias por la inclusión del directorio de plataformas sobre el que llevo meses trabajando. Como emprendedores en Crowdfunding nosotros también consideramos que a nivel plataforma en España no habrá hueco para más de 5, necesitan un volumen muy grande para sobrevivir y el mercado, aunque cada día aumenta, no va a ser lo suficientemente grande para nutrir de proyectos a todas.

    Saludos! :-)

  • #002
    Antonio Castro - 12 octubre 2013 - 18:18

    El crowdfounding a mi me parece una solución genial nacida de la necesidad para luchar contra los obstáculos cada vez mayores para emprender aventuras empresariales sin apenas otro recurso que el de una idea genial que está pidiendo a gritos ser llevada a cabo.

    Esto está sucediendo en un mundo donde cada vez resulta más difícil hacer dinero si no se tiene dinero y donde el trabajo por cuenta ajena se precariza cada vez más.

    No siempre ha sido así, pero las diferencias sociales se están acentuando cada vez más desde hace algunas décadas.

    Para mí el crowdfounding es una revolución social que puede cambiar un mundo que en los últimos años se ha dedicado a poner trampas a la democracia y a procurar toda clase de beneficios a la clase social que menos los necesita.

    El crowdfounding introduce la simpatía social por el proyecto como un activo importante del mismo. En definitiva proyectos que tienen muy en mente algún tipo de beneficio social.

    Enrique me encantan los artículos que tratan de estos temas, gracias por volver a tratar un interesante tema que cada vez dará más que hablar. Estoy convencido.

  • #003
    Andrés Carrillo - 12 octubre 2013 - 19:30

    Estimado Enrique,

    En el post haces referencia al equity crowdfunding en Estados Unidos y Reino Unido. Sin embargo, dadas las peculiaridades legales que tiene esta forma de crowdfunding, me gustaría que nos comentaras también cómo está la situación en España acerca del mismo.
    Muchas gracias y un saludo.

  • #004
    Pedro Infocrowdsourcing - Crowdfunding - 13 octubre 2013 - 10:42

    Hola Enrique,

    Lamento tener que corregirte. No existen 100 plataformas de crowdfunding aunque en algún listado aparezcan. Muchas se lanzaron y han muerto, otras existen pero «latentes», es decir, están en la red pero no tienen ningún proyecto activo, y otras llevan años diciendo que van a lanzarse pero no acaban de salir. En realidad existen unas 60 activas que son las que puedes ver en este directorio de plataformas de crowdfunding.

    En el futurio yo esperaría una concentración de las plataformas generalistas, pero también una especialización, en la que iran apareciendo plataformas de nicho especialistas en segmentos de negocio. De hecho ya es un movimiento que se está viendo en España, dónde un 20% de las plataformas son de nicho en la actualidad segun este estudio del mercado de crowdfunding en España.

    También existirán movimientos de plataformas españolas al mercado latinoamericano que aun está en desarrollo, como es el caso de Lanzanos, para poder adquirir más volumen. Este es un mercado aun sin explotar, pero con un potencial muy grande si se consiguen superar las barreras que existen en esos países.

  • #005
    Cristina - 13 octubre 2013 - 21:28

    La seleccion de proyectos de calidad versus presentacion de todo tipo de proyectos, me presenta un dilema.
    Si la criba se realiza en función de unos criterios de calidad, los pequeños miles de inversores, seleccionamos de los mejores propuestos, a quien «financiar»
    Pero si existen muchos proyectos sin cribar, somos los mismos pequeños inversores, los que tambien eliminamos opciones, porque valoramos y completamos las cantidades requeridas en los proyectos de valor. Muchos otros proyectos no se completan.
    En el supuesto de la musica, ya no se buscaría una voz, sino que se buscaría «financiar» a muchos, no teniendo «la voz», porque a lo mejor es el estilo, lo que se comunica, la identificación, la representación de una tribu urbana, la letra, la reivindicación pero no necesariamente, la voz, lo que se valora.

  • #006
    Dani Sánchez - 4 noviembre 2013 - 01:42

    Hola Enrique,

    Creo profundamente en el movimiento Crowdfunding, sin embargo no sé si tendrá tanto éxito como ya lo tiene en EE.UU o UK. También, esto tendrá que ver y mucho si el Gobierno crea leyes específicas que regulen este tipo de actividad. Queda mucho camino por recorrer.

    Un saludo!

  • #007
    Francisco Ibanez - 10 noviembre 2013 - 13:15

    Hola Enrique,
    Gracias por el artículo, muy interesante. Pero tengo una duda sobre el mismo. Indicas que el tamaño del Mercado español no es lo suficientemente grande para el gran número de compañías ahí afuera. Puedo estar de acuerdo que nuestro mercado no se puede comparar con el mercado americano en muchos factores, pero tienes alguna fuente sobre el tamaño real del mercado de Crowfunding español?
    Un saludo,
    Francisco

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