Rubén Díaz Caviedes, de El Confidencial, me llamó ayer para hablar acerca de la operación de cierre de Megaupload y sus posibles consecuencias, y hoy lo publica, junto con opiniones de Ricardo Galli, bajo el título “Los grandes beneficiados de la redada contra Megaupload“.
En la entrevista intenté hacer hincapié en la diferencia entre cultura y entretenimiento, y entre los derechos de los creadores y los de los intermediarios de la industria que explotan dichas creaciones. Internet reduce la distancia entre creadores y público, lo que conlleva un estrechamiento del papel y el margen de los intermediarios.
Independientemente de lo que la ley acabe diciendo acerca del caso Megaupload, lo que la experiencia está demostrando es que la única manera de luchar contra páginas de enlaces, sitios de descarga y otros mecanismos utilizados para dar salida a una demanda insatisfecha es por un lado reducir el enfrentamiento entre industria y usuarios y, por otro, dar lugar a otros mecanismos que satisfagan esa demanda mejor. Pero ante la evidencia de la redefinición de su papel en el nuevo entorno, los intermediarios boicotean todas las iniciativas que surgen, sometiéndolas bien a una escasez de catálogo, bien a condiciones de uso inaceptables mediante DRM y sistemas afines, o bien a precios que las convierten en insostenibles, mientras por otro lado solicitan a los políticos más medidas coercitivas y punitivas contra quienes intentan satisfacer esa demanda y contra los mismos usuarios. Y así las cosas, me temo, el tema tiene difícil solución.






25.01.2012 a las 10:41 Permalink
[...] sólo algunas que sigo a través de Google Reader: Andy Ramos, Jorge Campanillas, Microsiervos, Enrique Dans, David Maeztu, etc. Asimismo, he leído el escrito de la acusación [...]
05.03.2012 a las 13:00 Permalink
[...] sólo algunas que sigo a través de Google Reader: Andy Ramos, Jorge Campanillas, Microsiervos, Enrique Dans, David Maeztu, etc. Asimismo, he leído el escrito de la [...]