Vía The Open Road llego a unas declaraciones en la BBC de Gerhard Florind, Head of International Publishing de EA, en las que reclama el acuerdo de los diferentes fabricantes de consolas para la aparición de un sistema de estándares abiertos de compatibilidad, una Open Gaming Platform que evite el proceso de tener que portar juegos a más de catorce plataformas diferentes incluyendo consolas, dispositivos portátiles y PCs. Aunque no es la primera vez que una iniciativa como ésta surge en la industria, como puede verse en el caso de Gamix en 2005 o con la modalidad a la Microsoft (desarrollemos nuestro propio estándar) con MSX en los 80, sí es la primera vez que la idea se ve venir auspiciada por uno de los protagonistas más grandes e influyentes de la industria.
Desde un punto de vista de estricto análisis, plantearse la llegada de una iniciativa como la descrita resulta enormemente provocativo. Dejando al margen el hecho de que hay factores de forma, usabilidad, función y potencia en los que no cabe la homologación (una PS3 es en casi todo distinta de una DS nos pongamos como nos pongamos), un esfuerzo por la definición de estándares daría lugar, en primera derivada, a una redirección de los esfuerzos inversores de las empresas creadoras de videojuegos, que podrían concentrar sus esfuerzos en cuestiones mucho más trascendentes para el usuario final.
En segundo lugar, resulta muy interesante entrar en la discusión de qué escenario favorece más la innovación: uno con múltiples plataformas diferentes que innovan independientemente, o uno en el que una serie de factores se estandarizan y los diferentes competidores luchan por desarrollar a a partir de ahí sin perder la compatibilidad, y proponiendo el desarrollo de nuevos estándares. Si el primer escenario está representado por la industria de las consolas de videojuegos, con competidores como Nintendo, Sony y Microsoft, el segundo podría ser relativamente similar al existente en la industria de los ordenadores personales, en el que en los últimos años tampoco ha faltado la innovación.
En tercer lugar, varios de los factores en liza escapan, de por sí, al control de los propios participantes en la industria: indudablemente, existe una deriva cada vez mayor hacia juegos con base en la red, y también, como en todas las industrias, una imparable tendencia hacia la comoditización, bien sea mediante la aparición de competidores de bajo coste que fabriquen dispositivos compatibles, o a través de la aparición de dispositivos multifunción con capacidades similares; lo que me llevaría a mi eterna pero interesante discusión con mi amigo David del Val, set-top box, o PC al lado de la televisión, o a factores como los que iluminaron la compra de Alienware por parte de Dell y el desarrollo de su línea XPS: ¿es mejor una consola o un PC para jugar? Nichos como la DS o la PSP de cara al desarrollo de juegos en movilidad tienen su papel asegurado, pero en el entorno del extreme gaming en modo desktop, las espadas están en alto, y el desarrollo de líneas home por fabricantes como Dell prometen mantener el interés. Sin duda, un tema interesante para pensar…






21.10.2007 a las 15:09 Permalink
[...] Enrique nos habla sobre un posible escenario en el que diferentes plataformas de videojuegos optaran por utilizar un mismo est
23.10.2007 a las 14:17 Permalink
[...] Enrique Dans comenta las declaraciones de un ejecutivo de Electronic Arts en las que reclama la creación de una plataforma de desarrollo de videojuegos estandar, de manera que no sea necesario portar cada juego a todas y cada una de las diferentes plataformas de juego que existen en la actualidad. [...]
28.10.2007 a las 19:24 Permalink
[...] muy buena idea que no se si será técnicamente posible: lanzar una única plataforma de juegos. Enrique Dans habla de sus pros y contras. Bajo mi humilde opinión la idea es muy buena, pero siempre se [...]
19.11.2007 a las 00:43 Permalink
[...] Open Gaming Platform [...]