Una de las consecuencias de ser profesor de Sistemas de Información dentro de IE Business School, una de las escuelas de negocios con más vocación emprendedora, es que periódicamente tienes la oportunidad de revisar planes de negocio con alumnos y ex-alumnos. Y el caso es que, en varias ocasiones recientemente, me he encontrado con la misma cuestión: una empresa que pretende establecerse alrededor de un desarrollo tecnológico en una plataforma determinada, pero que decide recurrir a un tercero para llevar a cabo dicho desarrollo.
Mi respuesta, en esos casos, suele ser clara: si una empresa pretende establecerse en torno al uso o la explotación de una tecnología determinada, esa tecnología forma parte de su core, de su competencia fundamental y, por tanto, debería idealmente ser un desarrollo interno. Mi recomendación suele ir por el lado de localizar programadores con experiencia demostrada y relevante, asegurarse un buen encaje con el resto del equipo y, tras las adecuadas comprobaciones acerca de su calidad, asegurarse un nivel de compromiso elevado, preferentemente con esquemas de participación en capital. Las razones son dos: en primer lugar, la ya citada internalización de una competencia fundamental. Y en segundo, la necesidad de flexibilidad, un factor que resulta enormemente estratégico, y que no debe condicionarse a la agenda, plazos y costes de un proveedor externo cuyo compromiso acaba con el pago de una factura: un desarrollo tecnológico suele sufrir cambios a medida que evoluciona, tiene necesidad de responder a sugerencias de los usuarios, a aprendizaje que proviene de la experiencia y de alteraciones derivadas del panorama competitivo, y esos cambios imprevistos desequilibran fácilmente cualquier presupuesto de desarrollo externo. En sentido contrario, suelen argumentarse factores relacionados con la velocidad: entre acudir a un proveedor externo externo experimentado y rodado, y encontrar y seleccionar los programadores adecuados, la primera opción suele aparecer como mucho más directa y sencilla, particularmente si no tienes conexión con la comunidad de programadores y no tienes claro ni siquiera por qué tipo de lenguaje optar.
En el fondo, la decisión es una de las más habitualmente discutidas en la empresa: la de “make or buy”, hacer o adquirir. Pero mi impresión es que, en este tipo de entornos, se somete a dinámicas diferentes, derivadas de la particular idiosincrasia de la labor de programación. Desde mi punto de vista, una empresa que aspire a hacerse un hueco en base al uso de una tecnología, debe tener dicha tecnología bien atada en sus competencias: cuanto más “empresa de tecnología” sea, más sólida será su posición competitiva. Pero por supuesto, se trata de una apreciación personal basada en experiencias previas, y me encantaría tener la opinión de otras personas al respecto…






18.04.2010 a las 12:11 Permalink
[...] Desarrollo… ¿dentro o fuera? http://www.enriquedans.com/2010/04/desarrollo-%C2%BFdentro-o-fuera…. por kensy hace 2 segundos [...]
19.04.2010 a las 11:55 Permalink
[...] interesante post de Enrique Dans “Desarrollo..¿dentro o fuera?” me ha recordado mucho al de Eduardo Manchon “Nadie te va a montar un proyecto por un [...]