Hay que estar bastante quemado con las llamadas de telemarketing de una empresa concreta como para colgar, sentarte delante del ordenador, y crear la página “Hasta los huevos de Orange“. Y por supuesto, aunque no sea Orange la única que incurre en este tipo de prácticas de acoso telefónico, toca una fibra sensible, y la noticia llega a portada del Menéame y es comentada en un montón de sitios.
Y la pregunta, claro, es hasta qué punto las marcas son conscientes de este tipo de efectos netos negativos que la entrada de ese blog describe con un categórico “me genera rechazo hacia vuestra marca” en negrita. En su habitualmente larga cadena de decisiones, ¿son capaces las marcas de recoger los sentimientos que provocan con estas acciones en sus clientes potenciales? ¿Hay alguien que intente medir la negative brand equity que produce ese acoso telefónico sistemático en el domicilio a la hora de la cena, ese interstitial que nos castiga cuando lo que queremos es leer el periódico, ese desplegable que te obliga a pasear el ratón por la pantalla como si recorrieras un campo de minas, o ese sonido preactivado que te sobresalta y molesta cuando entras en una página? ¿Hemos evaluado, por ejemplo, cuánto perjuicio del provocado por el interstitial de un periódico online afecta a la imagen del propio periódico, y cuánta a la marca que se anuncia en él?
En este caso, tengo claro que Orange no es más que la gota que ha hecho colmar el vaso de la paciencia de este usuario, sometido seguramente al mismo tipo de acoso por otras empresas similares, pero… ¿realmente miden las marcas este tipo de efectos? ¿Comprueban si la rentabilidad en nuevos contratos generados supera la fuerte negatividad producida en sus clientes potenciales? ¿O simplemente llevan a cabo acciones comerciales en función de sus ratios de eficiencia y sin plantearse si ocasionan algún problema más?






24.02.2009 a las 09:59 Permalink
[...] Tomado de: El Blog de Enrique Dans. [...]
11.03.2009 a las 19:15 Permalink
[...] Me pregunto porqué estas empresas no usan un marketing efectivo en vez de provocar este rechazo que, a la larga, les perjudica. Enrique Dans, refiriéndose al caso antes mencionado, hablaba en su día de “efecto neto negativo sobre la marca”. [...]